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ilíllhiill DE LA PRENSA Llllltil
AÑO 'XLIV.—Núrn 13 819
SERVICIO TELEGRÁFIÓO
BUS EDIÜIÜNES DIARIAS Domingo II de Octubre de 1925
REDACCIÓN E IMPRENTA
FHAHUUEÜ GÜNGERÏADÜ
N0 SE DEVUELVEN UHlElHALES
DESDE MADRID .
Es 1ndispensable
Si dijéramos que el problema hispano marroquí estaba ya total y absolutamente liquidado yque en [relación con el mismo podríamos dormir a’ pierna suelta y echar fue- ra. de nosotros toda preocupación, dariamos muestra de dejarnos lle- var por los deseos y por las ilu- siones ma's que por las realidades.
Lln incendio como el de la 'zona
Norte de Marruecos, alimentado no
ya por las ambiciones desmedidas
delos desalrnados cabecillas rife- ños, sino por el comunismo inter- nacional y por la caterva de revo- lucionarios que sueñan con derri- ' bar el órden establecido en Francia y en España; no se extingue tan aina por modo definitivo y comple-
to. ' - ' ’
Queremos decir que. después de
las victorias de estosdias y de las
que indudablemente obtendremos
n si el enemigo resiste, corno de los triunfos logrados por el Ejército francés en su zona, quedarán focos rebeldesÍ’ digamos que incendios parciales, que eXigirán la interven- ción de las potencias protectoras para aislarlos y reducirlos.
Pero eso no quita para que afir- memos que en lo principal el pro- blema está resuelto y que así como antes, aun habiéndose conseguido algunos triunfos militares, no se le veía el tin, ahora, por‘ el contrario se vey se palpa el, término ventu- roso de lo que era gran pesadume bre é inmensa y perenne preocupa- ción, no sólo, con ser muchísimo, por lo que representaba para nos- otros de sangría suelta y’d’e cano libre de la vida y ¿der los caudales
nacionales, sinó porque no se vis-
.lumbraba siquiera ‘el acabamíentó'
del abrumador desgaste.
v Derrotado y en huida Abd-el- Krim en nuestra zona donde él se consideraba más fuerte;"derrotadas asimismo, sus mesnadas en la zo-
na’francesa y. amenazado de- una doble ofensiva, esto es, de ser co- gido entre las dos ramas de la te- nazaque representa la bien acor-
dada'acción‘ operante de las" tuer-
‘ zas franco-españolas, sirvel cabeci- lla moro no es, como no parece que lo sea,de madera de 'he’roe, ó más bien de mártir, huirá, para
hurtarse'a'vlajusticia delas nacio-
nes tan gravemente ofendidas y al ‘ peligro de que algunos de lose mu7 chos a' quienes él prometio flores y recogen copia de abroios, se c0
bre con su vidavde los desengaños
recibidos.
Y no se tema que si desaparece Abd-el-Krim surja otro ú otros que sigan su ejemplo; semejante temor está justificado, ó por lo menos se explica suficientemente, cuando no
es la espada del guerrero, sino la
habilidad del político, haciendo de diablo tentador, la que aparente- mente pone el punto final á una contienda de esta clase. Abd-el- Krim enriquecido por Francia y España, y obteniendo de ellas la infiuencia y el favor y el predomi- niolen el protectorado, seria una
invitación á todas las ambiciones y
codicias moras para que se rebela- .
t ran, alentadas por lección tan per- niciosa; pero Abd el-Krim vencido y huido y sin que pueda hallar en los territorios de los que se consí' deró soberano piedra sobre que reclinar su cabeza, representa un escarmíento lo suficientemente duro para que no tenga imitadores.
Hemos llegado, pués, en reali- dad, a la solución del problema, estamos en ella, dado que no sólo se vislumbra, sinó que se toca, el término feliz de tan grave asunto.
Y como annque no hubiese tenido la fortuna de concebir y de reali- zar el plan venturoso, ha tenido la suerte de presidirlo, del general Primo de Rivera puede asegurarse que se halla hoy en el orto de la autoridad y de la gloria, y, por consiguiente, plenamente capaci- tado para, sin vacilaciones ni tibie- zas, y libre de la gran preocupa—
ición africana, poner mano firme en la regeneración patria; .buscan- do elvconcurso, que no le faltaria, de las personas de mayor adecui- dad, a su juicio, para realizarla.
Dominada ya lar rebeldia del Ríf, hay' que acabar definitivamente con
‘ia política rifeña en la península.
El pueblo espera de la voluntad enérgica y de'la buena estrella del.
general que lleve a' término esta
«magnifica y salvadora obra de re- novación y adecentamiento del am- biente politico nacional. Es indis- pensable.
Miguel PEÑAFLOR.
Un sacerdote
que, triunfa
Nuestro paisano el presbítero,
don Antonto Martínez Ortiz, ha ter-_
minado en Septiembre último la ca- rrera de Abogadocon brillantísi- mas calificaciones. Este hecho ais- lado nada supondría, porque Abo- gado logra serlo el que se lo pro- pone, y hay la presunción de que lo es todo español que no'demues- tre lo contrario. Pero es que el se- sor Martínez Ortíz en, el escaso tiempo que hace que cesó de presi!
tar sus servicios de coadjuntor de la'parroquia de San Juan, y de esta capital, y ecónomo enla Gineto, Alborea y Jorquera (cuyos cargos ocupó por la libre elección de su Obispo y sumisión suya como sa-
cerdote) ha hecho lo siguiente: el
Bachillerato, la carrera de Filoso- fía y Letras, unas oposiciones á cátedras de Latín delnstitutos de 2.“ enseñanza que ganó obtenien- do la cátedra que hoy sirve, y la 'carre'ra de Leyes; todo ello con el mayor éxito. En la actualidad ex- plica el señor Martinez Ortíz, ade- .ma's de su cátedra de Latin, en el lnstituto de La Laguna, la de 'Len-
gua y Literatura españolas, del
primer año de las facultades de Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de la Lagun.Felicitamos muy sinceramente a tan estudioso sacerdote, á su en- ciana madre, a' sus hermanos los abogados de este colegio don luan y don Octavio, y demás familia; y nos felicitamos como albacetenses por los éxitos de uno de los maes- tros.
1: r n
PADRE RUMANÜ,3
LA FIESTA DE LA RAZA
Descubrimiento. de américa
ha.“
libro titulado Colón español por ha- berse dedicado á. buscar documen- tos en los Archivos de las Cofradías y de otros archivos de Pontevedra, para probar que la nacionalidad y la familia de Colón era española, En fecha memorable del 12 de l cesa; joya que seria devuelta á. la p de Porto Santo (Pontevedra) y ha.
Octubre de 1492 en la que Cristó- bal Colón 'puso pié en la Isla de Guasiehanl (San Salvador), precur- sora del descubrimiento del nuevo _Continente, hace convertido para Esparta y las naciones americanas en un dia sagrado que ante él se inclinan, y para selemnizarlo es declarada fiesta nacional.
No está por demás que ante hecho tan memorable para Espa- ña. demos algunos datos históri- cos de su actuación, y- como éstra son algo nebulosos procuremos por la luz de la inducción y deducción obtener algo de verdad, y desecho mos lo mucho que se ha escrito y propalado y que no se justifica con la, realidad de los hechos que se desarrollaron en sus prolegómenos.
Desde niños nos enseñaron que para el descubrimiento de América, la Reina Doña Isabel I empeñó sus
joyas; que Colón era genovés, y 'que el nombre‘dado al Nuevo Con- tinente procede de Américo Vas- pucio. '
Esto es lo que tratamos de escla- recer, basándonos en ilustres hom- bres de ciencia que han estudiado el asunto con toda clase de detalles y cuya perseverancia ¡es digna de todo encomio. Nada por tanto apor- tamos; tan solo {esponemos y ante las razones aducidas damos nues'
tra opinión, Y ‘
La leyenda. de las joyas
' Debese decirse que es leyenda, porque los reyes tenian empanadas sus joyas desde el año 1489, las que no pudieron retirar aun en 1496, cuatro después de la expedi cion de Colón.
De los documentos que se con servan en los Archivos Regional y Municipal, de Valencia, se tradu-
ce que reunido el Magnific Consell
de Valencia, en 5 de Septiembre de 14.89, se leyeron las cartas de los soberanos en las que decían que enviaban el collar rico de balatzes (rubia) yperlas en garantia de los 26.000 fiorines oro que la ciudad les prestaba graciosamente (sin ín- terés) para atender al sitio de Ba.- za. De la entregx del dinero y rer cepcio’n de las alhajas levantó acta el Notario don Gaspar Einimeno;
suma que se amplió en 9 000 flori- nes más.
De las actas de los Consejos del 16, 22 y 23 de Diciembre de 1489, aparece el Conseller Luis deSautan- gel,pidiendo á. la ciudad otro presta mo de 35 000 tiorines oro para que sus señores (los reyes), puedan 83v, tislacer los nuevos gastos del sitio de B «za, y en geranLia entregaban una corona real de aro guarnecida con rubia, diamantes y perlas. Otorgó la correspondiente escritura ci mis- mo Notario.
Merece citarse el acta del Con- sejo de 10 de Octubre de 1496, en la que accediendo á la petición-de S Sl. el Rey, (se entregaba á. dos oficiales del Monarca la corona de
oro que habia de lucir con motivo
de la venida de lo serenisima prin-
Ciudad en plazo de seis menear.
En tal situación los Monarcas, Mossen Lnis de Santangel, escriba- no de ración de Rey, Caballero de la Ciudad de Valencia, les prestó el, dinero, diez y seis mil ducados para que pudiese Colón poner en práctica sus planes.
En el Archivo de Simancas exis- ten dos libros de cuentas, uno de Luis‘Santangel, y de Francisco Pi- nedo, Tesoreïros de la hermandad desde el año 1491 hasta el 1493, eu el que se lee en el feniquito la par- tida siguiente: «Vos fueron recibi- dos é pagado en cuenta un cuento ó cien mil maravedis que distes por
nuestro mandato al Obispo de Aviv la que agora es arzobispo de Gra- nada, para el despacho del Almi»
rante Don Cristóbal Colón».
_ Vése, pues, bien claroJa iabula de las joyas cuando en 1496 des- cubierta América. tuvo que prestar el Consell valenciano la corona al Rey para volverla á entregar á los seis meses. De‘ahi‘que diga Ber- náldez en su historia refiriéndose á. los reyes católicos.
«Padecíeron guerra en los extra- ños, rebelión de los suyos, poca renta, mucho coste, grandes nece- sidades y ningún dinero). I .
.colón genovés 6 gallego
Colón, como Homero, es un mis-
terio en cuanto al lugar de su ne cimiento; puede decirse'de los dos que su patria. es el Mundo. Home- ro, ser ignorado, fundó la civili- zación griega que dió la luz a Eu- ropa, y Colón transformó la geo- grafia y revoluciona el, planeta l'evandola civilización del genio griego á otro continente, embelle»
cido por la. luz del cristianismo.
D
Antes de firmar las bases del convenio con los Reyes, Católicos en Santa Fé, en 30 de Enero de 1492. que extendió el Secretario del Rey Mossen Juan de Coloma por el que concedian á. Colón para después que hubiese descubierto á ganada las dichas islas ó tierra firme tllulos yprz'ailegios, se hacia.pasar
"por genovés con nombre de Cristo- phoro Colombo, también usaba el nombre latino Colombo: Al firmar el ,convenio firmó Cristóbal Colón.
Tratemos ahora de investigar de qué procedía este modo de proce- der tan original y misterioso.
Está‘probado que por su fisico y sus actos psicológicos era de origen gallego por las muchas frases ge laices mezcladas en el castellano y no conocérsele escritos algunos italianos (lo que conocia era el la tin).
Estas particularidades expontá neas y haber puesto en muchas costas descubiertas nombres igua- les á los de la ria de Pontevedra fué causa de la investivación que hizo Don Celso García de la Risga, ilustre arqueólogo é historiador que dió una conferencia en la So- ciedad Geográfica, de Madrid, y que áfue la base para escribir su primer
llarinscripciones pétreas de la l’a- milia de Colón. .
El doctor don Rafael Calzada publicó un libro, editado en 1921, en el que prueba con fotografias de los autógrafos de Colón, que sus caracteres gráficos son de escritu- ra netamente española de aquel siglo, muy distinta de la, italiana de la misma época.
Por el estudio de ilustres galai- cos, graiólogos y paleógrafos par.
ticularesy por las huellas que Co- lón ha dejado de su psicologia vé- se claramente su alma gallega.
Por más que un hombre finge una nacionalidad, existen siempre momentos que sus espresiones, sus J juicios, sus actos espontáneos re- cuerdan hechos de su infancia. en los que se traslucen como un refle- jo'sua recuerdos de la niñezy le
delatan el pais en que nació y ad- - quirió sus primeros conocimientos, que formara la base de su desarro- llo.
-Elilpstre jurisconsulto don Ja- vier Cabello Lapiedra, en una con- ' tersncla que dió e16 de Febrero der
1924:, eu la Unión Ibero-Americana,
en Madrid, dice: Cristóbal Colón no era genovés, no ira. italiano, porque jamás se expresóen este idioma. Escribe a los reyes, á. sus hijos, redacta documentos, se diri- ge'al geógrafo Toscanelií, al Eur bajador de Génova (Nicolás Odsri-A go, y lo hace en Castelano, no pu«
ro, sembrado de giros y nombres galaicos. Cuantos cratadistas se ocupan de Colón citan de estes á
porfis. . D
E, TARRUELLA.
(Continuará) e ’
lllllll. lll un Hilti
A V I S 0
Can arreglo á le dispuesto en lo artículo 54 del Reglamento por que se rige esta Sociedad, se convoca á Junta general ordinaria para el dia. 18 del actual á. las tres 'y me- dia dela tarde, en estos locales,
para tratar de los siguientes asunn
tos: . r .
1 ° Examen y aprobación de las cuentas anuales del Circulo.
‘2.° Aprobar si procede el pre- supuesto que presente la Junta.
3.° Deliberar y resolver sobre los asuntos que le sean sometidos por la Junta Directiva, ó por sus socios en debida forma.
4P Elección de Junta'Directiva.
Albacete lO do Octubre de 1925.
El Secretario accidental, Eduardo Quijada Pérez.
Registro civil ' '
Inscripciones de ayer:
Nacimientos.
Juan Martintz Garcia, Tinte, 6, y Carmen Martinez Serrano, Pa- rra, 7.
Defunciones. _
Luis Coíg Brrbzrá, 19 afins, btoueoneumonia, Cervantes, 6,y Tomás Cózar Soria, 2 años, tiius abdominal, Santa Ana.
Biblioteca Digital de Albacete «Tomás Navarro Tomás»