Cotas medias de dunas en la parte sur de la Devesa del Saler en 1965 (Pardo et al., 2005b). Análisis del proceso de regeneración natural de las dunas de la Punta del Perellonet entre 1973 y 2001.
Introducción a los campos de dunas de Baleares
Investigación y conocimiento de los campos de dunas de las Baleares
A partir de la década de 1990 despegaron las contribuciones al estudio de las dunas litorales de las Illes Balears. En cuanto a los depósitos eólicos costeros de las Illes Balears, cabe destacar los trabajos de Servera & Rodríguez-Perea (1996) sobre la organización y distribución de las formas parabólicas en estos ambientes, y el trabajo de Martín & Rodríguez-Perea (1996 ) sobre la participación de la vegetación en la construcción de las diferentes tipologías de formas dunares.
Características de los campos de dunas de las Baleares
La construcción de campos de dunas durante el Holoceno se produjo a partir de tres pulsaciones de viento principales. Mientras que 13 de los 25 sistemas menorquines están situados en la costa de Tramuntana, nosotros localizamos otros 12 en la costa de Migjorn (Fig. 1).
Tipología
Se caracteriza por la organización de cordones de dunas paralelas a la costa y una mayor progradación hacia el interior. Vista aérea del sistema dunar-playa de sa Ràpita (Mallorca) y diagrama de bloques de los sistemas dunares de las costas en rampa.
Dinámica actual de los sistemas dunares de Baleares 1. La disponibilidad de sedimento
El modelo se caracteriza por una organización de las dunas aún menos definida que en el modelo anterior. A pesar de la presencia de los cinco modelos descritos, existen campos de dunas que responden a una combinación o transición entre un modelo y otro.
Estado de conservación de los campos de dunas
Conclusiones
A: Estudi ecològic de l'Albufera de Mallorca (Alcúdia, Muro i sa Pobla) (B. Barceló & J. Mayol, eds.). Anàlisi i causes del retrocés litoral de la platja de sa Ràpita (Mallorca).
Introducción
Al término inglés presente en la mayor parte de la literatura científica, aeolinite (eolinite en inglés americano), hay que añadir los términos kurkar del Líbano, ramleh de Israel, grès dunaire del sur de Francia, Magreb y Madagascar, miliolite del Golfo Pérsico, añadir India . o Arabia, rocas de cayos de las Bahamas y las Antillas, rocas de dunas de Sudáfrica y Australia, calizas costeras, calizas consolidadas y dunas consolidadas en Australia, calcarenita eólica en los Estados Unidos y Australia (Fairbridge & Teichert, 1953; Bauer, 1961), marès o pedra maresa en Mallorca (Riba, 1997) y pedra tosca en la costa alicantina. En el resto del litoral español se dan de forma muy específica y en la mayoría de los casos distan mucho de la composición carbonatada predominante en la definición de eolinita.
Una cuestión terminológica y de definición
Otras definiciones centraron su atención en las acumulaciones litificadas de partículas carbonatadas del tamaño de la arena que forman dunas y se depositan en el backshore (Davis prefiere hablar de calizas eólicas o carbonato-eolianitas para todas aquellas rocas con una composición de más del 50% de componentes carbonatados para evitar confusión con otras rocas eólicas En la actualidad, sin embargo, la eolianita tiende a entenderse ampliamente como piedra caliza o calcarenita costera (Fig. 2), lo que registra la reelaboración de grandes cantidades de sedimentos carbonatados marinos someros (litoral y plataforma) principalmente de origen biogénico, sin para excluir componentes inorgánicos, hacia las dunas costeras (Brooke, 2001).
Localización y ambiente de depósito
Descripción petrológica y sedimentológica 1. Características texturales y de composición
La textura de las eolianitas corresponde a arenas de grano fino a grueso (A), con diferentes grados de cementación, en su mayoría del tipo vadosa (B), de composición esencialmente bioclástica (C), y con diferentes grados de cementación dependiendo de la características texturales (D ). Son concreciones carbonatadas formadas por cementación preferencial alrededor de las raíces de la vegetación dunar.
Depósitos asociados
También se han descrito varios ejemplos de intervención con abanicos aluviales (Rose et al., 1999) y depósitos coluviales, que nuevamente caracterizarían claras alternancias de tipo climático con mayores aportes hídricos en sistemas fluviales más desarrollados (Fornós et al., 2004). La interferencia también puede ocurrir con depósitos al pie de laderas y acantilados (Fig. 11), y depósitos asociados con costas rocosas (Clemmensen et al., 2001).
Eolianitas y Cuaternario
Pequeñas caídas del nivel del mar no relacionadas con la glaciación también pueden causar una removilización abundante de sedimentos relacionados con la costa y, por lo tanto, pueden influir en la formación de dunas. La presencia de dunas litorales está relacionada con la suma de varios factores de carácter sedimentario, geomorfológico y ambiental.
Las dunas del presente interglaciar 1. El litoral de Málaga
Localización de las principales unidades dunares de El Alquián - sector del Cabo de Gata y litoral de la Sierra de Gata (A, B y C: sectores descritos en el texto). La Manga del Mar Menor está abierta al efecto de los vientos dominantes en la región, Poniente y Levante.
Las dunas del último interglaciar
Las dunas oolíticas altamente cementadas de la Bahía de los Genoveses, sobre las que se asientan las actuales dunas móviles. Por el contrario, en los años en los que se registra una fase positiva de la OAN (aumento de la presión sobre las Azores y descenso sobre Islandia), se refuerzan las condiciones de alta presión en el suroeste de la Península Ibérica y los vientos del este se hacen más fuertes. (Hurrell, 1995).
Evolución holocena e histórica
Por otro lado, a unos 3 km al SE de Puerto Real, en una pequeña cala costera en la bolsa interior de la Bahía de Cádiz, Gracia et al., 2000) identificaron una terraza marina a unos 3 m sobre el nivel del mar, formada por 1,5 m de arena bioclástica gruesa fosilizada por arena eólica fina meteorizada. Numerosos asentamientos romanos y altomedievales en las vertientes occidentales de las bahías del litoral gaditano (Valdevaqueros, Bolonia, Barbate, Bahía de Cádiz, etc.) estaban cubiertos por potentes depósitos eólicos (Alonso et al., 2004).
Situación actual de los complejos dunares
Corredor de deflación excavado en un manto de viento vegetal en la base naval de la OTAN en Rota. En la playa de La Barrosa, unos 190.000 m2 de dunas y el 70% de los extensos mantos de viento que se extendían tras ellas han sido destruidos en los últimos 50 años.
Consideraciones finales
Dunas y arenales del litoral de la provincia de Cádiz: Recomendaciones para su conservación y restauración. El uso de la geoarqueología en el estudio del cambio costero a través de Flandes en el Golfo de Cádiz.
Introducción: el litoral onubense
Factores condicionantes de la configuración del litoral
Las dunas del litoral onubense 1. Introducción
El litoral de La Algaida se sitúa en el margen izquierdo de la ría. Fragmento de la cartografía geomorfológica de los sistemas dunares de El Abalario, donde se aprecia la morfología dunar (Rodríguez Ramírez, 1998).
Marco geológico y fisiográfico
Las cartografías de los mantos eólicos de El Abalaria fueron realizadas por Rodríguez-Ramírez (1998), mientras que el modelo inicial de sedimentación eólica de los sistemas fósiles de El Asperilla fue formulado previamente por Dabrio et al. 1999) esbozan la historia evolutiva del área a partir de un detallado estudio sedimentológico y estratigráfico a lo largo del acantilado y con un mayor número de dataciones por radiocarbono. La estructura actual del domo de El Abalario, visible a lo largo del acantilado, es el resultado de una interacción compleja entre los procesos costeros y los cambios en el nivel del mar que afectan a la planicie costera, que está expuesta al abultamiento (rodamiento) de la secuencia deltaica subyacente del Plio-Pleistoceno. .
El complejo eólico
Estas son dunas transversales o parabólicas apiladas dentro del campo de dunas que migraron sobre las áreas interdunares (Fig. 5a). 5 Ka (Borja et al., 1993; Martín de la Cruz et al., 2000), los cuales se encuentran dispersos sobre SsFe a lo largo de la roca, sin que quede muy claro con cuál de las unidades semiestables se puede relacionar la industria. Higo. 12).
Actividad eólica: clima-nivel del mar
La evolución de U-3 comienza a los 16±3 Ka (edad OSL, APOO-D1) y probablemente continúa durante el Holoceno temprano (según edades de radiocarbono). Este capítulo analiza el sistema dunar activo situado en el interior del Parque Nacional de Doñana.
Dinámica litoral y acción eólica en la costa de Doñana
Destaca el trabajo realizado por el equipo dirigido por el profesor García-Novo (Torres, 1975; García-Novo et al., 1975), en el que, además de la creación de sectores y unidades, también se realizan las primeras investigaciones llevado a cabo. en relación con la movilidad de las dunas de Doñana. A estas favorables condiciones de las playas de Doñana se suman otros dos aspectos esenciales para considerarlas fuentes de sedimentos eólicos.
Unidades básicas del sistema de dunas activas de Doñana La descripción que puede encontrase en las diferentes aproximaciones a este
Con pocas excepciones a lo largo de la costa, la duna secundaria termina en forma de frente de avance en una primera depresión o kraal entre dunas. La formación de estas extensas depresiones se debe a la acción general de deflación del viento sobre las colas de las distintas hileras de dunas.
Pautas evolutivas del sistema dunar en los últimos 50 años El carácter móvil de las dunas de Doñana hace especialmente interesante su
Estudio ecológico cuantitativo de los sistemas de dunas y marismas de la Reserva Biológica de Doñana. Caracterización geomorfológica y análisis de la evolución reciente del sistema dunar activo del Parque Nacional de Doñana.
Factores y procesos que intervienen en la génesis y evolución de los sistemas eólicos
Prueba de ello es Jable de Lanzarote, cuya zona de entrada es la playa de Famara, en el norte de la isla. Un ejemplo de esto es lo que sucedió en el área que existió hasta 1960 en el Istmo de Guanarteme, que conecta el complejo volcánico de La Isleta con la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria (Figura 4).
Paleoformas dunares insulares
Los relieves de las orejas también tienen una influencia significativa en el desarrollo de las paleoformas de las dunas. La racemización de aminoácidos ha sido utilizada por Ortiz et al. 2008) en varias colecciones de las Islas Orientales.
Conclusiones
Corralejo, por su parte, es un campo de dunas móviles que se extiende hasta el noreste de la isla (Fig. 1). La reciente actualización de la citada lista (Resolución de la Comisión de 25 de enero de 2008, DOCE 5/2/2008) mantiene estos cuatro enclaves.
El campo de dunas de Maspalomas (Gran Canaria)
El funcionamiento de la dinámica costera en la zona de Maspalomas en condiciones de vientos alisios (A) y tormentas SW (B). Sectorización del sistema dunar en función de la dinámica del viento, características de la vegetación y uso del suelo.
El depósito eólico de Jandía (Fuerteventura) 1. Características geográficas
A esto se suma el hecho de que más de la mitad de estos depósitos están estabilizados por vegetación. Lo más probable es que esto se deba al efecto de la extracción intensiva en Degollada de Mojones y la obstrucción del camino.
El campo de dunas de Corralejo
El aumento general de la cubierta vegetal en todo el istmo es también la causa de la reducción del transporte de sedimentos por el viento. El análisis granulométrico de los sedimentos de las dunas actuales, el manzano viejo y las playas adyacentes indican que el origen de la arena que compone el primero es la erosión de este manzano viejo (Jiménez et al., 2006).
El sistema eólico de El Jable (Lanzarote)
Por ejemplo, a lo largo de la costa norte de El Jable hay dos campos de nebkas, con claras diferencias entre ellos. Imágenes de las tres dunas de Barjana al sur de la Playa de Famara: aéreas (A, B y C) y terrestres (A', B' y C').
CONTINENTALES EN ESPAÑA
Marco regional
Los mantos de viento y campos de dunas del TP son los mayores de la Península Ibérica, ocupando cientos de kilómetros cuadrados, desde los sectores centrales de la cuenca hasta casi el pie del Sistema Central y abarcando tanto las zonas rurales como la parte alta del Mioceno. el interior del estanque. Por el contrario, el paisaje vegetal de La Mancha está dominado por cultivos de vid y, en menor medida, por olivares, con algunas pequeñas manchas de pinares repoblados en la zona más oriental (Peinado & Martínez, 1985).
Mineralogía y características texturales
Asimismo, en las inmediaciones de San Clemente (Fig. 3, área 2) los depósitos eólicos presentan un alto contenido (8,7%) de limo y arcilla. Por el contrario, las arenas eólicas de granulometría más fina se encuentran principalmente en las zonas orientales donde el sustrato fluvial es más ancho, mientras que en los depósitos eólicos de los páramos del Mioceno, la mayor distancia a la zona de origen y el efecto topográfico de las pendientes que tienen las arenas para superados producen una clasificación superior de los mismos (Bernat Rebollal & Pérez-González, 2005).
Formas eólicas
Las características composicionales y la morfología de grano de las arenas eólicas manchegas revelan un origen cercano, localizándose principalmente en los sistemas aluviales del Guadiana y Júcar, en los abanicos aluviales, algunos suelos endorreicos y en el Plioceno detrítico manchego. En contraste con estos conjuntos de dunas de arena cuarzosa, con bajo contenido de limo + arcilla (<5%), en la llanura aluvial de San Juan (Fig. 3, zona 1) se acumuló una gran extensión de manto eólico y dunas limo arcillosas entre Arenales de San Gregorio y Alcázar de San Juan.
Interpretación y discusiones sobre las principales formas eóli- cas de la Cuenca del Duero y la Llanura Manchega
En el caso de La Mancha, este tipo de dunas tienen un trazado más rectilíneo. Asimismo, también se observan en las zonas de sotavento de los campos dunares de la cuenca del Duero. formas abovedadas de pequeñas dimensiones y sin superficies de avalancha definidas.
Características de los espacios interdunares
En el TP y La Mancha, las depresiones deflacionarias se localizan tanto en el manto de barlovento como en las paredes y crestas de barlovento de las formaciones dunares. El desarrollo de formas erosivas eólicas está relacionado con la cubierta vegetal, por lo que su pérdida provoca una disminución de la rugosidad superficial y consecuentemente aumenta el transporte de partículas del suelo por el viento (Gutiérrez-Elorza.
Cronología y marco ambiental de los depósitos eólicos
Al parecer, a partir de los 6.500 años a.C. ya no se forman dunas arcillosas, lo que coincide con condiciones climáticas más húmedas en el interior del continente europeo (Mayewski et al., 2004), tendencia que también se observa en las zonas lacustres del oeste peninsular. . (Wanner et al., 2008) y esto podría cambiar las condiciones del agua en las playas salinas (generadoras de partículas de arcilla) de La Manche. La curva GISP2 representa la variación isotópica del hielo δ18O en el sondeo de Groenlandia (Walker et al., 1999).
Procesos eólicos actuales
Esta reactivación eólica supuso la movilización de dunas previamente formadas y la formación de nuevas formas dunares de menor tamaño tanto en el este de La Mancha como en Tierra de Pinares. Dunas eólicas de arena en la parte oriental de La Mancha (Fig. 3, zona 3), cerca de Casas de Guijarro y cerca del río Júcar.
Conclusiones
Complexo de dunas eólicas da praia de Frouxeira (Meiras-Valdoviño, La Coruña). Caracterização palinológica dos últimos grandes eventos frios do último máximo glacial em sequências da Península Ibérica.
Antecedentes
Los paisajes de loess son particularmente raros en los dominios mediterráneos y forman las acumulaciones en la submeseta sur, uno de los enclaves más importantes de la Península Ibérica. Culturalmente, es interesante que las riberas de estos valles apliquen el nombre de "amarillales" a los suelos loessic, mismo nombre ("tierra amarilla", "huang-tu") con el que se hace referencia a este tipo de formaciones desde hace siglos. por los habitantes de las zonas rurales de la Meseta de Ordos, en China, donde ocupan más de medio millón de km2.
Extensión y características geomorfológicas de las acumula- ciones loéssicas de la Submeseta Sur
La edad del loess es más o menos contemporánea al diseño de las rampas: en su superficie relicta se incluyen depósitos del tipo loess-like (Fig. 2C) en acumulaciones arrastradas por los arroyos, que son los responsables del modelado de las masas de loess. la topografía horizontal del glacis. Su loess se inició en la transición Pleistoceno tardío-Holoceno y en el Holoceno.
Características sedimentológicas de los loess “primarios”
Pero esencialmente yacen en los rellenos aluviales continuos del Holoceno que llenan los fondos planos de las gargantas en el área. Diagrama de bloques que representa la secuencia de eventos morfogenéticos pre y postdeposicionales que conducen a la acumulación de loess del Pleistoceno superior en las inmediaciones de Ontígola (Toledo).
Estado de conservación de las cubiertas loéssicas
El examen de las múltiples acumulaciones estudiadas en el loess revela una amplia variedad de asociaciones. Detalle de la observación SEM de la superficie de los granos de cuarzo en el loess.
Consideraciones genéticas
El transporte de loess en la Submeseta Sur fue realizado por vientos que circulaban cerca de la superficie. Contribución al estudio de los lodos de yeso de la depresión media del Ebro, Breviaria.
Marco geográfico y geológico
Se han identificado importantes acumulaciones de viento tanto en Tierra de Pinares, como dentro de la cuenca del Duero (Molina .. García Giménez & González Martín, 2006, entre otros). Por el contrario, la acción erosiva del viento se refleja en grupos de yardangs desarrollados en el centro de la Depresión del Ebro (Gutiérrez et al b), que son los únicos documentados hasta el momento en territorio español.
Características del viento
Otro rasgo climático destacable es la marcada aridez del sector central de la Depresión del Ebro (2007), en su clasificación climática distinguen, dentro del sector central de la Depresión del Ebro, zonas de clima mediterráneo continental y zonas de clima árido pario. El papel del viento en la formación de formas y depósitos La Depresión del Ebro, con marcada aridez y vientos fuertes y persistentes.
El papel del viento en la generación de formas y depósitos La Depresión del Ebro, con una aridez acusada y vientos fuertes y persis-
La marcada aridez de la zona viene determinada por la escasa pluviometría, de unos 350 mm anuales, y la elevada evaporación, con una media de 2100 mm, favorecida por las altas temperaturas estivales y los fuertes vientos (Cuadrat señala que casi el 70% del territorio aragonés cae en la categoría semiárida, con áreas donde el índice de aridez (PNUMA, 1992) es inferior a 0,3, esta aridez, junto con la alta evapotranspiración, determina la existencia de vegetación escasa y escasa y suelos con bajo contenido de humedad y baja cohesión, condiciones que favorecen la la erosión del viento.
Formas eólicas erosivas
Las laderas de barlovento y barlovento de los yardangs en la zona de Bujaraloz presentan ángulos de unos 31 y 6o, respectivamente. En la depresión de La Playa, el fondo de los pasajes conecta con la superficie de la terraza del lago T2.
Acumulaciones eólicas
En los yardangs rocosos de La Playa se observa cómo los flancos conectan físicamente con los depósitos de las terrazas más altas. Los corredores forman un relleno constituido principalmente por lodos de yeso y cantos rodados dispersos incorporados al depósito, producto de la caída y volcamiento de bloques desde los flancos de los yardangs.
Discusión y conclusiones
Estudio geológico-técnico de los suelos yesíferos de la cuenca del Ebro y la problemática que plantean en los cauces. Hidrogeoquímica de la zona endorreica de las lagunas de Monegros, provincias de Zaragoza y Huesca.
Hábitats de interés comunitario
Dunas litorales fijas con vegetación herbácea (dunas grises) (2130): Dunas estabilizadas por pastizales y céspedes más o menos densos de plantas perennes (Fig. 1C), especialmente frecuentes en la costa atlántica peninsular (Galicia y Golfo de Cádiz) , denominadas “dunas grises termoatlánticas” por Caldas & Esta es la tercera banda del gradiente de dunas en la costa atlántica, que incluye Euphorbio Helichrysion y Crucianellion maritimae.
Problemas de conservación
En: Restauración de la Cobertura Vegetal en Ecosistemas Mediterráneos (Pastor-López, A & Seva-Román, E., eds.). En: Restauración de la Cobertura Vegetal en Ecosistemas Mediterráneos (Pastor-López, A. & Seva-Román, E., eds.).
Alteración de los sistemas dunares
Detalle de la erosión provocada por los espigones en la zona de Brosquil de Cullera. Por el contrario, en la Antártida un aumento de la temperatura supondría un aumento de la acumulación, debido al aumento de las nevadas (Oerlemans, 1993).
Ejemplos de destrucción directa
En este caso, la desaparición de las dunas, además del impacto ecológico, supone también la pérdida del suministro de agua. Además de todas las transformaciones mencionadas, también existen una serie de usos que afectan directamente a las dunas: la construcción de invernaderos; repoblación vegetativa; extracción de arena de las propias dunas; pastoreo de animales domésticos o salvajes (ya que también destruyen la vegetación); tuberías, alcantarillados y otras obras de infraestructura y fines militares: bombas, vehículos pesados, tropas de maniobra, etc.
Ejemplo de degradación dunar por causas indirectas
Conclusiones
La pinede de Marismillas (Parque Nacional de Doñana). Mélanges de la Casa de Velazquez XX, 393-481. Características sedimentológicas y morfológicas de las zonas costeras de transición situadas al sur de la desembocadura del Xúquer, Cuadernos de Geografía.
Sistemas de protección
Si los colectores están en la parte superior de la duna, la altura de la cresta de la duna aumenta. La eliminación de la vegetación invasora es un aspecto fundamental en la restauración de los ecosistemas dunares litorales.
Seguimiento
Para conseguir su máxima eficacia, la aplicación debe realizarse cuando la planta inicia su actividad en primavera (desde mediados de febrero hasta mediados de mayo en el litoral andaluz y de marzo a junio en el litoral cantábrico). La aplicación se realiza mediante micropulverización, que trata de humedecer toda la planta y evitar la vegetación natural.
Mantenimiento
El uso de herbicidas se considera el más adecuado para los sistemas dunares, si se utilizan correctamente, ya que así se evita el rebrote. Los herbicidas más utilizados para el control de especies invasoras son aquellos que tienen como ingrediente activo el glifosato, ya que además de su alta eficiencia en el contexto de los herbicidas no hormonales, son los menos tóxicos para el ser humano y la fauna terrestre y acuática. y no son corrosivos ni inflamables.
Costes y beneficios de la inversión