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PEDRO VACA, HÉROE ALCARACEÑO EN LA BATALLA DE TORO Y AGENTE DE LOS REYES CATÓLICOSCarlos Ayllón Gutiérrez
lesas el señorío de Melgar de Suso en 1465, y a pesar de afincarse en Alca- raz, nunca perdió su vinculación a la casa de Aragón.12 Así, el 20 de marzo de 1475 informó a Juan II de la proclamación de doña Juana la Beltraneja como reina de Castilla por parte del duque de Arévalo y del marqués de Villena. Desde entonces se evidencia su acercamiento a los Reyes Cató- licos, de quienes pasó a ser maestresala (en lo que parece suceder a su tío), pero obteniendo también por entonces la encomienda santiaguista de Alpajés (Pellicer, 1652: 32).
También a Pedro Vaca se le considera junto a Tristán de Villarroel uno de los enviados por la corte aragonesa a Castilla para negociar los es- ponsales de los príncipes Fernando e Isabel. Sin embargo, más bien aquí se trataría de mosén Pero –el tío–, a quien Alonso de Palencia tilda para entonces de “anciano”. Este Pedro Vaca “el Viejo” participó a continuación como embajador del rey aragonés (como ya se ha señalado) para comuni- car –o suplicar su aprobación– a Enrique IV el casamiento de los jóvenes Fernando e Isabel (Pulgar, 1780: 17).
Pero vayamos al episodio que le atribuye a nuestro personaje la captura del pendón portugués en la guerra de sucesión castellana. Cierto es que las diferentes crónicas difieren e incluso se contradicen, lo que nos dificulta conocer el alcance de los hechos y de sus protagonistas. De hecho la propia batalla de Toro no significó una clara victoria de ninguno de los bandos contendientes, aunque sí tuvo un poderoso efecto propa- gandístico entre las filas isabelinas.
Ana Carrasco y Marcelo Flores se han ocupado de revisar muy cui- dadosamente las fuentes que aluden a la batalla, llamando la atención de las tergiversaciones que se hicieron de los hechos, y muy en especial al episodio referente a la captura del estandarte portugués por parte de las tropas castellanas, en donde Pedro Vaca de Sotomayor tuvo un prota- gonismo especial, aunque algo confuso.13 Recapitularé aquí lo expuesto por dichos autores, con especial atención a la participación del caballero alcaraceño.
Con su acusado afán narrativo, Alonso de Palencia entra en una serie de detalles que no pueden calificarse sino de literarios, decorativos o exa- gerados, pero que al no poderse contrastar y dada la proximidad cronoló-
12 BRAH, Salazar, H-306, f. 157v.
13 Ana Isabel Carrasco Manchado, Isabel I de Castilla y la sombra de la ilegitimidad: propa- ganda y representación en el conflicto sucesorio (1474-1482), Sílex, Madrid, 2006, pp. 196- 197; Marcelo Augusto Flores Reis da Encarnação, A Batalha de Toro, Universidade do Porto, 2011, pp. 191-203. Este autor confirma que la batalla se produjo el 1 de marzo y no al día siguiente.
Biblioteca Digital de Albacete «Tomás Navarro Tomás»