• No se han encontrado resultados

Universidad Nacional del Centro del Perú

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2024

Share "Universidad Nacional del Centro del Perú"

Copied!
136
0
0

Texto completo

(1)

Universidad Nacional del Centro del Perú

Unidad de Posgrado de la Facultad de Educación

Agresividad en estudiantes del quinto ciclo de educación primaria del Distrito de Chilca

Díaz Poma, Yudy Yaneth

Huancayo 2018

Esta obra está bajo licencia https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/

Repositorio Institucional - UNCP

(2)

UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CENTRO DEL PERÚ ESCUELA DE POSGRADO

UNIDAD DE POSGRADO DE LA FACULTAD DE EDUCACIÓN

TESIS

PRESENTADA POR:

YUDY YANETH DÍAZ POMA

PARA OPTAR EL GRADO ACADÉMICO DE MAESTRA EN EDUCACIÓN

MENCIÓN: PSICOLOGÍA EDUCATIVA Huancayo – Perú

2018

AGRESIVIDAD EN ESTUDIANTES DEL QUINTO CICLO DE EDUCACIÓN PRIMARIA

DEL DISTRITO DE CHILCA

(3)

}}}}

(4)

iii ASESOR:

Dr. Ps. Mario Lazo Piñas

(5)

iv DEDICATORIA

A mi Dios, por su inmensa sabiduría y permitir el logro de la maestría.

A mi esposo Daniel, quien, con amor, cariño, paciencia apoyo mis estudios.

A mi hija Daniela Cadmiel, quien motiva mis sacrificios para graduarme.

A mi madre Martina que siempre me mostro la entereza de conquistar el futuro.

YUDY YANETH

(6)

v AGRADECIMIENTO

A Jehová, mi Dios, por guiar y darme sabiduría para obtener logros profesionales, por darme una madre, cuyo ejemplo me alienta a concluir lo emprendido.

A Daniel, quien considera mis preocupaciones y compromisos como suyos.

A Daniela, mi inspiración y la razón para sacrificarme por el mundo de mañana.

Al asesor, Dr. Ps. Mario Lazo Piñas, por su preocupación y esfuerzo para apoyarme en esta investigación.

(7)

vi

INDICE

Pág.

Carátula

Hoja de asesor iii

Hoja de dedicatoria iv

Hoja de agradecimiento v

Índice vi

Índice de tablas ix

Índice de figuras xi

Resumen xii

Abstract xiii

Introducción 14

CAPÍTULO I

FUNDAMENTOS TEÓRICOS 18

1.1. Antecedentes 18

1.2 Bases teóricas 30

1.2.1 Dimensiones de la agresividad 33

1.2.2 Factores que determinan el comportamiento agresivo. 38 1.2.3 Comportamiento agresivo en la escuela. 39

1.2.4 Niveles de violencia (agresividad) 40

1.3 Definición Términos Básicos 41

1.3.1. Agresividad. 41

1.3.2. La operacional. 41

1.3.3. Agresividad física. 41

(8)

vii

1.3.4. Agresividad Verbal 41

1.3.5. Ira. 41

1.3.6. Hostilidad. 42

1.4 Hipótesis 42

1.4.1 Hipótesis de carácter general 42

1.4.2 Hipótesis específicas 42

1.5 Variable 42

1.5.1 Operacionalización de variable. 43

CAPÍTULO II 44

METODOLOGÍA 44

2.1. Tipo y Nivel de Investigación 44

2.1.1. Tipo. 44

2.1.2 Nivel 44

2.2. Método 44

2.3. Diseño. 45

2.4. Población, la muestra y la técnica de muestreo en investigación 46

2.4.1. Población. 46

2.4.2. Muestra. 46

2.4.3. Muestreo. 46

2.5 Técnicas e Instrumentos para Acopio de los Datos 46

2.5.1 Técnica de recolección de datos. 46

2.5.2. Instrumento de recolección de datos 47 2.5.3. Validez y confiabilidad de los instrumentos. 49

2.6. Técnicas de proceso para datos 54

(9)

viii

PRESENTACIÓN Y ANÁLISIS DE RESULTADOS 55

3.1. Presentación y análisis de resultados de “la agresividad”, en

estudiantes muestras. 55

3.1.1. Resultados y análisis, según sexo, de la agresividad en los

estudiantes muestras. 59

3.1.2. Resultados y análisis, según zona de procedencia, de la

agresividad en los estudiantes muestras. 66

3.1.3. Resultados y análisis (según tipo de institución educativa, de la

agresividad en los estudiantes muestra). 74

3.2. Comparación de los Resultados y Análisis de la Agresividad en los

Estudiantes Muestra. 82

3.2.1. Comparación de los resultados y análisis, según sexo, de la

agresividad en los estudiantes muestras. 82

3.2.2. Comparación de los resultados y análisis, según zona de procedencia, de la agresividad en los estudiantes muestras. 85

3.2.3. Comparación de resultados y análisis, de acuerdo al tipo de centro educativo, de la agresividad en los alumnos muestras. 87

DISCUSIÓN 90

4.1. Discusión de resultados 90

CONCLUSIONES 101

RECOMENDACIONES 102

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 103

ANEXOS 110

(10)

ix ÍNDICE DE TABLAS

Tabla 1 Operacionalización de la Variable 43

Tabla 2 Rango y Nivel de Agresividad 49

Tabla 3 Coeficiente de confiabilidad del Cuestionario de Agresividad 50 Tabla 4 La validez del contenido de Cuestionario de Agresividad 52 Tabla 5 Los Coeficientes de Validez (Ítem-Cuestionario Corregido del

Cuestionario de Agresividad) 53

Tabla 6 Niveles de Agresividad 55 Tabla 7 Para la Distribución de Frecuencias en Puntajes de Agresividad

en Estudiantes Muestras 56

Tabla 8 Estadígrafos que Caracterizan la Agresividad en Estudiantes

Muestras 58

Tabla 9 Para Distribución de Frecuencias de Puntajes de la Agresividad

en Estudiantes Masculinos Muestra 59

Tabla 10 Estadígrafos que Caracterizan la Agresividad en Estudiantes de

Sexo Masculino Muestras 61

Tabla 11 Distribución de Frecuencias de Puntajes de Agresividad en Estudiantes de Sexo Femenino, Muestras 63 Tabla 12 Estadígrafos que Caracterizan la Agresividad en Estudiantes de

Sexo Femenino, Muestra 65

Tabla 13 Por Distribución en Frecuencias de Puntajes por Agresividad en Estudiantes Muestras de Procedencia Urbana 66 Tabla 14 Estadígrafos que Caracterizan la Agresividad en Estudiantes

Muestras de Zona Urbana 68

Tabla 15 La Distribución en Frecuencias de Puntajes de Agresividad en Estudiantes Muestras de Procedencia Rural 70 Tabla 16 Estadígrafos que Caracterizan la Agresividad en Estudiantes

Muestras de Zona Rural 72

Tabla 17 Distribución de Frecuencias de Puntajes de Agresividad en Estudiantes Muestras de Instituciones Educativas Estatales 74

(11)

x

Tabla 18 Estadígrafos que Caracterizan la Agresividad en Estudiantes

Muestras de Instituciones Estatales 76

Tabla 19 Distribución de Frecuencias de Puntajes de Agresividad en Estudiantes Muestras de Instituciones Educativas Particulares

78 Tabla 20 Estadígrafos que Caracterizan la Agresividad en Estudiantes

Muestras de Instituciones Particulares 81 Tabla 21 Comparación de Estadígrafos de Grupo de la Agresividad en

Estudiantes Muestras Según Sexo 83

Tabla 22 Prueba “T de Student” para Muestras Independientes de la Diferencia de Medias de la Agresividad para Estudiantes

Muestras, Según Sexo 84

Tabla 23 Comparación de Estadígrafos de Grupo de la Agresividad en Estudiantes Muestras, Según Zona de Procedencia 85 Tabla 24 Prueba “T de Student” para Muestras Independientes de la

Diferencia de la Agresividad en Estudiante Muestras, Según

Zona de Procedencia 86

Tabla 25 Comparación de Estadígrafos de Grupo de la Agresividad en Estudiantes Muestra, Según Tipo de Centro Educativo 87 Tabla 26 Prueba “T de Student” para Muestras Independientes de la

Diferencia de Medias de la Agresividad en Estudiantes Muestras, Según Tipo de Institución Educativa 89

(12)

xi

ÍNDICE DE FIGURAS

Figura 1 Puntajes de Agresividad en Estudiantes Muestra 57 Figura 2 Puntajes de la Agresividad en Estudiantes Masculinos Muestras 61 Figura 3 Puntajes de Agresividad en Estudiantes de Sexo Femenino

Muestra 64

Figura 4 Puntajes de Agresividad en Estudiantes Muestras de

Procedencia Urbana 68

Figura 5 Puntajes de Agresividad en Estudiantes Muestras de

Procedencia Rural 72

Figura 6 Puntajes de Agresividad en Estudiantes Muestras de Instituciones Educativas Estatales 76 Figura 7 Puntajes de Agresividad en Estudiantes Muestras de

Instituciones Educativas Particulares 80

(13)

xii RESUMEN

El trabajo responde al problema: “¿Existirán diferencias significativas en agresividad, según sexo, institución y procedencia, en los estudiantes del quinto ciclo de educación primaria, en el distrito de Chilca?” El objetivo fue: “Establecer las diferencias significativas de agresividad según sexo, tipo de institución y procedencia, de los estudiantes de la muestra”. La hipótesis propone: “Existen diferencias significativas de agresividad, según sexo, tipo de institución y procedencia, en los estudiantes investigados”. La investigación es de tipo sustantiva descriptiva, de nivel descriptivo, con un diseño descriptivo comparativo, la población son todos los estudiantes del quinto ciclo de educación primaria, del distrito de Chilca, de quienes se tomó una muestra de 301 estudiantes de ocho instituciones representativas del quinto ciclo de educación primaria, en el distrito de Chilca, a quienes se les aplicó el instrumento del cuestionario de agresividad (AQ) y se procesó los datos acopiados, con los estadígrafos de la media aritmética, el porcentaje, la diferencia de medias y la T de Student. Se llegó a la conclusión que la mayoría de los estudiantes investigados evidencian una agresividad media; también, existe una diferencia significativa a favor de los varones y, en cuanto al tipo de instituciones, no hay diferencias en los estudiantes del quinto ciclo de educación primaria del distrito de Chilca.

PALABRA CLAVE: Agresividad, Estudiantes. Género, Institución, Procedencia.

(14)

xiii ABSTRACT

The work responds to the problem: Will significant differences of aggressiveness exist according to sex, institution type and origin, in the students of the fifth cycle of primary education in the district of Chilca? Intending the objective of establishing the significant differences of aggressiveness according to sex, institution type and origin, in the students of the sample, does the hypothesis intend that significant differences of aggressiveness Exist according to sex, institution type and origin, in the investigated students. The work is of descriptive level and descriptive type with a comparative descriptive design, the population is all the students of the fifth cycle of primary education in the district of Chilca, of which she took a sample of students of eight representative institutions of the fifth cycle of primary education in the district of Chilca to who you/they were applied the instrument of the Questionnaire of aggressiveness (AQ) processing the data with the statisticians of the Arithmetic Stocking, percentage, Differs of stockings and the T of Student. You reached the conclusion that most of the investigated students evidence a half aggressiveness, there is also a significant difference in favor of the males and as for the type of institutions there are not differences in the students of the fifth cycle of primary education of the district of Chilca.

KEY WORD: Aggressiveness, Kind, Origen, School, Student

(15)

14

INTRODUCCIÓN

La agresividad es un tema estudiado desde mucho tiempo, debido a las implicancias que tiene para la convivencia social. En la actualidad, se observa frecuentemente, a través de cualquier medio de comunicación, la agresividad entre estudiantes, cada vez más frecuente, esto se ve reflejado en un informe realizado por el MINEDU (septiembre 2013 a abril 2016), reporta en el “SíseVe”

6300 casos de violencia a nivel nacional: un 86% de casos en instituciones educativas nacionales y un 14% de casos en instituciones educativas privadas;

la violencia verbal ejercen en un total de 2760 casos y violencia física en un total de 3049 casos.

La agresividad es un repertorio de respuestas que proporciona estímulo nocivo a otro organismo y puede expresarse de forma física, verbal; en forma directa o indirecta; también; activa o pasiva, no se expresa de modo general sino particular del individuo. Según los teóricos: Buss y Perry (1992) refiere que en cuanto al comportamiento agresividad implica una intencionalidad a producir daño a otro, donde influirían los procesos conductuales tanto físicos y verbales;

también, cognitivos, emocionales y afectivos como la hostilidad y la ira, debiendo ser ésta desalentada, por afectar a la vida en sociedad impidiendo la convivencia armoniosa.

El fundamento epistémico de la investigación está enmarcado intrínsecamente en el positivismo. Proporcionalmente se identifican los diversos antecedentes referentes al positivismo, principalmente, a lo abstracto empírico;

como Augusto Comte de la época de la primera mitad del siglo XIX, consolidándose como método científico, no obstante, también como pensamiento filosófico de la época, ello enseña que la realidad social humana tiene el deber de ser entendido científicamente, así, el positivismo se concretó en la expectación, en el cálculo y la experiencia de las biografías o hechos verificables a través de los sentidos humanos. Esto representó la falta de apoyo teórico o de “ausencia” entre el personaje detective y entre los objetos a

(16)

15

investigar, punto que considera que la creación tiene efectividad particular de quien lo investiga. Matías y Hernández (2014).

En síntesis, el positivismo determina una totalidad de premisas o normas elementales: Tenemos la observación como el pilar del conocimiento. Siendo lo que puede conocerse no necesariamente es el meollo de las cosas, siendo el destino el destino quien los relaciona entre los fenómenos mismos. Esta precisión es objetiva, independientemente del sujeto que conoce. Las relaciones de estos fenómenos bajo un conocimiento deben producir leyes que expliquen sus relaciones entre los fenómenos producto de la observación. Las normas establecidas tienen como objetivo la previsión en lo racional sin implicar valoración, evitando así los juicios de valor. Para tal caso la inducción es el método preferido en el positivismo junto con la observación sistémica y repetitiva por medio de la comparación y clasificación para definir conclusiones generales que a su vez permitan llegar a leyes, implica que la suma de datos no es suficiente sino más bien interpretados, según lo señalado por Ruiz (2013).

En la presente investigación se ha tomado como referencia al positivismo, por la razón que obedece a procedimientos, instrumentos y técnicas usados obedeciendo así al método científico. El motivo fundamental para realizar el presente trabajo de investigación fue conocer a profundidad la agresividad, como un tema de relevancia social indiscutible, un problema que se vive en todas las culturas y en todos los estratos de la sociedad, la Organización Mundial de la Salud (2002), menciona que no hay país ni comunidad excluido de la agresividad, la que se manifiesta en las calles, hogares, escuelas, lugares de trabajo y otros centros.

Actualmente, la agresividad tomó importancia transformándose en fenómeno social de enorme relevancia mundial y, sobre todo en las instituciones educativas, debido a la repercusión que podría generar en el clima de convivencia del centro educativo por ello es imprescindible hacer la precisión de cómo se presenta esta variable en el distrito de Chilca, también tener una

(17)

16

información actualizada que ayude a futuras investigaciones, por ello el planteamiento problemático es: ¿Existirán diferencias significativas de agresividad según sexo, tipo de institución y procedencia en los estudiantes del quinto ciclo de educación primaria en el distrito de Chilca?

Diversos estudios como de Briceño (2014), Tovar (2016), Gómez y Porras (2014) y Carranza y Gracia (2015). Ellos concluyen de la existencia de causas que podrían llegar a disminuir los niveles de violencia en los salones, mejorando de este modo las relaciones entre los actores de la comunidad educativa, implementando así las estrategias para prevenir este tipo de conductas con el apoyo de políticas claras en los colegios que ayuden a los miembros de la comunidad escolar a actuar en estas situaciones o a reducirlas. Por ello, ante todo lo mencionado, el Parlamento de la República peruana promueve que los centros educativos deben contar con un profesional de la carrera de psicología, para el tratamiento y la prevención de casos de sobre violencia y acoso entre los alumnos, contando para ello con un libro de registro de incidencias, conforme la Ley exige y que promueve la convivencia evitando la violencia en los centros educativos. Ley (29719).

El Objetivo general de la presente investigación es: “Establecer las diferencias significativas de agresividad, según sexo, tipo de institución y procedencia en los estudiantes del quinto ciclo de educación primaria, en el distrito de Chilca” y como objetivos específicos: “Caracterizar la agresividad según sexo, tipo de institución y procedencia”, y “Comparar estadísticamente la agresividad, según sexo, institución y procedencia, en los estudiantes del quinto ciclo de educación primaria, en el distrito de Chilca”.

Estructura del informe: Del primer capítulo, se desarrolla los fundamentos teóricos sobre la agresividad en la escuela; El segundo capítulo presenta el conjunto de la metodología de la investigación hasta el acopio, procesamiento de los datos; El tercer capítulo expone los resultados auxiliado por las tablas y

(18)

17

las figuras como se visualiza más los datos y hallazgos; El cuarto capítulo realiza la discusión y contrastación de la información entre la teoría y la práctica.

Se finaliza presentando las conclusiones, recomendación, referencias bibliográficas y anexos respectivamente a la investigación.

La autora.

(19)

18 CAPÍTULO I FUNDAMENTOS TEÓRICOS 1.1. Antecedentes

Para elaborar esta investigación se realizó la revisión de antecedentes de investigaciones realizadas, de entre ellos tenemos:

Quispe y Reymundo (2012), realizó su investigación: “Agresividad en estudiantes de las Instituciones Educativas José Carlos Mariátegui y Manuel Coveñas de Huancayo”, en su investigación es de tipo y nivel descriptivo, se usó el método científico descriptivo, se utilizó el diseño: Descriptivo - comparativo. La variable de investigación para la presente tesis es la agresividad; la población de estudio está constituida por niños y niñas del 5° grado de las instituciones educativas aplicadas, se empleó el instrumento del nivel de agresividad de Buss y Perry, que a su vez fue adaptado por Olano y Santos. Se comprueba la ausencia de mayores similitudes de agresividad, según sexo y tipo de administración en los estudiantes del 5° año. Al medir el grado de agresividad de los estudiantes muestras según sexo, no se encontró evidencias sobre agresividad, presentando para los dos un nivel moderado de agresividad. No obstante, los varones presentan una agresividad físicamente máxima en comparación a las mujeres y la agresividad oral es igual en ambos géneros.

Midiendo la agresividad de los estudiantes en ambas instituciones no se encuentra mayores evidencias de agresividad en los estudiantes.

(20)

19

Benítez (2013), Llevó a cabo su investigación titulada: “Conducta agresiva en adolescentes del colegio nacional nueva Londres de la ciudad de nueva Londres”, la muestra es un total de 43 adolescentes masculino y femenino, de 16 a 18 años de edad. El diseño de investigación es del tipo descriptivo, de corte trasversal de un solo momento y espacio. Para el recojo de datos de investigación se usó el test Bulls. De los hallazgos sí existen conductas agresivas de distintas formas, por lo que se aplica un control para los conflictos que se presentan en el colegio. siendo los insultos y amenazas, posteriormente el maltrato físico, verbal y la exclusión, presencia de alumnos con agresividad marcada, siendo el nivel de reprensión bajo, en cuanto a la sociabilidad, están caracterizados por ser los más aceptados. De las formas de agresión se tenemos: Primero, los insultos y las amenazas; Segundo, en cuanto al lugar, las agresiones se presentan en el salón; el patio; los pasillos del colegio, y las calles;

Tercero, la frecuencia de las agresiones se presentan esporádicamente en un 39,53%, una o dos veces por semana, en un 32,56%, y el 27,91% considera que es todos los días, por ello, el 69,77% considera que la tranquilidad percibida en el colegio es regular.

Díaz (2013), realizó su investigación de tesis: “Estilos de crianza y su relación con las conductas agresivas de los niños de la I. E. 30073 Yauyos – Chupaca 2013”. La investigación tuvo un alcance descriptivo correlacional, en la investigación se trabajó con la muestra seleccionada de 100 alumnos con mayores conductas agresivas, utilizando técnicas e instrumentos como la observación directa y el cuestionario. Los resultados indican estilos de formación inadecuados como el estilo autoritario y que esto tiene concordancia con las conductas agresivas. Con una confiabilidad de 95% se acepta que, según los niños y los padres, las conductas agresivas de los niños de la I.E. 30073 Yauyo de Chupaca está manifestado verbalmente como insultos y físicamente a través del golpe.

Cunyas y Maldonado (2013), elaboraron su tesis titulada: “Agresividad en infantes de, 5 años de las zonas rural y urbana de Huancayo”, su investigación

(21)

20

es de la tipología descriptiva, método usado fue el descriptivo, así mismo el diseño es descriptivo comparativo, la técnica que se usó es la observación directa, la ficha que es el instrumento para la observación de conductas agresivas, se midieron las respectivas frecuencias de agresividad de los niños, la ficha se aplicó a los niños de 5 años de 3 instituciones de la zona rural y 3 instituciones de la zona urbana en Huancayo; así, registraron las conductas agresivas verbales y físicas. Los descubrimientos mostrados concluyen que la mayoría de los infantes de 5 años de la zona urbana de Huancayo, reflejan altas conductas agresivas ya sean físicas o verbales. Los niños en su mayoría de 5 años de la zona rural de Huancayo presentaron bajas frecuencias de conductas agresivas ya sean de origen físico o verbal. Las diferencias a nivel estadístico existentes son significativas, en relación a las frecuencias de las conductas agresivas entre los niños del sexo femenino respecto a los niños del sexo masculino de 5 años de la zona urbana y rural de Huancayo. Así mismo los niños en ambos sexos muestran similares frecuencias de conductas verbales agresivas. Los infantes masculinos presentaron mayor frecuencia de conductas agresivas física respecto al sexo femenino.

Briceño (2014), realizó su investigación de tesis titulada: “Efecto de un programa de valores en la agresividad de los estudiantes de educación media general”. La muestra fue de 50 estudiantes de 3 años de secundaria, de 12 a 16 años de una institución educativa básica en Maracaibo, Venezuela, Así mismo el tipo de estudio fue descriptivo, utilizando el instrumento de agresión de “Buss y Perry”. Resultado de la investigación: Los alumnos muestran un nivel de agresividad intermedio, para ambos sexos, sin embargo, en la agresividad física presentan un nivel intermedio, para ambos sexos. Del mismo modo, en la agresividad de tipo verbal, ira y hostilidad en ambos sexos presentan un nivel intermedio.

De la Torre, García y Casanova (2014), realizaron su tesis titulada:

“Relaciones entre estilos educativos parentales y agresividad en adolescentes”, indagaron sobre la existencia de correspondencia que hay de las formas de

(22)

21

educación que dan sus padres a sus hijos, de cómo ellos perciben y las intensidades de agresividad que expresan los adolescentes hacia sus progenitores. La población de investigación es de 371 alumnos, de 12 a 17 años de edad, se utilizó la escala de afecto, de normas y exigencias, y el cuestionario de agresión. La investigación de tesis fue correlacional descriptivo. Se evidencian que de los resultados los adolescentes están identificados con el modelo autoritario, expresando un grado alto de agresividad, en comparación con los que decidieron una crianza democrática, hallándose un nivel bajo de agresividad del mismo modo, se identificaron mayor afecto con relación a sus padres se situaron con el nivel bajo de agresividad física, sobre todo del tipo verbal; sobre la ira y hostilidad, se un nivel medio, finalmente los que tuvieron una mayor disciplina rígida consiguieron un nivel alto de agresividad física y del tipo de agresividad verbal en un nivel medio, en la ira el nivel fue alto y en cuanto al tema de la hostilidad se observó un nivel intermedio.

Gómez y Porras (2013), realizaron su investigación de tesis titulada: “El juego cooperativo y las conductas agresivas entre pares en los niños(as) del barrio Ocopilla – 2013”. El nivel utilizado para su investigación fue el experimental, en cuanto al recojo de datos se utilizó un pre prueba y una post prueba. Trabajaron utilizando 40 infantes de ambos sexos de 7 a 12 años de edad, separados en dos grupos (vigilancia y empírico), 20 infantes por cada grupo; a los grupos aplicaron el pre test y el post test. Sobre los resultados: se aplicó el software de juegos cooperativos aplicados al grupo experimental, se redujeron las conductas agresivas verbales en un 87.77%; por otro lado, las conductas agresivas físicas se redujeron en un 67.64 % y se incrementaron las conductas pro sociales, en un 79.75%, en el grupo experimental. Por medio del uso de la prueba de hipótesis, se obtuvo P = 0.04, es decir, que el aspecto de conductas agresivas y conductas pro sociales del grupo experimental difiere del grupo de control. Concluye incentivando a participar con el juego cooperativo como una buena opción de intervención para disminuir comportamientos agresivos con estrategias a modo de saber e intervenir de manera práctica sobre un problema particular de carácter social vinculados a la infancia.

(23)

22

Carranza y García (2015), llevaron a cabo su investigación de tesis:

“Programa manitos laboriosas, para disminuir la, agresividad de niños de 5 años de la I.E. N° 465–Huancayo”. Usaron un tipo aplicativo, empleando el método de investigación experimental y el diseño de investigación pre experimental con un solo grupo, con una población de 104 infantes de ambos sexos, la muestra fue conformada también por 26 infantes de ambos sexos, se usó el muestreo no probabilístico mediante la técnica intencional, para la investigación las técnicas usadas para el recojo de información fueron el fichaje y la misma observación.

Finalmente, la conclusión es que existen notoriamente discrepancias estadísticamente significativas en los comportamientos agresivos de los niños y niñas de 5 años en los resultados del pre-test y pos-test, donde, el Programa

"Manitos laboriosas" de su intervención se ve a modo favorable para la reducción de la agresividad en el grupo de estudio de infantes de 5 años de la “I.E. No 465- Huancayo”.

Reinoso (2015), investigó con su tesis: “La negligencia familiar y las conductas agresivas de los niños, niñas y adolescentes de la fundación San Anián de la Ciudad de Ambato, Ecuador”. La población y muestra estuvo integrada por los tres niveles (segundo, tercero y cuarto) de educación básica conformados por 21 individuos. La información se obtuvo, metodológicamente con la aplicación del instrumento sobre agresividad “AQ de Buss y Perry”, con el formato español y a través de una ficha de observación, y un cuestionario (elaborado por la investigadora), que permitió evaluar la negligencia familiar. Se obtuvo como resultados sobre la responsabilidad familiar no contribuye en las conductas agresivas de los infantes para ambos sexos y adolescentes, como también, se precisa que en un porcentaje de 62% mantiene una agresividad de nivel alto y el 24%, con un nivel de agresividad muy alto. Sobre los comportamientos agresivos tenemos: agresividad física muy alta en 48%;

agresividad física alta con 33% y el 19%, se mantiene con una media agresividad verbal alta 43%, agresividad verbal muy alta 33%, mientras, el 24% llega a mantenerse en la media; ira muy alta 43%, ira alta 38%, el 14% se mantienen en

(24)

23

la media, mientras, el 5% expresan una baja ira; se observó, también, que hay predominio de la agresividad física muy alta.

Signori y Fernández (2015), Llevaron a cabo su investigación de tesis:

“Agresividad en adolescentes de educación secundaria de una institución educativa nacional, La victoria –Chiclayo”, valoraron los grados de agresividad que posee cada estudiante, la muestra utilizada fue de un número de 225 alumnos de primero a quinto año del nivel secundario, todos ellos con edades de doce a diecisiete años. Para la metodología de investigación utilizaron el tipo no experimental y se utilizó el diseño descriptivo; Así, mismo se utilizó el instrumento de agresión (AQ) de “Buss y Perry adaptándose para ese lugar por Ruiz, C. y Torres, del año 2013”. De los resultados de la investigación se observa una agresividad media en los educandos, con un promedio de 74; se identificó un nivel de agresividad intermedio en los alumnos de primero, tercero, cuarto y quinto del nivel secundario, con promedios de 72, 74 y 75. Sin embargo, en los estudiantes del segundo año de secundaria tuvieron en cuanto a la agresividad promedio alto de 81. Según el nivel o grado de agresividad por sexo, se halló un nivel medio para ambos géneros, las mujeres alcanzaban en promedio calculado de 76 y los hombres un promedio calculado de 73. Se encuentra finalmente en los estudiantes de segundo año de secundaria que tienen agresividad mayor a diferencia de otros grados, se halló un cálculo promedio de agresividad en los educandos.

Bustamante e Ysique (2015), realizaron su investigación de tesis titulada:

“Agresividad e inteligencia emocional en una institución educativa estatal”, se estableció un grupo de 165 estudiantes con un muestreo para cuarto y quinto año de nivel secundaria, con edades entre 15 y 18 años en Chiclayo. Se trabajó con el cuestionario de agresividad, “aggression questionnaire –AQ de Buss y Perry (1992)”, asimilado por Matalinares (2012), y el Inventario de Inteligencia emocional; “EQi-YV Bar-On emotional quotient inventory de Reuven Bar-On (2000)”, adaptado por Ugarriza y Pajares (2002). Hallándose una correlación negativa o categoría débil, con un nivel de significancia de valor p<0.01.

(25)

24

Asimismo, a nivel descriptivo se halló con nivel alto de agresividad en el 57.58%

y un nivel apropiado para la inteligencia emocional en el 47.88% de la muestra.

Chuquirima (2016), realizó su investigación de tesis titulada: “La familia nuclear y monoparental y su relación con el comportamiento agresivo de los niños y niñas de 7 a 12 años de la escuela de educación básica IV centenario”

la investigación se llevó en la ciudad de Loja, Ecuador y se realizó el tipo de investigación descriptivo, mixto, relacional, analítico y de corte transversal del estudio; la población objeto de estudio consta de 167 estudiantes, se realizó una muestra de 123 infantes de ambos sexos, con edades comprendidas de 7 hasta 12 años, de familias nucleares y monoparentales. En cuanto a la obtención de datos se utilizó una entrevista semiestructurada de las familias, logrando identificar el tipo de familia donde pertenecían los estudiantes, así mismo, se utilizó el instrumento estandarizado de “agresividad física y verbal” (AFV), para detectar la existencia de comportamiento agresivo. Como respuesta obtenida fue: Existe predominancia de la familia nuclear frente a la familia monoparental;

así como, también, encontró que existe una correlación sobre el tipo de familia y la figura de comportamiento agresivo, se observó que la familia monoparental presenta mayor número de casos de comportamiento agresivo comparada con la familia nuclear; además, la agresividad es más frecuente en niños que en niñas.

Raffo (2016), realizó su investigación de tesis titulada: “Agresividad premeditada e impulsiva y estrategias de afrontamiento en alumnos del nivel secundario de una institución educativa estatal de Trujillo”, trabajó una muestra de 445 estudiantes de sexo masculino entre las edades de 12 y 17 años; y usó un diseño descriptivo correlacionar, el instrumento de agresividad “premeditada e impulsiva en adolescentes” (CAPI-A) y la “escala de contrarresto para adolescentes” (ACS). Encontrándose una correspondencia de grado frágil y alto grado de significancia (p<,01) con la agresividad “premeditada” y los estilos

“hacerse ilusiones”, y la “falta de afrontamiento”; del mismo modo, entre la

“agresividad impulsiva” con “invertir en amigos íntimos” y “acción social”,

(26)

25

determina que existe una cierta relación de la agresividad premeditada e impulsiva con las capacidades de contrarresto en los estudiantes de secundaria.

Identificando un nivel alto (11.3%) de agresividad premeditada y finalmente con nivel alto (27.2%) en agresividad impulsiva.

Castañeda y Rodríguez (2016), realizaron su investigación de tesis titulada: “Diferencias en los tipos de agresividad en adolescentes de colegio nacional y particular de la ciudad Cajamarca 2015”; cuya muestra de investigación utilizada fue de 390 estudiantes en los dos colegios, las edades comprendidas fueron de 13 a 17 años; el diseño utilizado fue el descriptivo comparativo, como consecuencia no existen discrepancias significativas respecto a la agresividad en sus dos tipos estudiados (agresividad impulsiva y premeditada), debido a que no superan de 75 puntos, el cual indica cierto tipo de agresividad. Por otro lado, la agresividad impulsiva se halló, a través de la prueba de hipótesis de investigación, la existencia de discrepancia de medias para ambos colegios, encontrándose agresividad impulsiva en la “Institución Educativa Miguel Carducci Ripani”; por otro lado, los alumnos de la “Institución Educativa Particular Segundo Cabrera Muñoz” no muestran agresividad.

Tovar (2017), realizó su investigación de tesis titulada: “Aplicación del programa de acción tutorial en las conductas agresivas de los estudiantes de 6º grado de primaria de la I.E.P. School Ingeniería del distrito de Carabayllo, 2016”.

Se usó un diseño de investigación cuasi experimental, con los tiempos de pre test y postest, con un grupo de control y otro grupo experimental aplicada; Así mismo la población de estudio fue 30 estudiantes de sexto año de primaria.

Utilizando una encuesta de agresión de los investigadores: “Buss y Perry”.

Teniendo como resultado que los alumnos del grupo control 13.33% tienen una baja agresividad y un 70% y 16.67% entre media y alta agresividad, existiendo diferencias significativas, después de aplicarse el Programa de acción tutorial.

Según los datos recogidos y procesados un tiempo específico, del pre y post test, los resultados del grupo experimental en el pre test, muestran una alta agresividad en un 70%; sin embargo, en el post test revela un 70% con baja

(27)

26

agresividad, constando que no existe similitudes después de aplicarse la metodología. El Programa tutorial aplicado, en las conductas agresivas ha sido favorable, ya que los niños han reducido sus malas expresiones verbales, se evidencia que las agresiones físicas han bajado, gradualmente; también, se redujeron las reacciones de la incompatibilidad en los alumnos.

Gutiérrez (2016), realizó su investigación de tesis titulada: “Estilos de Afrontamiento y Agresividad en adolescentes de una institución educativa nacional en Chimbote”, tomó muestra de investigación a 125 escolares de primero a quinto año de secundaria, varones y mujeres de 12 a 17 años. El diseño de investigación usado es el no experimental de tipo correlacional, se utilizó la “escala de afrontamiento para adolescentes de Fynndenberg” y el

“cuestionario de agresión de Buss y Perry”, siendo el objetivo “determinar si existe una relación entre los estilos de afrontamiento y agresividad en los adolescentes”. Los resultados concluyen que tienen relación los estilos de

“afrontamiento” y la “agresividad”. Se encontró que el 32,8% de los escolares muestran un nivel alto de agresividad; el 34,4% de los escolares poseen elevada agresividad física y agresividad verbal, el 31,2% tiene un nivel bajo; después, en la dimensión ira, el 29.6% un nivel elevado y el 31,2% manifiesta medianamente hostilidad.

Idrogo y Medina (2017), realizaron su investigación de tesis titulada:

“Estilos de crianza y agresividad en adolescentes de una institución educativa nacional, del distrito José Leonardo Ortiz, Chiclayo”, en una población de 160 alumnos, con edades de 11 a 17 años. La investigación es carácter descriptivo correlacional, su objetivo es “determinar la relación entre los estilos de crianza y agresividad”; usaron el instrumento de: “estilos de crianza de Darling y el cuestionario de agresión de Buss y Perry”. Los resultados fueron que el 26,3%

de crianza indolente, el 23,1% dictador y el 20,6% permisivo. Sin embargo, el 33,8% de los alumnos se caracterizan con un medio de agresividad, mientras el 33,10% es alto y bajo, donde los hombres tienen un nivel alto de agresividad (17,5%) y las mujeres con nivel bajo (15,6%) y medio respectivamente (17,5 %)

(28)

27

de agresividad. Según la edad, los alumnos de 15 y 16 años tienen un nivel alto de agresividad y los de 12 y 17 años presentan un nivel medio de agresividad.

Sánchez, Zagalaz, y Cachón (2018), realizaron su investigación titulada:

“Análisis de las Conductas Violentas en la escuela en función del género y el tipo de Centro”, el tipo de investigación descriptivo transversal, encuestando a 310 estudiantes del 3er año de primaria de la “provincia de Granada”. Como resultados tenemos: primero, la mitad de los encuestados son testigos; segundo, sobre agresores y víctimas son de hombres; Tercero, sobre agresividad solo aparecen estadísticamente diferencias en lo relacional pura. Finalmente, la conclusión arribada es que los hombres son los que producen mayor agresión y a su vez los que más sufren y no habiendo diferencias entre centros de estudios.

Saucedo (2017), realizó su investigación de tesis titulada: “Autoestima y agresividad en estudiantes de secundaria de una institución educativa pública de Chimbote”, su población de estudio fue de 336 alumnos entre ambos sexos de 1° a 5° año de secundaria, en cuanto al tipo de estudio de investigación es descriptivo correlacional, se manejó el instrumento inventario de autoestima de

“Cooper Smith” y el instrumento de “cuestionario de agresión de Buss y Perry”.

Se precisa una correlación inversa significativamente alta de autoestima y agresividad, entendiendo a una alta autoestima, ésta tendrá una menor agresividad. Los estudiantes tienen un nivel alto de agresividad con 28,1%; en agresividad intermedia de 26,6%, el nivel alto, con 20,9%, el nivel bajo 17,4% y el muy bajo el 9,5%, según los niveles de autoestima presentan un promedio bajo entre los estudiantes.

Chávez (2017), realizó su investigación de tesis titulada: “Actitudes hacia la violencia de género y agresividad en alumnos de 3°, 4° y 5° de secundaria de tres Instituciones Educativas Estatales del distrito de San Martín de Porres, 2017”; El tipo de investigación es descriptivo correlacional, con un diseño no experimental transversal. En cuanto a la muestra de estudio es de 401 estudiantes de tercero, cuarto y quinto año en varones y mujeres de secundaria,

(29)

28

de edades de 13 a 17 años. Para las variables medidas se emplearon la “escala de actitudes hacia la violencia de género” (EAVG) de Chacón, y el instrumento de “cuestionario de agresión” (AQ) de “Buss y Perry”, adecuada en el Perú por Matalinares (2012). Demostrando semejanza directa y positiva de intensidad media entre las actitudes hacia el ímpetu de género y agresividad. Se identifica que el 22,4% de alumnos tienen un nivel positivo sobre las actitudes hacia el ímpeto de género; sin embargo, el 21,9% de alumnas tiene un nivel “favorable”.

Finalmente, el 42,9% de los estudiantes alcanzan un nivel “intermedio” de agresividad, siendo el 13,7% solamente los que alcanzan el nivel “muy alto.”

Saavedra (2017), realizó su investigación de tesis titulada: “Adaptación de conducta y agresividad en estudiantes de secundaria de una institución educativa nacional – Trujillo”, se utilizó un diseño descriptivo correlacional.

Metodológicamente se trabajó con población de 123 alumnos, del quinto grado del nivel secundario, de la “I.E Gustavo Ríes - Trujillo”, usaron el instrumento

“Inventario de adaptación de la conducta” (IAC) y el “cuestionario de agresividad de Buss y Perry” (AQ). Teniendo como resultado: En cuanto a su adaptación de conducta, prevalece el nivel bajo 43.9%, seguido del medio, 32.5% y el 23.6%, alto; concerniente a los niveles de agresividad, se observa que el 53.7%

presentan un nivel muy alto, el 17.9% alto, el 12.2% medio, el 8.9% bajo y el 7.3% muy bajo. Finalmente, los resultados logrados de la prueba de correlación de “Spearman”, lo que indica una inversa correlación significativa (p<.05), la cual tiene una relación inversa, a su vez con la adaptación y agresividad.

Remigio (2017), realizó su investigación de tesis titulada: “Adicción a los videojuegos y agresividad en adolescentes de dos instituciones educativas públicas del distrito de Los Olivos”, metodológicamente se usó la muestra de 350 estudiantes; de once a dieciséis años de edad, utilizaron los instrumentos: “test HAMM1ST por Hugo Aquiles Mendoza Mezarina” y el instrumento: “cuestionario de agresión de Buss y Perry”. La metodología usada fue el descriptivo correlacional y para establecer los resultados, se utilizó el coeficiente de correlación de Rho de Spearman. Finalmente se llega a la conclusión de la

(30)

29

existencia de correlación directa de las variables de investigación de adicción por los videojuegos y agresividad.

Cerrón y Dorregaray (2017), sostienen en su tesis: “Agresiones más comunes en niños y niñas de 5 años de edad de la I. E. Nº 162 Los Andes, El Tambo”, el método de investigación usada fue la descriptiva simple, utilizaron una metodología de diseño descriptivo comparativo. Con relación a la variable identificada fue la agresión, la muestra tomada metodológicamente fue de 31 infantes de la edad de cinco años de la sección “Conejitos”. Se demostró que la agresión del tipo físico es más común en los infantes de 5 años de edad y el tipo de agresión física es el más frecuente en las niñas. Se precisó que, en los niños, las agresiones del tipo físico que son frecuentes son: tirarse sobre otro y empujarse y también del tipo verbal más común es la palabra: “tonto” y la agresión física considerada la más común es sacarse la lengua entre sus compañeros.

Díaz (2017), realizó su investigación de tesis titulada: “Nivel de agresividad en adolescentes entre 14 y 16 años, en zona rural y urbana del distrito de Jaén- Cajamarca”, se tomó una muestra de 195 el (35.4%) de zona rural, adolescentes y de 356 (64.6%) de zona urbana, entre los 14 y 16 años de edad, utilizándose el cuestionario de “agresión de Buss y Perry” (1992).

Finalmente se concluye la presencia en mayor agresividad física en zona urbana a diferencia de la rural; no obstante, al confrontar los “niveles de agresividad” de los estudiantes la zona urbana y rural entre los estudiantes, no presentan discrepancias significativas a de los de la zona urbana rural de 14 y 16 años de edad, por el motivo de ser un mismo sistema cultural que manejan las zonas rurales y urbanas del lugar, se encontró en la agresividad física diferencias significativas que indican mayor confrontación física en la zona urbana que la rural, este resultado logrado por las diferencias culturales que existen y por ser la agresividad física más evidente que en las otras dimensiones; con relación a

“la agresividad verbal” no se hallan diferencias significativas en los lugares donde residen los investigados con un similar rango de esta dimensión estudiada.

(31)

30 1.2 Bases teóricas

El estudio se basa sobre la propuesta del modelo de “Buss y Perry”, él sirvió para la explicación de la variable, así tenemos según el cual define y entiende que sobre el concepto agresividad como el estímulo que es dañino o nocivo a otro organismo pudiendo expresarse también de varias formas (Buss, 1969).

Buss (1989), refiere que la teoría comportamental concibe a la agresividad, según la modalidad; como ataque física o verbal. Según la relación interpersonal, la agresión puede ser directa o indirecta. Según el grado de actividad implicada, la agresión puede ser activa o pasivas. Para el autor la agresión no es una forma general sino se personifica la peculiaridad del personaje. Éste ostenta diversas formas de manipular la agresión. Esta representación de expresión varía de acuerdo, con el instante o acontecimiento.

Cuando el sujeto acoge una condición perdurable y particular, entonces, es posible denominarla como variable de personalidad, muestra los diversos modelos de las subclases de agresión, por ejemplo, en la dicotomía físico-verbal, la persona que se describe por ser tranquilo y no personalmente agresivo, alcanza atacar y, tal vez, llegar a asesinar. Por el contrario, se halla a menudo, aquella persona que reprocha, regaña y posiblemente amenaza, pero, no acomete físicamente, tal vez, puesto que, socialmente, la agresión física es más perjudicial.

Morales, Moya, Gaviria y Cuadrado (2007), señalan que la agresividad es cualquier representación de conducta dirigida a perjudicar o afectar a otro ser que está determinado a evitar tal trato, es decir se refiere a la acción o hecho de hacer daño a sus semejantes.

Para Freud (1923), citado por Flugel; (1952), sostiene que en su obra el Yo y el Ello, que la agresión resulta de un poderoso instinto innato de muerte o Thanatos en el individuo, el cual presenta constantemente sentimientos hostiles que son aliados a través de maltratos, sadismos, crueldad, masoquismo a su

(32)

31

víctima. Para el autor, la agresividad, en sus diversas formas, se convierte en actos violentos que, con el tiempo y la cultura del ser humano, lo han conllevado a satisfacer sus propias aspiraciones, donde el hombre disfruta o se siente satisfecho al agredir a otros, ello conduce a la sociedad a un desastre.

Así mismo para Bandura (1969), citado en Cloninger; (2003), refiere que según la teoría del aprendizaje social explica el origen de la agresividad, gracias al medio externo en el cual se desarrolla la persona. Lo erróneo que realiza es juzgar la agresividad, necesariamente, como conductas donde que la persona realiza acciones agresivas, pues, creemos que es eso, que alguien pueda hacer daños materiales o tangibles, pero, también, se puede ver que las personas no agredan a otros siempre, en fin, de ataque, sino que, también, agredan para que puedan protegerse de esos ataques.

Bandura (1975), citado en Chapí; (2012), sostiene que toda conducta que tiene una persona ha sido aprendida por mecanismos que muchas veces la refuerzan, pues son susceptibles a ellas. Por ello, la primera forma en la que nosotros aprendemos es por la observación, pueden ser por imágenes, teatro, o una forma de representación. Este ensayo se realiza a través de actores sociales que son los que influyen, estos agentes son tres: a) Las influencias familiares.

Según Sánchez (2002), afirma que en este entorno se tiene en cuenta las interacciones de la familia y la posición que tiene cada uno de los miembros de ésta. Los modelos que van a influir son la de los padres o personas mayores que sean cercanos a la persona involucrada en el análisis, pues, pueden ser hermanos, tíos, primos u otras personas que vivan en su hogar. Todo esto está ligado al comportamiento que tendrá esta persona, teniendo en cuenta la relación que se maneje entre cada miembro de la familia, eso es lo que plantea; por ello, podemos decir, la primera imagen que se tiene para aprender una conducta son todas las acciones que se ve en los padres, pues, con estas acciones se moldean las conductas de los hijos que, principalmente pueden ser conductas para imponer y dominar, esto es lo que configura las distintas reacciones de agresividad, que son tomados en casa para repetirlos en su escuela. b) Las

(33)

32

influencias sub culturales: (Bandura, A.:1975, citado en Chapí, J.:2012), refiere que las distintas maneras en que nos comportamos están ligadas a las creencias, costumbres, actitudes e incluso la religión que se muestra en un grupo de personas, hacen que existan varios tipos culturas y con esto, varios tipos de sociedades, cada una con sus características propias. Todos estos rasgos que propone, cada tipo de cultura, hacen que se pueda manifestar la agresividad con patrones distintivos en cada cultura. Como son una minoría, la sociedad discrimina a estas agrupaciones, se podría decir es el cómplice porque existan comportamientos agresivos en estas personas. (Bandura, A.: 1975, citado en Chapí, J: 2012). c) Modelamiento simbólico: Ya se explicaba anteriormente la importancia que tiene la observación en el aprendizaje de las conductas de todo tipo, como la violencia y la agresión, en este modelamiento no sólo se habla que necesariamente tiene que observar directamente un conflicto para aprender una conducta agresiva, sino que también se puede aprender, por contacto con imágenes que desarrollen esta conducta agresiva. Actualmente, vivimos en una era de telecomunicaciones, donde no solo debemos cuidar cuanto vemos en la comunicación masiva como la televisión, sino que tenemos el internet, un medio de comunicación que enlaza a todo el mundo y, sobre todo, a distintos tipos de cultura, en la que encontramos distintas respuestas a comportamientos agresivos, dependiendo de cada cultura y que, este comportamiento, se puede llevar a la práctica por la observación que realizamos de esta (Bandura, A.: 1975, citado en Chapi, J.: 2012).

Buss y Perry (1992), sostienen que “la agresividad” puede expresarse de varias maneras, teniendo en cuenta la clase social y de la cultura que corresponda. Incluso se manifiesta en forma física, pudiendo incluso producir la muerte. Se contempla la posibilidad también de darse en forma indirecta, a través de la agresividad verbal de chacotas o de expresión verbal, sátiras, sobrenombres, humillaciones o comentarios mal intencionados. Los investigadores plantearon una escala que tenía el propósito de brindar una opción para medir la agresividad que se hubiera avanzado con criterios que accedieran establecer qué extensiones componían la agresividad.

(34)

33

Primeramente, los autores pretendían valorar 6 componentes de la agresividad:

resentimiento, hostilidad, agresividad indirecta, agresividad verbal, agresividad física e ira. El examen factorial de los datos suministraron las siguientes 4 dimensiones: agresividad verbal, agresividad física, ira y hostilidad.

Sobre las relaciones entre éstas dimensiones, los investigadores hallaron que la agresividad física y verbal están estrechamente relacionadas. Estas 2 dimensiones poco tienen que ver con la hostilidad, sobre la dimensión ira, por el contrario, estaba correlacionado con las otras 3 dimensiones. La similitud parcial entre agresividad física y hostilidad, inspeccionando la ira, era de 0.8. La similitud parcial entre agresividad verbal y hostilidad, controlando la ira, era de 0.5. Estos resultados consideran indicar que la ira actúa como un puente entre la hostilidad y la agresividad física y el verbal.

Según Buss y Perry (1992), citado por López (2009), sostienen que la agresividad física y verbal conformarían el elemento instrumental de la agresividad, en tanto, la hostilidad formaría el componente cognitivo y la ira el elemento emocional como afectivo.

Chapi (2012) afirma:

La agresividad, definida en líneas generales como la posición de transgredir perjuicio, no solamente adeudo ser relacionada a patrones de conducta negativos en la persona y su ambiente, sino también como fuente para afrontar situaciones problemáticas básicas que necesitan de un accionar inmediato. Resulta, a la vez, importante mencionar la necesidad de analizar el medio externo del sujeto en cuanto sus conductas agresivas. (p.92).

1.2.1 Dimensiones de la agresividad a) Agresividad física.

Para Buss y Perry (1992), citado por Saavedra; (2017) afirman que “La agresividad física es la que se muestra a través de golpes, empujones y

(35)

34

otras formas de maltrato físico manipulando su propio cuerpo o un objeto externo para ocasionar una lesión o daño (…)” (p.50).

Según Flores (2009), citado por Cerrón & Dorregaray; (2017) afirman:

la agresividad física se manifiesta con empujones, patadas, puñetazos, agresiones con objetos, hematomas o contusiones, uso de objetos (hebillas, correas), o de quemaduras, marcas, laceraciones, entre otras, entre otras. Este tipo de maltrato se da con más frecuencia en niños de inicial. (p.10).

b) Agresividad verbal.

Para Barrio (2003) y el Informe del Defensor del Pueblo (2007), citado por Saavedra (2017) afirman: “La agresividad verbal se manifiesta a través de insultos, amenazas, etc. Implica sarcasmo, burla, uso de motes o sobrenombres para referirse a otras personas, extensión de rumores maliciosos, cotilleo, etc (...)” (p.51).

Según Flores (2009), citado por Cerrón & Dorregaray; (2017) afirman: “la agresividad verbal reflejada en insultos, motes, menosprecios en público o resaltar defectos físicos. Es el modo de acoso más habitual en las escuelas”. (p.10).

c) Ira.

Según López, Sánchez, Rodríguez y Fernández; (2009), Sostienen que:

La ira constituye un sentimiento que aparece como consecuencia de las actitudes hostiles previas (Eckhardt, C. Norlander, B. y Deffenbacher, J. 2004). Otros autores como Spielberger, S. D, Jacobs, G., Russell, J. R y Crane, R. S. (1983), atañen la ira como una emoción o un cambio de ánimo, delimitando la ira como una etapa emocional con emociones que varían en intensidad y entiende desde la preocupación o una irritación media hasta la furia intensa.

(p.82).

Para Wesinger (1998), citado por Wikipedia (2019), afirma que “la ira expresa una emoción de disgusto debida a un agravio, malos tratos u oposición, y que, normalmente, se evidencia en un deseo de batallar la posible causa de ese sentimiento” (p.1).

(36)

35

Además, lo conceptualiza como una emoción, sensación, que comunica con un motivo, regulándose así la ira con grados de intensidad.

Los periodos de ira son más intensos y duraderos que son evidentemente visibles, los hombres con ataques de ira son más sensibles a la activación en una mayor condición de contextos que se les puede presentar en la vida o bajo estimulaciones fuertes. Según, lo señalado por Deffenbacher, (1994), citado por Pérez, Redondo y León; (2008), sostienen que la ira como emoción es una respuesta cognitiva de carácter fisiológica ante injurias entendidas por una persona, distorsionándose la realidad y generándose más ira, pudiendo desarrollan ira y a ser enérgicos y desafiantes, impulsivos e intimidatorios, así mismo concuerda Guillen (2003) quien sostiene que el disgusto es una emoción de carácter normal en el hombre. Un individuo puede enfadarse cuando sienten una desconsideración o mal trato o interfiriendo en contra de sus objetivos pudiendo desencadenar en ira, su ritmo cardíaco y presión arterial aumentan, las hormonas y la adrenalina. Pueden ser muchas las secuelas generadas por la ira como las malas relaciones interpersonales con personas cercanas nublando y restringiendo su capacidad para tomar decisiones o ejecutar un buen trabajo.

García (2006) afirma:

la ira es una emoción y como tal se dispara de forma automática ante determinadas situaciones, que interfieren con nuestros objetivos.

Como toda emoción tiene una función, en este caso preparar al cuerpo para el esfuerzo necesario para vencer el obstáculo que se ha presentado. (p.1).

Así mismo García (2006), sostiene que la conducta violenta puede ser un intermedio para obtener puntuales objetivos cuando no se es competente de lograrlos por otros procesos mostrando un déficit de destrezas personales pero superables; cuando el individuo se siente fracasado y tiende a reprimir, en consecuencia, su reacción es de rabia y de furia con las personas que lo rodean. Manifiesta el autor que otra de

(37)

36

las consecuencias de la ira es la impulsividad que se genera de interpretaciones de ataques y se reacciona de forma inmediata ante las intenciones de los demás. En este sentido, se puede considerar que las personas con ataques de ira bloquean su crecimiento personal al manifestar reacciones desmesuradas, que conllevan a situaciones violentas y desproporcionadas con las personas que conviven, el camino está en dar respuestas adecuadas canalizando los problemas y frustraciones, aprovechando la ira como una energía orientada hacia acciones productivas que le permita interpretar las intenciones de los demás de manera más asertiva.

d) Hostilidad.

La hostilidad para Buss (1969), citado por Luna; (2017) afirma que “es una actitud que implica el disgusto y evaluación cognitiva hacia los demás”

(p.25). Sin embargo, para Smith (1994), citado por Muñoz (2015), afirma que “hostilidad es una variable cognitiva caracterizada por la devaluación de la importancia y de las motivaciones ajenas, por la percepción de que las otras personas son una fuente de conflicto y que uno mismo está en oposición con los demás.” (p.160).

Barefoot (1992), citado por Sánchez; (2009) afirma:

La hostilidad está formada por creencias, expectativas y actitudes negativas duraderas y estables sobre la naturaleza humana y las cosas. Entre las principales creencias se mencionan el cinismo y las atribuciones hostiles, pensamientos acerca de que las demás personas son mezquinas, egoístas, deshonestas, antisociales e inmorales. De manera que para las personas hostiles el resto de congéneres constituyen una fuente de amenaza percibiéndolas como antagónicas y peligrosas. (p.8).

Barefoot (1992), citado por Sánchez; (2009), sostiene también que como principales dogmas se hallan el cinismo y las atribuciones hostiles, ideologías acerca de que las demás personas son miserables, materialistas, indecentes, ermitaños e impúdicos, por ello, para estas personas con hostilidad el resto de personas establecen una fuente de

(38)

37

coacción y las perciben como antagónicas y amenazantes. Además, suelen aparecer expectativas negativas como desconfianza o sospecha y una actitud negativa caracterizada por enemistad, negativismo y resentimiento.

Así mismo Becerra (2005), citado por Sánchez; (2009), sostienen que quienes exponen hostilidad exteriorizando lo peor de los demás; y estar permanentemente a la defensiva creando ambientes donde predomina la competitividad provocando así también tensión, por ello estas personas observan el ambiente como una lucha perpetua para lograr sus intereses, por ello tiene que permanecer tenazmente en alerta para el caso que los demás lleven a cabo diligencias malintencionadas con el fin de imposibilitar su fines; trasladando a los sentimientos de ira en estas personas y que estén en constante hipervigilancia y son más propensos a padecer malestares del órgano del corazón.

Rivero (2008), sostiene que en cuanto a emociones y sentimientos del ser humano, plantea que la respuesta depresiva se verifica por una ausencia visible de conducta adecuada para la fase del desarrollo del individuo y por una marcada inmadurez de la capacidad de duelo, distinguiéndose la hostilidad dirigida hacia los progenitores, docentes, sobre todo en los casos donde éstos le han impuesto un castigo por una conducta inadecuada y la desviación de tal hostilidad hacia sí mismo, junto con tendencias de auto-desprecio, y actitudes de relaciones interpersonales débiles, donde se observa el desarrollo de la baja autoestima. Ello permite idealizar tener a los padres y otras personas cercanas a él, por quienes en el infante y adolescente tengan ese sentimiento de rechazo y traición marcada.

Entonces, la hostilidad se puede redirigirse del padre, hacia él mismo, sus amigos o profesores, lo que origina una conducta provocativa, contradictoria, creencias negativas hacia los demás, ello conlleva a una

(39)

38

base de desconfianza, duda y temor con todas las personas que lo rodean; es decir, que una conducta negativa conlleva a otra. En referencia a lo planteado, en cuanto a la hostilidad, se observan algunas conductas inadecuadas como el rechazo y la desconfianza en los adolescentes; en razón de la diversidad de observaciones en los individuos, al respecto.

1.2.2 Factores que determinan el comportamiento agresivo.

Buss (1989), sostiene que la fuerza en cuanto a los hábitos agresivos está determinada por cuatro variables: Primero sobre las Referencias de la agresión, uno de los concluyentes de la fuerza de la costumbre agresiva es la repetición y el ímpetu del ataque, así como, también, la frustración y los factores insoportables. A través de la conducta agresiva es que puede afrontar y corregir la frustración y las provocaciones nocivas. El autor, hace referencia a la agresión como antecedente de mayor importancia que la frustración; Segundo, la historia coadyuvante, entendiéndose por situaciones presentes y problemas específicos, tales situaciones se repetirán en la historia biológico de cualquiera y al darse cuenta que, con los resultados de la dureza que elimina estímulos dañinos, no puede obtener remuneración, es factible que la conducta se vuelva a presentar, lográndose el administración y constancia de la inflexibilidad convirtiendo tal actitud agresiva en un entorno de venir múltiples metas; Tercero, la facilitación social, referida a la agresividad además de aparecer en los momentos de fracaso quedando atribuida a los procesos de socialización y entrenamiento de respuestas agresivas. La unión, sea familiar, cultural o clase social, puede facilitar el desarrollo de la naturaleza agresiva, proporcionando modelos agresivos para que los integrantes, sean niños o jóvenes, los imiten expresando el acometimiento al momento de peleas y ataques físicos o verbales, asimismo el refuerzo social para la agresión, una vez producida, lograr una forma de aprobación, justificación, reconocimiento y estatus. Las culturas premian o castigan determinados tipos de comportamientos agresivos. Igualmente, los padres de distinta clase social recompensan la expresión de comportamientos agresivos en actividades competitivas; Cuarto, el Temperamento incluye el

“estilo” o forma típica de reaccionar, se refiere a la rapidez o lentitud, débil o

(40)

39

enérgicamente, los temperamentos como se van diferenciando durante el desarrollo. En las personas los temperamentos encontramos en composiciones distintas, exponiéndose en una preponderancia de uno de ellos cubierta sobre el otro. La preponderancia se manifiesta comportamentalmente y particularmente de manera individual. Por ser la agresividad una característica presente en toda la raza humana, se puede decir que, se encuentra en cada una de las etapas del desarrollo de todos los individuos, por ello se considera necesario revisar la etapa de la adolescencia como fase importante del ciclo vital humano, debido a que en ella se desarrolla un periodo crítico donde es posible observar manifestaciones diversas y en diferentes grados de agresividad.

1.2.3 Comportamiento agresivo en la escuela.

Craig (2001), sostiene que la conducta agresiva en los niños, en el medio escolar; implicando a los docentes, de quienes se espera un desarrollo adecuada para identificar este tipo de conductas que se presentan en los niños ayudando a superar estas conductas de manera adecuada, acorde con la maduración su edad, donde las primeras experiencias de aprendizaje cognitivo del infante se dan en su entorno del núcleo familiar.

De acuerdo al desarrollo del niño, existen espacios que permiten su socialización, es decir con los padres y profesores, éstas serán las experiencias previas de las relaciones y vínculos que haya tenido el niño en su entorno familiar las que ayuden a la adaptación del niño en la escuela; por esta parte, se debe considerar que los procesos de socialización y adaptación del niño al grupo escolar dependen de las relaciones y de su capacidad de mantenerlos con sus profesores y compañeros.

Fernández, Sánchez, y Beltrán; (2004), sostienen que el hecho de adaptarse es con obligación de manera estructural, así la adaptación a la escuela se realiza adecuadamente pero cuando esto no ocurre, la escuela se convierte en una fuente de angustia, provocando problemas de marginación, estos

(41)

40

educandos formarán parte de alto riesgo, convirtiéndose la agresividad en un problema común.

Fernández et al. (2004), encontraron sobre las relaciones que se dan entre pares, hay niños muy dominantes como agresivos y se verifican en las peleas y discusiones sin razón alguna, en otros infantes muestran agresividad oral, no siendo físicamente violentos y su forma de agresión se produce fuera de los juegos normales, contando un nivel más bajo de agresividad siendo socialmente mejor adaptados a la situación.

Tremblay, Gervais y Petitclerc; (2008), sostienen que según las investigaciones que la mayoría de infantes, van disminuyendo en la etapa escolar la agresividad hasta la etapa de nivel secundario, por tanto, mientras los niños desarrolla se disminuye la conducta agresiva, siendo el papel del docente la de hacer disminuir los comportamientos violentos que puedan manifestar los infantes.

1.2.4 Niveles de violencia (agresividad)

Para Bandura, Walters, (1980), y Buss, (1989); citado por Quispe y Reymundo;

(2012) afirman:

Las características según los niveles de agresividad son:

Alta. Generalmente tiende a arriesgar verbalmente y a guerrear a la menor obstrucción. No es flexible y no reconoce los derechos de los demás. El autocontrol es privado en su compromiso social, pudiendo dar zona a manifestaciones de postura agresiva, empecinamiento e indisciplina. Lleva una existencia de fracasos, rechazos e infelicidad porque únicamente se vale de utensilios violentos para montar lo que quiere. No siente empatía hacia las emociones de los demás e interpreta que sus hechos están justificados por la provocación de los otros. Hostigan a los demás, molestando y amenazando de modo incesante. Predominio de la debilidad e cólera.

Media. A veces, tiende a confrontar verbalmente y a batallar a la pequeña provocación. Se esfuerza por ser flexible y trata de reconocer las retribuciones de los demás. Tiene dificultad en auto controlarse y se preocupa muy poco por sus relaciones sociales. A veces muestra rechazo a los actos ofensivos. Trata de ser empático con las emociones de los demás. Perennemente, trata de no molestar ni amenazar a las

Referencias

Outline

Documento similar