LA ECONOMÍA DEL BIEN COMÚN:
UNA PROPUESTA INNOVADORA PARA LOGRAR LA SOSTENIBILIDAD
SOCIAL, ECONÓMICA Y MEDIOAMBIENTAL EN LAS
ORGANIZACIONES
XV Congreso de Investigadores en Economía Social y Cooperativa Las Cooperativas y la Economía Social en un entorno de recuperación económica
Javier Goikoetxea Seminario
Vocal de organizaciones, ponente y consultor EBC “La Economía del Bien Común”
RESUMEN
Es sabido que durante toda la historia se han dado formas de economía solidaria que amparaban a todos sus miembros a través de la cooperación. En época reciente el capitalismo, un sistema individualista, trajo consigo la persecución de los intereses personales enmascarándolos en la defendida consecución del bien general y llevando a la sociedad al fracaso en la solución de problemas tan importantes como la desigualdad, el desempleo, la pobreza, la destrucción medioambiental. Nos encontramos inmersos en un sistema en el que se valora el éxito según el PIB a nivel macroeconómico y el beneficio financiero a nivel microeconómico pero no sabemos si en esos países u organizaciones se conculcan los derechos humanos, se respeta el medioambiente, se especula, hay justicia social, igualdad, solidaridad, transparencia o democracia.
Todo ello ha desembocado en que cada vez con más fuerza van surgiendo iniciativas y prácticas alternativas basadas en valores universales y la cooperación al dar respuesta a estos graves problemas.
OBJETIVO
Este taller proporciona una perfecta guía para la aproximación hacia los fundamentos de la Economía del Bien Común (EBC) y la aplicación de su herramienta, el Balance del Bien Común, en las organizaciones de todo tipo (empresas, ayuntamientos, municipios, universidades, asociaciones, cooperativas, ONGs…) para la construcción del balance social que debe presidirlas. Dicho balance social complementa el balance financiero dando una interpretación de la aportación de su actividad hacia el Bien Común según los valores constitucionales comunes en todos los países democráticos del mundo que son: dignidad humana, solidaridad, justicia social, sostenibilidad ecológica, democracia y transparencia.
METODOLOGÍA
La EBC aporta una herramienta para reorientar las organizaciones o crearlas (emprendimiento) llevando su actividad hacia la cooperación, el bienestar ciudadano, la protección del medioambiente, el apoyo a los derechos humanos y un desarrollo sostenible acorde con las necesidades humanas y ecológicas, en definitiva hacia el Bien Común, evitando el afán de lucro y la maximización de beneficios “per sé”. En definitiva la EBC permite que las organizaciones se conduzcan poniendo en común lo social, lo económico y lo medioambiental. Este nuevo y holístico modelo económico permite visibilizar las buenas prácticas en las organizaciones a fin de poder ser reconocidas por la sociedad y de esa manera armarla con datos que le permitan recompensar socialmente a todo aquel que vaya en línea hacia el Bien Común.
La Economía del Bien Común ofrece también propuestas que deberían adoptarse de forma democrática en nuestras legislaciones para incentivar social y económicamente a las organizaciones que se declaren y demuestren que están en línea con el Bien Común. El equilibrio inter salarial organizacional marcando sus límites, igual que para las herencias y la propiedad privada, la reducción de las tarifas aduaneras, la prioridad en compra pública, los créditos a interés reducido y los beneficios por la cooperación en la investigación universitaria, son otras de las propuestas realizadas por la EBC.
También hay propuestas para la prohibición o regulación en consulta popular y democrática, de los paraísos fiscales, la especulación, las “opas” hostiles, los socios capitalistas o las donaciones a los partidos.
El carácter de este taller es teórico-práctico, combinando el estudio de los postulados de la EBC con la práctica del BBC – Balance del Bien Común, el estudio de las buenas prácticas de las organizaciones en la EBC, la viabilidad de los proyectos de emprendimiento hacia el Bien Común y los nuevos nichos de mercado y nuevas formas de hacer, que se abren para las organizaciones.
PALABRAS CLAVE: EBC, Economía del Bien Común, Economía Social, RSC, RSE.
Sostenibilidad, Balance Social.
1- INTRODUCCIÓN
El actual modelo productivo neoliberal y sus efectos negativos sobre las personas, la sociedad que componen y el medio ambiente hacen que debamos reconsiderarlo y analizarlo. ¿Cuáles son los “valores” que dicho modelo propone? El afán de lucro y la maximización constante de beneficios, en términos industriales se utiliza el término mejora continua que no enmascara de forma amable sino la maximización de beneficios. Dicha maximización de beneficios y todo lo que conlleva, nos está trasladando a un escenario en el que los recursos naturales cada vez son más escasos, viendo a las claras la finitud del planeta y entendiendo por lo tanto, que si no paramos en su consumo llegará el día en que no tendremos más. Así de sencillo.
Por lo tanto y utilizando el sentido común, no podemos sino proponer un nuevo modelo económico que integre en su columna vertebral formas productivas basadas en el respeto a nuestro entorno, el desarrollo sostenible, los derechos humanos, apoyándose en valores como la cooperación, la igualdad, la transparencia, la democracia, el respeto al medio ambiente, la justicia social, que aporten al bien de todos, conviviendo con un balance económico positivo que hagan sostenibles los proyectos.
Esta es la propuesta de la EBC – Economía del Bien Común, una propuesta para el presente, que es donde se concentra toda la vida.
“Hoy es siempre todavía. Toda la vida es ahora”
(Antonio Machado)
2- NECESIDAD DE APLICAR CRITERIOS SOSTENIBLES 2.1- ¿Por qué es necesario un Desarrollo Sostenible?
Para comenzar debemos saber que se considera como “Desarrollo Sostenible”. El informe de la Comisión Bruntland de 1987 lo definió como: “aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones”.
Se trataría de armonizar el desarrollo social con el crecimiento económico y el medio ambiente. Para ello seamos conscientes que no se puede trabajar de forma
aislada debido a la relación existente entre estos por lo que se necesita un enfoque global del sistema con el compromiso individual, colectivo e internacional.
Igual que global tiene que ser la mirada que demos a la cadena de generación de riqueza no desligando su producción de su distribución, ni de su consumo responsable.
Para conocer si un desarrollo es sostenible debemos medirlo, teniendo en cuenta esta premisa, no podemos seguir utilizando los únicos medios de medición que utiliza actualmente el sistema. El PIB es el medio que se utiliza para conocer el desarrollo económico de un país o una región, no existiendo hasta la fecha ningún otro medio que con precisión pudiera medir globalmente el beneficio social o hacia el Bien Común.
Por desgracia, la economía actual utiliza solo términos de crecimiento monetario, lo que no se relaciona con un mayor bienestar de los ciudadanos, ni con una distribución justa de la riqueza generada y un consumo responsable.
En EEUU el país más rico del mundo 1 de cada 6 personas vive por debajo del umbral de pobreza. A nivel mundial, datos de Naciones Unidas, el 1% de la población posee el 43% de la riqueza mundial. Las 300 personas más ricas del mundo poseen lo mismo que poseen los 3.000 millones de personas más pobres.
Está claro que es necesaria una redistribución de la riqueza para beneficiar a la sociedad.
Por otro lado el desarrollo está limitado por el nivel tecnológico, los recursos del medio ambiente y su capacidad para absorber los efectos de la actividad humana.
No podemos creer en un crecimiento económico sin límites sabiendo que los recursos son limitados. Según los cálculos de Mathis Wackernagel y William Rees (2001), se necesitarían tres planetas tierra para mantener a todos los habitantes si estos vivieran con los mimos estándares de vida que encontramos en países como EEUU, Canada o Australia.
El Desarrollo Económico Sostenible se define en la Declaración de las Naciones Unidas sobre el Derecho al Desarrollo adoptada por la Asamblea General en su resolución 41/128 de 4 de Diciembre de 1986, en su artículo primero, de la siguiente manera:
1. El derecho al desarrollo es un derecho humano inalienable en virtud del cual todo ser humano y todos los pueblos están facultados para participar en un desarrollo económico, social, cultural y político en el que puedan realizarse plenamente todos los derechos humanos y libertades fundamentales, a contribuir a ese desarrollo y a disfrutar de él.
2. El derecho humano al desarrollo implica también la plena realización del derecho de los pueblos a la libre determinación, que incluye, con sujeción a las disposiciones pertinentes de ambos Pactos internacionales de derechos humanos, el ejercicio de su derecho inalienable a la plena soberanía de todas sus riquezas y recursos naturales.
De todo esto se deduce que todas las personas que estamos dentro de este modelo económico, que se basa en la acumulación del capital y la explotación de los recursos naturales, estamos cometiendo una clara violación de los derechos humanos comprometiendo la supervivencia de la especie humana.
Actividad
1. Tras visionar el vídeo de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible: “El futuro que queremos”, reflexiona sobre las siguientes preguntas:
a. ¿Cuál es el futuro que te gustaría ver en el planeta si fueras a nacer por primera vez dentro de 20 años? ¿Qué te gustaría encontrar en el planeta Tierra, cómo sería la vida aquí?
b. De acuerdo con esta visión de futuro que has creado tu mismo, qué pasos habría que adoptar ahora para que fuese una realidad en el futuro.
2.2- Intentos por la sostenibilidad: RSC, GRI
Lo que la RSC pretende es que las empresas sean responsables de los efectos económicos, sociales y medioambientales de sus actividades y decisiones, ya que considera que la empresa como institución social debería orientar su conducta según un principio de responsabilidad jurídica. Sin embargo, deberíamos ir más allá e intentar un nuevo tipo de pacto moral o compromiso social entre los principales actores de los que depende el desarrollo económico y empresarial, es decir, sindicatos, organizaciones empresariales y poderes públicos a nivel europeo.
En el contexto actual de competencia salvaje donde impera la carrera por los beneficios, es difícil creer que las empresas se pudieran adherir voluntariamente a ciertos acuerdos. Como muestra el ejemplo de EEUU, donde han proliferado desde los años 80 los programas de conducta ética en las corporaciones y los códigos de conducta, especialmente en las corporaciones más grandes, y donde los cursos académicos de Business Ethics en las universidades han vivido una gran expansión.
No obstante, en una mayoría de los casos la adhesión a compromisos éticos es superficial. Esto nos hace pensar que el uso de la ética que hacen las empresas es muchas veces de tipo “utilitarista”, en un momento en el que la opinión pública está cada vez mejor informada y es más exigente, y que no deviene como una auténtica voluntad de cambiar los enfoques de gestión.
En realidad, deberíamos pensar primero que es lo que se debería considerar sólo recomendable y por lo tanto, parte de la RSC, y que debería ser algo realmente sancionado por la ley. Ya que a mayor tamaño de las empresas y a mayor internacionalización, mayor despersonalización de la responsabilidad empresarial y por lo tanto, mayor fuerza deberían tener las leyes y los reglamentos para hacerse cumplir.
Quizás el único medio al alcance de momento, sea el desarrollo de medios de debate, participación y acción colectiva, de forma que se produzcan cambios en los comportamientos y en la organización social. Estos podrían llegar a tener un alcance real puesto que según la opinión pública se va informando también las reglas de juego económico van cambiando.
De hecho, las empresas están comenzando adoptar sistemas de gestión que incluyen variables de contenido social y medioambiental al tiempo que se esfuerzan en comunicar al exterior el alcance de sus compromisos sociales. La necesidad de armonizar este tipo de información llevó a un amplio colectivo de agentes a publicar una guía para la elaboración de memorias de sostenibilidad. La Global Reporting Initiative (GRI) es un extenso documento que contiene pautas para orientar a las empresas que deseen elaborar de forma voluntaria informes de sostenibilidad apoyándose en las tres áreas de actuación: económica, social y medioambiental.
Sin embargo, es patente la dificultad de desarrollar indicadores significativos y cuantitativamente comparables sobre el impacto social de las organizaciones, en
parte, debido a la ambigüedad de algunas de las definiciones, a las diferentes normas y culturas existentes y a la dificultad en obtener información contrastada y verificada por externos (P. Archel Domench, 2003:250) por ello, es un documento que permanece abierto y en revisión continua.
Muchas veces los informes del GRI son vistos como caros y una distracción para las operaciones que amenaza la gestión de la empresa. El pensamiento sistémico de las organizaciones necesita de la retroalimentación, mientras que el liderazgo a corto plazo necesita tomar decisiones rápidas y contundentes, por otro lado, las tendencias y riesgos materiales necesitan seguimiento, la crisis financiera ya destacó la falta de controles y equilibrio. El FMI mismo ha reconocido que la comida, el agua y la deuda son prioridades y que cada una de ellas puede tener un impacto material en el desempeño empresarial a corto, medio y largo plazo. De hecho, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas sostiene que son amenazas para la paz global. La Globalización ha vinculado los sistemas operativos de tal forma que las amenazas a cualquier parte de de la cadena de suministro, tanto si se da en el propio sector industrial de la empresa como si no, puede influir sobre los ingresos.
Si todas las partes interesadas, incluyendo las corporaciones, los sectores sin ánimo de lucro, y el sector público fallan en considerar el impacto de tales problemas, la falta de medidas para atajar los mismos así como la falta de adhesión a los derechos humanos, y otros problemas de sostenibilidad que recoge el GRI, las crisis serán más frecuentes y potencialmente difíciles de recuperar a corto plazo.
La mayoría de las discusiones sobre el valor de estos informes se centran sobre las acciones que se derivan de los mismos. Mediante la comprensión de los vínculos en la cadena de valor y los problemas de sostenibilidad, se puede reaccionar más decisivamente cuando ocurran alteraciones y también puede colocar a la compañía en una posición que le permita gestionar y prevenir su reaparición. En su aspecto positivo, la mayoría de las veces, los desafíos llevan a una mayor comprensión e innovación, en realidad, construimos resilencia gracias a nuestras habilidades y el conocimiento y cuando alteramos nuestras prioridades.
La propuesta de la GRI surge tras un largo proceso largo de reflexión y gracias a la participación de un gran número de asociaciones e instituciones públicas y privadas y habrá merecido la pena si las empresas y organizaciones no la usan sólo para ganar en imagen pública y prestigio frente a la sociedad, sino cuando realmente reorienten la actividad hacia comportamientos y actitudes social y medioambientalmente responsables.
2.3- La Economía del Bien Común como alternativa
La Economía del Bien Común (EBC) es un sistema que integra propuestas e ideas alternativas al sistema neoliberal dominante, que han sido derivadas de buenas prácticas anteriores o elaboradas por distintos estudiosos. La EBC se presenta fundamentalmente como un movimiento empresarial, sin embargo, tiene objetivos en distintos planos de actuación: económico, político y social.
Esta pone en el núcleo de su propuesta la resolución del conflicto actual entre los valores del sistema económico dominante y los valores que la sociedad estima como fundamentales en sus relaciones humanas: honestidad, empatía, confianza, cooperación, solidaridad, etc. El sistema económico neoliberal propone e incentiva, por su mismo funcionamiento valores que encontraríamos como indeseables y perjudiciales en nuestras relaciones personales: egoísmo, materialismo, racionalidad estrictamente económica sin valores humanos, etc. Estos valores se
derivan de la creencia en que la meta de toda actividad económica debe ser la maximización de beneficios, sin tener en cuenta cómo se obtienen, ni las consecuencias que de ellos se derivan, pues considera que así se obtendrán mayores beneficios para todos, aunque los datos corroboren desde hace muchos años lo contrario, como así lo indica la desconvergencia entre las clases sociales y entre países ricos y más pobres y el hundimiento de las clases medias en los países desarrollados, por ejemplo.
Por todo ello, la EBC hace hincapié en que la economía debe servir a la sociedad, tal y como originariamente era el sentido de la ciencia económica. Esta tenía como función ayudar a la creación de riqueza, su distribución y el consumo de forma racional con el objetivo de cubrir las necesidades humanas y promover su bienestar. Dicha concepción aparece también en todas las constituciones de los países democráticos del mundo. En la actualidad hemos caído en una gran incoherencia, que es medir el éxito económico sólo por su valor monetario olvidando medir lo fundamental, que es la satisfacción de las necesidades humanas, cayendo en el error de medir el medio en lugar de la finalidad última del sistema económico: su utilidad social.
La EBC apoya un modelo económico de mercado pero no al estilo capitalista darwinista sino “cooperativo”, se sigue basando en las empresas y la creación de riqueza, pero no sólo económica y a cualquier precio. Para ello, propone que las empresas, además de realizar un balance financiero, realicen un Balance del Bien Común, éste es un balance que mide si cumple con cinco valores fundamentales:
dignidad humana, solidaridad, justicia social, sostenibilidad ecológica y democracia y transparencia, en su relación con todos los grupos a los que afecta: dueños, trabajadores, clientes, distribuidores, proveedores, etc. En la EBC el principal valor es la dignidad humana, sustentada en que todos los seres humanos somos seres con el mismo valor, su contrapartida se hallaría en el Bien Común y propone medir su contribución a estos valores si queremos que la actividad económica sea una actividad al servicio del ser humano (Felber, 2012). Esta matriz reorienta la actividad económica hacia la cooperación y el desarrollo sostenible, ya que cambia los valores que guían el comportamiento empresarial: el afán de lucro y la maximización de beneficios sin atender a las consecuencias, por valores que apoyan los derechos humanos y la sostenibilidad. En realidad, el desarrollo sostenible sólo se puede conseguir alterando primero nuestra conciencia y cambiando los valores que nos guían en la actualidad por otros acordes con las necesidades del planeta y el respeto a los derechos humanos y las necesidades y bienestar de las personas.
Al mismo tiempo, la EBC tiene como otro de sus objetivos, la creación de un marco legal vinculante que recompense a estas empresas éticas y responsables frente a aquellas que no lo son, ya que en un contexto de competición exacerbada es más fácil obtener mejores resultados no aplicando criterios éticos de ningún tipo. Por lo tanto, debería haber un marco legal y apoyo desde las administraciones para compensar el esfuerzo de las empresas éticas y ayudar a su desarrollo en la sociedad, de manera que favorezcamos un cambio de modelo positivo y acorde con las necesidades del planeta y de las personas.
La teoría económica dominante actual considera que el mercado es la causa suprema de todo, y todo, incluida la política y la sociedad, deben someterse al buen funcionamiento del mismo. En realidad, no es la causa primera, sino sólo un efecto.
Los mercados no son fenómenos naturales, aunque puedan funcionar con cierta independencia, “la naturaleza de los intercambios y el modo en que se llevan a cabo son el reflejo de la estructura de poder en la sociedad…, el juego real no transcurre en el mercado, como proponen los neoclásicos y neoliberales, sino que opera detrás del mercado, determinando que intercambios serán autorizados y qué
intereses serán beneficiados. El mercado refleja meramente las reglas del juego establecidas de antemano” (Esparta Soloeta, I. 2012:12). Muchas veces establecidas desde el Estado o por parte de instancias supra estatales, de modo que los mercados son instituidos de acuerdo con los intereses de grupos de poder y capacidad de presión.
La EBC hace especial hincapié en el desarrollo de la democracia pues su profundización es necesaria para establecer cierto equilibrio en las relaciones de poder, además de que por definición, en una democracia real, el pueblo es soberano, cosa que no ocurre en la actualidad. Por ello, la EBC aboga por una implantación más evidente y consecuente del principio de separación de poderes y propone una serie de pasos concretos para caminar hacia una democracia tridimensional: además de representativa, directa y participativa.
Ante la posición neoliberal de adoptar el criterio de mercado como el único posible para guiar las políticas públicas y organizar el total de la vida social, debemos abogar por una racionalidad política democrática sustentada en la voluntad social, abriendo no sólo el camino a la democratización de la esfera económica sino de toda la esfera pública.
La política de dejar hacer al libre mercado no puede dar solución a los problemas sociales como la pobreza, las desigualdades, la precariedad laboral, la emigración, la carencia de infraestructuras, etc. porque estos problemas tienen su origen en una relaciones institucionales de poder de los contextos sociales donde se producen, y por lo tanto, sólo pueden ser resueltos incrementando la participación democrática de la ciudadanía de manera que se reequilibren estas relaciones de poder, y gestando nuevos valores y relaciones que superen la lógica del funcionamiento capitalista neoliberal.
Actividad
1. Ver y reflexionar sobre este video
3- LA EBC EN LAS ORGANIZACIONES ACTUALES 3.1- Introducción
La Economía del Bien Común (EBC) en una idea de Christian Felber plasmada en un libro del mismo nombre (Edición en castellano - Deusto.2012) y que fue desarrollada por un grupo de industriales austriacos concienciados socialmente en Viena el año 2010. Después de leer dicho libro y al ver que se primaban los valores universales (dignidad humana, solidaridad, justicia, sostenibilidad medioambiental y transparencia y democracia) tanto o más que los económicos decidieron poner en práctica dichas teorías e instrumentos en sus organizaciones. Sentían que se comportaban de distinta forma en sus vidas fuera de sus empresas y en sus quehaceres laborales y gracias a esto encontraron la coherencia que les faltaba, validando las 24 horas del día la confianza, el respeto, la solidaridad, el compartir, la empatía, etc.
La economía de libre mercado potencia los beneficios económicos sin tener en cuenta los sociales y medioambientales, lo que aboca a la sociedad a competir potenciando el egoísmo, la codicia, la avaricia, la envidia, la falta de consideración y de responsabilidad.
La EBC nos enseña que hay otras formas de realizar las cosas. Que podemos conseguir beneficios económicos haciendo las cosas bien. Que los beneficios económicos no tienen que ir reñidos con los sociales, al contrario, nos ofrecen la oportunidad de encontrar nuevos nichos de mercado, nuevos clientes, conseguir afianzar nuestras relaciones con nuestros clientes, compartir experiencias y nuevos desarrollos con nuestros proveedores, mantener el respeto y cuidado medioambiental del planeta y de hacer solidas nuestras organizaciones consiguiendo el respeto entre empleados y directivos, así como la implicación de todos en el objetivo social que representa una empresa u organización. Todo ello hará más sostenibles nuestras organizaciones, incluso económicamente.
En esta filosofía llegaremos a interiorizar el denominado “Bien Común” lo que nos llevará a conseguir el respeto de los demás y a sentirnos orgullosos de nosotros mismos. La EBC consigue que exista coherencia entre nuestra vida laboral y la social, genera ilusión y recupera el optimismo de los ciudadanos ante un panorama tan poco halagüeño, esperanzándonos en poder legar un futuro mejor a futuras generaciones, en definitiva a nuestros hijos.
La EBC es una alternativa posible.
3.2- Necesidad y oportunidad
La actual forma de economía, la economía de mercado capitalista ha creado un peligroso escenario de crisis: burbujas económicas, desempleo, repartos desiguales, crisis climáticas y de energía, hambruna, crisis de consumo, de identidad y de democracia.
Crisis económica, crisis laboral, crisis financiera, crisis empresarial, crisis política.
Global, total, endémica, muy larga, sin horizonte de finalización a la vista y si en un tiempo comenzamos a ver que la economía se va recuperando, no nos dejemos engañar, hemos pasado varias crisis anteriores, el que esto escribe vivió personalmente las de los años 80, los 90 y ahora ésta. Los que estáis leyendo este texto seguro que os habrá venido una pregunta recurrente, ¿por qué de las crisis?
¿Por qué estos ciclos? ¿Por qué vuelven? Haciendo un ejercicio de reflexión personal podemos llegar a respondernos con suma facilidad: Porque seguimos haciendo las cosas igual.
La economía de mercado induce a maximizar los beneficios económicos a costa de lo que sea, consumo desbocado, explotación, falta de respeto por el medioambiente, abuso de los recursos medioambientales, corrupción, ocultismo, etc. Con la excusa de que el consumo genera riqueza, cosa que es cierta, se ocultan todas estas actitudes que no hacen sino deteriorar nuestra humanidad.
¿Realmente queremos recuperar nuestro mal momento haciendo las cosas igual? Si hacemos las cosas igual, ¿no obtendremos los mismos resultados o peores en un futuro?
“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”
(Albert Einstein)
Christian Felber nos anima a cambiar “los mitos básicos de la economía de mercado”.
Ver “La salida del Laberinto”, interesantísimo documental creado por el Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa y la UNED en 2014.
Esta situación es tan reciente y tan traumática que todos tenemos una vivencia directa de la misma y lo que nos queda. Estas crisis reafirman la necesidad de cambiar el modelo. Cambiar las relaciones de poder actuales. Cambiar las cuestiones de propiedad y la democracia. Cambiar las relaciones empresariales, laborales etc.
Estamos ante una oportunidad única en nuestras vidas y en la historia de la humanidad para comenzar a reconstruir lo derruido desde otra perspectiva, haciendo las cosas de otra forma.
La alternativa que aquí se presenta y que permite a nuestras relaciones tener éxito se basa en la corrección del desastroso programa cultural que ha fomentado valores en la economía contrarios a los que rigen la sociedad. En el futuro deben recompensarse e incentivarse también en las relaciones económicas los valores fundamentales que han permitido que la existencia humana tenga éxito.
Para ello tendríamos que desligar las falsas guía éticas –búsqueda de beneficio y competencia- del marco de incentivos legítimos y añadir las guías que si sirven a la mayoría: confianza, cooperación, solidaridad y voluntad de compartir. La búsqueda del Bien Común y la cooperación.
¿De qué factor de medida disponemos hoy en día para conocer la prosperidad de un país? A nivel macroeconómico (país, región, etc.) el Producto Interior Bruto (PIB) y a nivel microeconómico (Organización, empresas, etc.) el Beneficio Financiero (BF).
Pues bien, ¿tanto el PIB como el BF nos indican los siguientes datos?
• Si un país está en guerra o en paz
• Si se trata de una dictadura o democracia
• Si el consumo de recursos medioambientales crece, se reduce o se estanca
• Si el reparto es justo o si por el contrario una parte nada en la abundancia y el resto padece hambre
• Si las personas están estresadas o disfrutan de suficiente tiempo libre
• Si las mujeres disfrutan de igualdad o son discriminadas
• Si lo que crece en esa sociedad es la confianza o el miedo
• Si la empresa crea o destruye trabajo
• Si la calidad de los puestos de trabajo aumenta o disminuye
• Si los beneficios se reparten de manera justa
• Si se trata y remunera igual a las mujeres y a los hombres
• Si la empresa cuida o explota el medio ambiente
• Si produce armas o por el contrario, alimentos ecológicos locales.
Es bien cierto que muchas organizaciones que protegen su reputación, han tomado en cuenta las críticas a su unilateral y desmedido afán de beneficio y han reaccionado. Mediante etiquetas en sus productos (agricultura ecológica, comercio justo), sistemas de gestión ambiental (ISO, EMAS). Sistemas de gestión de calidad (EFQM, Cuadro de Mando Integral), códigos de conducta e informes de sostenibilidad (GRI).
El problema es que todos estos instrumentos de Responsabilidad Social Corporativa no son obligatorios, no son completos, no se controlan desde ninguna autoridad legal y lo peor de todo es que no interiorizan la forma de hacer bien las cosas, o son acciones reparativas o acciones sociales compensatorias.
La acción social ayuda pero no soluciona. Interiorizar lo social en las personas y organizaciones sí.
Por otra parte justo sería recompensar a quien hace las cosas bien contra el que no las hace tan bien, y en ese sentido la EBC propone que los primeros tengan ventajas fiscales con respecto de los segundo, todo ello, eso si tras previos procesos democráticos.
3.3- La Matriz del Bien Común (MBC), el Balance del Bien Común (BBC), el Informe del Bien Común (IBC) y la Auditoría del Bien Común (ABC)
Entenderemos que el balance financiero se convierte en un balance paralelo o intermedio. Registra cómo la empresa cubre sus gastos, inversiones y provisiones, pero ya no refleja el “éxito empresarial”.
Una conjunción entre el Balance financiero y el Balance del Bien Común son las verdaderas claves del éxito. Conseguir la sostenibilidad organizacional es nuestro objetivo.
El Balance del Bien Común es el “cuerpo” de la Economía del Bien Común y la Matriz su “corazón”. La matriz pone en relación los valores que ya se encuentran en la mayoría de Las Constituciones y Leyes Fundamentales de los países (dignidad humana, solidaridad, justicia, sostenibilidad medioambiental y transparencia y democracia) con los grupos de interés que pueden verse afectados por las actividades de la empresa (proveedores, inversores, empleados, clientes, competidores, asociaciones locales, generaciones futuras y el medio ambiente).
El diseño de la matriz comprende en el eje horizontal los cinco valores fundamentales, y en el vertical los diferentes grupos de contacto. En las intersecciones se miden actualmente diecisiete indicadores positivos del bien común y cinco negativos. Por ejemplo:
• La utilidad de los productos/servicios
• Las condiciones laborales
• Si la empresa produce de manera ecológica
• El trato a los clientes
• La solidaridad de la empresa con respecto a otras empresas
• El reparto de ingresos
• El trato y remuneración que reciben las mujeres
• Si se toman las decisiones de forma democrática.
Los criterios a su vez se dividen en sub-criterios lo que hace más precio el Balance.
Todos los criterios positivos suman como máximo 1000 puntos. Por criterio pueden ser alcanzados desde 20 puntos hasta 90 puntos. El Balance del Bien Común ha sido desarrollado para empresas de a) cualquier tamaño, b) cualquier sector y c) cualquier forma jurídica, desde un empresario autónomo y asociación sin ánimo de lucro, hasta empresas familiares medianas o multinacionales con cotización en bolsa o una universidad pública.
Para realizar el Balance del Bien Común existe una hoja de cálculo donde se irán ponderando los datos y valores recogidos recogiendo los totales y subtotales de manera ordenada. En dicha hoja de cálculo se incluyen los datos de la empresa resúmenes del estado actual de la organización por indicador, acciones de mejora por cada indicador y una tabla que refleja la matriz con los puntos correspondientes y el total. También en esta tabla se indica el estado de cada indicador para ver globalmente la necesidad de incidir en los menos puntuados.
El BBC se completa con el Informe del Balance del Bien Común: un documento de varias hojas, en el cual se documentan las actividades organizacionales relacionadas con cada indicador. Este proporciona una visión profunda de las actividades para el bien común de la organización y forma junto con el Balance del Bien Común la base para la auditoría. El IBC es el resumen de cómo la organización se sitúa con respecto al Bien Común.
La idea es que el resultado del BBC figure en todos los productos/servicios de la organización para que los consumidores tengan una información precisa y resumida del nivel alcanzado dentro del Bien Común. La idea final es que junto al código de barras figure un “semáforo” de entre 5 a 10 colores que van desde el verde (1000 puntos) al rojo (0 puntos), pasando por el naranja, amarillo, verde claro, etc. Bajo el color del Bien Común el consumidor reconoce inmediatamente bajo que “liga juega” la organización productora o de servicios. También se aconseja que se muestre el número obtenido en el Balance del Bien Común. Quien desee saber más al detalle el aporte de la empresa podrá, al pasar el móvil por el código de barras, ver en la pantalla el Balance completo de la empresa de forma online.
La organización a su vez obtendría ventajas desde el Estado y otros actores económicos. Estas ventajas pueden ser:
• Reducciones en impuestos
• Reducción en Aranceles
• Menores Intereses de préstamos y créditos. Facilidad de acceso a estos.
• Mejor puntuación en licitaciones públicas
• Ayudas directas.
• Cooperaciones con Entidades investigadoras.
• ...
En el proceso de construcción de la Economía del Bien Común, pueden ir implementándose estas ventajas competitivas, dependiendo de la autoridad –local, autonómica, estatal, europea- en la que se encuentra actualmente depositada la competencia. Por ejemplo se pueden definir y distinguir con colores cinco niveles alcanzables, y éstos ser premiados con cinco clases de impuestos sobre el valor añadido:
• 0 - 200 Puntos rojo 50% reducción en IVA
• 201 - 400 Puntos naranja 30% IVA
• 401 - 600 Puntos amarillo 20% IVA
• 601 - 800 Puntos verde claro 10% IVA
• 801 - 1000 Puntos verde 0% IVA
Por medio de este incentivo participarían cada vez más empresas y se harían fuertes para este cuidadoso cambio de dirección político hacia el objetivo organizacional del Bien Común. El Balance del Bien Común causaría un proceso, el cual recoge a las organizaciones en el estado actual y las anima y lleva sin obligación directa “conforme al mercado” en la dirección del estado que debería ser.
En este proceso el Balance del Bien Común actúa como catalizador: cuantas más empresas gestionen según los criterios del Bien Común y cada vez más se acerquen y alcancen los objetivos del Bien Común, más criterios se transformarán en exigencias mínimas legales estandarizadas, dejando sitio a nuevos criterios del Bien Común más detallados y voluntarios.
En la Auditoría del Bien Común (ABC), el proceso es similar al que actualmente se realiza en las auditorías del balance financiero. Primero se verifica a nivel interno y luego pasa de manera externa a auditores de la EBC. La idea es que conforme este
nuevo paradigma se vaya aceptando por las administraciones finalmente sea el Estado recaude los impuestos, aranceles o se tenga acceso a los créditos correspondientes. Todo ello teniendo en cuenta los niveles alcanzados en el BBC.
Existe un equipo de Consultores y Auditores formados por la EBC. Los consultores acompañan a las organizaciones en la realización del proceso, si estas lo requieren y los auditores certifican dichos procesos.
Debemos tener en cuenta que la matriz es un documento vivo y se encuentra en constante evolución. Nuevas experiencias, nuevas inclusiones. Un equipo de trabajo internacional recoge todas las sugerencias, las valora, y consensua su inclusión en actualizaciones periódicas. Actualmente nos encontramos en la versión 4.1. Un proceso continuo de mejora mediante criterios democráticos de aprobación.
La Economía del Bien Común está en crecimiento, en un proceso abierto y completamente participativo, donde la información fluye a través de los medios de comunicación a nuestro alcance; asequibles para todos los miembros y publicados en las webs de la organización. Cualquier persona puede acceder a los documentos que constantemente son actualizados en la web: http://www.economia-del-bien- comun.org/”
3.4- El presente de la Economía del Bien Común. El proceso de mejora continua de las organizaciones que siguen la EBC
Tras tres años y medio (ahora Julio 2014) el movimiento de la Economía del Bien Común se ha consolidado en varios estados principalmente: España, Italia, Suiza, Alemania, Austria, Argentina, Colombia, Ecuador, Perú y ha ido expandiéndose por América, Europa del Este, Escandinavia, Australia y Nueva Zelanda. Coincidiendo con el incremento y extensión territorial, así como para intentar satisfacer la creciente demanda suscitada a nivel mundial, crece automáticamente la necesidad de estructurar este movimiento a nivel internacional. En la Asamblea General se acordó constituir una asociación para apoyar y fomentar la Economía del Bien Común, en cuyo proceso nos encontramos.
El movimiento internacional cuenta hoy en día con más de 1.600 empresas simpatizantes de todos los tamaños, desde autónomos o micro pymes con 1 trabajador hasta organizaciones que superan los 2.000 trabajadores. Además se han sumado más de medio centenar de políticos, instituciones públicas, bancos, así como municipios y regiones. Sin olvidar las 166 Asociaciones que, de una forma u otra, vinculan su actividad a los criterios de la Economía del Bien Común.
Más allá del grupo pionero, unas 250 empresas han puesto su firma en apoyo oficial de la EBC. La lista crece cada día. Alrededor del grupo pionero se ha creado una plataforma de Asesores del Bien Común que acompañan y asisten a las empresas.
Estos asesores –Consultores y auditores- también invitan a más empresas desde su clientela clásica a afiliarse al proceso. Además, están desarrollando un certificado y el entrenamiento correspondiente para que exista pronto una profesión certificada.
Algunas de estos asesores pasarán a ser Auditores del Bien Común quienes controlarán los BBC externamente.
Escuelas y universidades ya están realizando numerosos proyectos en relación a la EBC: charlas, eventos, tesis,… Asociaciones de profesores están muy interesadas en tener a mano alternativas concretas como la EBC. Comunidades y gobiernos regionales están empezando a mostrar interés en apoyar y adoptar el modelo. Los Sindicatos pueden servirse del modelo para escapar a su actual situación y obtener una nueva inspiración y motivación.
Paso a paso.
Nos hemos decidido por una estrategia de paso a paso. Como el proceso total consiste en aglutinar corrientes diferentes, muchos pasos pequeños hacen crecer:
- Empresas hablan con empresas. Esta estrategia ya se está aplicando y ha resultado ser un éxito. Esperamos un efecto dominó.
- Los Asesores/as ya están buscando un camino al futuro. Están cansados de asesorar a las empresas sobre cómo pueden optimizar sus resultados financieros y reconocer el nuevo significado empresarial, que es el alma del proyecto.
- Los Campos de energía – los grupos de trabajo locales- enlazan la idea con otros movimientos sociales y enfoques, difundiendo con muy buena acogida los principios de la EBC.
- Movimientos sociales internacionales como ATTAC o el Foro Social Mundial serían más fuerte si ofrecieran una visión concreta: si pudieran denominar el
“otro mundo”. Por supuesto, la economía del bien común no sería el “otro mundo”, pero podría ser una pieza fuerte en el mosaico de un mundo nuevo.
- Y, por supuesto, estamos trabajando en la información a las personas mediante conferencias, coloquios, medios de comunicación, webs, etc. En las que suelen participar otras entidades y movimientos, tales como representantes de Cooperativas, de Banca Ética y de empresas que están en el proceso de implementación del Balance.
3.6- ¿Cómo empezar?
Aquellas organizaciones que deseen aplicar en la práctica el Balance del Bien Común, podrán elegir y aspirar a las “3 semillas” según el grado de elaboración del Balance del Bien Común. Con ello se diferencia en estos tres niveles el estado del proceso de verificación del Balance del bien Común de la empresa en cada año.
Hay tres categorías posibles para la realización del Balance del Bien Común:
1. Semilla: las organizaciones que realizan el balance de forma interna, sin ser verificado y que no se podrá publicar.
2. Semillas: para las que lo hayan realizado y lo verifiquen por medio de una auditoría Peer (en grupo de dos empresas mínimo), pudiendo ser publicado.
3 Semillas: realicen el balance (idealmente con un grupo de empresas) y éste sea auditado por un Auditor/a externo/a, pudiendo ser publicado finalmente.
Dentro de poco, pueden ser muchos miles de empresas, municipios y entidades públicas, asociaciones,... De esta manera, un proceso largo y participativo desde abajo (“bottom-up”) predefine los criterios del bien común; estos serán entregados a una convención económica elegida democráticamente que los convierta en una ley que sea anclada en la constitución vía referéndum.
3.7- Las Empresas de la EBC en la actualidad
Las organizaciones se encuentran en distintas fases de aproximación a la consecución de los mejores resultados de la matriz del Bien Común.
Es claro que se requiere una primera etapa para la implementación, las tres semillas, y posteriormente continuar en un proceso de mejora continua para obtener los máximos resultados en la matriz del bien común.
En este proceso se dispone de la ayuda de otras organizaciones y de los asesores.
Se está avanzando continuamente en la metodología de realización de las consultorías y auditorías, en su profesionalización, en sus garantías a medio plazo etc.
Por otro lado, empresas y entidades que en la actualidad cumplen en gran medida, principios básicos de la Economía del Bien Común, cómo cooperativas y asociaciones diversas, les resultará muy fácil realizar su adaptación a nuestro modelo.
Hay que destacar que las ayudas, reducciones en impuestos, acceso a créditos y otras medidas motivadoras que la Economía del Bien Común defiende e impulsa, no pueden en estos momentos ni en un próximo futuro ser alcanzadas de una forma global o con carácter general. Se conseguirán poco a poco. No obstante si existen ventajas claras e inmediatas, oportunidades y sinergias que han de ser valoradas por los empresarios interesados en la asunción del Modelo de la EBC.”
1. Créditos y ayudas financieras. Banca Ética en continuo crecimiento, monedas sociales, ayudas de la UE. Se relacionan algunas de las entidades de Banca Ética que operan en España
- Banca Ética Populare - Invierte en diferentes proyectos de cooperación, comercio justo y acción social
- Coop57 - Cooperativa de servicios que destina sus recursos propios a dar préstamos a proyectos de economía social
- Enclau - Asociación de asociaciones sin ánimo de lucro creada con el fin de promover el desarrollo de nuevas alternativas de financiación de proyectos y actividades socialmente rentables
- FEBEA - Fédération Européenne des Banques Ethiques et Alternatives
- FIARE - Fundación Inversión Ahorro Responsable, operativa en España en 2014
- GAP Madrid - Grupo de apoyo a proyectos sociales que ofrece soporte financiero mediante préstamos solidarios
- Oikocredit - Sociedad cooperativa internacional que busca difundir el concepto de inversiones socialmente responsables
- Proyecto JAK - Formado por grupos locales ciudadanos que promueven una banca libre de intereses
- Triodos Bank - Banco europeo independiente con 32 años de experiencia en banca ética y sostenible y con oficinas en España
2. Cooperación entre empresas. La cooperación puede ser muy diversa:
compartiendo conocimientos, cediendo pedidos, cediendo mano de obra, ofreciendo préstamos sin interés o realizando compensaciones de liquidez,...
Existen además, multitud de organizaciones de cooperación, de trueque de bienes y/o servicios, bien sectoriales, bien de carácter local o geográfico, bien por estructura jurídica –cooperativas,...- etc. Sería exhaustivo relacionarlas y es fácil localizarlas en internet, ya que son muy dinámicas.
3. Clientes responsables. Las posibles desventajas competitivas que el desarrollo de un producto sostenible pueda comportar, se ven minimizadas con el aumento de clientes que cada vez realizan compras consecuentes con sus principios.
4. Trabajadores motivados. El principal activo y aporte de talento de una organización que, con la aplicación real de los principios enunciados, conseguirán – además de su motivación intrínseca- una mejora de procesos, de costes, de calidad y, consecuentemente, de la posición en el mercado de su empresa.
Por último, es necesario señalar, que en el modelo de la economía del bien común, el crecimiento de la empresa no mide el éxito y, consecuentemente, las empresas no están obligadas a crecer, más que hasta alcanzar su óptimo. Muchas empresas de hecho no desean convertirse en Microsoft o Zara. Desean hacer lo que les gusta hacer, lo que saben y de la mejor forma posible aportando calidad y servicio a sus clientes internos y externos. (Visita el blog: www.negociosromanticos.es y descárgate gratuitamente el libro “De los negocios románticos. Y de cómo sobrevivir en el empeño”. Fernando Dugo. 2012).
Como señala Christian Felber: “En el cuerpo humano, se reconoce fácilmente qué papel podría desempeñar de forma coherente el crecimiento: crecemos de manera material hasta alcanzar el tamaño óptimo. Pero en un punto determinado el crecimiento material finaliza iniciándose el desarrollo en un plano no material:
maduramos en lo emocional, social, intelectual y espiritual. Los seres humanos no son menos exitosos por ello, porque no miden su éxito en la vida según el tamaño de su masa corporal.”
4- APLICACIÓN DEL BBC EN LAS ORGANIZACIONES I 4.1- Introducción
En este capítulo el participante desarrollará las tareas necesarias para poder completar un Balance del Bien Común adecuadamente. Para ello analizaremos la Matriz del Bien Común a través de su implementación en organizaciones ya en funcionamiento, desarrollando los valores siguientes: la Dignidad Humana, la Solidaridad y la Sostenibilidad Ecológica.
El participante realizará una completa búsqueda de documentación, vídeos y demás ayudas tendentes a desarrollar las buenas prácticas debidamente sobre un indicador de la Matriz en una organización que conozca en su entorno. Acabando con la elaboración del Balance del Bien Común en al menos cuatro indicadores de un grupo de interés.
4.2- Objetivos del capítulo Los objetivos de este capítulo son:
Completar la formación del participante con los conocimientos necesarios para desarrollar con precisión un Balance del Bien Común y hacerle consciente del gran impacto económico, político y social que la Economía del Bien Común tiene en las organizaciones y por ende en la sociedad actual, llegando sus beneficios a toda persona implicada en dicho proceso.
4.3- Ejemplos reales de aplicación y buenas prácticas
En este apartado vamos a analizar las buenas prácticas de diferentes organizaciones a fin de que el participante entienda el proceso de análisis seguido para poder emitir un valor porcentual (%) de cumplimento en la matriz. Como hemos enunciado en la introducción del capítulo los valores serán la Dignidad Humana, la Solidaridad y la Sostenibilidad Ecológica. Cada una de las organizaciones analizadas servirá de ejemplo para un solo valor y todos o alguno de los cinco grupos de contacto (A) Proveedores, (B) Financiadores, (C) Empleados, inclusive propietarios, (D) Clientes/ Productos/ Servicios/ Co-empresas, (E) Ámbito Social: región, soberanía, generaciones futuras, personas y naturaleza mundial. A
tener en cuenta que hay dos grupos, (A) proveedores y (B) Financiadores que abarcan globalmente en su análisis los cinco valores del BBC.
Ver la matriz
Debemos remarcar que toda valoración es subjetiva por lo que el contraste con otras personas, ha sido vital para una mayor precisión del análisis. También lo ha sido el buscar el mayor número de buenas prácticas de la organización estudiada.
Como base de dicha valoración y si vemos la matriz del bien común (enlace anterior), podremos observar que existe una puntuación máxima en cada uno de los indicadores, la puntuación que el analista a dado a cada indicador es el resultado de la suma de porcentajes de cumplimiento que dicho analista ha incluido en la hoja de cálculo de la matriz.
Ejemplo: Indicador A1 de La Fageda. “Gestión ética de los suministros”. El consultor en este caso ha aplicado un 80%, un 85% y un 100% en cada uno de los tres subindicadores, reflejados en el “Manual básico sobre los criterios del BBC”.
(Paginas 11 y 12). Se deberá de tener en cuenta en este caso que el indicador analizado A1 comprende un análisis global de los cinco valores de la MBC - Matriz del Bien Común. Ver el “Manual básico sobre los criterios del BBC”
A observar que también se incluye un extracto del “Estado actual” y otro sobre las
“posibilidades de mejora” de la empresa:
Este es el “modus operandi” realizado en cada uno de los indicadores pero que no incluimos ya que sería excesivamente repetitivo.
A continuación analizamos global y parcialmente algunos valores y algunos indicadores para la mejor comprensión del alumno. Repetimos que un análisis lo más minucioso posible de las buenas prácticas realizadas por la empresa en cada uno de estos valores e indicadores son vitales para un mejor resultado final del BBC – Balance del Bien Común.
Dignidad humana (Valor)
Como ejemplo de empresa que tiene a la dignidad humana como un valor fundamental, podemos hablar de la cooperativa “La Fageda”, quien da trabajo a todas las personas de la zona que tienen alguna discapacidad psíquica o alguna enfermedad mental severa crónica.
“La Fageda es una empresa que se define a sí misma como “cooperativa catalana de iniciativa social sin ánimo de lucro” que fue creada en 1982. Su finalidad es “la integración laboral de las personas de la comarca de La Garrotxa (Girona) que sufren discapacidad intelectual o trastornos mentales severos”. En “La Fageda”
trabajan 270 personas, incluidas usuarios y profesionales.
Entre las actividades que realiza “La Fageda” se destacan las relacionadas con la producción y las actividades asistenciales. Las actividades productivas se dividen en las siguientes: una granja de vacas para la producción de leche, una planta de elaboración de productos lácteos, una sección de jardinería, una planta de elaboración de helados, un taller de manualidades y actividades de horticultura y conserva. Las actividades asistenciales son un servicio de terapia ocupacional, pisos asistidos para los trabajadores y actividades de ocio.
Es evidente que “La Fageda” es una referencia en dignidad humana, algo que está medido en la matriz del bien común con los siguientes apartados, los cuales son sobradamente cumplidos por la cooperativa a las que nos referimos:
• Gestión ética de la oferta / suministros: Los productos son ecológicos y de propia producción y elaboración.
• Gestión ética de finanzas: La diferencia entre sueldos es de seis veces entre el menor y el mayor y los beneficios económicos están orientados a la reinversión en la propia cooperativa para que pueda seguir dando empleo a las personas que la forman.
• Calidad del puesto de trabajo e igualdad: El puesto de trabajo es un medio para ayudar a la dignidad de personas que tienen más dificultades en la búsqueda de empleo.
• Venta ética: La cooperativa solo produce para la comarca y tiene como filosofía
“no crecer por crecer” porque la finalidad no es producir, sino dar trabajo a las personas de ese perfil de la comarca.
• Efecto social / significado del producto / servicio: Solo se produce para el abastecimiento de una zona muy específica evitando así, el uso excesivo de recursos y materias primas.
Solidaridad humana (Valor)
Existe una red de empresas llamada “Sannas” que son un ejemplo de solidaridad en pos de la transformación de la sociedad hacia un modelo de desarrollo donde “los objetivos económicos de todas las empresas estén equilibrados con los objetivos sociales y ecológicos”.
“Sannas” se encarga de “diseñar espacios y servicios rentables y sanos para las personas y el planeta”.
La red “Sannas” ofrece una rueda de servicios que pueden ser solicitados de forma global o fragmentada, además de ayudar en los modelos de negocio, el diseño de servicios y en la comunicación de quienes cuentan con ellos.
Las empresas que forman parte de la red “Sannas” son “Geosanix”, “Logicaeco”,
“Red verde”, “Rebrand”, “Rreune” y “Satt”.
Esta red cumple con la variable de la aportación al bien común, debido al apoyo mutuo y cooperación a través de servicios, productos, know – how, conocimiento, contactos e influencias.
Sostenibilidad ecológica (Valor)
Como ejemplo de sostenibilidad ecológica ponemos a “Biocosas” quienes divulgan productos sostenibles que representan un ahorro económico, contribuyen a un consumo responsable, entendido como el proceso de escoger los productos por su bajo impacto ambiental, social y por la conducta de las empresas que los elaboran y evitando el consumismo, con una vida extensa, y que sean locales.
“Biocosas” tiene una tienda online de productos de alcalinidad, belleza, ideas para regalar, higiene, hogar e infantil.
Por otro lado, además de los productos de mercado, “Biocosas” ofrece conocimientos para poder ahorrar en los diferentes ámbitos de la vida de una persona.
Los puntos de la matriz del bien común que cumple “Biocosas” son los siguientes:
• Promoción del comportamiento ecológico de las personas empleadas, algo fundamental para el sentido de “Biocosas”. No solo comparte la información con los empleados sino con todo aquel que se interese.
• Concepción ecológica de productos y servicios. El fin de “Biocosas” es dar a conocer los beneficios del uso de productos ecológicos y sostenibles, por lo que todos los productos cumplen con este valor.
• Reducción de los efectos ecológicos. Lógicamente, al ser todos productos ecológicos y sostenibles, los efectos que tienen en el medio ambiente son positivos y no ponen en riesgo el futuro del planeta.
Colaboración entre empresas. (Indicador D2)
Como ejemplo de colaboración entre empresas, tenemos la empresa Can Cet con, Entidades municipales (Grameimpuls, IMPO Badalona, SILL Badalona, Centre Salut Mental, Torribera –salud mental-…), privadas (Grupo Fundosa, Adecco...) y sociales dedicadas a servicios prelaborales (Pere virgili, Joia, Bétula…). Para derivación de usuari@s para su inserción sociolaboral a través de Can CET.
Fundació Joia. Derivación de personas contratadas en Can Cet a club social.
Generalitat de Catalunya –dep.empresa i ocupació; dirección gral. economía social;
secretaria acció ciutadana; dirección acció cívica i comunitària; área mediambient;
DGAIA…etc.-
Ajuntaments -Barcelona, Badalona, Sta.Coloma Gt….etc.
Coordinación ámbito socio sanitario: psiquiatras, trabajador/a social ayuntamiento, servicio de violencia de género,…
Otras coordinaciones puntuales: fundación psique –hogar con apoyo para personas con discapacidad-; ayudas para comedores sociales; Barcelona activa; servicios penitenciarios –soporte a persona con discapacidad con un familiar en la cárcel-;
servicios sociales para gestión ayudas a familiar de persona con discapacidad;
servicios sociales para soporte en proceso de incapacitación; servicios de atención psicológica gratuita; oficina víctima delito; vivienda protección oficial; derivación proyecto hombre –drogadicción-; punt Omnia –formación para personas con discapacidad-….etc.
Concepción ecológica de productos y servicios. (Indicador D3)
En Miel Ecológica Urzapa se congregan diferentes apicultores ecológicos que se unen para aportar desde una concepción ecológica de sus productos un valor añadido a la oferta a sus clientes. Incluyen la ganadería biodinámica, producen y envasan sus productos y ponen al alcance de sus clientes la posibilidad de apadrinar una colmena, de esta manera el cliente se verá involucrado en el proyecto recibiendo el producto de su “apadrinada” y pudiendo visitar dicha colmena por él libremente escogida.
La empresa cuenta con un apartado de “cursos” en los que se ofrece instrucción para que quien lo desee se inicie en la apicultura ecológica y está certificada por la Junta de Castilla y León con el “Certificado Ecológico de Castilla y León”, el
“Certificado Artesano de Castilla y León” y “La Marca de Garantía – Tierra y Sabor”.
4.4- Ejercicio de Investigación: Búsqueda y documentación de buenas prácticas para un indicador concreto en empresas que el participante en el taller conozca
Dentro de este apartado trataremos de guiar al participante en el taller en la búsqueda y documentación sobre buenas prácticas para desarrollar un indicador concreto en alguna empresa de su entorno próximo.
4.4.1. Elección del Indicador: El participante en el taller escogerá el indicador deseado dentro de uno de los valores desarrollados en este capítulo, la Dignidad Humana, Solidaridad y Sostenibilidad Ecológica y que competa a cualquiera de los grupos (A, B, C, D, E) y lo estudiará. Por ejemplo el “E1 – Efecto social/significado del producto/Servicio”. Ver matriz.
4.4.2. Búsqueda de los criterios o subindicadores: Una vez seleccionado el indicador a desarrollar debemos de buscar los criterios o subindicadores necesarios para desarrollar dicho indicador. Para ello podemos ir a la web de EBC y ver el “Manual Básico sobre los criterios del BBC”:
Ejemplo: Los criterios para el análisis del indicador “E1 – Efecto social/significado del producto/Servicio” son:
En esta tabla se reflejan en la columna “Criterios”. Las otras columnas son las que indican el grado de cumplimiento con el valor estudiado, en este caso la “Dignidad Humana” en el campo correspondiente, el del “Ámbito social” que nos servirán como guía para desarrollar el siguiente paso.
4.4.3. Búsqueda de ejemplos de buenas prácticas, fuentes, contratación, financiación, etc.: Teniendo en cuenta los criterios y la empresa a la que queramos analizar se trata de realizar entrevistas a las personas de la empresa que nos puedan aportar datos de interés sobre dicho indicador y sus criterios, buscar bibliografía, estudiar la Web de la empresa si la tuviera, vídeos y toda información relacionada, así como las buenas prácticas realizadas para después almacenar dicha información, indicando las fuentes de las que nos alimentemos y realizar una posterior validación (punto 4.4.5.).
4.4.4. Desarrollo de la documentación: Toda la información de la que dispongamos deberá de ir acompañada de la visión personal del participante en el taller hacia esos criterios en base a las buenas prácticas de la empresa y su relación con el valor correspondiente al indicador estudiado.
4.4.5. Validación (individual y grupal): La validación se podrá realizar individual o grupalmente. Esto último enriquecerá notablemente el resultado final de la búsqueda y del posterior BBC. Obviamente en caso de que la validación no se haga grupalmente estará ya resuelta en el punto anterior donde el alumno ya ha realizado su visión personal lo más objetivamente posible.
4.5- Ejercicio práctico de aplicación. (Continuación del ejercicio de investigación anterior)
En el ejercicio anterior hemos desarrollado la investigación sobre un indicador concreto escogido por el participante en el taller.
Una vez tengamos toda la documentación clasificada y acompañada de la visión del alumno tendremos que pasar a completar el apartado correspondiente en la hoja de cálculo del BBC – Balance del Bien Común.
Siguiendo con el ejemplo anterior: “E1 – Efecto social/significado del producto/Servicio”
En dicho apartado debemos de hacer una síntesis de lo recopilado e introducirla en el espacio “Estado Actual” a la vez que indicamos las “Posibilidades de mejora” en la casilla al efecto. Incluiremos nuestra valoración (porcentaje de cumplimiento) en el casillero correspondiente a “Cumpl.” Y automáticamente nos dará la puntuación correspondiente.
Por último podemos incluir nuestros comentarios, comprobaciones y análisis realizados sobre ese subindicador en la casilla destinada al efecto: “Comentarios de el/la responsable del Balance, Comprobaciones”. Dejaremos libre el espacio:
“Comentarios de el/la Auditor/a”.
Cuando realicemos un BBC completo esta es la dinámica que aplicaremos a cada uno de los subindicadores del BBC. Al finalizar la inclusión de datos podremos ver el resultado final en las hojas de la misma base de cálculo destinadas al efecto. Una de ellas “Matriz” refleja el total por indicador, siendo este la suma de todos los subindicadores correspondientes.
En la última hoja de la hoja de cálculo se reflejan los resultados finales, con el indicador en colores que nos dice el que corresponda a esa empresa, los indicadores cumplidos de forma ejemplar (>80 puntos) y los que son susceptibles de mejora (>20 % puntos o criterios negativos cumplidos).
A continuación incluimos las capturas de pantalla del ejercicio con datos en las tres fases: Cálculo y Auditoria, Matriz y Resultados para que se vea la relación existente entre hojas. Los datos son figurados.
Tanto en la “Matriz” como en el “Resultado” se podrá comprobar que al ser los datos incluidos correspondientes a solo un indicador (E1) los valores totales son muy bajos. Al estar el indicador valorado en el 80% de cumplimiento lo veremos reflejado en el apartado de “cumplimiento de forma ejemplar (>80%)” y todos los demás indicadores, al no estar valorados, están incluidos en el apartado
“Indicadores con necesidad de mejora”.
5- APLICACIÓN DEL BBC EN LAS ORGANIZACIONES II
5.1- Ejercicio final: Elaboración de Balance del Bien Común al menos para 4 Indicadores (elegir un valor de interés) y análisis grupal de uno de los indicadores tratado
Los consultores de la EBC - Economía del Bien Común, elaboran los BBC en grupo para poder llegar a amplios consensos en cada indicador ya que esto hace que la evaluación final sea mucho más precisa, llegando a una calidad de balances mayor y sobre todo mucho más justa.
En el caso de ser alumnos del taller los analistas y realizadores del BBC y de ser complicada la configuración por grupos estimamos como opción más sencilla el que lo haga individualmente.
Para la elaboración del BBC en este ejercicio el participante en el taller deberá seguir los pasos indicados en los apartados 4.4 y 4.5 pero para cuatro indicadores diferentes de un mismo valor.