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De la prensa de masas a los periódicos compactos

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a los periódicos compactos : una aproximación al estudio de la morfología de la prensa de calidad

Juan Antonio García Galindo PILAR Universidad de Málaga

Introducción

A

L PLANTEARME qué comunicación presentar al coloquio-homenaje

al profesor Jean-Michel Desvois sobre La morfología de la prensa y del impreso : la función expresiva de las formas, me decidí por un tema amplio que pudiera servir para contextualizar, siquiera parcialmente, el tema central del coloquio. Propósito difícil, que sin embargo me satisfacía. Muchas veces, los estudios monográficos carecen de una visión amplia que acabe situando el objeto específico de la investi- gación en el proceso de la historia del periodismo y de su evolución en todos los planos, entre los cuales el de la forma, y con ella el de la tecnología, no es un tema menor 1. Con este trabajo intentaré, por tanto, presentar de manera sintética algunos de los hitos significati- vos de la evolución de la morfología de la prensa escrita en España y en el ámbito internacional.

1.  Este trabajo amplía y reelabora algunas de las ideas expuestas por mí en la revista F@ro, nº 9, 2009, en el artículo «  Cambio tecnológico y cambio comunicativo en la evolución del periodismo ».

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La primera idea que me interesa exponer es la influencia de la tecnología como factor que condiciona el periodismo y sus formatos 2. Su evolución histórica muestra la interdependencia con numerosos factores, tantos como aspectos de la realidad se cruzan transversal- mente con la comunicación social. Los cambios políticos, sociales, culturales, y, sin duda, tecnológicos inducen cambios comunicati- vos, entre los que se cuentan los cambios en el diseño. Es cierto, no obstante, que la aplicación de las tecnologías a la información y a la comunicación es uno de los factores que más impulsan el desarrollo de los medios y de las formas de la comunicación, al aumentar la proyección social de los mismos.

Aunque en un primer momento el descubrimiento del diseño gráfico por parte de los grandes diarios de masas como recurso morfo- lógico para atraer al público hizo olvidar los contenidos como prin- cipal objetivo de la actividad periodística, al acabar subordinando la información a los intereses mercantiles ; el desarrollo posterior del periodismo ha acabado integrando el diseño como una tarea de comunicación, que no ha de ir en detrimento de los contenidos sino al contrario.

El diseño como tarea de la comunicación

Una de las cuestiones que más interesa actualmente a los analis- tas de la comunicación concierne al diseño periodistico debido, sin duda, a las grandes posibilidades que en este campo han abierto las nuevas tecnologías. Se ha planteado, sin embargo, un falso dilema entre la forma y el contenido cuando se ha tratado de ver en el diseño, y en el culto a la forma, la pieza clave de la comunicación. Coincido con Harold Evans cuando afirma que el diseño es una tarea de la comunicación, una parte importante de la misma, pero que ha de ser entendida como parte integrante del conjunto, del producto final.

Además, los cambios formales del periodismo han tenido que ver con los cambios sociales y con los cambios en la tecnología, sobre todo

2.  «  En el caso concreto de la elaboración de un diario, la naturaleza del trabajo redaccional –recogida, selección, tratamiento y presentación de la información– no se ha visto afectada por la evolución de las técnicas, pero sí se han producido pro- fundos cambios en los métodos de elaboración de las páginas y en la distribución de las tareas y responsabilidades dentro de la Redacción  », José A. Martín Aguado y José A. Armentia Vizuete, Tecnología de la información escrita, Síntesis, Madrid, 1995, pág. 63.

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con aquellas tecnologías aplicadas a la comunicación y a la informa- ción, y su análisis no puede realizarse olvidando estos otros factores.

En este sentido, comenzaba Evans el prefacio de su libro Diseño y compaginación de la prensa diaria, diciendo que « el diseño no es deco- ración ni distracción, sino parte de la tarea de la comunicación  » 3. Mucho tiempo ha transcurrido desde la publicación de este libro, y muchas cosas han acontecido en el mundo en el último cuarto de siglo, particularmente en el ámbito de la comunicación, pero estimo que sigue siendo válido el planteamiento de H. Evans a la hora de comprender la relación que existe entre el diseño periodístico, y por extensión entre el producto acabado (el periódico en su conjunto), y los cambios sociales y tecnológicos que se producen en un momento dado. Ni siquiera centrándonos en el plano del diseño nos referimos exclusivamente al plano puramente técnico, sino que ese aspecto formal y técnico tiene que ver también con el contexto en el que éste se produce. De nuevo es interesante recurrir a H. Evans como ejemplo cuando comenta el rejuvenecimiento de la prensa española en los años de la transición política. «  La energía –escribe el citado autor– y la preocupación concedidas a la libertad de prensa reciben su vívida expresión en el diseño, que no es perfecto, pero que supone una mejor reconciliación entre forma y función que lo que suele encontrarse en general » 4. Es esta relación entre forma y función lo que otorga verda- dera importancia al diseño y a los aspectos formales de un medio de comunicación, en este caso un periódico. Sobre todo si pensamos que lo importante es el contenido, el mensaje, es decir lo que conecta con el público, la interrelación entre forma y función haciendo del diseño una parte incluso del mensaje, y un aspecto que apoya el contenido.

La morfología de la prensa en su historia contemporánea

Todas las etapas de la historia del periodismo se han visto caracte- rizadas por modelos que han tenido un impacto, en la forma como en el contenido, sobre el resto de los medios de la época. Cuando miramos con perspectiva temporal esa evolución, podemos distin- guir diferentes modelos que se suceden, aunque no siempre se susti- tuyen. Los modelos que aparecen en la historia, y que se acaban

3.  Harold Evans, Diseño y compaginación de la prensa diaria, Ediciones Gustavo Gili, México, 1985, pág. 7. Harold Evans fue Director del Sunday Times y Times de Londres.

Actualmente es asesor de la edición americana del semanario The Week.

4.  Ibid.

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imponiendo no hacen desaparecer en todos los casos al modelo anterior, sino que ambos pueden coexistir a lo largo del tiempo. Un ejemplo, para nosotros muy claro, es el del periodismo sensaciona- lista. La reacción que representó la prensa de élite sobre ese tipo de periodismo no acabaría haciendo desaparecer el modelo sensaciona- lista. Sobre todo porque este último acabó manteniéndose más como estilo que como modelo propiamente dicho, como fórmula periodís- tica asumida incluso por la prensa denominada seria.

La importancia del diseño para la prensa norteamericana sensa- cionalista del siglo XIX supuso un salto cualitativo respecto al perio- dismo anterior. El modelo que impondrá Pulitzer a partir de los años ochenta del siglo XIX rompió con la monotonía de la primera plana y adoptó formas sensacionalistas. Como ha escrito Jesús Timoteo Álvarez, el éxito del World « se asentó sobre componentes más visibles y sencillos : titulares de primera e ilustraciones  » 5. Este tipo de perió- dicos se extenderá por Europa, especialmente por Gran Bretaña y Francia, donde se había desarrollado un periodismo de masas que contó con importantes referentes de esta corriente (Daily Mail, Le Petit Journal). En los años noventa del siglo XIX la figura controver- tida de Hearst alcanzó un gran éxito empleando un sensacionalismo exagerado en el diario que fue su principal referente y negocio, el New York Journal. El amarillismo era capaz de inventar la informa- ción y, por tanto, no dejó nunca de ser la antítesis del periodismo, un contramodelo.

Como reacción a esta situación surgiría la prensa de élite, repre- sentada por el New York Times, lo que significó un cambio fundamen- tal no sólo por reaccionar contra el sensacionalismo y el amarillismo imperantes sino porque al mismo tiempo representaba un perio- dismo distinto, analítico y riguroso, que quedará como ejemplo de la prensa de calidad durante todo el siglo XX. Sin embargo, este modelo de referencia periodística se limitó desde el punto de vista formal al cuidado de la presentación, con tipo de letras limpios, y a la ausencia casi total de titulares e ilustraciones ofreciendo así un aspecto denso.

El carácter sobrio y serio que se pretendía dar al periódico parecía estar reñido con la innovación en el diseño. En cualquier caso se hacía corresponder el estilo con la forma, de acuerdo a los cánones por entonces dominantes.

5.  Jesús Timoteo Álvarez, Historia y modelos de la comunicación en el siglo XX, Ariel Comunicación, Barcelona, 1987, pág. 56.

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No será hasta después de 1945, tras las dos Grandes Guerras, cuando se produzca un gran desarrollo de la propaganda, y cuando asistiremos a un cambio de concepción de la prensa de élite. La imagen en la prensa se había generalizado ya a comienzos del siglo, pero continuaba desempeñando una función complementaria del texto. Será a partir de esos años cuando la imagen va a ocupar en la prensa un lugar principal, capaz de reproducir la realidad con un lenguaje propio (The Sun, Bild Zeitung, New York Post). Esta conjun- ción entre texto e imagen en la prensa de calidad provocará la ruptura con los cánones anteriores, otorgándose desde entonces una gran libertad al diseño periodístico. Esa búsqueda por conciliar la forma y el contenido que defenderán a partir de ese momento los periódicos de élite, junto a su apuesta por la calidad, seguirá hasta nuestros días.

El ámbito de la comunicación social comenzó a experimentar grandes cambios a partir de los años setenta del pasado siglo por la irrupción paulatina de tecnologías aplicadas a los procesos de produc- ción de la información y de la comunicación. A partir de esos años, el uso de linotipos en los talleres de impresión dio paso a sistemas infor- máticos de reproducción de textos, que dieron lugar al nacimiento de la fotocomposición tipográfica. Las artes gráficas experimentaron un gran desarrollo tras la incorporación de la informática a la produc- ción editorial, beneficiándose de ello tanto la edición de libros como de periódicos. Como señalan Martín Aguado y Armentia 6, tres fueron las innovaciones tecnológicas que habían contribuído desde los años  50 a este cambio con la introducción de los primeros equipos electrónicos en los periódicos : 1) la composición programa por orde- nador ; 2) los lectores ópticos de caracteres ; y 3) los videoterminales.

Asimismo, el desarrollo de las telecomunicaciones tendría repercu- siones en el aumento de los flujos de información, en la inmedia- tez de los mismos, y en las agencias de distribución de noticias que nutrían a los medios de comunicación.

La aparición de los ordenadores personales en la década de los ochenta supondría el último avance significativo. Mediante estos ordenadores se simplificaba el trabajo en las redacciones, aumentaba la calidad de los productos, y se centralizaba el control electrónico de los sistemas de preimpresión y de impresión. Las salas de redacción de los periódicos se convertían en espacios con puestos de trabajo totalmente informatizados conectados entre sí, lo que permitía

6.  José A. Martín Aguado y José A. Armentia Vizuete, op.cit., pág.s 19-20.

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la intercomunicación de los periodistas y la transformación de las rutinas profesionales tradicionales.

Durante los años ochenta se viene produciendo la diversifica- ción de medios y la sectorialización del mercado, fenómeno que ya apuntaba en aquellos mismos años el profesor Timoteo Álvarez 7. Este autor ha estudiado las distintas fases por las que atravesó la evolución de la prensa de masas a lo largo de los siglos XIX y XX, desde la primera generación de masas al neocapitalismo informativo que conduciría a la Sociedad de la Información. En todos los casos o modelos que se desarrollan en todo este tiempo, y que han acabado configurando el sistema informativo dominante, los cambios formales en el perio- dismo han sido producidos por diversos factores fundamentales. A saber : las nuevas tecnologías aplicadas a la comunicación ; la orien- tación empresarial y de negocio ; la orientación ideológica y política ; la concepción de la información ; y las técnicas de diseño. Las nuevas tecnologías y los intereses de la empresa informativa serán decisivos en la implementación de los cambios formales del periódico, del mismo modo que la incorporación del telégrafo o del teléfono a las tareas informativas contribuyeron, entre otros inventos, a transfor- mar las rutinas periodísticas y el propio producto impreso a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX.

En este contexto de transformación tecnológica del último cuarto del siglo XX surgirá el periodismo electrónico o digital, gracias a la combinación del ordenador con un módem que conectado a la línea telefónica permitía enviar y recibir on line textos e imágenes. Las ediciones electrónicas de los periódicos han experimentado en estos años numerosos cambios ; de ser una mera reproducción de los conte- nidos del periódico impreso, las ediciones digitales, con un nuevo lenguaje y un estilo informativo diferente, han abierto nuevas posi- bilidades de comunicación (nuevos contenidos, distinto tratamiento informativo, capacidad de archivo, mayor número de imágenes fijas y en movimiento, nuevas posibilidades para la publicidad, inmedia- tez, actualización continua, etc.), que requieren periodistas especia- lizados 8. Desde los años ochenta hasta la actualidad el periodismo digital ha sido un fenómeno en desarrollo, complementario al papel y que desarrolla sus potencialidades propias. EE UU y Alemania son

7.  Jesús Timoteo Álvarez, op. cit., pág. 160.

8.  Javier Díaz Noci, La escritura digital : hipertexto y construcción del discurso informativo en el periodismo electrónico, Bilbao, Universidad del País Vasco, 2001.

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los países en los que nacieron los primeros diarios digitales. El primer antecedente lo encontramos en 1981 en las pruebas con textos que realiza el diario San Francisco Examiner. Como ha señalado Ramón Salaverría, la generalización de la Web en los años noventa supondrá el salto definitivo 9. Así, en 1994 el San José Mercury News fue el primero en crear una edición íntegra digital, tras las experiencias que este mismo periódico, junto a The Chicago Tribune y The Atlanta Constitution, realizaran el año anterior a través de las redes telemáticas ya existentes en EE UU 10. El 19 de enero de 1994 se publicó también el primer número en línea del periódico californiano Palo Alto Weekly, y el 9 de junio del mismo año, el New York Times inauguró su servicio on line. Unos días antes lo habían hecho la revista norteamericana Time y la revista alemana Der Spiegel.

9.  «  La verdadera revolución de los cibermedios se desencadenó a mediados de los años noventa, con la popularización de la World Wide Web. Esta revolución, de hecho, estuvo preludiada desde finales de los años ochenta por el éxito de redes telemáticas privadas como America Online (fundada en 1985), Compuserve, Delphi o Prodigy. Gracias a estas redes, los ciudadanos comenzaron a disfrutar de la sor- prendente experiencia de conectarse desde sus hogares con otros usuarios de com- putadoras e intercambiar información. Cuando apareció por fin la web, dotada de avanzadas cualidades hipertextuales, interactivas, multimedia y además notablemente más barata y ubicua que las redes privadas, se produjo el salto definitivo  ». Ramón Salaverría, «  El periodismo ante el reto digital  », in Istmo, Archivo Histórico, Año 48, nº 284, mayo/junio de 2006.

10.  «  La historia de los periódicos on line comenzó hace tres décadas. El proceso de introducción de la informática en las empresas de prensa comenzó en 1972 cuando se instaló la primera redacción electrónica en un diario de Florida. El periodismo electrónico continuó su desarrollo con diferentes tipos de servicios (videotexto, teletexto, audiotexto, fax, en disquete, en CD) que desembocaron en lo que hoy conocemos como el periódico on line. En 1993 los periódicos Mercury Center, The Chicago Tribune y The Atlanta Constitution, incluyeron determinadas informaciones a través de los grandes distribuidores de servicios en red estadounidenses como American On Line, Compuserve y Prodigy. Sin embargo, el primero en crear una edición íntegra digital en la red Internet fue el San José Mercury News en 1994 como Mercury Center. Este hecho motivó el nacimiento de otros periódicos on line. En 1994 se instalaron en Internet otros medios como el Chicago Tribune y el Atlanta Journal and Constitution, en forma provisional apareció la versión on line del The New York Times. El Wall Stret Journal estuvo presente en la red hasta diciembre de 1994, al igual que The Irish Times  ». Lizy Navarro Zamora, «  Horizontes del periodismo on line  », in Contemporanea, Revista de Comunicaçao e Cultura, vol. 2, nº 2, pág.s 23-44.

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La morfología de la prensa española

Desde finales del siglo XIX, coincidiendo con la irrupción y primer desarrollo de la prensa de masas en España, el interés de los periodis- tas, de los nuevos empresarios del sector, y de los primeros teóricos se detiene también en la forma de los periódicos como medio para hacer más atractivo el producto y propiciar así el consumo. Es cierto, que los periodistas que comienzan a reflexionar sobre el periodismo en esta coyuntura de transición hacia el nuevo modelo están todavía muy influidos por el periodismo anterior, pero subyace incluso en estos primeros teóricos una preocupación por la transformación que está experimentando el periodismo. Modesto Sánchez Ortiz, director de La Vanguardia, en 1903 reflexionaba todavía con gran incerti- dumbre sobre el periodismo industrial : «  la empresa de periódico en España –escribe– todavía es ruina en la gran mayoría de los casos ; todavía es aventura en casi todos los demás  » 11. Para Sánchez Ortiz la competencia entre la prensa de la mañana y la de la noche se enta- blaba en la forma. Si la primicia la tiene la de la mañana, la prensa de la noche « tomará el desquite y recobrará el terreno…, dando más extensión y haciendo más primores en el arte de epigrafiar a cuatro columnas, a dos columnas, a columna quebrada ; o con grandes cabe- ceras de capitales y negritas, y en el arte de narrar con sal y pimienta o hinchando el período y ahuecando la palabra  » 12. Como ha escrito Josep Mª Casasús en el estudio introductorio de la edición facímil de la obra de Sánchez Ortiz, éste «  se alineó en las filas más renovadoras de la teoría de la profesión, frente a las posiciones conservadoras (de) Teodoro Baró » 13.

Por su parte, Rafael Mainar señalaba en 1906 que el lector español de periódicos «  aún no protesta de la mala presentación  » 14. Llama la atención que a diferencia de lo que ocurre en nuestros días el lector de comienzos del siglo XX medía las noticias por su extensión. Escribe Mainar, « el periodista que tiene a su cargo una sección, cuando se da cuenta de que el público no mide las noticias por calidad y cantidad, sino por extensión, recoge informes innecesarios y estira los asuntos

11.  Modesto Sánchez Ortiz, El Periodismo, Facsímil de la edición de 1903, Fundación Conde de Barcelona-La Vanguardia, Barcelona, 1990, pág. 22.

12.  Ibid., pág.s 55-56.

13.  Ibid., XII.

14.  Rafael Mainar, El arte del periodista, Reedición de la obra de 1906, Ed. Destino, Barcelona, 2005, pág. 84.

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para que la comparación con otros periódicos no le sea desfavora- ble  » 15. Los formatos condicionan los hábitos de lectura de los consu- midores y determinan un modo de aproximarse a los contenidos. El periodista siempre quiso atraer la atención hacia el periódico. Uno de los recursos más importantes fue el folletín o el folletón : « El lector de la novela, con más frecuencia lectora, se impacienta cuando se le priva de la dosis diaria y se disgusta con el periódico, máxime si lo que se le ofrece como lectura folletinesca es interesante y emocional, y si no lo es no sirve para el caso, ya que debe quedar excitada su curiosidad en un folletín para el siguiente » 16. Este recurso para atraer al lector cons- tituye a comienzos del siglo XX una de las vías más exitosas de acer- camiento al resto de los contenidos. Pero no bastaba. El periodismo español que hizo en aquel cambio de siglo la transición al modelo empresarial se planteó la ruptura con el diseño monolítico y rígido de la prensa anterior, y buscaba una estética que fidelizara al lector. «  El periódico en su aspecto ha de ser… bonito, atractivo a través de los años, desde el primer número y la primera página, además siempre el mismo y siempre conservando la belleza de la presentación »17. Insiste Mainar en este aspecto : « debe evitarse en una plana del periódico el que aparezcan una o más columnas compactas y amazacotadas, entre otras razones, porque retraen al lector si no ve al pie una firma muy de su agrado y aun cuando trate el texto cosas muy interesantes  »18. Mainar defiende claramente el periódico moderno y dedica nume- rosos comentarios a la importancia del diseño (composición, tipo- grafía, formato, etc.). Su referente fue Augusto Suárez de Figueroa ; ejemplo, según Mainar, de confeccionador del periódico moderno español, al que trataba de dar la mayor « visualidad ».

No se pueden entender, sin embargo, estas transformaciones del periodismo sin reparar en que ello es también resultado de la moder- nización que se ha experimentado en la naciente sociedad de masas, también en la española, en los treinta primeros años del siglo XX (urba- nización creciente, expansión del automóvil, industria del ocio y de los espectáculos, desarrollo de los deportes, nacimiento de la radio, etc. 19.

15.  Ibid., pág. 85.

16.  Ibid., pág. 91.

17.  Ibid., pág. 77.

18.  Ibid., pág. 83.

19.  Joan Manuel Tresserras explica muy bien las características de esta nueva socie- dad : «  Esta sociedad civil crece y se metamorfosea en un paisaje tan nuevo y cam- biante como ella, con calles y locales iluminados, tranvías y bicicletas, gentes vestidas

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La transición política española, tras el largo paréntesis del fran- quismo, permitirá recuperar no sólo la democracia sino también toda una rica vida cultural y periodística que se había perdido durante aquel periodo. Pero al mismo tiempo se produjeron cambios impor- tantes que afectaron a la prensa. A este respecto escriben Fuentes y Fernández Sebastián que «  las nuevas condiciones históricas del país impusieron una dura selección : cambió la función de la prensa, se puso en marcha una vertiginosa transformación tecnológica y surgie- ron nuevas cabeceras para competir por un mercado que sufría el doble y contradictorio efecto del aumento de la demanda de infor- mación y del impacto de la crisis económica en el sector »20.

La aparición en 1976 del diario El País será el hito más impor- tante de la transición periodística, sin olvidar otros títulos igualmente representativos. En el plano formal se convertirá igualmente en el modelo de referencia. Su diseño realizado por el alemán Reinhard Gäde se inspirará en el grafismo centroeuropeo (pautas elegantes y rígidas a la vez), y será imitado por numerosas cabeceras. Una década más tarde, otros periódicos llevaron a cabo renovados diseños, entre los que destacaron La Vanguardia, que en 1989 lo hizo de la mano de los diseñadores norteamericanos Milton Glaser y Walter Bernard ; y el diario El Mundo del siglo XXI, diseñado por Carmelo G.  Caderot, que nació el mismo año con un diseño que seguía las últimas tendencias.

La renovación alcanzaría, sin embargo, a un amplísimo sector de la prensa española 21.

Uno de los periódicos españoles que, sin embargo, va a impulsar una de las innovaciones más importantes en los años siguientes será el diario El Sol, periódico de efímera duración pese a su calidad.

a la moda reciente, practicando disciplinadamente hábitos higiénicos y dietéticos inconcebibles por ellos mismos apenas unos años atrás, antes de habitar esas casas electrificadas llenas de nuevos aparatos. Publicidad ocupando rincones urbanos y paredes junto a las zonas de máximo tránsito, grandes almacenes con escaparates fantasiosos, vehículos (automóviles, motos, aviones, camiones…) por doquier, metro, escaleras automáticas, ascensores, friogoríficos, calefacción  ». Joan Manuel Tresserras, «  La sociedad de comunicación de masas en España  », in Jesús Timoteo Álvarez y otros, Historia de los medios de comunicación en España, Ariel Comunicación, Barcelona, 1989, pág. 101. Vid., asimismo, para el caso catalán y el orígen de la prensa de masas, Josep Lluís Gómez-Mompart, La gènesi de la premsa de masses à Catalunya, Ed. Pòrtic, Barcelona, 1992.

20.  Juan Francisco Fuentes y Javier Fernández Sebastián, Historia del periodismo español, Ed. Síntesis, Madrid, 1997, pág. 325.

21.  José Ignacio Armentia Vizuete, «  El diseño de la prensa española  », in Telos, nº 31, septiembre-noviembre de 1992.

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Según Pérez Cuadrado 22, los sistemas tipográficos para la fabricación de prensa diaria perduraron durante más de 200 años hasta que la aparición del offset y la fotocomposición los desplazaron a mediados del siglo pasado. A comienzos del siglo XXI si bien la impresión offset sigue siendo válida a la espera de nuevos avances en la impresión digital y el desarrollo de impresoras cada vez más rápidas y operati- vas, el sector de la preimpresión no ha dejado de evolucionar, gracias en primer lugar a la incorporación de la informática a los métodos de realización de prensa. El texto y la composición sufrieron su trans- formación al aparecer los primeros sistemas de edición centralizados (la autoedición) en las redacciones de los años 70 y 80 del siglo XX 23. Las labores fotomecánicas y de diseño tuvieron que esperar algo más de una década para que la digitalización las situara al mismo nivel de desarrollo. Y con ella, el cambio en muchos de los procesos de manufactura de los diarios (reestructuraciones laborales, desapari- ción de labores precisas, etc.), que acabarían afectando asimismo a las rutinas laborales de los periodistas y a la larga a su propio perfil como profesional. Con anterioridad a 1990 sólo unos pocos diarios españoles utilizaban ordenadores personales de tipo Macintosh para editar sus publicaciones en algunas de sus fases. Entre 1991 y 1994 se producirá el gran despegue. Alrededor del 25% de los periódicos nacionales van a incorporar la nueva tecnología y realizarán la totali- dad de sus procesos de preimpresión en entornos abiertos. A finales de 1995, más del 65% de los rotativos españoles lo hacían comple- tamente adaptados al nuevo sistema de ordenadores descentraliza- dos y muchos de los que no lo habían logrado utilizaban diferentes plataformas (Mac o PC) en labores concretas como la infografía o la reproducción digital.

El diario El Sol nace en mayo de 1990 y deja de publicarse en mayo de 1992, y es, según Pérez Cuadrado, el primero del mundo hecho completamente con un sistema de autoedición en ordenado- res descentralizados en toda su fase de preimpresión, y el primero completamente digitalizado (texto e imágenes) en sus áreas de redac- ción y de preimpresión. Desde sus inicios El Sol utilizará los últimos adelantos de la tecnología de la autoedición (que conllevaba la

22.  Pedro Pérez Cuadrado, El reto tecnológico de un diario de diseño. El Sol, 1990-1992, Zona Impresa, S.L., Madrid, 2004, pág. 15 y ss.

23.  Según Laura González, autoedición es el proceso global de elaboración de una

página completa, con la incorporación de todos los elementos que la integran. Pedro Pérez Cuadrado, op. cit., pág. 61.

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desaparición de las Artes Gráficas tradicionales), y transformará toda la cadena productiva del diario. El tratamiento de la imagen es otra de sus innovaciones, así como la especialización de la labor de foto- mecánica del periódico en colaboración con la sección de fotografía.

Hoy, la fotografía digital se ha incorporado plenamente al quehacer periodístico, pero entonces El Sol no tenía que volver a escanear las fotos de agencia que recibía gracias a una conversión analógico- digital de la que carecía la prensa de entonces. El Sol fue igualmente innovador en la infografía de prensa (muy importante la relativa a la Guerra del Golfo). Como dice Pérez Cuadrado El Sol fue un «  perió- dico de orientación televisiva  »24, anticipándose a los grandes diarios que han seguido más tarde esa misma tendencia. Esta orientación tiene relación, sin duda, con el uso de la infografía para explicar y mostrar los acontecimientos, y en definitiva para visualizarlos. El color jugará también un papel muy importante en la edición de El Sol.

Sin embargo, uno de los agentes principales en toda esta moderniza- ción fue el editor gráfico (antiguo confeccionador o maquetador), quien dirige la edición digital, y controla desde la pantalla de su puesto de trabajo todos y cada uno de los elementos que componen las páginas del periódico : los elementos tipográficos textuales y no textuales, y los elementos gráficos. El redactor componía los textos sobre la maqueta, e incorporaba la foto elegida. De esta forma podía observar cómo quedaba la página en su totalidad. La rutina profesio- nal se transformaba así radicalmente.

El Sol recogió la herencia liberal e innovadora del diario del mismo nombre nacido en 1917. El otro diario español que tuvo en El Sol uno de sus principales referentes fue el diario El País, que había nacido sin embargo con un estilo mucho más austero y germánico (fue en 1976). Su éxito fue su funcionalidad. «  No había una raya –decían sus diseñadores Alonso y Vilchez– que no tuviera una misión definida y eso, al final, daba coherencia a todo el trabajo »25.

En España, tres años después de la desaparición de El Sol, en 1995, nacerán las primeras ediciones digitales : Avui, El Periódico, La Vanguardia y ABC ; y en 1996, las de El Mundo y El País. El primer periódico español exclusivamente digital será La Estrella Digital, editado y dirigido por Pablo Sebastián, que inició su publicación el 9 de junio de 1998.

24.  Ibid., pág. 18.

25.  Ibid., pág. 56.

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La innovación actual y los diarios compactos. A modo de epílogo La mayor transformación de la prensa se experimenta en nuestros días, aunque quizás conviene recordar que cada época de transforma- ción tecnológica ha traído pareja una etapa de cambios y de innova- ciones en el periodismo. A los aspectos que señalábamos al principio entre la forma y el fondo (el contenido), y a la apuesta reciente por los diarios compactos, los medios escritos han incorporado en el actual proceso de convergencia tecnológica todos los avances técnicos que están a su alcance, lo cual puede contribuir a repensar el periodismo.

Los grandes diarios se adaptan a las nuevas demandas sociales, con objeto de seguir manteniendo el mercado de la prensa escrita, pero asimismo para mostrar la versatilidad que aún tiene el periodismo escrito que puede conjugar imagen y texto, diseño y contenido, en un producto atractivo y más adecuado a las características de los nuevos lectores, habituados a los mensajes de los medios audiovisuales.

La prensa actual es más visual e interactiva (los periódicos tienden a unificar las redacciones digitales e impresas en una sola), lo que está dando también lugar a un perfil profesional más polivalente. Un ejemplo muy claro de esta transformación se produce en los cambios en las primeras páginas de los grandes diarios. La portada es, según Simon Kelner, editor de The Independent, la más poderosa herramienta de marketing 26. Así, Le Monde ha incorporado una fotografía en la parte superior de la portada que sustituye en ocasiones al tradicional dibujo de Plantu ; mientras que The New York Times ha aligerado el contenido. En ambos casos, el objetivo era evitar la sobrecarga de la portada y estar en consonancia con las nuevas tendencias. En el caso del diario neoyorquino la disminución de texto en la primera es muy significativa 27. En 2005 el periódico había simplificado la tipografía

26.  Julio Alonso, «  Las primeras páginas están cambiando su apariencia : una mirada de cómo los periódicos están innovando  », in Claude E. Erbsen y Juan A. Giner (ed.), Innovaciones en periódicos 2005. Informe mundial, Ed. Innovation Internacional Consulting Group, Pamplona, 2006, pág. 36.

27.  «  Gérad Courtois, nuevo director de Redacción (del diario The New York Times) (…) lo ha explicado claramente : la una estaba sobrecargada –demasiados títulos e imágenes– hasta el punto de volverse poco legible (…). The New York Times ha cam- biado también pero sutilmente (…) Lo contaba (…) Jack Rosenthal, presidente de The New Cork Times Company Foundation (…) : Durante décadas, el Times llevaba a primera 12 artículos, en 8 columnas estrechas, que sólo en contadas ocasiones se aliviaban con fotos y mapas (Recordemos que su primer diseño data de 1896). En 1900, la página uno tenía unas 10.000 palabras de texto ; en 1950, rondaban las 4.500 (…) Hoy día, en primera suele haber seis artículos, con unas 2.200 palabras de

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empleada en los titulares ; del antiguo repertorio de seis tipos, solo queda desde entonces el Cheltenham, además de reducir el número y la extensión de los temas de primera y dar paso a asuntos más ligeros en la zona inferior de la página, con el objetivo de ser más legibles y conseguir una imagen más cuidada de las páginas. Para Tom Bodkin, director del diseño del diario, «  se trataba de parecer tradicionales, pero a la vez menos antiguos »28. Reviste un gran interés esta aprecia- ción realizada por este gran diario, la idea de renovarse sin perder sus señas de identidad, lo que no tiene por qué ser contradictorio.

Por otro lado, los nuevos diarios gratuitos han seguido un camino casi inverso. Los nuevos diarios gratuitos populares de calidad han comenzado a ofrecer más noticias, más información en profundidad y también artículos de opinión. Para Ángel Arrese : « todos los nuevos periódicos gratuitos trabajan con una cierta idea de plus de calidad respecto a la primera generación de gratuitos  »29. En mi opinión se está llegando a un proceso de convergencia de la prensa gratuita con la prensa de pago de calidad. El análisis del mercado es el mismo, y la respuesta a ese mercado ha de ser la misma para atraer lectores mejo- rando la forma y el contenido. Es el caso de 20 minutos.

En cuanto a la prensa on line, las claves para su expansión se encuentran, además de en los factores estructurales de acceso de la población a Internet, en una presentación original y atractiva, combinada con la participación de los lectores y con la inmediatez y calidad de las informaciones. Diversos son los elementos claves para su desarrollo. Entre otros : 1) la creación de plataformas multimedia ; 2) la accesibilidad de los usuarios ; 3) la interactividad y la participa- ción de los ciudadanos ; 4) la calidad de los contenidos informativos ; 5)  la imaginación y las propuestas innovadoras ; 6) la finalidad forma- tiva ; 7) la capacidad documental y de archivo, etc. Precisamente su carácter multimedia permite a los medios digitales afrontar simultá- neamente todos estos retos, que están conduciendo a la aparición de nuevos perfiles profesionales (el periodista multimedia) ; así como

texto, que se colocan en una miscelánea vertical y horizontal, con tres o cuatro ilus- traciones a color y una caja, en la que se destacan cinco o seis artículos del interior (…) La misma imaginación –añade– que abre espacio en la primera para gráficos claros, debería hacer algo para incluir más background y contextualización  », Ibid., pág.s  29-31).

28.  Ibid., pág. 32.

29.  Ángel Arrese, «  Los nuevos diarios gratuitos populares de calidad  », in Claude E. Erbsen y Juan A. Giner (ed.), Innovaciones en periódicos 2005… op. cit., pág. 41.

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a la integración de nuevos recursos tecnológicos y comunicativos (youtube, bitácoras y blogs, redes sociales, etc.).

La dialéctica entre forma y contenido es recogida en la actualidad por los profesionales de la comunicación dedicados a la innovación.

A este respecto resulta importante lo que escribe Juan Antonio Giner, Vicepresidente de Innovation International Media Consulting Group (Norfolk, USA) : «  La verdadera revolución está por hacerse porque lo que de verdad quieren y necesitan los lectores no son diarios más pequeños sino diarios mejores ; más manejables, sí ; pero, sobre todo, capaces de ofrecer más en menos tiempo : diarios que inquieten, emocio- nen y hagan pensar y digan más en menos palabras, con otro lenguaje y otros géneros periodísticos »30. Ben Bradlee, antiguo Director de The Washington Post, resume esta cuestión al declarar que se arrepentía de «  haber propiciado un diario de paginación intimidante  »31. Pero nos equivocaríamos si pensáramos que la solución es sólo de diseño ; el secreto y, a su vez, uno de los principales retos del periodismo de ahora y del futuro, siguen siendo los contenidos, la calidad de los mismos, y hacerlos atractivos para los lectores. Un diario compacto no es un diario miniaturizado, por eso no basta con rediseñar un periódico sino que hay que repensarlo (dos ejemplos son The Week 32 y The Observer 33). Hay que combinar fondo y forma, innovación y tradición. «  Hoy muchos diarios están en crisis (…) porque ofrecen, cuentan mal y con demasiadas palabras, historias irrelevantes. Ha llegado la hora –escribe Giner– de revolucionar los contenidos y también el modo de hacerlos llegar a nuestros lectores »34.

Para algunos autores, estamos ante un periodismo postelevisivo, que busca su identidad en la calidad de la información y en la explica- ción de la actualidad, profundizando en lo que ya han dicho la radio, la televisión o Internet. Y que lo hace con formatos más pequeños y manejables, en los que la imagen y el diseño gráfico desempeñan una

30.  Juan Antonio Giner, «  Los diarios compactos : una revolución todavía por llegar  », in Claude E. Erbsen y Juan A. Giner (ed), op. cit., pág. 34.

31.  Ibid.

32.  http ://www.the.week.magazine.co.uk/ (UK) ; http ://www.theweek.com/ (USA).

33.  http ://www.theobserver.com/ (UK).

34.  « El éxito del semanario The Week –añade Giner– (…) radica en sus géneros perio- dísticos compactos, no en su tamaño. Dicen más en menos páginas, pero sobre todo dicen más, y como recordaba Henry Luce en su prospecto fundacional de Time, lo que finalmente importa no es cuánto publicamos sino cuánto acaba en el cerebro de nuestros lectores » Juan Antonio Giner, op. cit., pág.s 35-36.

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función central. Los periódicos españoles siguen en la actualidad esta misma tendencia : La Vanguardia redistribuye la información para facilitar su consumo e incorpora mucha imagen ; el diario Público desde su fundación ha apostado por un diseño compacto ; el rediseño en 2003 del Heraldo de Aragón, o los recientes rediseños de los perió- dicos del grupo Vocento (p.e., Sur) y del grupo Prensa Ibérica (p.e., La Opinión de Málaga) son una buena muestra de que se avanza en esta dirección. Pero esta transformación es continua, porque siguen apare- ciendo rediseños que tratan de adaptar cada vez mejor el formato del periódico impreso a los nuevos requerimientos tecnológicos y a las exigencias de los nuevos consumidores. Un ejemplo muy claro lo ha llevado a cabo el prestigioso diseñador Mario García, al rediseñar en 2009 el periódico económico alemán Handelsblatt, inspirado en los modos de lectura en la web 35.

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