Las vidas contienen anécdotas interesantes, pasajes históricos memorables, así como comparaciones entre personajes, y son una fuente principal de muchos hechos del mundo antiguo. Shakespeare fue un ávido lector del mismo, hasta el punto de que varias de sus obras lo toman como fuente histórica, como su tragedia de Coriolano.
Etra tuvo siempre oculto el verdadero origen de Teseo, y Piteo había esparcido la voz de que Neptuno la había hecho madre
Levantó y abrió la piedra con gran facilidad; pero no pudo reducirse a partir para Atenas, a pesar de la seguridad del camino, y su madre y abuelo le suplicaron, porque era peligroso hacer ese viaje por tierra, ya que ninguna parte del camino estaba libre y en peligro de ladrones y malhechores. Pero este, ahora antiguo, fue quemado por la fama de la virtud de Heracles; A menudo hablaba de él y escuchaba con interés a quienes describían sus hazañas, especialmente a quienes lo habían visto y.
Concurría también por caso que participaban del mismo linaje, siendo hijos de primas: porque Etra era hija de Piteo, y
Entonces lo que le sucedió muy claramente sucedió mucho tiempo después, y Temístocles dijo de sí mismo que el trofeo de Milcíades no lo dejaría dormir; porque de la misma manera admiraba la virtud de Heracles, de noche soñaba con sus hazañas, y de día estaba excitado y electrizado por el deseo, que siempre se agitaba en su mente, de ser su igual.
Y en primer lugar, en el Epidauro, a Perifetes, que usaba por arma de una maza, y por ésta era apellidado Corunetes, porque
Sinis tenía una hija ya grande y hermosa llamada Periguna, en busca de la cual fue Teseo, porque huyó, después de la muerte de su padre. Yoxo era hijo de Melanipo, hijo de Teseo, quien con Ornito asistió a la fundación de la colonia que pasó a Caria, de donde se les llamó Ióxidos, y conservaron la costumbre nativa de no quemar los espárragos y plantas de steba, sino tenerlos en honor y reverencia.
Pues la cerda Cromionia, a la que llamaban la Faia, no era una fiera poco temible, sino furiosa y difícil de vencer, y con todo,
En el Istmo Sinis Pitnocampte se quitó la vida por el mismo término en que había entregado muchas, a pesar de que no la había aprendido ni practicado, demostrando que la virtud natural es superior a todo estudio y arte. Se había retirado a un lugar poblado de matorrales de stebas y espárragos; y allí, necia e infantil, como si estas cosas tuvieran algún significado, les juró que nunca los tocaría ni los quemaría si la rescataban y la escondían; pero cuando Teseo la descubrió y le informó que la cuidaría y no la ofendería de ninguna manera, ella salió de allí y se unió a Teseo, ella era la madre de Melanipo; pero después, por orden del mismo Teseo, se casó con Dioneo, el de Eurito Ecaliense.
En los confines de Megara dio muerte, estrellándolo con las piedras, a Escirón, que según algunos robaba a los pasajeros; pero
En Eleusis quitó la vida de Cerción luchando con él; y poco más adelante, en Hermíone, a Damasta o Procrustes, precisándole,
Siguiendo su camino, y llegado que hubo al Cefiso, le salieron al paso algunos del linaje de los Fitálidas y le saludaron los
Hasta entonces los Palántidas habían estado con la esperanza de alzarse con el reino, muriendo Egeo sin hijos; pero
Queriendo después Teseo estar ejercitado y juntamente hacerse popular, se fue en busca del toro Maratonio, que hacía
Poco más adelante vinieron por la tercera vez de Creta los que cobraban el tributo. Sucedió que habiéndose formado idea de
Mas Filócoro dice que los Cretenses no admiten esta narración, sino que dicen que el Laberinto era una fortaleza, sin
El mismo Aristóteles, hablando del reinado de los Bothei, deja claro que nunca creyó que Minos matara a estos jóvenes, sino que permanecieron en Creta como trabajadores hasta la vejez. Y en verdad debe considerarse muy expuesto, enfermarse de una ciudad que tenía voz y letras; así Minos fue siempre desacreditado y maltratado en los teatros áticos, cuando no cesaban de llamarlo, Hesíodo muy real, y Homero conocido por el mismo Júpiter; pero lo tomaron por él como compositor de tragedias, y lo deshonraron de las tablas y del escenario como un hombre cruel y violento, mientras que por otra parte es de conocimiento común que Minos era rey y legislador, y Radamanto el juez y guardián de los verdaderos decretos de los mismos.
Llegado, pues, el tiempo del tercer tributo, habiendo de presentarse para la suerte los padres que tenían hijos mancebos, se
Concuerda con esto que Teseo ha sido colocado en Phalero, en el templo de Sciro, los monumentos de Nausítoo y Féaco; y también se dice que la fiesta llamada Gubernesia es para aquellos a quienes va dedicada. También se refiere a que el dios le ordenó desde Delfos que llamara a Venus al mando y le hiciera compañía en la navegación; y que al sacrificarla en el mar de una cabra, que era ella, se transformó en una cabra colgada, y de ahí el nombre de la diosa Epitragia.
Arribado a Creta, según se escribe y canta por los más, recibiendo de Ariadna, que de él se enamoró, el hilo, e instruido de
Teseo le respondió en voz baja y se disculpó porque Dédalo era su primo y de la misma raza, porque su madre era Mérope de Erecteo; pero trató de equipar un ejército, en parte en las cercanías de Tumatid, lejos de la vía pública, y en parte en Trecene, por Pytheus, porque no deseaba ser descubierto. Con esto Ariadna se hizo cargo del negocio, con quien concluyó un tratado, por el cual recibió a los jóvenes y se estableció amistad entre los de Creta y Atenas, con juramento de no volver a la guerra.
Así que, cuando estuvo listo, se hizo a la vela, conduciendo a Dédalo y al resto de los desterrados de Creta, sin que nadie lo supiera, y ya que los cretenses habían imaginado previamente que eran naves amigas. Lo que los mitólogos llaman lo más corriente en esta materia está, como dicen, en boca de todos; pero Paeon Amatusius hizo un tratado especial, en el que relata que Teseo fue arrojado a la tormenta en Chipre, llevando consigo a Ariadna, que estaba encinta, y que llegó muy mal del viaje, y muy alterada porque sólo llegó a tierra (ya que Teseo tuvo que volver a hacerse a la mar para ayudar a la nave); que las mujeres de alrededor la cuidaban y ayudaban, encontrándola tan desanimada de verse sola, que falsificaban cartas como si las escribiera Teseo, compartían sus penas y le daban toda ayuda; pero al final ella murió y fue sepultada sin dar a luz.Después Teseo fue vencido por grandes emociones y dando una suma a aquellos habitantes, les mandó sacrificar en honor de Ariadna y mandó tallar dos ídolos, uno de plata y otro de bronce; que en el sacrificio, que es el día 2 del mes Gorpieo, uno de los muchachos acostados grita e imita a las parturientas; y finalmente, que los Amatusios llamen al lugar donde le muestran su tumba la selva de Venus Ariadna.
Llegados a la vista del Ática, olvidósele al mismo Teseo, y olvidóse también al comandante enarbolar la vela blanca, con que
XXIII.- La nave de 30 remos en que navegó Teseo con los jóvenes y volvió sano y salvo, fue conservada por los atenienses hasta la edad de Demetrio Falero, quitando la madera desgastada y poniendo y trenzando madera nueva; así que esto dio a los filósofos el caso para el argumento que llaman reforzante, y que sirve a ambos extremos, tomando este barco por ejemplo, y probando a unos que era el mismo, ya otros que no lo era. A su regreso anduvo en esplendor por la ciudad, llevando consigo a los mozos con el traje que ahora llevan los que llevan los ramos de frutas, y los llevan en honor de Baco y de Ariadna para seguir la fábula, o quizás más fielmente, porque la vuelta era tarde en el otoño; y los dipnophora, o servidores de banquetes, se acercan y asisten al sacrificio, a imitación de las madres de los dragones, que iban y les traían pescado y otras delicias.
También sacrificó una reunión llamada las metecias en el día dieciséis del mes Hecatombeón, que todavía se celebra. Que es lo mismo que, después de lo dicho, profetizó después la Sibila a la ciudad, diciendo: De tal piel te mojarás; el buceo no es posible.
Deseando amplificar más la ciudad, admitía a todos a la participación de los mismos derechos, y aquel pregón solemne
Fueron los primeros en introducir combates ceremoniales después de Heracles; aspirando al honor que, como los griegos celebraban los juegos olímpicos en honor de Júpiter para él, los ístmicos celebraban para él, en honor de Neptuno; porque la ceremonia que antes se había instituido allí en honor de Melicerte, se celebraba de noche, y por eso parecía más una iniciación que un espectáculo o concurso general. También arregló e hizo un tratado con los de Corinto para que los atenienses que asistieran a los juegos tuvieran asientos de preferencia en tantas tierras como cubrieran.
Hizo viaje al Ponto Euxino, según Filócoro y algunos otros, militando con Heracles contra las Amazonas, y recibió a
El hecho de que, cruzando el Bósforo cimerio durante el tiempo que estuvo helado, debieron colocarse aquí al costado, como escribió Hellanicus, es algo que se discute; pero que tenían su cuartel general en la ciudad lo confirman los nombres de los lugares y las tumbas de los que murieron. XXVIII.- Y de las Amazonas conviene recordar, pues lo que el poeta autor de Teseo escribió sobre la rebelión de las Amazonas, que hizo que Antíope se pusiera en marcha contra Teseo por casarse con Fedra, que las Amazonas la vengan, y Heracles las vence, tiene claramente huellas de fábulas y consejos.
Corren todavía otras narraciones, que no han salido a la escena, acerca de otros casamientos de Teseo, que ni tuvieron
Se dice que en Queronea otros murieron y fueron enterrados junto a la corriente, que en otro tiempo, según parece, se llamaba Termodonte, y ahora Aimon; de lo que tratamos en la Vida de Demóstenes. Corresponde a la tragedia Las suplicantes, de Eurípides; la de los eleusinos, de Esquilo, en la que se introduce a Teseo haciendo la misma relación.
En la vida de Heracles, sin embargo, está escrito que fue el primero en entregar los muertos a sus enemigos. Cuando se vieron, cada uno admiró la belleza y determinación del otro; participaron en la lucha; pero Pirítoo, que extendió la primera mano, metió la de Teseo, que era el juez de aquel robo, por buena voluntad fue sometida al castigo que se decretaba.
Siendo ya de cincuenta años, como dice Helánico, tuvo lugar el robo de Helena, todavía pequeña; por lo que algunos, para
Mientras estaba haciendo estas cosas, la guerra con la llegada de los Tindarids dio gran fuerza a estas noticias; Hay quienes dicen que vinieron precisamente a instancias del uno. XXXIII Tomada Áfidnas y desconfiados los ciudadanos de Atenas, Menesteo persuadió al pueblo para que admitiera en la ciudad a los Tindárides y los presentara como presentes, ya que venían sólo para hacer la guerra a Teseo, el autor de la violencia, y para ser benefactores y redentores de otros; con lo que concuerda con su conducta: siendo los dueños de todo, no requerían sino que tomaran la iniciativa, teniendo con la ciudad no menos deuda que Hércules, que vino a ellos por Afido habiéndolos adoptado como Hércules Pilio.
Hospedando después el rey de los Molosos Aidoneo a Heracles, y haciendo casualmente conversación de lo ocurrido con
Más tarde, entre otras cosas, lo que llevó a los atenienses a honrar a Teseo como un héroe fue que muchos de los que lucharon contra los medos en Maratón parecían ver la sombra de Teseo, armado ante ellos, persiguiendo a los bárbaros. Hubo gran dificultad en recogerlos, y aun en descubrir su tumba, por la aspereza y aspereza de los Dolopes, habitantes de la isla; pero cuando Cimón hubo conquistado la isla, como se dice en su vida, y tenía muchas ganas de hacer este descubrimiento, aconteció que un águila se puso a cavar con su pico y a tocar con sus garras un terreno algo alto; y pensando en ello, como por impulso divino, cavó en el mismo lugar.
RÓMULO
Este nombre grande de Roma, que con tanta gloria ha corrido entre todos los hombres, no están de acuerdo los escritores
La doncella dio a luz dos mellizos, y Tarquecio se los entregó a Teracio con orden de matarlos; pero los expuso a la orilla del río, donde vino una loba a darles de mamar, y varias aves, trayendo su carroña, la pusieron en la boca de los niños, hasta que un vaquero, viendo y asombrado, se atrevió a acercarse y se los llevó; y después de salvarse de esta manera, luego atacaron a Tarquecio y lo derrotaron.
Entonces puso a los niños en una cuna y bajó al río para echarlos en ella; pero encontrándolo adulto y secuestrado, tuvo miedo de acercarse a él, y dejarlos en la orilla lo tomó por sentado. El río hacía pozas, por donde llegaba la corriente a la cuna, y levantándola suavemente, la llevaba a un lugar muy templado, que ahora llaman Quermalo, y en los tiempos antiguos germanos, porque hijos de los mismos padres los latinos los llaman germanos.
Había allí cerca un cabrahigo, al que llamaron Ruminal, o por Rómulo, como opinan los más, o por los ganados que al medio
Todavía festejan a otra Larencia con esta ocasión, el custodio del templo de Heracles, estando un día ocioso, propuso al
Recogió los niños Fáustulo, uno de los pastores del rey, sin que nadie lo entendiese, o, según el sentir de los que parece, se
Lo llamó delante de él tan pronto como volvió a su casa, y admiró la valentía de tan joven, porque en estatura y fuerza sobrepujaba a todos, leyendo en su semblante coraje y determinación de alma, porque su semblante era noble e inmutable aun en aquella situación, y oyendo también que sus hechos correspondían a lo que se veía, o con seguridad, según el gran mandato del señor que comenzaba. dudando de la verdad, y le preguntó quién era y de su origen, con palabras tan suaves y de semblante tan agradable, que no podían dejar de inspirarle esperanza. Al principio nos consideramos hijos de Faustulo y Larencia, siervos del rey, porque somos mellizos: ya juzgados y calumniados ante vosotros, en este peligro de la vida se nos han dicho cosas extraordinarias de nosotros mismos: sean ciertas o no, el éxito debe decir.
Numitor, con esta historia y, además, adivinando el tiempo por la aparición, captó una brillante esperanza y pensó cómo discutir estas cosas en secreto con su hija, que aún estaba en prisión. Por eso, mientras Remo alborotaba a los de adentro y Rómulo se acercaba de afuera, Amulio, asustado, no hizo nada ni pensó en nada para su defensa, sino que se dejó agarrar y pereció.
Muerto Amulio y restablecido el orden, Rómulo y Remo no tuvieron por conveniente permanecer en Alba, no teniendo el
Cuando echaron los primeros cimientos de la ciudad, construyeron un templo de refugio para los que deseaban refugiarse en él, llamándolo del dios Asilo; Todo lo permitieron, y no devolvieron los esclavos a sus amos, ni el deudor a su acreedor, ni el asesino a su gobierno, sino que aseguraron a todos la impunidad, como apoyados por cierto oráculo de la Pitia; por lo cual la ciudad pronto se hizo muy poblada, mientras que se dice que los primeros fuegos no pasaron de mil; pero hablaré de esto más adelante. En los primeros intentos de fundación ya hubo un desacuerdo entre los dos hermanos sobre el lugar: Rómulo quería hacer de la ciudad de Roma un lugar, como dicen, es decir, con cuatro ángulos, y establecerla donde está; y Remo prefirió un lugar fuerte en el Aventino, que se llamaba Remonio, y ahora Rignario.
Dio Rómulo sepultura en el sitio llamado Remoria a Remo y a los que le habían dado la crianza; y atendió luego a la fundación
Hacen el muro en la parte más allá de esta línea, por eso, por la síncopa, lo llaman pomerio, como promerio o ante-muro. Donde quieren hacer una puerta, quitando la puerta y levantando el arado, hacen una especie de pausa: así los romanos mantienen sagrada toda la pared, excepto las puertas; porque si estas fueran consideradas sagradas, sería un sacrilegio meter y sacar por ellas muchas cosas, sean necesarias o impuras.
Tiénese por cierto que la primera fundación de Roma se verificó el día 11 antes de las calendas de mayo, el que solemnizan
Luego (al igual que los otros ritos) describen la ciudad desde su centro como un círculo; y el fundador, poniendo una hoja de bronce en el arado, y poniendo dos bueyes, macho y hembra, los conduce solo, y abre un profundo surco conforme a las líneas descritas, dejando al cuidado de los que le acompañan recoger hacia adentro los bloques que suben, sin dejar salir ninguno de ellos fuera. Tarucio obedeció la orden, e informado de los hechos y sucesos de Rómulo, del tiempo que vivió, y de la manera en que aconteció su muerte, teniendo todo en cuenta, declaró con la mayor seguridad que su concepción fue en el año primero de la segunda Olimpiada, el día 23 del mes Coyac de los Egipcios, que era la hora tercera y tercera, que cumplieron a las 3. día 21 al amanecer; y que la fundación de Roma hecha por él comenzó el día 9 del mes Farmuti entre las dos y las tres; Pues bien, insisten en que el destino de las ciudades debe tener, como el de los hombres, su tiempo dominante, que debe deducirse de las conjunciones de los astros en el momento de su nacimiento.
Fundada la ciudad, lo primero que hizo fue distribuir la gente útil para las armas en cuerpos militares: cada cuerpo era de
En los últimos tiempos, cuando las obligaciones de uno y otro son las mismas, se considera deshonroso e inhábil que los poderosos reciban una compensación monetaria de los clientes. En consecuencia, desenvainaron sus espadas y atacaron a gritos a las muchachas sabinas; y mientras huían, los dejaron sin perseguirlos.
Talasio", como en broma, dando a entender que la mujer no lo trae a casa para otro trabajo que no sea el de lana. Continúa aún ahora que la novia no cruza ella misma el umbral de la casa, sino que entra con los brazos: porque entonces no entraron, sino que los tomaron por la fuerza.
Eran los Sabinos en gran número y muy guerreros, y habitaban pueblos abiertos, siendo el ser grandemente alentados
Esta pompa fue el principio y tipo de los siguientes triunfos; y el trofeo recibió el nombre de voz de Júpiter Feretrio, porque cuando los romanos hirieron a sus adversarios lo llamaron ferres, y Rómulo había pedido a Júpiter que hiriese y derrocara a su adversario; y opimizamos, dice Varrón, llamar al botín, porque a la hacienda también le llaman opem; pero sería mejor que se derivara de mi concepto de acción, porque lo que se hace con trabajo se llama opus. Y fue un precio de coraje para el general, que por su persona mató al otro general la consagración de los restos; dijo que sólo cabían tres generales romanos, siendo el primero Rómulo, que hizo caer muerto a Acrón Ceninete; el segundo, Cornelio Coso, que mató a Tolumnio el Tirreno, y el último, Claudio Marcelo, que derrotó a Britomarto, rey de las Galias.
Después de la derrota de los Ceninetes, cuando todavía los demás Sabinos hacían preparativos, se declararon contra los
Otras cosas se refieren a Tarpeya; pero los que no merecen crédito son los que cuentan, el número de los cuales es Antígono, que era hija de Tacio, y que fue violentamente detenido por Rómulo, ejecutado en favor del padre, y sufrido por su disposición que se ha dicho. Para protegerse de ese peligro, los sabinos mantuvieron una feroz batalla, que quedó indecisa, pues hubo muchos muertos, y entre ellos Hostilio, de quien se decía que era marido de Hersilia y abuelo de Hostilio, que reinó después de Numa.
Disponíanse como de refresco para volver a la contienda, cuando les contuvo un espectáculo muy tierno y un encuentro que
Después de reformarse, volvieron a hacer que los sabinos se retiraran a lo que ahora se llama Regia y el Templo de Vesta. Se hizo un tratado, por el cual las mujeres que quisiesen quedarse con los que las tuvieran consigo, no estaban, como ya se ha dicho, sujetas a otro cuidado y ocupación que la de hilar la lana; que romanos y sabinos habitarían juntos la ciudad; que la ciudad de Rómulo se llamara Roma; pero todos los romanos serían llamados Quirites en memoria de la patria de Tacio, y que ambos también gobernarían en unidad y mandarían las tropas.
Tacio vivía donde ahora se levanta el templo de Moneta, y Rómulo vivía junto a la escalinata llamada Rivahermosa, que se encuentra en la bajada del Monte Palatino al Circo Máximo. Si alguno pasaba por ella y le parecía que no tenía hojas y era hermosa en apariencia, pero que se estaba pudriendo y marchitando, inmediatamente gritaba a los que venían delante de él, y éstos, como si estuvieran pidiendo ayuda a un fuego, pedían agua y venían corriendo de todas partes, llevando cántaros llenos al lugar.
Admitieron también los Sabinos los meses de los Romanos; acerca de lo cual decimos en la Vida de Numa lo que nos
Los rituales son los que hacen muy difícil adivinar el motivo del establecimiento. Pero si esto se hace en memoria del lobo, y del triunfo y liberación de Rómulo, el perro no se mata por error, porque es enemigo de los lobos; a menos que sea el castigo que recibe ese animal por lo que suele entorpecer a Lupercos en sus carreras.
Dícese asimismo haber sido Rómulo el que primero instituyó el fuego sagrado, creando en sacerdotisas a las vírgenes
XXIII.- En el año quinto del reinado de Tacio, algunos de sus parientes y parientes, encontrándose con unos mensajeros que venían a Roma de Laurento, propusieron tomar sus bienes por la fuerza en el camino, y como no los querían soportar, sino que se defendían, los mataron. Hizo que el cuerpo de Tatius, que yacía junto al llamado Armilustri en el Aventino, fuera llevado y enterrado; pero no quiso tomar satisfacción por su muerte, y algunos historiadores afirman que la ciudad de los Laurentinos, por miedo, entregó a los agresores, pero que Rómulo les dio la libertad, diciendo que se reemplaza muerte por muerte; lo que dio motivos para pensar y sospechar que no se sentía incómodo al quedarse sin un compañero comandante.
Sobrevino peste en aquel tiempo, tal que sin enfermedad causaba en muchos muerte repentina, agregándose a
Incluso muchos de los extranjeros miraban a Romulus con reverencia; y los habitantes más antiguos del Lacio se adelantaron para buscar su amistad y alianza. Tanto había aumentado el número de ciudadanos en los dieciséis cortos años que vivió en Roma.
De este modo tomaba Roma consistencia, con lo que los vecinos débiles cedían, y con sólo no tener que temer, se daban por
Antes de que amainara la peste, los camerianos insultaron a los romanos y talaron sus tierras, pues de aquella calamidad no pudieron defenderse; pero Rómulo inmediatamente fue en su busca y los derrotó en la batalla, en la que murieron seis mil de ellos, y habiendo tomado la ciudad, la mitad de los que peleaban, se trasladó a Roma, y desde Roma envió el doble de la otra mitad a Cameria en las Calendas Sextiles. Rómulo se retiró y dejó correr a los que así huían, y se dirigió a la ciudad de Veyes, donde, no pudiendo soportar tanta calamidad y oración, hicieron la paz y la amistad durante cien años, cedieron sus territorios a los romanos, cobraron siete pagos, como si dijéramos siete lotes, entregaron las salinas que poseían junto al río y entregaron cincuenta de los principales rehenes.
Ésta fue la última guerra en que Rómulo intervino. En adelante no estuvo ya libre de incurrir en lo que acontece a muchos,
Con esto mandó a los principales entre los romanos que trataran de establecer una autoridad distinta de la real, y el propio gobierno de las leyes, en parte mandado y mandado; como tampoco los llamados patricios formaban parte de la administración, y sólo gozaban de cierto aparato y nombre honroso, entraba en el Consejo o en el Senado más formalmente que porque se desearan sus opiniones. Y como es espantoso y feo no conocer la divinidad de la virtud, así lo más irracional de todo es mezclar el cielo con la tierra.
En cuanto a la denominación de Quirino dada a Rómulo, unos creen que equivale a Marcial; otros, que se le dio porque a los
El engaño consistió en que el mismo Filotis y los demás esclavos estuvieran bien vestidos como si fueran libres, y con esta concepción fueron enviados al ejército enemigo; que más tarde, por la noche, se encargaría de encender una antorcha para que los romanos vinieran armados y espantaran a los enemigos dormidos. Todo se hizo así, los enemigos fueron engañados; y la antorcha fue levantada por Filotis de una higuera, después de haber puesto ropas y otras obstrucciones en su espalda, para que los enemigos no pudieran percibir la luz, y pudiera permanecer visible para los romanos.
COMPARACIÓN DE TESEO Y RÓMULO
- Tuvieron uno y otro por naturaleza dotes políticas; pero ninguno de los dos guardó la índole de la autoridad regia, sino que
- Por lo que hace a sus infortunios, no debiéndose achacar todo a los Genios, sino buscar también las diferencias que inducen
- Lo grande que en aquel resplandece ante todo es haber tenido principios muy pequeños para cosas tan grandes, porque
- En lo sucedido con Remo hay mucha oscuridad sobre la mano cuya fue la ejecución; y los más lo atribuyeron a otros: en lo
- Los yerros de los raptos de las mujeres en Teseo carecieron de todo decente pretexto: lo primero por muchos, porque
Así es que un ateniense, convencido de lo difícil que era en este tiempo una excusa, por mucho que pudiera, fingió que Egeo, al oír el regreso del navío, se precipitó al alcázar con el deseo de verla, y cayendo de sus pies se apresuró; como si le faltaran tantos criados, o no hubieran podido seguirle cuando se esforzó así, en su camino al mar. Porque de la reverencia, el amor y la consistencia con que marcaba los matrimonios, el tiempo mismo es testigo; porque durante casi doscientos treinta años no hubo hombre que resolviera separarse de la compañía de su mujer, ni mujer de la de su marido; y como los más sabios de los griegos llevan la cuenta de quién fue el primer parricida y la primera matriarca, así no hay romano que no sepa que Carbilio Spurius fue el primero que rechazó a su mujer por causa de la esterilidad.
LICURGO Y NUMA
LICURGO
Nada absolutamente puede decirse que no esté sujeto a dudas acerca del legislador Licurgo, de cuyo linaje, peregrinación y
Eunomo, sino a Prítanis; pero casi todos forman así la genealogía de Eunomus y Lycurgus: el de Patroclo, hijo de Aristodemus fue Soo; de Soo, Euritión; de éste, Prítanis; de éste, Eunomo, y Eunomo y su primera mujer, Polidectes, y luego el joven Licurgo, por Dianasa, como también escribió Dieutíquidas, haciéndolo el sexto desde Patroclo, y el undécimo desde Heraclio.
Entre sus ascendientes se señaló mucho Soo, porque en su reinado hicieron los Espartanos sus esclavos a los Hilotas y
Muerto éste de allí a muy breve tiempo, todos creían que le correspondía reinar a Licurgo, y entró a reinar hasta que se supo
Otras expresiones como estas le vinieron también de su cuñada; por lo cual, inquieto con ellas, y temeroso de lo que pudiera ocultarse, resolvió evitar toda sospecha por su ausencia, e ir en peregrinación, hasta que el sobrino, ya mayor, le dio el sucesor del reino.
Embarcándose con esta determinación, se dirigió en primer lugar a Creta, donde se dio a examinar el gobierno que allí regía; y
Los egipcios creen que Licurgo también los visitó, y que, asombrado de la separación que ellos más que otros pueblos hacían de la clase guerrera, la trasladó a Esparta, y limitando a los artesanos y trabajadores, formó un pueblo verdaderamente urbano y brillante; y en esto también hay algunos escritores griegos que están de acuerdo con los egipcios; Pero que Licurgo también había pasado a Libia e Iberia, y que, después de haber pasado por la India, trató con los gimnosofistas, además del aristócrata espartano Hiparco, no sabemos de nadie más que lo haya dicho.
Los Lacedemonios echaban mucho de menos a Licurgo en su ausencia, y diferentes veces le enviaron a llamar; porque en los
Habiendo algunos disturbios, el rey Carilao tuvo miedo, porque dijo que él sería el autor de todo, y se refugió en el templo de Calcieco; pero después, por la fuerza de la persuasión, y asegurado por juramentos, se animó y volvió a tomar parte en lo que estaba pasando; porque era de mente débil, tanto que se dice que Arquelao, que reinó con él, dijo en una ocasión a los que lo celebraban: "¿Cómo puede Charilao no ser un buen hombre, si no es duro incluso con los malvados?" Y Aristóteles dice que se establecieron en este número, porque treinta fueron los primeros en asociarse con Licurgo, y dos abandonaron su posición por miedo;
Tomó Licurgo con tanto cuidado este primer paso, que trajo de Delfos un vaticinio, a que se da el nombre de Retra y es de este
Sin embargo de haber templado así Licurgo su gobierno, viendo todavía sus sucesores una oligarquía inmoderada y
La segunda y más osada ordenación de Licurgo fue el repartimiento del terreno; porque siendo terrible la desigualdad y
Intentaba repartir también los muebles para hacer desaparecer toda desigualdad y diversidad; pero cuando vio que así
Porque, según dicen, apagó en vinagre el hierro de acero que se había convertido en brasas, dejándolo endeble y difícil de trabajar. Además desterró por este medio las artes inútiles y lujuriosas, que sin que nadie las echara de la ciudad, debieron decaer con la nueva moneda, las obras no fueron despachadas; cuando una moneda de hierro, que era objeto de burla, no tenía ningún atractivo para los otros griegos, ni estima alguna; Así podían comprarse con él mercancías extranjeras a cualquier precio, ni entraban en los puertos los barcos mercantes, ni se acercaban a Laconia, ni un sofista orador, ni un saludador y encantador, ni un hombre que trata mal a las mujeres, ni un artífice de oro y plata, que no era dinero: así privado de su lujo o pabulum en su propio vancent; y a los que tenían más que a otros de nada les servía, pues no había manera de mostrar su abundancia, que había que estar encerrada y ociosa.
Queriendo perseguir todavía más el lujo y extirpar el ansia por la riqueza, añadió otro tercer establecimiento, que fue el arreglo
Por lo mismo, se dice haber sido ésta la institución que mayor oposición encontró en los ricos, los cuales, sublevados contra
Alcaandro, siendo de buen carácter, hizo en silencio lo que se le mandó; y permaneciendo al lado de Lycurgus, siguiendo su forma de vida, pudo tomar la suavidad de su carácter, el cariño de su mente, su manera bien vestida y su trabajo duro; con lo cual lo miró bien, y dijo a sus camaradas y amigos que Licurgo no sólo era duro ni orgulloso, sino que sólo era manso y afable con todos. Licurgo construyó el templo de Atenea como monumento a su herida, a la que llamó Optiletis, porque los ojos se llaman optilos en el dialecto dórico.
Llamaban los Cretenses a los banquetes públicos andria, y los Lacedemonios, fidicia o porque eran oficinas de amistad y
Aparte de esto, los que ofrecían primicias, o habían estado cazando, enviaban al banquete a alguna parte; porque el que sacrificaba o cazaba, si llegaba tarde, podía quedarse en casa a comer; los demás tenían que participar, y así se mantuvo durante mucho tiempo; Porque cuando el rey Agis volvió del ejército después de derrotar a los atenienses, quiso cenar con su esposa, y habiendo enviado por sus raciones, los polemarcas no vinieron a enviarlas. y por la ira al día siguiente no ofreció el sacrificio al que estaba obligado, lo multaron. Se dice que la recepción de los que iban a ser admitidos a un banquete se hacía de esta manera: cada uno de los que estaban en aquel banquete tomaba en su mano un pedazo de masa, y al pasar el criado que tenía un jarrón sobre su cabeza, lo echaba en él, como se hacen los votos, el que abiertamente admitía; pero el que era repugnante lo apretó bien en su mano; aquí tiene el mismo efecto de ser roto que en los votos siendo traspasados; Y si solo se encontraran tales, no lo admitirían, porque querían que la reunión fuera para el disfrute de todos.
No dio Licurgo leyes escritas, y artes era ésta una de las llamadas retras; porque creía que lo más esencial y poderoso para
Cuando se emborrachan moderadamente, se retiran sin fanfarronear, porque no se permite que se haga con luz un banquete ni otro entretenimiento, por lo que se acostumbran a caminar resueltamente de noche sin miedo. El segundo tercer retrato se refiere a Licurgo, quien fue quien prohibió hacer la guerra a los mismos enemigos, para que no se convirtieran en guerreros con la costumbre de defenderse repetidamente; y esto fué de lo que se le acusó después al rey Agesilao, por haber hecho de los tebanos adversarios dignos de los lacedemonios por sus renovadas y multiplicadas incursiones y guerras en Beocia; Y por la misma razón, cuando Antálcidas lo vio herido, le dijo: "Esta es la recompensa con que los tebanos te pagan por sus conocimientos, porque les enseñaste porque no sabías ni querías pelear".
De esta forma de vida nació aquel que Leotíquidas el mayor, cuando estaba comiendo en Corinto, viendo que la armadura del techo de la casa era muy valiosa y artesonada, preguntó al huésped si las vigas nacían escuadradas entre ellas. Y no había nada de indecente en esta desnudez de las muchachas, porque la acompañaba el pudor, y estaba muy lejos toda lascivia, y lo que producía era hábito sin inconveniente y deseo de buen cuerpo; tomó con la mujer un cierto gusto de ingenuo orgullo, cuando vieron que eran aceptados en un papel en la virtud y en el deseo de gloria: era tan bueno que hablaron y pensaron como de Gorga, la esposa de Leónidas, se refiere porque le dijo, evidentemente a un extraño: "¿Cómo ustedes mismos espartanos controlan a la gente?".
Allí se detuvo por un corto tiempo, y tranquilamente se retiró a donde antes había dormido con los otros jóvenes; y desde entonces hizo lo mismo, pasando el día con los suyos, descansando con ellos, y no yendo a buscar a la novia, sino con mucha cautela, por vergüenza y temor, de que ninguno de los de adentro lo sintiera, con lo cual la novia lo ayudó, dispuso e hizo que se encontraran a su debido tiempo, y sin que nadie los notara; y no hicieron esto por poco tiempo, pero algunos ya tenían hijos antes de ver a sus mujeres a plena luz del día. Como estas instituciones eran entonces tales en las esferas física y política, estaba tan lejos de la facilidad con que después se marcaba a las mujeres, que la maldad del adulterio en Esparta se hizo increíble: así se conserva en la memoria el dicho de Geradas, uno de los antiguos espartanos, quien, cuando un extraño le preguntó cuál era el castigo para los adúlteros en Esparta, respondió: "Entre nosotros, oh huésped, no hay ninguno".
Nacido un hijo, no era dueño el padre de criarle, sino que tomándole en los brazos, le llevaba a un sitio llamado Lesca, donde
Porque, en primer lugar, Licurgo no veía a los niños como propiedad de sus padres, sino que los consideraba comunes a la ciudad: por lo tanto, no quería que los ciudadanos fueran hijos indiferentes de ninguno, sino de los más virtuosos; y, por otra parte, observó las disposiciones necias y soberbias en este punto de otros legisladores, que para las razas de perros y caballos, por premio o favor, buscan los mejores padres que pueden hallar, y en cuanto a las mujeres, las encierran como en una fortaleza, no permitiéndoles procrear sino de sus maridos, aunque sean insensatos, o muertos, o enfermizos; como si los niños malos no fueran malos, antes que dañen a los demás, dañen a los que tienen en la casa y los crían, y por el contrario, a los buenos, si tienen la suerte de nacer buenos. Dormían uno tras otro y por clases sobre suaves ramas traídas por ellos mismos, rompiendo con sus manos sin hierro las copas de los juncos que crecen en las riberas del Eurotas; y en invierno también tiraban lo que se llama matalobos, y se mezclaban con los juncos, ya que se pensaba que eran de disposición cálida.
Cuando ya habían venido a este estado, se manifestaban los apasionados y amadores de los jóvenes que más se señalaban,
Por este medio se les enseñaba a juzgar de lo que era bueno y honesto, y a cuidarse de distinguir las acciones de los ciudadanos, porque si a alguno se le preguntaba quién era buen ciudadano o quién no tenía buena opinión, vacilaba en responder, tomándolo por señal de un alma lenta y poco encendida en el amor de la virtud. Los amantes participaban de la concepción del bien y del mal que tenía el joven: así se dice que, después de que un joven estalló en una riña con un grito obsceno, su amante fue multada por los magistrados.
Era también una de las lecciones de los jóvenes enseñarlos a usar un lenguaje que tuviera cierta acrimonia mezclada
Muchas veces el Eirénen, infligiendo estos castigos a los muchachos en presencia de los mayores y de los magistrados, dio testimonio de que los castigaba con razón y justicia; y mientras daba el Castigo, nada se le dijo; pero una vez que los muchachos se habían retirado, se le hacía responsable si había sido más severo que justo en su reprimenda, o viceversa, si había sido indulgente y suave. También hay respuestas de este tipo de él en cartas, con respecto a los ciudadanos: - ¿cómo nos libraremos de la intrusión de los enemigos? - "si sois pobres y no podéis superaros unos a otros"; y de los muros, que "la ciudad que se ve coronada de hombres y no de ladrillos, no está sin muros".
Archidamids, a alguien que le preguntó cuántos espartanos eran: "Basta", le dijo, "ay tío, para acabar con los malos". Muy bien -dijo- que se murieron, porque no la dejaron quemarse todo el camino".
Que suelen andar codo con codo, usa bien el acero y el cabrestante. Porque antes de la batalla el rey sacrificó a las Musas, como en memoria de su educación, y que estaban en momentos críticos, para que pudieran ayudarlas en el peligro, y dar a los que peleaban cosas que hacer dignas de ser comentadas.
XXIII. — El sofista Hipias dice del mismo Licurgo que era muy belicoso y experimentado en muchas expediciones, y Filostéfano le atribuye la distribución de la caballería en escuadrones, diciendo que el escuadrón como él lo mandaba era de cincuenta caballos, dispuestos en formación cuadrada; Habiendo sido consciente de la tregua olímpica, se inclina al mismo concepto de que era un amante de la paz.
Encontrándose en Atenas un viajero espartano a la hora en que estaban reunidas las cortes, y sabiendo que el que había sido condenado a la ociosidad se retiraba tristemente, acompañado de sus amigos, que también se compadecían, pidió a los presentes que le mostraran un hombre acusado de tan liberal causa: siendo muy típicos de los esclavos, tenían deseo de trabajo y deseo de mí. Del proceso judicial resultó que terminaron con el dinero, no habiendo entre ellos codicia ni miseria;
Porque Pedareto, no siendo escogido entre los trescientos, estaba muy orgulloso, como si se regocijara de que la ciudad tuviera trescientos delante de él. Pisistrátidas, habiendo sido enviado como embajador con otros a los generales del rey de Persia, cuando les preguntaron si venían por separado o si eran enviados: "Si hacemos bien", respondió, "somos embajadores públicos; si no, venimos nosotros mismos".
Al principio nombró el mismo Licurgo a los senadores, como hemos dicho, de entre los que le habían aconsejado y
También aseguró que había multitud de ejemplos por toda la ciudad, con los que los servidores y como ciudadanos apasionados necesitaban emocionarse y plasmar lo que es justo y justo. Porque con cuerpos extraños, se deben traer voces extrañas; nuevas voces traen consigo nuevos pensamientos, de los cuales deben brotar muchos afectos y deseos discordantes, que no están de acuerdo, como si estuvieran en armonía, con el gobierno establecido: por la misma razón sostenía que la ciudad debía cuidarse de la intrusión de malos hábitos que de la introducción de cuerpos contaminados.
Identificados ya con la costumbre sus principales establecimientos, y fortalecido suficientemente el gobierno para
Y no se engañó en su juicio, porque Esparta sobresalió en Grecia en gobierno y gloria durante los quinientos años que observó las leyes de Licurgo; esto es, mientras ninguno de los catorce reyes que fueron desde él hasta Agis de Arquídamo hizo en ellos cosa nueva; Dado que la creación de los Éforos no fue un cambio sino una adición al gobierno y aparentemente introducida en beneficio del pueblo, sirvió más bien para confirmar la aristocracia.
Reinando, pues, Agis, se entrometió el dinero en Esparta, y con el dinero la invadió también la codicia y el ansia de la
Porque no sufren por obedecer al que no puede gobernar, y la obediencia es una instrucción que viene del que gobierna; porque mandar bien es lo que produce buena ejecución; y así como la excelencia del arte de la equitación consiste en hacer al caballo manso y dócil, así es propio de la ciencia de la realeza formar súbditos obedientes. Los lacedemonios, pues, inspiraban en los demás no la obediencia, sino el deseo de mandarlos y obedecerlos: de modo que no fueron a pedirles navíos, ni dinero, ni soldados, sino un general espartano; y los gobernadores de cada ciudad y de los que la gobernaban, y considerando a la misma ciudad de Esparta como institutriz y maestra de la vida de un buen gobernador;
Mas no entró en las miras de Licurgo dejar una ciudad que imperase a otras muchas, sino que, creído de que como en la
Licurgo, pues, que no reveló letras y palabras, sino un gobierno inimitable, y que puso ante sus ojos a toda la ciudad filosofando, a lo que llamaron inclinación o idea del sabio como quimera, con justicia aventajó en gloria a todos los que entre los griegos lograron estas cosas. Por eso dijo Aristóteles que en Lacedemonia gozaba de muchos menos honores que los que se le debían, a pesar de que los que se le hacían eran grandes, porque se le dedicaba un templo, y como a un Dios se le hacían ofrendas todos los años; También dicen que cuando sus restos fueron llevados a casa, la tumba fue alcanzada por un rayo; lo cual no le sucedió a ningún otro personaje ilustre, sino más tarde a Eurípides, quien murió y fue sepultado en Macedonia junto a Aretusa; de modo que fue una gran excelencia y un testimonio muy favorable a los admiradores de Eurípides, que lo mismo que le había sucedido al hombre que era el más amado de los dioses y el santísimo, había sucedido antes.
NUMA
Hay también sobre Numa una fuerte disputa en cuanto al tiempo en que vivió; sin embargo de que parece que con exactitud
Así que por esta razón estaban molestos; Pero para que el tumulto no cesara por la anarquía en decadencia, estando el gobierno suspendido, mandaron los patricios que él, siendo ciento cincuenta, tomando cada uno por separado las insignias reales, ofreciera a los dioses los sacrificios señalados, y dedicara seis horas de la noche a Tacio y seis horas del día a Quirino;
No porque pareciese que así habían establecido un gobierno civil y benigno dejaron de caer en sospechas y nuevos
Numa era de la ciudad de Cures, famosa entre los sabinos, de donde los romanos, con los sabinos que se les unieron, se dieron el nombre de Quirites; Siendo por naturaleza inclinado en sus hábitos a toda virtud, sin embargo, corrigió su espíritu con el conocimiento, la paciencia y la filosofía, y lo libró no solo de las pasiones que lo degradan, sino incluso de la violencia y la ansiedad, que suelen ser muy bien recibidas por los bárbaros; tener con certeza que la verdadera fuerza consiste en purgarse de toda codicia por medio de la razón.
También hay una fábula de que Pan se enamoró de los versos de Píndaro y que cierta divinidad honró a Arquíloco y Hesíodo después de la muerte por sus poemas. Es igualmente conocido que durante su vida Sófocles disfrutó del favor de hospedar a Esculapio, de lo que aún queda constancia, y que a su muerte otro dios se encargó de que no le faltara sepultura.
Todo cambio en el modo de vida es peligroso, y el que nada le falta de lo necesario, ni tiene nada presente que le cause insatisfacción, sólo puede ser movido por la ignorancia y separado de las cosas para las que está hecho; Los que no tienen otra cosa que preferir, son al menos mucho mejores en certeza que los que aún están por ver: si esto puede decirse del reino, considerando lo que le sucedió a Rómulo: la mala sospecha que cayó sobre él, que había incitado a su compañero Tatius; y sobre sus compañeros por quitarle la vida. A vosotros, oh romanos, Rómulo os ha dejado muchas guerras, quizás involuntariamente, para cuyo éxito se requiere un rey fogoso de una época floreciente; Y en el pueblo, por la alegría que siguió, nació el hábito y el deseo de la guerra, sin que nadie ocultara su deseo de dominar a los demás: por eso se reirían de los que adoran sólo a los dioses y aprenden a respetar la justicia, y odian la guerra en una ciudad que necesita un general experto más que un rey.
Con estas razones se excusó Numa de admitir el reino;
Tan pronto como llegaron a la plaza, el que entonces estaba en el medio, Espurio Vecio, dio a los ciudadanos los cómputos para votar, y todos votaron por él: entonces le trajeron las señales reales, pero él mandó que se detuvieran, porque no quedó satisfecho hasta que también recibió el reino de manos de los dioses. Así vistió a Numa la púrpura, y descendió de aquella eminencia a donde estaba el pueblo, siendo muchas aclamaciones, y todos se dieron la mano, porque convenían al más amado de los dioses.
Dispuestas así estas cosas por Numa en gracia y obsequio del pueblo, inmediatamente toma por su cuenta,
Los sacrificios también tomaban parte en los ritos de Pitágoras, porque estos eran incruentos, generalmente se hacían con farro, con libaciones y cosas muy cercanas. De éstos desciende la familia de los Emilio, incluidos los patricios, y ese nombre proviene del deseo de que el rey adulara a Pitágoras, representando así la jolgoria y gracia de su lengua.
Atribúyese también a Numa el arreglo y creación de los sacerdotes, a los que llaman pontífices, y aun dicen que fue
Lo iluminan principalmente con un par de lentes hechos de lados iguales y excavados, digamos, en forma de triángulo isósceles, provenientes de la circunferencia para unirse en un centro. Cada uno de estos recipientes está dirigido hacia el sol, de modo que los rayos recogidos de todos lados, juntándose y acumulándose en el centro, dividen el aire, lo secan y rápidamente por medio de la reflexión prenden fuego a la luz y al material seco que se le aplica, asumiendo los rayos en esta disposición un cuerpo inflamado.
Dicen que primero fueron consagradas por Numa las vestales Gegania y Berenia, y después Canuleya y Tarpeya, y que
Ponen al que va a ser castigado sobre un palanquín, y lo amarran por fuera, y lo aprietan con cuerdas para que no forme una voz que se oiga, así lo llevan por la plaza. Todos están atónitos y callados, y se juntan con ella sin decir palabra, con una tristeza indecible: para que no haya espectáculo más espantoso, y la ciudad no tenga día más triste que ése.
Numa edificó también, según es fama, el templo redondo de Vesta, para que en él se guardase el fuego sagrado, tratando de
Cuando la litera ha llegado al lugar, los ministros desatan las cuerdas, y el Papa Máximo, pronunciando ciertas oraciones secretas y extendiendo sus manos a los dioses por este pasaje, la conduce en secreto y la coloca en los escalones que descienden a una pequeña casa; De allí vuelve con los otros sacerdotes, y después que la infeliz ha bajado, se quita la escalera y se cubre la casita, y se rocía sobre ella mucha tierra de arriba, hasta que el lugar queda igual con toda aquella tierra; y este es el castigo para los que abandonan la virginidad que han consagrado.
Explican asimismo los Pontífices a los que los consultan lo que toca a los entierros, habiendo sido una de las instrucciones de
Él mismo dispuso los duelos según la edad y el tiempo, como para un niño menor de tres años, que no puede batirse en duelo; por una o más veces el luto no había de ser de más meses que los años que viviera, hasta diez, sin progresar por la edad, pero el luto más largo había de ser de diez meses, lo mismo porque las mujeres habían de quedar viudas: la que se casaba antes sacrificaba una vaca preñada, según la ley de Numa. Como los Feciales se hicieron conservadores de la paz, según tengo entendido, tomaron el nombre del mismo ministerio; porque con sus palabras resolvieron la contienda, y no permitieron que se usaran las armas hasta que se perdió toda esperanza de justicia; porque los griegos también declaran por el nombre de la paz el desencadenamiento de sus disputas sin el uso de la fuerza, sirviéndose únicamente de la persuasión de unos a otros.
Tomaron este nombre Salios, no como algunos han inventado, de un hombre de Samotracia o Mantinea llamado Salius, que enseñaba la danza de las armaduras, sino de esta misma danza, que es saltar, y la hacen correr por la ciudad, cuando en el mes de marzo toman los escudos santos, vestidos con túnicas de púrpura, cubiertos con calzones de bronce y calzones de bronce, calzones y calzones de bronce. hecho. El apelativo también podría tomarse de su venida de lo alto o de la curación de los enfermos o del fin de la sequía o también del cese de la epidemia; según la cual los atenienses llamaban a los Dioscuros anacer, pues precisamente referiremos este nombre a la lengua griega.
Luego que hubo arreglado los sacerdocios, edificó junto al templo de Vesta la que se llamó Regia, esto es, Casa o Palacio
En las grandes fiestas, y generalmente en todas las procesiones sacerdotales, iban ciertos ministros por la ciudad a aconsejar reposo, y que cesara todo trabajo: porque así como se dice de los pitagóricos que no consentían de paso en adorar a los dioses ni en orar a los dioses, sino que dejaban la casa preparada y dispuesta, del mismo modo que Numa creía que cualquier cosa debía ser completa y satisfactoria de todo, sin satisfacer y ver todo, sin satisfacer ni ver todo. , y la aplicación de sus sentidos, como a la obra más grande, a la que tenía por objeto la piedad; para lo cual se prepara que las calles estén libres de ruidos, disturbios y voces que suelen acompañar el trabajo manual y necesario. Los primeros parecen enseñar el cultivo de la tierra, lo que la hace parte de la religión; se dice que volverse a adorar es una imitación del movimiento circular del mundo; a menos que parezca mejor, que mirar los templos hacia el este, con el que adora volviendo de esa región a la opuesta, y luego volviendo de nuevo al dios.
Con estas disposiciones religiosas quedó la ciudad tan manejable y tan embobaba con el poder de Numa, que les hacía dar
Dicen que sentarse después de adorar es señal por la cual se confirman nuestras oraciones y se nos da buena permanencia. Esto también puede guardarse de acuerdo con lo ya dicho, acostumbrándonos el legislador a no acercarnos a las cosas divinas de paso cuando estamos ocupados en otros asuntos y tenemos prisa, sino cuando tenemos tiempo y estamos desocupados.
Otros dicen que no fueron los semidioses quienes introdujeron esta expiación, sino que por arte de magia hicieron aparecer al mismo Júpiter; que este dios, irritado con Numa, ordenó que la expiación se hiciera con cabezas, y Numa, respondiendo: "¿de cebollas?", dijo "de personas"; a esto Numa volvió a responder, repeliendo el terror del mandato, "¿con pelo?"; Y ciertamente el territorio de la ciudad no era extenso desde el principio, pero la mayor parte había sido tomada por Rómulo con las armas; Repartió todos los Numa a los ciudadanos más necesitados, quitando la pobreza como origen exacto de la injusticia, e inclinando al pueblo a la agricultura, cultivada igualmente con la tierra, porque entre las ocupaciones de los hombres ninguna suscita tan fuerte y rápido amor a la paz como la vida del campo, en la que queda aquella parte de la propiedad cercenada en aquella parte de los guerreros y sus guerreros para combatirlos. .
Entre los demás establecimientos suyos, es muy celebrada la distribución de la plebe por oficios; porque compuesta
XVIII.— También metió la mano en el arreglo del calendario, si no con gran inteligencia, ni con perfecta ignorancia; Porque en el reinado de Rómulo los meses se contaban irregularmente y sin regla alguna, a unos no les daban ni veinte días, y a otros treinta y cinco y muchos más, porque no sabían de la disparidad que hay entre el sol y la luna, sólo tenían en cuenta que en el año hay trescientos sesenta días. El cómputo, pues, es que el resto de esta discrepancia fue de once días, como tenía un año lunar de trescientos cuarenta y un año solar de trescientos cuarenta y cinco, doblándose en estos once días, aplicó esta embolia al mes de febrero cada dos años, que duraba veintidós días por ello, y los romanos le llamaban "Mercedino": "Mercedino".
Puede ser una prueba de que los Romanos sólo hacían el año de diez meses y no de doce, el nombre mismo del mes último;
De los que Numa ha añadido o movido, febrero se convierte en penitencia, como casi lo indica la voz, y luego hacen libaciones a los muertos y celebran la fiesta de los Lupercales, que en lo más parece una penitencia o purificación. El primero, Januario, de Jano, y me parece que March, llamado de Marte, ha sido quitado del lugar preeminente por Numa, siempre queriendo dar más estima a la parte administrativa o civil que al ejército; Como Jano fue en el pasado o un genio o un rey, se dice que fue político y popular, y que hizo cambiar la forma de vida salvaje y salvaje: y por esta razón lo pintan con dos caras, mientras que la vida de los hombres pasó de una forma y disposición a otra.
Pompeyo, se llamaba Julio; y el sexto fue llamado Augusto por el segundo emperador, que fue apodado Augusto. Bienaventurado, pues, el hombre verdaderamente prudente, y bienaventurados los que obedecen los sabios preceptos que proceden de labios prudentes; porque muy pocas veces tendrá que usar la fuerza o las amenazas, y más bien éstos, viendo la virtud misma en el claro ejemplo y en la vida ilustre del que manda, se templarán voluntariamente y se adaptarán a una vida intachable y feliz por amor y benevolencia hacia ellos.
Acerca de sus hijos y de sus matrimonios hay diversidad de opiniones entre los historiadores; porque algunos dicen que ni
Hicieron también ilustre su vida con las mismas exequias los pueblos aliados y amigos, concurriendo a ellas con públicas
Sucede comúnmente a todas las personas justas y virtuosas, que después de la muerte gozan al fin de mayor alabanza, porque la envidia no sobrevive mucho tiempo, y a veces hasta se extingue durante su vida; pero la gloria de Numus tenía otra cosa para hacerla más brillante, y era la fortuna que cayó en manos de los reyes, sus sucesores; por causa de los cinco que le siguieron, el último, expulsado del imperio, terminó sus días en el destierro; de los otros tres ninguno murió de muerte natural, pero los tres fueron asesinados a traición; y Tullus Hostilius, que reinó inmediatamente después de Numa, burlándose y desacreditando sus instituciones más loables, especialmente las relacionadas con la piedad, como propias de los ociosos y las mujeres, incitó a sus ciudadanos a la guerra; y, sin embargo, no pudo perseverar en esta audacia, pero como su juicio estaba perturbado por una enfermedad grave y complicada, se entregó muy poco a las supersticiones según la religión de Numus; una infección que le hizo contraer otras aún más cuando murió, supuestamente escaldado por un rayo.
COMPARACIÓN DE LICURGO Y NUMA
- Pues que dejamos expuesta la vida de Licurgo y la de Numa, teniéndolos a ambos a la vista, aunque la empresa es difícil, no
- De ambos se diría que se propusieron atraer a la muchedumbre a la moderación y templanza; pero en cuanto a las
- Uno y otro, respecto de la comunicación de las mujeres y de la procreación, recta y políticamente habían precavido el
- Con aquella condescendencia de Licurgo para con las doncellas guardaba conformidad lo relativo a los esponsales,
El uno causaba gran indiferencia en los casados, respecto de aquellas cosas que turban la vida de la mayoría de los hombres con penas y celos; y el otro se convirtió en un pudor vergonzoso que tomaba el compromiso como un velo, y por eso reconocía lo intolerable de la comunicación y la compañía. Porque era muy débil el temor del juramento, si con la educación y la instrucción las leyes no se regaban con los hábitos de los jóvenes, y les hacían adoptar el amor del gobierno con su primer alimento;
SOLÓN Y PUBLÍCOLA
SOLÓN
Solón, habiendo menoscabado su padre la hacienda en obras de beneficencia y caridad, como dice Hermipo, aunque no
En aquellos tiempos, según el juicio de Hesíodo, precisamente ninguna profesión fue abolida, ni las profesiones o ejercicios produjeron diferencia; e incluso el comercio tuvo el honor de hacer tratables a través de él países baldíos; que obtuvo la hospitalidad y amistad de algunos reyes, y que dio a los hombres conocimiento y experiencia en muchos negocios; y algunos fundaron grandes ciudades en su ocasión, como Marsella Proto, que fue muy bien recibida por los celtas del Ródano. También se dice de Tales que practicó el comercio, de Hipócrates y el matemático, y que una porción de aceite que envió a Egipto sirvió de viático a Platón en sus viajes.
El haber sido Solón franco en el gastar y de vida muelle y delicada, y el explicarse en sus poemas con respecto a los placeres
Es sólo la filosofía de Tales quien parece haber ido un poco más allá de las necesidades vulgares en sus investigaciones; a los demás sólo la virtud política los reconciliaba con el nombre de sabios.
Dícese que esos siete sabios se reunieron todos en Delfos, y segunda vez en Corinto, preparándoles Periandro una conferencia
Al principio, extranjeros y pescadores se peleaban por el trípode; y más tarde las mismas ciudades enzarzadas en un conflicto que terminó en guerra. Theophrastus relata que el trípode fue enviado por primera vez a Bias en Priene; luego a Mileto, Bías lo envió a Tales, y luego, cuando hubo pasado por todo, volvió a Bías, y recientemente tomó Delfos.
Particularmente entre Anacarsis y Solón, y también entre Tales y éste, se refieren los encuentros y coloquios siguientes
Fue enviado en primer lugar a Tales de Mileto, dando el de Cos mucho a su rango a un milesio con la misma cosa por la que poco antes habían disputado con todos los milesios juntos; pero Tales pensó que Bias era más sabio y le pasó el trípode; de aquí pasó a otro puntero, y así, haciendo un círculo, volvió a Tales, hasta que finalmente, enviado de Mileto a Tebas, fue consagrado a Apolo Ismenio. También se dice que Anacarsis, estando en una asamblea pública, se maravilló de que entre los griegos haya la parte de los jueces sabios y la de los necios.
Habiendo pasado Solón a Mileto a conferenciar con Tales, dicen que se admiró de que éste de ningún modo hubiera pensado
A esto se dice que Solón respondió que los hombres cumplen los contratos cuando ninguna de las partes tiene interés en romperlos, y unió las leyes con los intereses de los ciudadanos de tal manera que todos sabían que era mucho mejor para ellos obrar con justicia que romperlas; pero el éxito estuvo más de acuerdo con la conjetura de Anacharsis que con la esperanza de Solon. Hermipo dice que esta relación es de Patalco, quien se jactaba de tener el alma de Esopo.
Mas es necedad, y pusilanimidad juntamente, privarse de la posesión de las cosas laudables o provechosas por el miedo de
Conviene, pues, que no quedemos mal hallados por la sospecha de la confiscación de bienes, ni por la falta de amigos por su pérdida, ni por el celibato por la muerte de los hijos, sino que tengamos discreción en todas las cosas; pero quizás eso es más que suficiente para este lugar.
Los megarenses le dieron crédito y enviaron gente en un barco; y tan pronto como Solon la vio zarpar de la isla, mandó a las mujeres que se retiraran, y luego adornando con sus vestidos, cintas y zapatos a los más tiernos jóvenes, cuyas barbas todavía no puntiagudas, y armándolos también con puñales escondidos, les mandó retozar y bailar en la orilla hasta que los enemigos llegaron al alcance de ellos. Todo hecho según lo acordado, los Megarens fueron engañados por las apariencias; Se acercaron y desmontaron como para apoderarse de unas mujeres; y luego ninguno escapó, sino que todos perecieron, y los atenienses, haciéndose a la mar, inmediatamente recuperaron la isla.
Otros dicen que no fue así como se hizo la reconquista, sino que primero se tuvo del dios del Delfos este oráculo
La opinión popular de esto es que cuando fue a Colfada con Pisístrato, y encontró allí a todas las mujeres comprometidas en el solemne y público sacrificio a Deméter, envió a un hombre de su confianza a Salamina, quien pretendía pasar voluntariamente, e incitar a los megarenios a navegar inmediatamente a Colliada, si querían convertirse en dueños de las principales esposas de los atenienses. Cerca está el templo de Ares, construido por Solon en memoria de la derrota de los megarenses, de los que liberó a cualquiera que quedara con vida en las condiciones que él quería.
Pero los mismos atenienses tienen esto por simplicidad, y dicen que Solón convenció a los jueces de que Fileo y Eurízaco, hijos de Áyax, que gozaban del derecho de ciudadanos de Atenas, les dejaron la isla, y el uno habitó en Brauron, y el otro en Melita de Ática; y que ésta tenía una población llamada Fileo, que era la población de los Filedos, a la cual pertenecía Pisístrato; y además, para establecer su derecho contra los habitantes de Megara, usó el argumento de los cadáveres, que no fueron enterrados para el uso de estos, sino para aquellos; porque los de Megara vuelven los muertos hacia el este, y los atenienses hacia el oeste; a lo que se opone Hereas Megarense, quien afirma que aun en Megara los cuerpos de los muertos se colocan hacia el occidente; y lo que es más, que los atenienses no pusieron más de uno en cada nicho, y los megarenos hasta tres y cuatro en uno. A favor de Solón, se dice que también hubo algunos oráculos pitios en los que Jonia nombraba a Salamina.
Era ya Solón ilustre y grande por estas cosas; pero adquirió todavía mayor nombre y celebridad entre los Griegos por haber sido
Hacía ya entonces tiempo que traía inquieta la ciudad el atentado ciloneo, desde que el arconte Megacles había persuadido
Es famoso que fue amado por los dioses, inteligente en las cosas divinas, y poseído de sabiduría profética y mística; por lo que su edad lo llamó hijo de la ninfa Balte y de la nueva Curette. Así Epiménides fue admirado por todos, y brindado por los atenienses con muchos regalos, se fue sin querer recibir nada más que una rama del olivo sagrado.
Otra cosa semejante habría sido sospechada por Tales: porque ordenó que después de su muerte fuera enterrado en un lugar oscuro y vil del reino milesio, prediciendo que llegaría el día en que esa tierra sería la plaza de los milesios. Fueron muchos los que se vieron obligados a vender a sus hijos porque no había ninguna ley que les prohibiera salir de su patria por la dureza de los acreedores.
En tal estado, viendo los más prudentes de los Atenienses que Solón únicamente estaba fuera de aquellos
Muchos también de los medios, considerando que la mudanza, si se hacía conforme a la ley y la razón, era una tarea difícil y arriesgada, no negaron que una sola persona, considerada la más justa y prudente, tomaría el mando. De lo que se desprende que ya gozaba de un gran nombre antes de la publicación de sus leyes.
En ellos Solon exalta que levantó de la tierra prometida los hitos que están fijados en todas partes; que antes era esclava, pero ahora libre; de los ciudadanos atados por el dinero, algunos fueron traídos de un país extranjero, ya que no sabían el idioma ático por el tiempo que habían vagado, y otros, que aquí sufrieron la indignidad de la esclavitud, fueron puestos en libertad. Los que se aprovecharon de la noticia y procedieron, tomaron grandes sumas de los ricos, y compraron grandes haciendas: después se publicó la ley, y porque gozaban de tierras por una parte, y no pagaban a sus acreedores por otra, Solon nació con gran sospecha y calumnia, que no estaba entre los perjudicados, sino entre los perjudicados; pero muy pronto fue absuelto de esta acusación, con la pérdida que tuvo que sufrir de cinco talentos, que era la suma que había prestado, por cuanto aquélla la creía extinguida por la ley; algunos dicen.
Lo primero que hizo fue abolir las leyes de Dracón, a excepción solamente de la de los homicidios, todas por la dureza y
También se dice que no haber escrito las leyes con bastante precisión, y teniendo estos diferentes sentidos, esto aumentaba el poder de los tribunales, porque como las controversias no podían ser resueltas por la ley, sucedió que era necesario el ministerio de los jueces, y era necesario ir a ellos en toda duda, por lo que de alguna manera tenían las leyes bajo su autoridad. Aquel —respondió— donde se persigue a los insolentes, no menos que a los ofendidos, a los que no han recibido afrenta.
De las demás leyes de Solón es, sobre todo, singular y extraña la que disponía que fuese notado de infamia el que en una
Dionisio, pidiéndole a su madre que lo casara con uno de los ciudadanos, respondió que, siendo un tirano, estaba en su poder violar las leyes de la ciudad, pero no las de la naturaleza, casándose fuera de edad.
Es celebrada asimismo aquella ley de Solón que prohibía tachar la fama de los muertos, porque es muy debido reputar por
Prohibió herir a las mujeres en duelos, poemas obscenos y llanto en los entierros de extraños; ni se le permitía traer un buey como ofrenda, ni enterrar con el muerto otra cosa que el equivalente de tres vestidos, ni ir a las tumbas de otras personas, a menos que fuera en el momento del entierro. La mayor parte de estas cosas están admitidas en nuestras leyes, que añaden que los que las contravengan sean multados por los guardas de las casas de las mujeres, como los hombres que se dejan arrastrar a los duelos de las pasiones y faltas débiles y femeninas.
Como viese que la ciudad se iba llenando cada día de hombres atraídos de todas partes al Ática por la seguridad; que la
Porque en los precios de los sacrificios calcula una oveja y una dracma por una fanega de trigo; Ordenó que se le dieran cien dracmas al que ganara los juegos ístmicos, y quinientos al que ganara los juegos olímpicos. Al que quisiera hacer una zanja o pozo, se le mandaba hacerlo tan lejos del vecino como profundo era; y que el que formaba un bystand partiría del que se había hecho trescientos pies antes.
De las producciones solamente concedió la exportación a país extranjero del aceite, prohibiendo la salida de todas las
Dio valor a sus leyes para cien años, y las hizo escribir en maderos cuadrados, colocados en nichos de madera que
Viendo que era extraño no hacerlo, y que la condescendencia era desagradable e irritante, quiso escapar de tales dudas y de los inconvenientes y disputas de los ciudadanos; porque, como él mismo dijo, en las grandes cosas es muy difícil agradar a todos; por eso tomó la navegación como pretexto para sus viajes, y partió, habiendo pedido a los atenienses que se ausentaran diez años, esperando que para entonces sus leyes se hubieran hecho familiares.
Dirigióse primero a Egipto, y allí se detuvo, como lo dijo él mismo,
Cuando volvió de registrar todo, Creso le preguntó si conocía a alguien más feliz que él; Solon respondió que había conocido a un ciudadano suyo llamado Tello; Y habiéndole explicado que este Tello, hombre bueno, que había dejado hijos muy loables, y viviendo sin ser privado de nada de lo que se consideraba necesario, había muerto de muerte gloriosa, declarado digno de su patria, Creso al punto lo consideró extravagante y poco urbano, ya que no fijó la medida de la felicidad en el oro y la plata, sino que valoró la vida común y la grandeza del hombre. Entonces, ya enojado, Creso le dijo: "¿Entonces no me das ningún lugar en el número de los felices?".
Cuando terminó el espectáculo, saludó a este último y le preguntó cómo no se avergonzaba de haber recogido tantas mentiras; Cuando Solon respondió que no había nada de malo en decir tales cosas por entretenimiento, Solon golpeó el suelo con fuerza con su bastón: "Pronto", respondió, "al aplaudir y apreciar este entretenimiento, lo encontraremos en nuestros negocios y contratos".
Pero cuando vio que los pobres, decididos a servir a Pisístrato, alborotaban, y que los ricos retrocedían atemorizados, él también se retiró, diciendo que estaba más informado que unos y más valiente que otros: más informado que los que no comprendían lo que realmente había sucedido, y más valientes que los que lo comprendían y tenían miedo de oponerse a la tiranía. El pueblo aprobó el decreto, y no interfirió con Pisístrato en cuanto al número de los maceri, sino que le permitió retenerlos y tomar consigo tantos como quisiera, hasta que tomó posesión de la ciudadela.
Entonces les pronunció aquella sentencia memorable: que antes les hubiera sido más práctico impedir el nacimiento de la tiranía; pero entonces les hubiera sido más loable y glorioso arrancarla y arrancarla de raíz, cuando ya estaba encendida y sustentada; y como nadie le temía, fue a su casa y tomó sus brazos, los sacó de la puerta y dijo: "Por mi parte, he servido a la patria y a las leyes lo mejor que pude". Solon sobrevivió a la tiranía de Pisistratus, según el testimonio de Heraclidus Ponticus, durante mucho tiempo; pero según el de Fania de Éreso, menos de dos años; porque Pisistratus asumió la autoridad bajo el arconte Comias, y según Fanias, Solón murió bajo el arconte Hegestratus, quien sucedió a Comias.
PUBLÍCOLA
- Habiendo sido Solón un varón tan aventajado, pongamos en paralelo con él a Publícola, para quien el pueblo romano inventó
- Irritado Valerio de que no se le creyese capaz de exponerse a todo en bien de la patria, porque en particular ningún mal había
- Vinieron, después de éstos, otros mensajeros, diciendo que Tarquino se desistía del reino y se apartaba de hacerles guerra,
- Luego que hubieron ganado a estos jóvenes y que hablaron sobre ello con los Aquilios, resolvieron hacer un
- Luego que subió a verse con Valerio y le enteró de todo, hallándose allí presentes sólo su hermano Marco y su mujer,
- Luego que los cónsules apaciguaron el tumulto, y que Valerio dio orden de que se trajese a Vindicio de su casa, entablada
- Retirado de la plaza Bruto, por largo rato ocupó los ánimos la sorpresa, el pasmo y el silencio, con motivo de lo que acababan
Luego fueron a la casa de Aquilius, que, como entonces necesitaban para lo que pensaban hacer, estaba en un lugar apartado y reservado. Por tanto, resolvieron dar muerte a los cónsules, y escribieron una carta a Tarquino, en la cual la dividieron y la entregaron a los mensajeros que allí estaban, huéspedes de los aquilianos, y presentes en el acto de la conspiración.