Realización de un estudio documental sobre el desarrollo de la resiliencia en las mujeres como capacidad de afrontamiento y adaptación a los cambios generados por el paso a la edad adulta. El presente trabajo monográfico de investigación (Jiménez Otalengo y Carreras Lomelí 2001:15) ya que aborda un tema especial en el que se profundiza y sintetiza en relación con el desarrollo de la resiliencia en las mujeres como capacidad para afrontar el duelo creado debido a la Crisis de la edad secundaria. . Además de presentar los factores socioculturales de la mujer en el siglo XXI, basado principalmente en Enrique Rojas.
El capítulo concluye con la educación de la resiliencia a través de la educación de la inteligencia, la voluntad y el carácter. En este trabajo de investigación se presentan una serie de conclusiones en el apartado final Reflexiones, así como algunas propuestas para el desarrollo de la resistencia en las mujeres urbanas del siglo XXI, que pertenecen a una clase social media y media-media.
CAMBIOS Y DESARROLLO DE LA MUJER
ENVEJECIMIENTO PRIMARIO Y SECUNDARIO
- DESARROLLO BIOLÓGICO
- DESARROLLO PSICOLÓGICO
- DESARROLLO COGNITIVO
- DESARROLLO DE LA PERSONALIDAD
La edad adulta es la etapa que ocupa la mayor parte de la vida de una persona. 1La crisis de la edad temprana y adulta se muestra en la tabla porque las crisis que la persona vive actualmente han cesado. 2 En los hombres, la andropausia ocurre alrededor de los 40 o 50 años; Este se caracteriza por una disminución de la hormona masculina (testosterona), lo que genera disminución en el número de espermatozoides y su velocidad, cambios de postura, fatiga, pérdida de energía, reducción del deseo sexual y flexibilidad física (López De Llergo 2003: 80).
La memoria en la edad adulta presenta dificultades no tanto para almacenar información, sino para recibirla; Los cambios biológicos pueden afectar la estabilidad emocional de una persona, especialmente en las mujeres, lo que puede resultar en un desequilibrio en sus relaciones interpersonales6.
FACTORES SOCIOCULTURALES DEL SIGLO XXI
- CONTEXTO DE LA MUJER Del SIGLO XXI
- EXPECTATIVAS DE LA MUJER DEL SIGLO XXI
- LA CULTURA LIGHT
- LA CULTURA DE LA IMAGEN
- LA CULTURA COMO ESTÉTICA
- LA IMAGEN CORPORAL
- EL AFECTO BASADO EN LA CULTURA DE LA
9 Cabe señalar que el sufragio femenino en México se logró en 1953 durante la presidencia del Lic. Los problemas de la Segunda Guerra Mundial hicieron que las mujeres volvieran a quedarse en casa. Movimiento de Liberación de la Mujer"; en Francia a través de Simone De Beauvoir con el texto “El segundo sexo” (1949).
La incorporación de la mujer a las empresas ha transformado la familia, la sociedad y el mundo laboral. Pero, estructuralmente, lo que lo define propiamente es la generalización del proceso de la moda. Pero la cultura de la imagen también tiene que ver con lo que está de moda, lo que se considera "de moda" y "cool".
La cultura de la imagen está relacionada con el culto que se le da a los complementos, a la ropa, a los peinados, todo eso.
2.3.4.1 LO PÚBLICO Y LO PRIVADO
DUELO Y RESILIENCIA
PÉRDIDA
- TIPO DE PÉRDIDA
- PÉRDIDAS EN LAS MUJERES EN LA ETAPA ADULTA 70
- TAREAS DEL DUELO
Con base en lo anterior, es necesario concluir cuál podría ser la pérdida. transitoriedad' de lo que uno tenía como propio, por lo que el concepto se extiende a la pérdida tanto de objetos como de personas, desde elementos materiales e inmateriales como juguetes, casas, automóviles, salud, emoción, juventud, amor, hasta la pérdida de la propia vida. . Por ejemplo, perder un coche por una colisión, hasta perder una parte del cuerpo, como el útero por un cáncer. En el primer caso, la persona necesariamente es consciente de ello, por lo que los demás también lo son; Las reacciones ante la pérdida son más fáciles de entender y la mayoría de las veces las personas incluso apoyan estos eventos y ofrecen ayuda o soluciones alternativas que pueden ayudar a superar la angustia.
La pérdida física también trae consigo una pérdida psicológica que es importante abordar e incluso, en algunos casos, una prioridad. Existen otros tipos de pérdidas que pueden ser más específicas, como las pérdidas de carácter material, por ejemplo la pérdida de un bien. Para ello, es requisito imprescindible comprender y explicar el significado que cada persona otorga a la pérdida y al sufrimiento como parte de un contexto social y cultural.
Como se constató, las pérdidas intangibles son más complicadas de afrontar e incluso de asimilar, ya que en muchos casos la persona ni siquiera es consciente de la pérdida y por tanto menos los demás. Dada la singularidad de la persona, es importante tener en cuenta que cada individuo asimila la pérdida de una manera diferente, sin embargo, algunos autores han intentado describir el proceso de duelo identificando las fases o etapas por las que atraviesa la persona. Tarea uno: aceptar la realidad de la pérdida no sólo intelectualmente sino también experiencialmente.
Se debe asumir que la pérdida es irreversible y por tanto no es posible continuar bajo el mismo régimen. La pérdida sufrida no debe convertirse en un obstáculo para continuar con las tareas, ambiciones, sueños y trabajo que hay que hacer. Cubrir las tareas del duelo permite superarlo y dar un nuevo significado a la pérdida.
RESILIENCIA
- ADVERSIDAD
- ADAPTACIÓN POSITIVA
- PROCESO
Sin embargo, para lograrlo la persona requiere de ciertos elementos que le permitan tener claridad en sus procesos psicológicos, para ello la resiliencia se presenta como una capacidad necesaria para afrontar las pérdidas y superar el duelo. Afrontar eficazmente acontecimientos y circunstancias vitales altamente estresantes y acumulativos (Lösel, Blieneser y Köferl 1989, en Klotiarenco 1997). La capacidad humana universal de afrontar las dificultades de la vida, de superarlas o incluso de dejarse transformar por ellas.
La resiliencia es parte del proceso evolutivo y debe ser esencial desde la infancia (Grotberg 1995, en Klotiarenco 1997). Es decir, la capacidad de proteger la propia integridad bajo presión y, además de la resistencia, la capacidad de construir el conductismo. La resistencia se ha caracterizado como un conjunto de procesos intrapsíquicos que posibilitan una vida sana, viviendo en un ambiente insalubre.
De esta manera, la resiliencia no puede verse como un rasgo con el que los niños nacen o que adquieren durante su desarrollo, sino que sería un proceso interactivo entre ellos y su entorno (Rutter 1992, en Klotiarenco 1997). Normalmente y naturalmente, las personas viven en 'conflicto', es decir, constantemente hacen conjeturas sobre sus relaciones familiares, laborales y personales, sobre su situación familiar, económica, física, espiritual y profesional; se enfrentan constantemente a lo que es - la realidad - y a lo que le gustaría que fuera, y en esta situación el hombre a menudo es incapaz de distinguir entre hechos y problemas (contratiempos), lo que en muchos casos conduce al primer indicio de una posible incapacidad. para resolver el dilema. Un problema es una situación que implica una connotación negativa para la persona, por ejemplo: un amigo se muda a otra ciudad, esto es un hecho, el problema puede consistir en que la persona se sienta triste porque va a extrañar a su amigo.
El malestar puede definirse objetivamente, con instrumentos de medición, o subjetivamente, con la percepción de cada individuo (Luthar, Cicchetti y Becker 2000; Luthar y Cushing 1999, Kaplan 1999 en Mellillo 2004: 36). El primer paso para resolver o afrontar un problema es reconocerlo y pensar en cómo afecta el problema a la persona. La adaptación resiliente se entiende en función de la interacción entre factores de riesgo familiares, socioeconómicos, cognitivos, afectivos, sociales, culturales, etc.
RESILIENCIA EN LAS ETAPAS DE LA VIDA HUMANA
- FACTORES RESILIENTES
Este factor surge en la primera etapa del desarrollo y es lo que Erikson llama crisis de confianza vs. Un suficiente desarrollo emocional de la autonomía permitirá a la persona conservar lo que desea así como tener la capacidad de dejarlo ir. Autoestima consistente: fundamento de los pilares y consecuencia del cuidado emocional de la persona desde el nacimiento hasta la adolescencia por parte de un adulto significativo.
La resiliencia es el resultado de la interacción de una persona con el entorno ante una situación adversa. El desarrollo de la autoestima del niño depende de la positividad de esta especularización (Melillo 2004: 93). Con baja autoestima, una persona se siente indigna de la atención, la confianza y el cariño de los demás, por lo que prefiere no establecer vínculos estrechos.
Es importante pensar en el significado que puede tener un evento adverso en la vida de una persona; Una persona ante una situación adversa nunca volverá a ser la misma. Para poder elegir un bien, la persona necesita previamente conocimientos externos y reflexivos (aunque estos últimos no siempre se dan) y para ello es necesaria la educación de la inteligencia. Según esta definición, la voluntad no actúa independientemente de la razón, sino simultáneamente con ella: se quiere lo que se sabe, se sabe a fondo lo que se quiere (Yepes, Ricardo 2006: 45).
En la interacción de la inteligencia, la voluntad y el carácter pueden surgir distorsiones, ya que lejos de estar equilibrados, uno domina al otro. Según Carlos Llanos, la voluntad debe aprender a seguir el sobrio juicio de la razón (la prudencia es objetividad: los sentimientos son subjetivos), independientemente de lo que sintamos en un momento determinado. Sin embargo, para lograrlo es necesario que la persona tenga la capacidad de captar la realidad, ir hacia la verdad, desear el bien y elegirlo, para ello es importante la educación de la inteligencia, la voluntad y la afectividad. factor en el desarrollo de la resiliencia.
No se agota ni se desvanece, por lo que es necesario trabajar constantemente en el desarrollo y fortalecimiento de los pilares de resistencia. Promover una filosofía de vida positiva, analizar las ventajas de la vida, la importancia de los proyectos de vida.