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Las claves del empoderamiento - CINCO (Nicaragua)

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Academic year: 2023

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En el sistema patriarcal, la sexualidad es el eje de la identidad femenina y es el fundamento de la condición femenina. Las mujeres adquieren un desamparo aprendido a través de la socialización y crecen marcadas por un gran déficit de autoestima.

Derecho independiente a la tierra

Existe una lógica similar en la lucha comunitaria en torno a la preservación de la propiedad colectiva. Los hombres suelen gastar parte de sus ingresos en sus propios asuntos individuales y donar sólo una parte al fondo familiar. iii) El ingreso mancomunado no necesariamente da como resultado un consumo compartido o una participación igual del consumo para todos los miembros de la familia.

Los indicadores

El monocultivo de algodón provocó el desmantelamiento de la cultura campesina basada en la autosuficiencia alimentaria y transformó a este sector en jornaleros. Los servicios públicos y sociales no están suficientemente desarrollados para satisfacer las necesidades de la población y promover el desarrollo económico.

Poder local y organización comunitaria

Los daños causados ​​por el huracán afectaron a 21.217 personas, destruyeron 215 viviendas y dañaron 915, además de un importante número de pozos y letrinas.

Antecedentes del centro Xochilt Acatl

A partir de la asistencia brindada por la clínica móvil se articuló la organización de las mujeres del territorio. En el ámbito de la educación, los primeros resultados se refieren a la graduación del primer grupo de mujeres educadas (15); Comienza el programa de posalfabetización;

El estado actual del Xóchitl Acatl

El programa de construcción ha respetado el marco país y comunitario, familiar o de clan para el asentamiento de las viviendas. A partir del proceso de expansión organizacional desarrollado a través de los programas del centro y la integración de las mujeres en los mismos, el centro decidió establecer el programa de participación por 15 de enero de 2001 con cobertura total del municipio.

La organización

La institución ha establecido políticas laborales generales que rigen el empleo, jornada laboral, capacitación y trato del personal, uso de fondos y equipos, administración de proyectos, políticas de atención a los usuarios de las clínicas y beneficiarios de los programas; el cumplimiento de las obligaciones con el Estado, la política de gestión financiera y las relaciones con los organismos financieros cooperantes. Por otro lado, también establece los criterios para la integración de las mujeres en los programas y la formación de valores en general para los beneficiarios "organizados", así como para la inserción de las mujeres y de la institución en otro ámbito de la actividad. ​desarrollo local. Según las características que muestra la relación con los beneficiarios de los proyectos del Centro, éste sigue el modelo de "proceso de aprendizaje" que promueve su participación en todas las fases del ciclo del proyecto, basando su ejecución en la flexibilidad y la retroalimentación de los participantes.

El Consejo Coordinador está vinculado a las mujeres de las comunidades agrupadas en tres sectores, donde se organizan grupos que participan de forma voluntaria, continua o ad hoc. En conclusión, se puede observar que el Centro Xóchitl Acatl evolucionó de un microproyecto de atención de salud a una organización de desarrollo rural enfocado a las mujeres, con una racionalidad que respondía a la realidad social del municipio y a la identificación de las características socioculturales de los potenciales. . protagonistas, como beneficiarios de su intervención. Además de innumerables experiencias exitosas que describen el involucramiento de las mujeres en los procesos productivos, también existen innumerables experiencias de propuestas truncadas de empoderamiento femenino, principalmente aquellas que se han desarrollado en el ámbito rural.

En la mayoría de los casos, la principal debilidad es que la gestión del proyecto piensa a menudo en un empoderamiento parcial, que incluye única o predominantemente el aspecto económico en términos de la integración de las mujeres en las actividades productivas. En el caso de las experiencias de las mujeres en el entorno del Centro Xochitl Acatl en Malpaisillo, los resultados parecen indicar una propuesta metodológica que sirve de base para un proceso de debate crítico sobre el empoderamiento real de las mujeres rurales; es decir, empoderamiento económico, ideológico y político. Ambos nos han permitido identificar la existencia de un procedimiento que al sistematizarse da como resultado una propuesta con tres métodos de trabajo simultáneos para el empoderamiento de las mujeres en comunidades rurales de Nicaragua.

Las mujeres y un nuevo modelo de desarrollo rural

  • El nacimiento de los programas productivos
  • Producir para la familia
  • Producir para el mercado
  • La intervención del Centro
  • Un nuevo modelo de producción campesina

Lograron desarrollar una economía autosuficiente, lo que resolvió los problemas de seguridad alimentaria de las mujeres y sus familias. En cuanto a la fuerza laboral, se puede observar cómo ha habido un cambio entre la participación de las mujeres y la participación de los niños en el trabajo productivo. En relación a la tecnología, uno de los resultados más importantes está relacionado con la transferencia de conocimientos a las mujeres y la sistematicidad de la asistencia técnica.

En cualquier caso, se trata de una modalidad de producción que responde a la realidad de las mujeres y no una predeterminación organizativa. Otro cambio crucial tiene que ver con la propiedad de la tierra por parte de las mujeres. Los criterios utilizados para seleccionar a las mujeres participantes fueron los mismos que en el programa agrícola.

Al igual que en el programa agrícola, la cuestión de la propiedad de la tierra ha sido vital para la participación y propiedad de las mujeres en el proceso de producción. Además de brindar capacitación, realizan visitas y seguimiento personalizado a mujeres propietarias de animales. Hasta ahora estas modalidades han funcionado eficientemente tanto para las mujeres como para el Centro.

Junto con la evolución de los recursos y la economía de producción, el papel del Centro como agente externo de apoyo a las mujeres fue muy influyente. Pero aún más, demostró que la clave para un verdadero proceso de cambio en el desarrollo rural pasa necesariamente por el empoderamiento de las mujeres en el campo de la producción.

De mujer subordinada a sujeto de su propio cambio

  • La impotencia del ser: “Yo no era nadie”
  • La expansión del Yo: “Siento que mi vida cambió muchísimo”
  • El proceso de cambios
  • Un factor clave: educación y concienciación
  • Los cambios más importantes

Para algunas de las mujeres, este proceso ha requerido años de esfuerzo y lucha contra la resistencia dentro de ellas mismas, dentro de sus familias y comunidades. Este proceso se inició con los conocimientos que recibieron las mujeres sobre salud sexual reproductiva a través de charlas realizadas por el centro cuando iniciaron la clínica de ginecología. Es común escuchar en sus testimonios que luego de conocer la oportunidad que ofrecía el Centro para la agricultura, las mujeres buscaron información para incorporarse al programa.

La gran voluntad de las mujeres venció parcialmente esta segunda resistencia cuando las huertas dieron sus primeros frutos. En ese momento, todavía tenían que enfrentar la resistencia de sus maridos, aunque su actitud hostil y desdeñosa había disminuido un poco al observar los resultados del trabajo de las mujeres. La propiedad de la tierra se estableció como un requisito indispensable para que pudieran integrarse a los programas agrícolas y ganaderos, sin embargo, casi todas las mujeres contaban con este recurso.

El primero de ellos consiste en talleres de reflexión con mujeres de la comunidad involucradas en los distintos programas que impulsa el Centro. En cambio, no se construyeron villas ni cortijos, sino que se construyeron en los lugares indicados por las mujeres. Otra actividad del Centro, que ha contribuido significativamente al crecimiento personal de las mujeres y se enmarca en el ámbito educativo, es la formación técnica para la producción.

Organización y participación de las mujeres en el desarrollo rural

El embrión de una organización de mujeres

En este contexto organizativo se produce la segunda crisis institucional, que lleva a la dirección del centro a mantener reuniones de aclaración con las mujeres integradas en los programas. Con esta nueva situación jurídica y política, la directiva del centro decidió en 1996 renovar la estructura organizativa de mujeres y reemplazar los consejos territoriales por asambleas amplias en las comunidades locales; Esto permite un cambio en el liderazgo femenino a nivel social.

En busca de nuevas formas organizadas para la participación

La reseña histórica del Centro y este relato de la organización de mujeres muestran que, además del proceso de cambios económicos e ideológicos, la organización pensada en términos políticos aún no ha alcanzado su pleno desarrollo. Hasta ahora, la mayor parte del proceso organizativo ha sido concebido y dirigido como una iniciativa de las dirigentes del Centro y ha respondido sobre todo a las necesidades de seguimiento de la participación de las mujeres en diversos programas y no a un objetivo político específico. El principal objetivo del estudio fue, además de sistematizar la experiencia del Centro, poder identificar si realmente se había producido un proceso de empoderamiento de las mujeres asociadas al mismo.

En el caso de las mujeres de Malpaisillo, es evidente que se han dado procesos de cambio, expresados ​​en condiciones económicas, arreglos privados y arreglos públicos. Juntos, muestran que ha habido una transformación de la subjetividad femenina, así como una redefinición fundamental del yo, que es una parte integral de la acción para el cambio político. En el espacio correspondiente al círculo más pequeño se han desarrollado acciones para crear identidad y conciencia de género, y también contribuyen a la constitución de las mujeres como sujetos sociales.

El tercer círculo es el ámbito comunitario, lo que implica que el proceso de transición comenzó a funcionar desde la modificación de las relaciones de poder en el ámbito estrictamente privado hacia el ámbito público. Este caso demuestra con hechos tangibles que el crecimiento humano de la mujer se extiende también al resto de la familia, a las comunidades e incluso puede tener repercusiones en otras dimensiones. La experiencia de las mujeres y del Centro Xochitl Acatl, en Malpaisillo, es a la vez instructiva y alentadora, a pesar de los problemas y limitaciones que tuvieron.

Referencias

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