época clásica

Top PDF época clásica:

Historia de la locura en la época clásica II

Historia de la locura en la época clásica II

Pero ya estamos aquí, con la determinación de esta imagen de sangre, en otra región de la eficacia terapéutica: la de los valores simbólicos. Fue éste otro obstáculo al ajuste de las farmacopeas a las formas nuevas de la medicina y de la fisiología. Ciertos sistemas puramente simbólicos conservaron su solidez hasta el fin de la época clásica, transmitiendo, más que recetas, más que secretos técnicos, imágenes y sordos símbolos remisibles a un onirismo inmemorial. La serpiente, causa de la caída, y forma visible de la tentación, enemigo por excelencia de la mujer, es al mismo tiempo para ella, en el mundo de la redención, el remedio más precioso. ¿No era necesario que lo que fue causa de pecado y de muerte se convirtiera en causa de curación y de vida? Y entre todas las serpientes, la más venenosa debe ser la más eficaz contra los valores y las enfermedades de la mujer. "Es a las víboras", escribe Madame de Sévigné, "a las que debo toda la salud de que disfruto... Ellas templan la sangre, ellas la purifican, ellas la refrescan". Y llega a desear verdaderas serpientes, no un remedio en vaso del producto del boticario, sino de la buena víbora de los campos: "Es necesario que sean verdaderas víboras de carne y hueso, y no en polvo; el polvo se calienta a menos que se lo tome en papilla, o en crema cocida, o en alguna otra cosa refrescante. Pedid al señor de Boissy que os mande traer docenas de víboras del Poitou, en una caja, separadas por tres o cuatro, a fin de que estén a su gusto con salvado y musgo. Tómense dos cada mañana; córteseles la cabeza, quíteseles la piel y córteselas en pedazos, y rellénese con ellos el cuerpo de un pollo. Obsérvese eso todo un mes." cclxi
Mostrar más

145 Lee mas

HISTORIA DE LA LOCURA en la época clásica I

HISTORIA DE LA LOCURA en la época clásica I

Hoy, las diferencias son claras para nosotros. La conciencia indistinta que los confunde nos produce el efecto de ignorancia. Y, sin embargo, es un hecho positivo. Manifiesta, a lo largo de toda la época clásica, una experiencia original e irreductible; designa un dominio extrañamente cerrado a nosotros, extrañamente silencioso, si se piensa que ha sido la primera patria de la locura moderna. No es a nuestro saber al que debemos interrogar sobre lo que nos parece ignorancia, sino, antes bien, a esta experiencia sobre lo que sabe de ella misma y lo que ha podido formular. Veremos entonces en qué familiaridades se ha hallado presa la locura, de las que, poco a poco, se ha liberado, sin romper, sin embargo con parentescos tan peligrosos. Pues el internado no sólo ha desempeñado un papel negativo de exclusión, sino también un papel positivo de organización. Sus prácticas y sus reglas han constituido un dominio de experiencia que ha tenido su unidad, su coherencia y su función. Ha acercado, en un campo unitario, personajes y valores entre los cuales las culturas precedentes no habían percibido ninguna similitud. Imperceptiblemente, los ha encaminado hacia la locura, preparando una experiencia —la nuestra— en que se caracterizaran como ya integrados al dominio de pertenencia de la alienación mental. Para que se hicieran esos acercamientos, se ha requerido toda una organización del mundo ético, nuevos puntos de separación entre el bien y el mal, entre el reconocido y el condenado, y el establecimiento de nuevas normas en la integración social. El internamiento no es más que el fenómeno de ese trabajo, hecho en profundidad, que forma cuerpo con todo el conjunto de la cultura clásica. Hay, en efecto, ciertas experiencias que el siglo XVI había aceptado o rechazado, que había formulado o, por el contrario, dejado al margen y que, ahora, el siglo XVII va a retomar, agrupar y prohibir de un solo gesto, para enviarlas al exilio donde tendrán como vecina a la locura, formando así un mundo uniforme de la Sinrazón. Pueden resumirse esas experiencias diciendo que tocan, todas, sea a la sexualidad en sus relaciones con la organización de la familia burguesa, sea a la profanación en sus relaciones con la nueva concepción de lo sagrado y de los ritos religiosos, sea al "libertinaje", es decir, a las nuevas relaciones que están instaurándose entre el pensamiento libre y el sistema de las pasiones. Esos tres dominios de experiencia forman, con la locura, en el espacio del internado un mundo homogéneo que es donde la alienación mental tomará el sentido que nosotros conocemos. Al fin del siglo XVIII, será ya evidente —con una de esas evidencias no formuladas— que ciertas formas de pensamiento "libertino", como el de Sade, tienen algo que ver con el delirio y la locura; con la misma facilidad se admitirá que magia, alquimia, prácticas de profanación y aun ciertas formas de sexualidad están directamente
Mostrar más

134 Lee mas

HISTORIA DE LA LOCURA en la época clásica II

HISTORIA DE LA LOCURA en la época clásica II

siglo XVIII, sigue estando, en gran parte, en este espacio de la generalidad abstracta. Pero en parte solamente. Al privilegio de la panacea se oponen, siguen oponiéndose desde la Edad Media, los privilegios regionales de las eficacias particulares. Entre el microcosmos de la enfermedad y el macrocosmos de la naturaleza, se traza desde hace tiempo toda una red de líneas, que establece y mantiene un complejo sistema de correspondencia. Idea antigua: no hay en el mundo una forma de enfermedad, un rostro del mal que no pueda borrarse, si se tiene la suerte de encontrar su antídoto que, por cierto, no puede dejar de existir, pero quizás en un cantón de la naturaleza infinitamente remoto. El mal no existe en estado simple. Siempre está ya compensado: "Antaño, la hierba era buena al loco y hostil al verdugo." Bastante pronto, el uso de los vegetales y las sales será reinterpretado en una farmacopea de estilo racionalista, y puesto en una relación discursiva con las perturbaciones del organismo que, supuestamente, debe curar. Hubo, no obstante, en la época clásica un sector de resistencia: es el dominio de la locura. Durante largo tiempo permanece ésta en comunicación directa con elementos cósmicos que la sabiduría del mundo ha repartido en los secretos de la naturaleza. Y, cosa extraña, la mayor parte de esas antítesis constituidas de la locura no son del orden vegetal, sino del reino humano o bien del reino mineral. Como si los poderes inquietantes de la alienación, que le hacen un lugar aparte entre las formas de la patología, no pudieran ser reducidos más que por los secretos más recónditos de la naturaleza o, al contrario, por las esencias más sutiles que componen la forma visible del hombre. Fenómeno del alma y del cuerpo, estigma propiamente humano, en los límites del pecado, signo de una decadencia, pero salvación, igualmente, de la caída misma, la locura sólo puede ser curada por el hombre y su envoltura mortal de pecador. Pero la imaginación clásica aún no ha expatriado por completo el tema de que la locura se halla ligada a las fuerzas más oscuras, las más nocturnas del mundo y que figura como una subida desde esas profundidades de bajo la tierra en que vigilan deseos y pesadillas. Por lo tanto, está emparentada con las piedras, con las gemas, con todos esos tesoros ambiguos que llevan en su brillo tanto una riqueza como una maldición: sus vivos colores ciernen un fragmento de la noche. El vigor, durante largo tiempo intacto, de esos temas morales e imaginarios explica sin duda por qué, hasta el fondo de la época clásica, se encuentra la presencia de esos medicamentos humanos y minerales y se les aplica obstinadamente a la locura, pese a la mayoría de las concepciones médicas de la época.
Mostrar más

148 Lee mas

Dieta y salud en época Clásica

Dieta y salud en época Clásica

14. En un principio una téchnê era un arte manual, un oficio artesanal, si bien con el paso del tiempo cada téchnai fue adquiriendo su propia importancia social, hasta el punto de que en el siglo V a.C. eran ya objeto de reflexión teórica. La téchnê se distinguía de la episteme por que no era una realidad puramente teórico-deductiva, y de la emperia porque suponía un sistema de reglas y categorías sólidamente estructurado. A fines del siglo V existían diversas téchnai ya constituidas y provistas de unas reglas y un método, con sus propios manuales metódicos sobre distintas materias, como retórica, dietética, arquitectura, armonía, pintura, etc… En esta época se consideraban requisitos de una téchnê el ser útil para algo, tener una tarea específica, reposar sobre un conocimiento capaz de ordenar todos los medios a un objetivo común y ser capaz de ser enseñada.
Mostrar más

20 Lee mas

El debate sobre la esfericidad de la Tierra en época clásica

El debate sobre la esfericidad de la Tierra en época clásica

Con frecuencia se hace referencia en nuestra época que uno de los gran- des logros de la ciencia lo constituye el descubrimiento del sistema heliocén- trico por Copérnico. Sacar a la Tierra del centro del Universo y demostrar que se movía alrededor del sol ponía fin al geocentrismo, cargado durante la Edad Media de fuertes y negativas connotaciones religiosas, y daba paso a una nueva forma de entender el Universo y al propio hombre. Pero olvidamos que en su día, también el geocentrismo constituyó una verdadera revolución científica que propició un importante avance en el conocimiento de nuestro planeta, planteando temas como la esfericidad de la tierra y poniendo fin a las concepciones mítico-religiosas del pasado.
Mostrar más

16 Lee mas

El culto de Afrodita armada en Amiclas (Esparta) y la fundación de Tarento

El culto de Afrodita armada en Amiclas (Esparta) y la fundación de Tarento

40 Epilysamene en Tarento y Siracusa: Sartori, 1992: 274. Hsch., s.v. epilysamene : eleutheria kai mia ton eileithuion kai eponymos Demetros para Tarentinois kai Sirakousiois. Véase O. Jessen, RE VI 1, 1907, col 159 (Epilysamene) ; RE V 2, 1905, col., 1356 (Eleutho). Lippolis-Nafissi-Garraffo, 1995: 179-180. Para la posible relación de la diosa Eleuthia micénica (e-re-u-ti-ja) con Dioniso y con el verbo eleutho : Puhvel, 1964: 161-170 (p. 165. Santuario de Deméter Eleutho en el Taigeto ligado al de Core en Helos, lugar originario del estatuto hilota en la leyenda, en Laconia: Paus., 3.20.5). Es significativa la falta de relevancia de los cultos de Deméter y Dioniso en Esparta en época clásica que sin duda tuvieron mayor protagonismo en Esparta arcaica (y sobre todo alto arcaica), momento en el que el culto pasó a Tarento, donde Dioniso, como Deméter tiene un protagonismo especial: Lippolis-Nafissi-Garraffo, 1995: 178 (Dio- niso), 179 (Deméter). Deméter y Dioniso en Esparta: Parker, 1988: 101 ss ; Graf, 1985: 274-277. Para la posibilidad de un culto de Zeus Eleutherios en los orígenes de la colonia: Valdés, 2003.
Mostrar más

14 Lee mas

LA CRISIS DE LA FISICA CLÁSICA

LA CRISIS DE LA FISICA CLÁSICA

La física clásica es determinista y se apoya en trayectorias (certeza para conocer las cosas). La física clásica conserva su validez en el dominio macroscópico. Es válida en la macrofísica, ya que en este dominio no se manifiesta la naturaleza ondulatoria de la materia, porque la longitud de onda asociada a las partículas materiales macroscópicas es mucho menor que las dimensiones del átomo y por lo tanto no pueden interaccionar con la materia.

41 Lee mas

Escuela de Danza Clásica

Escuela de Danza Clásica

La academia ofrece unos boletines de información sobre las clases que se imparten en la escuela, la experiencia en el ámbito de las Danzas Clásicas y las instalaciones de las que se dispone para impartir los cursos que se ofertan. Toda esta información viene acompañada por un formulario en el cual se solicitan todos los datos personales de los futuros alumnos necesarios para poder hacer la matricula en la escuela. Los alumnos deben de rellenar todos los campos que aparecen, así como indicar si han recibido algún tipo de enseñanza relacionada con la danza clásica. En caso afirmativo, deberán de especificar con la mayor claridad posible, el nombre de la escuela donde han estudiado así como los años y cursos que realizaron. Esta información servirá a los profesores para tener una primera visión del alumno, y tener unos primeros conocimientos sobre la parte académica del alumno que permitirá establecer el nivel de enseñanza mas adecuado dentro de los tres que se ofertan (Iniciación, Medio o Avanzado).
Mostrar más

59 Lee mas

Literatura clásica y medieval

Literatura clásica y medieval

C onocerás sobre dos obras que con diferentes realidades demuestran el pensamiento medieval en dos aspectos: por una parte, con las hazañas y virtudes tan reales de Rodrigo Diaz de Vivar, en la gesta histórica del pueblo español. Por otra parte, con una visión sobrenatural de premios y castigos en el más allá con La divina comedia, en la que se encuentran seres que existieron en la realidad histórico - político de la época en Italia y que en la obra según la creatividad de Dante Alighieri sufre suplicios increíbles o reciben premios, según fue su conducta durante la vida terrena.
Mostrar más

54 Lee mas

Tradición clásica en Iberoamérica

Tradición clásica en Iberoamérica

Una síntesis del tratamiento plástico de la tradición clásica es la obra del mejicano José Clemente Orozco. En el fresco, que se puede admirar en Pomona College, la figura de Prometeo simboliza la visión trágica de la humanidad, originada en la Antigüedad clásica. Desde otro gran mural de Orozco, que se encuentra en Darmouth College, el mito de Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, complementa al mito mediterráneo de Prometeo. Pero en una tercera y no menos magnífica obra de arte, la cúpula del Hospicio Cabañas, en Guadalajara, México, Orozco resuelve ambas figuras, el héroe mediterráneo y el indoamericano, Prometeo y Quetzalcóaltl, en una sola imagen universal: el hombre, destinado para siempre a perecer en las llamas de su propia creación y a renacer de ella.
Mostrar más

16 Lee mas

LA TRADICIÓN CLÁSICA

LA TRADICIÓN CLÁSICA

La llamada escuela clásica, toma como punto de partida una estructura de mercado competitiva, en donde como se sabe, los mercados están siempre en equilibrio. La característica esencial de un modelo clásico es que el valor de equilibrio de las variables económicas (niveles de ocupación e ingreso, salarios reales) lo determinan consideraciones del lado de la oferta (la dotación de capital de la economía, la tecnología que se emplea, la relación ocio-trabajo de sus habitantes), y no razones del lado de la demanda (inversión privada y pública). De esto se deduce que en un país cuya economía funciona como lo describe el modelo clásico, la autoridad económica que pretenda mejorar los niveles de ocupación e ingreso no podrá actuar sobre la demanda sino que tendrá que hacerlo sobre la oferta. La más obvia debilidad del Modelo Clásico es su incapacidad para explicar los ciclos económicos y los hechos de la Gran Depresión.
Mostrar más

30 Lee mas

La tradición clásica en España  Miradas desde la Filología Clásica

La tradición clásica en España Miradas desde la Filología Clásica

de cuyo estilo es visible seguidor y de quien fue protector y amigo en Madrid. Y bien, descendiendo ya tras el prolegómeno histórico al terreno que más nos interesa, ¿qué uso hace de la tradición clásica Villamediana en su obra? Hay que responder: un uso radicalmente distinto del que hemos visto hacer al Arci- preste, como corresponde a las distintas épocas e intereses de ambos. Siendo los dos autores cultivadores de Ovidio, al de Hita le interesaban mayormente los pre- ceptos sobre el amor de su Ars amatoria, mientras que al Conde le atraen los rela- tos míticos de las Metamorfosis; y en tanto que el primero pone su afán en la doc- trina y la moralidad, el segundo tiene como meta de su arte la depurada elocutio, una expresión sumamente limada y cuidadosa, una búsqueda estilística que no parece desdecirse con su personalidad cortesana y sus modales. Con el ejemplo de Góngora y de Marino consigue desarrollar un modo poético de escritura particu- larmente oscuro y pulido, sumamente artificioso y erudito, basado sobre todo en el latinismo lingüístico (sintáctico, semántico y léxico) y en la proliferación de metáforas y perífrasis de contenido mitológico. De manera que la tradición clásica ―la lengua latina y la mitología, de fuente mayormente ovidiana― está en su obra al servicio de una pretendida elevación expresiva, es el instrumento con que el poeta construye su deslumbrante y oscuro edificio de palabras.
Mostrar más

35 Lee mas

Teoria de la danza contemporanea

Teoria de la danza contemporanea

En Inglaterra con la llegada de algunos bailarines que habían trabajado con los Ballets Russes, la danza clásica despega. Marie Rambert (1888-1982) y Ninette de Valois (1898-2001) son ejemplos claros de bailarinas que trabajaron con Djaghilev. Un apolaca y una irlandesa que a partir de los años 20, se establecen en Inglaterra moviendo y enseñando la danza clásica de un gran nivel. De Valois creó en 1928 su compañía particular que terminaría siendo el West Royal Ballet Company. Trajo a los mejores bailarines para la compañía como a Frederic Ashton (1904-1988) que estudiaba a su vez en el ballet de Marie Rambert creado por ella en 1926, el más antiguo de Inglaterra y que terminaría llamándose Rambert Dance Company. Además de con Ashton, de Valois, en su compañía, trabajó con Margot Fontaine (1919-1991) y con Rudolf Nureyev (1938-1993). Éstos fueron la pareja de ballet clásico más famosa de todos los tiempos desde que en 1961, al salir Nureyev de Rusia, Valois consiguiera que bailase junto a Fontaine, que ya era primera bailarina de la Royal. Ambos han llegado a conseguir los logros y los reconocimientos más asombrosos que se puedan contar en la historia de la danza clásica.
Mostrar más

21 Lee mas

Las mujeres en Esparta  La educación y los valores asumidos en el contexto de la Grecia Clásica

Las mujeres en Esparta La educación y los valores asumidos en el contexto de la Grecia Clásica

A partir de entonces, se reunirían de forma secreta y puntual, hasta que pudieran vivir juntos. Cuando el hombre cumplía los 30 años y adquiría plenos derechos como ciudadano, podría comenzar a residir con su esposa y sus hijos. Licurgo se encargó de incentivar el matrimonio, imponiéndolo como “obligatorio”, y la procreación, concediendo exenciones fiscales a aquellos con más hijos, para así evitar el desplome demográfico. También se redujo la edad para que los hombres contrajeran matrimonio, de los 30 a los 20, ya que en época arcaica los matrimonios tan tardíos provocaron un retroceso en los índices de natalidad. Una de las razones por las que se dejó un lapso de tiempo entre el enlace matrimonial y la convivencia del hombre y la mujer fue para que sí, en este período no se conseguía concebir un hijo, la pareja pudiera buscar un nuevo cónyuge. A este respecto, las leyes de Licurgo fueron flexibles, y estipularon que si un hombre era demasiado viejo para dar descendencia o un joven no quería vivir con su esposa, podría unirse a otras, porque el único objetivo era conseguir descendencia 70 . Por esta razón, en Esparta, surgieron múltiples alternativas al matrimonio convencional.
Mostrar más

40 Lee mas

Show all 3885 documents...