ética kantiana

Top PDF ética kantiana:

Propuesta para el diseño de un código de ética empresarial basado en la ética kantiana

Propuesta para el diseño de un código de ética empresarial basado en la ética kantiana

La ética empresarial además de formar parte de los criterios de decisión de los colaboradores que pertenecen a una organización, también es promovida explícitamente mediante la visión, la misión, los códigos de ética y los proyectos de formación del personal. Este tipo de documentos forman el patrimonio moral de una organización. En particular, en lo que respecta a los códigos de ética, estos son una ayuda para la resolución de conflictos, apoyo en la orientación de decisiones y clarifica responsabilidades, pues delimita los deberes y derechos de quienes laboran en las diversas áreas de la organización (Rodríguez y Díaz, 2004). El código de ética empresarial intenta integrar y converger la diversidad y heterogeneidad de las diversas formas de pensar de los colaboradores, generando así el concepto de un ethos corporativo (Cortina, Conill, Domingo y García, 1996). Por la relevancia que tienen los códigos de ética en la vida empresarial se plantea como pregunta de investigación en este artículo ¿cómo a partir de la propuesta de la ética kantiana se puede diseñar un código de ética para una empresa concreta? A partir de esta pregunta se propone como objetivo de la presente investigación, determinar cómo los fundamentos de la ética kantiana pueden dar sustento a la construcción de un código de ética para una empresa concreta.

11 Lee mas

HIPÓTESIS SOBRE EL TRATAMIENTO DEL CONCEBIDO SEGÚN LA ÉTICA KANTIANA

HIPÓTESIS SOBRE EL TRATAMIENTO DEL CONCEBIDO SEGÚN LA ÉTICA KANTIANA

Entonces nos referimos a la naturaleza, pero es necesario andar con cuidado por estos rumbos, dado que hablamos de Kant. Abbagnano (1964) tiene razón cuando, en relación a la postura del filósofo prusiano, señala: “Por naturaleza del hombre es menester, pues, entender solamente “el principio subjetivo del uso de la libertad”, y este principio debe a su vez entenderse como un acto de libertad. Si no lo fuera, el uso de la libertad estaría determinado y la misma libertad sería imposible” (p. 424). Si relacionamos este acertado comentario con el de Joan Solé (2015) sobre el mismo tópico parecerían contradecirse, pero no: “A la filosofía práctica o ética no le interesa reflexionar sobre la naturaleza humana –esto pertenece a la esfera de la antropología-, sobre sus características y lo que más se adecúe a estas. La ética kantiana versa sobre la razón, una facultad que define a todo ser racional, no solo al hombre, sino a cualquier entidad que pueda definirse como tal: alienígena, androide, cyborg, replicante, ordenador o lo que sea que logre algún día elevarse hasta el nivel racional” (p. 90).

11 Lee mas

Vigencia de la pedagogía kantiana

Vigencia de la pedagogía kantiana

Por otra parte, en la Doctrina de la virtud de la Metafísica de las Costumbres 2 Kant presenta a la disciplina como una virtud que implica la autocoacción, es decir, la imposición del propio sujeto a sí mismo de la ley moral. Kant concibe a todo ser racional, en virtud de esta condición, como poseedor de una voluntad autónoma, capaz de autolegislar en concordancia con la ley moral. Eso es lo que la distingue como voluntad libre, debido a que es capaz de someterse a sus propias leyes. De esta manera, disciplina y libertad se presentan como dos conceptos mutuamente requeridos. El deber, núcleo deontológico de la ética kantiana, solamente es posible como consecuencia de la libertad; la autonomía que asegura la autocoacción es una manifestación de la libertad, como se muestra en la Crítica de la Razón Práctica 3 y en la Fundamentación de la Metafísica de las Costumbres 4 . Pero en la medida en que como producto de la libertad el sujeto tiene la capacidad de proponerse fines, se vuelve necesario poder discriminar entre los fines que son propios de la naturaleza del ser humano y los que surgen de una constricción de la voluntad. Solamente estos últimos pueden ser considerados como morales ya que son fruto de la capacidad del ser humano para autolegislarse. La libertad implica autocoacción, el dominio de las inclinaciones como forma de alcanzar los fines propios de la razón 5 y en esto consiste la disciplina; por eso es posible decir que son dos caras de la misma moneda.

7 Lee mas

Pedagogía kantiana: antropología, conocimiento y moralidad

Pedagogía kantiana: antropología, conocimiento y moralidad

En coherencia con lo afirmado arriba en la metodología, ya en un primer momento se hizo un acercamiento a las grandes líneas generales de la filosofía kantiana. Desde allí buscaremos el basamento de la filosofía educativa desarrollando las relaciones que nutren la antropología kantiana enunciando las afirmaciones básicas de Antropología en sentido pragmático. En un segundo paso se extraerá de Pedagogía las características de lo educativo en tanto que grandes criterios de actuación y de práctica, muy cercano a lo formulado en el primer capítulo. Cierra este artículo con las relaciones éticas de lo educativo en dos momentos: uno de carácter procedimental, bajo cierta intencionalidad de desarrollo puericultor, para después considerar, bajo la estructura de los grandes conceptos de la ética kantiana, las necesidades y dinámicas de la educación en sentido moral, estableciendo las definiciones correspondientes contenidas en la obra ético-moral de Kant (Fundamentación de la metafísica de las costumbres, Crítica de la razón práctica, La paz perpetua). Pretendemos ofrecer una breve filosofía de la educación kantiana asociando lo antropológico, lo procedimental-educativo, con lo moral, y así contribuir a la conceptualización de la perspectiva educativa integral.

40 Lee mas

En el corazón de la libertad

En el corazón de la libertad

Por lo tanto, la ética kantiana no indica sólo que debemos abstenernos de hacer el mal y que debemos respetar los fines (o derechos) de los demás, sino que también señala la obligación que tenemos de contribuir positivamente a que los demás sean felices. De esta manera, la benevolencia por principios, que no por instinto, ocupa un lugar esencial en la ética de Kant. Los seres humanos son a menudo incapaces de perseguir por sí mismos su idea de felicidad, más aún de alcanzar por sí solos dicha felicidad, entre otras razones, debido a su fragilidad y vulnerabilidad. Es un deber de todos y cada uno de nosotros ayudar a los demás en esta tarea. Tenemos la obligación o el deber de ayudar, en aquellos casos en que disponemos de los medios para hacerlo, incluso si no estamos movidos o conmovidos por la necesidad del otro. Onora O’Neill ha reparado en este aspecto de Kant y ha señalado su importancia: “los seres vulnerables y finitos no se tratan unos a otros como fines por limitarse a dejarse mutuamente un ‘espacio’ apropiado. ... Los fallos de amor también ocurren cuando se respecta claramente los fines del otro ... y sin embargo no se ofrece ayuda, apoyo o empuje efectivo para su persecución (O’Neill, 121).

30 Lee mas

EL ORIGEN DE LA ÉTICA (libro)

EL ORIGEN DE LA ÉTICA (libro)

Es posible encajar la anterior objeción modificando el punto de vista libertario. Una manera de hacerlo es incorporando el principio kantiano que dice «es moralmente incorrecto tratar a los demás meramente como medios para nuestros propios fines» (véase el artículo 14, «La ética kantiana», para el examen de este principio y su base en la ética de Kant). Este es nuestro enfoque en el artículo «A philosophical analysis of sexual ethics» (Belliotti, 1979). La máxima de Kant sugiere que los individuos son culpables si reducen a sus víctimas al papel de objetos: si tratan a los demás como meros objetos o instrumentos que puedan ser manipulados y utilizados para los propios fines. Uno de los peores actos que una persona puede infligir a otra es reconocer y tratar a ésta como inferior de lo que realmente es: reconocer al otro no como un fin, no como un sujeto de experiencia igual. Puede decirse que considerar los atributos importantes constitutivos de la personalidad humana como si fueran meras mercancías susceptibles de transacciones mercantiles es un ejemplo de explotación en el sentido más amplio de la palabra. En este punto reconocemos la idea importante que no han tenido en cuenta los libertarios: los contratos se validan moralmente a sí mismos. Por lo tanto, semejante enfoque considera que el sexo es inmoral si y sólo si supone engaño, incumplimiento de promesa, fuerza ilícita o explotación. Este enfoque reconoce que la naturaleza de las interacciones sexuales es contractual y supone la noción de reciprocidad. Cuando dos personas voluntariamente consienten en una relación sexual crean unas obligaciones mutuas basadas en su respectivas necesidades y expectativas. Nos relacionamos sexualmente con la finalidad de satisfacer ciertos deseos que no podemos satisfacer solos (por ejemplo, el instinto de reproducción, el deseo

339 Lee mas

APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE AUTONOMÍA EN LA TERCERA CRÍTICA KANTIANA

APROXIMACIÓN AL CONCEPTO DE AUTONOMÍA EN LA TERCERA CRÍTICA KANTIANA

La Crítica de la Facultad de Juzgar o llamada por García Mo- rente también Crítica del juicio (1790) es sin duda uno de los escri- tos más originales de Kant (1724– 1804). Valga decir no obstante, que siendo un texto de importancia capital para Kant, no fue sino muchos años después de su aparición que se ha dado en ponderar su justo valor. Parte de la culpa se la debemos a las opiniones que sobre ese texto emitieran tanto Schopenhauer como la escuela neo- kantiana de Hamburgo, cuando colocaron como base y sustento de todo el pensamiento kantiano a la Crítica de 1781. Para estos fue más importante un entendimiento, que bajo condiciones de posibi- lidad ya establecidas, ofrecían un mínimo de inteligibilidad a las leyes de la naturaleza, al tiempo que advertían de las ilusiones en las que se podía incurrir de no tomar las previsiones del caso, frente a un uso no recomendable de una Razón promotora de ideas tales como el alma, el mundo y Dios. “Nuestra entera facultad de cono- cimiento tiene dos dominios, el de los conceptos de la naturaleza y el del concepto de la libertad, pues por medio de ambos es legislati- va a priori”. 1

15 Lee mas

Las palomas de Gracchus: una poética kantiana de la lectura

Las palomas de Gracchus: una poética kantiana de la lectura

visión evidencia el tratamiento singular que da Kant a la poesía como arte intelectual que proporciona materia al pensamiento sin embaucarlo, como sí hace la oratoria: “Juega con la apariencia que provoca a su gusto, sin por eso engañar, pues declara su ocupación misma mero juego que, sin embargo, puede ser usado conformemente a su fi n por el entendimiento y por los asun- tos de este” ( V 327). Las ideas estéticas liberan a la imaginación de los límites que le impone la naturaleza recreando una segunda naturaleza que ocupa al entendimiento y proporciona además una representación indirecta de lo su- prasensible. Para llevar a cabo este cometido las artes de la forma y las de la materia emplean un material expresivo extraído de la experiencia sensible. En la pintura y la escultura ese material va ligado por medio de la forma a un concepto (es conocida la marginación que sufre el color en favor de la forma en la estética kantiana), mientras que en la arquitectura asume una fi nalidad práctica que afecta a la pureza de su desinterés. En las artes de sensación, como la música, el material prescinde por completo de concepto y solo la secuencia que establece la repetición y alternancia de signos sonoros permite llegar a la expresión de ideas estéticas. Imagen, cuerpo y sonido proporcionan las intuiciones que la imaginación aprehende y sintetiza en su experiencia dia- ria para esquematizar conceptos, del mismo modo que las combina para for- mar representaciones artísticas con las que transmitir ideas. En la poesía, en cambio, la imaginación representa por mediación del lenguaje, instrumento del entendimiento limitado al alcance de los conceptos. Desde el momento en que se refi eren directamente a través de conceptos, las ideas sensibiliza- das mediante la palabra interpelan inmediatamente al entendimiento. Pero al

32 Lee mas

La autonomía Kantiana en el docente de primer ciclo

La autonomía Kantiana en el docente de primer ciclo

En concordancia, el artículo 67 señala que (…) corresponde al Estado regular y ejercer la suprema inspección y vigilancia de la educación con el fin de velar por su calidad, por el cumplimiento de sus fines y por la mejor formación moral, intelectual y física de los educandos; garantizar el adecuado cubrimiento del servicio y asegurar a los menores las condiciones necesarias para su acceso y permanencia en el sistema educativo. Ley General de Educación 115 de 1994. En el capítulo 2°, respecto a la formación de educadores, se menciona: “Articulo 109. Finalidades de la formación de educadores. La formación de educadores tendrá como fines generales: a) Formar un educador de la más alta calidad científica y ética; b) Desarrollar la teoría y la práctica pedagógica como parte fundamental del saber del educador; c) Fortalecer la investigación en el campo pedagógico y en el saber específico (…)” (Ley 115, 1994).

54 Lee mas

El papel de la iglesia en el marco de la moral kantiana

El papel de la iglesia en el marco de la moral kantiana

En este punto considero necesario hacer una anotación que evitaría una mala lectura de lo precedente. Que la política sea vista como un escalón para alcanzar el más alto grado de una comunidad ética, no significa que la comunidad jurídica desaparezca, como seguramente sí lo haría la comunidad ética fundada en una fe eclesial. El estado jurídico surge en un principio como medio de control de las libertades de los individuos, el cual se convierte en garante de neutralidad para dirimir conflictos producto de intereses privados. De otra manera, una Iglesia fundada en una fe eclesial sólo es un medio que surge para cultivar la fe de razón; por consiguiente, desaparecerá cuando los sujetos hayan alcanzado el objetivo, mientras que el estado jurídico se mantendrá como juez para legitimar el proceder de los ciudadanos, estén o no sujetos a la moral. En último término, mientras que una comunidad ética originada a partir de una fe eclesial – es decir con leyes estatutarias- deberá desaparecer cuando los individuos alcancen autonomía moral y estén ahora vinculados a la comunidad ética únicamente por la fe de razón; de otra parte tenemos que, el estado jurídico, que en principio es visto como condición de posibilidad de la Iglesia, se mantiene en el tiempo aunque los ciudadanos posean una conciencia moral ilustrada, pues su función mediadora de tercero neutro en cualquier conflicto será permanentemente necesaria para el ámbito público de la razón. Esta forma de entender la comunidad ética en relación con la política opaca en cierto sentido la fuerza de una religión postulada como medio por el cual el individuo se dirige al horizonte moral y político. Aún así, considero que si bien el rol mediador del estado civil se mantiene en una sociedad de individuos morales, la relevancia del desarrollo moral no puede ser menospreciado en una sociedad jurídica que se precie de ser racional.

121 Lee mas

Rawls: Critica de Schopenhauer a la filosofia kantiana

Rawls: Critica de Schopenhauer a la filosofia kantiana

Para cumprir tal finalidade, Schopenhauer afirma que a maior descoberta de Kant foi a distinção entre fenômeno e noumeno. Porém, embora ele afirmando isto, é neste ponto que Schopenhauer vai fazer críticas à filosofia kantiana. Para ele, o conhecimento do mundo não se encontra restrito ao fenômeno tal como pensava Kant. Tem algo que precede as representações que Schopenhauer crê ser a coisa em si. Este é um aspecto fundamental na filosofia schopenhauriana. Por este motivo, para ele, o mundo como representação é apenas uma parte de um todo. Sendo assim, a representação é um processo fisiológico complexo que se desenvolve e resulta numa imagem ocorrida no cérebro do animal. 12 Ela é determinada a priori através do princípio da razão suficiente onde este supõe as formas de espaço, tempo e da causalidade. Estas são formas originárias do intelecto.

20 Lee mas

El principio de la libertad y el imperativo del orden en la filosofía kantiana del derecho

El principio de la libertad y el imperativo del orden en la filosofía kantiana del derecho

estricto, sin la existencia de un poder público irresistible, Kant toma distancia respecto del modelo iusnaturalista y se aproxima a premisas básicas del positivismo jurídico (cf. Hancock, 1961, 440–447; Villey, 1962: 58-66). En términos generales, puede considerarse a Kant como un autor iusnaturalista en la medida en que su doctrina jurídica se funda en la noción de un derecho natural del hombre a la libertad, derecho para cuya preservación es instituido un estado civil. Sin embargo, si por derecho natural se entiende un conjunto de principios deducidos a partir de un análisis de la naturaleza humana, Kant no debería ser identificado como un iusnaturalista, pues considera que la naturaleza humana solo puede ser empíricamente conocida, y semejante conocimiento empírico no puede dar lugar a principio racionales, de carácter normativo. Como señala Cortina Orts, Kant se aparta asimismo del modelo iusnaturalista al sostener que el derecho positivo establece, en sentido propio, lo que es conforme al derecho en un tiempo y lugar determinados; en efecto, incluso cuando el soberano promulgara leyes contrarias al principio del contrato originario, no por ello esas leyes perderían su carácter vinculante, es de decir, su valor jurídico. La distinción kantiana entre derecho natural y derecho positivo está ligada a la distinción entre un derecho pre-estatal (una suerte de proto-derecho) y un derecho estatal, que torna efectivo al primero, proporcionando las condiciones necesarias para su ejercicio (cf. Cortina Orts, 1994: XLVI-XLV). La autora señala que, en este punto, la doctrina jurídica de Kant parece superar la dicotomía iusnaturalismo / positivismo jurídico, por cuanto aporta un complejo esquema conceptual en el que resultan integrados principios procedentes de ambas tradiciones del pensamiento político (cf. Cortina Orts, 1994: XLVI n).

318 Lee mas

Teoría moral kantiana y utilitarismo: una confrontación clásica

Teoría moral kantiana y utilitarismo: una confrontación clásica

Presentadas las críticas a ambas teorías morales nos conducimos a buscar el por qué pareciera que estas teorías para muchos pensadores del último siglo no pueden ser tomadas en cuenta como teorías lo suficientemente sólidas para ser traídas como un punto de salida, o solución a los debates morales actuales. Es así como se mostró, a través de la filósofa británica G.E.M Anscombe, que el problema que une todas las críticas que se les pueden construir a estas teorías, es que las filosofías morales modernas (incluida la kantiana y el utilitarismo) sostienen que la corrección moral de las acciones depende de si han sido realizadas siguiendo unas reglas o principios. Así como que la cualidad moral del agente depende de su capacidad para seguir esas normas o principios, y que para la formación del carácter moral de los agentes es fundamental que éstos se habitúen a seguir esas normas o principios morales. Ante esta situación, y mostrando que nuestros problemas morales de hoy demandan el enfocarse no en las acciones del agente, sino en el mismo agente, han surgido otras teorías como la de las virtudes como respuesta a los callejones sin salida en los que quedaron las teorías morales modernas. Con respecto a la teoría de las virtudes, expusimos que esta consiste en un regreso a la ética aristotélica, en tanto que se toman aspectos importantes de dicha ética para unirlos con planteamientos afines.

82 Lee mas

La posición original de Rawls bajo la luz kantiana

La posición original de Rawls bajo la luz kantiana

En todo caso, siguiendo la distinción kantiana, las partes de la posición original actúan según la doctrina técnica (y subjetiva) de los fines, esto es, como doctrina “propiamente pragmática, que contiene la regla de la prudencia en la elección de los fines,” ya que media el cálculo de consecuencias para no convenir imprudentemente en principios que pudieran situarlos en el peor de los lugares, si fuera su enemigo el que oficiase la distribución de los bienes. Se trata de una doctrina de la naturaleza deseante (antropología), pero no de una doctrina moral basada en principios dados a priori por la razón pura práctica.

15 Lee mas

Naturalismo y trascendentalismo en la teoría kantiana del conocimiento

Naturalismo y trascendentalismo en la teoría kantiana del conocimiento

Uno de los aspectos más sorprendentes de un libro tan ela- borado como la Crítica de la razón pura es la escasa atención que en ella se presta al conocimiento sensible, como se aprecia en la breve extensión de la Estética Trascendental si se la compara con la Analítica y, no digamos, con la interminable Dialéctica Tras- cendental; a pesar de que la Estética contiene tesis tan originales y decisivas en el curso de la teoría kantiana del conocimiento como es el carácter no sólo a priori sino puro, del espacio y del tiempo. Para apreciar semejante innovación, baste advertir que Kant puede hablar de “intuiciones sensibles puras”, lo cual —pensemos en Platón o en Descartes— sería un contrasentido para casi toda la tradición filosófica. Pero esta corta extensión se hace mínima cuando se trata del contenido a posteriori de la sensibilidad, es decir, de las sensaciones, a pesar de constituir el único medio por el que todo pensamiento se refiere en definitiva a objetos. Lo más relevante y problemático de lo poco que Kant nos ofrece consiste

20 Lee mas

Confrontaciones : la concepción kantiana de la religión

Confrontaciones : la concepción kantiana de la religión

Aquello que, desde el punto de vista de la razón especulativa aparecía como “el abismo de un misterio”, desde el punto de vista de la necesidad de la razón práctica, que es determinante para la religión, ya no es un misterio. De este modo, encontramos en la raíz de la concepción kantiana el hiato entre razón teórica y razón práctica, y la afirmación del primado de esta última. Por lo tanto, la confrontación debe tratar acerca del problema de la naturaleza de la razón. Acerca de este punto, la posición de Kant es perfectamente clara. La Idea de Dios no puede subsistir por sí en el nivel de la razón especulativa, donde siempre corre el riesgo de ser pensada de una manera antropomórfica. Ella tiene su origen y su fuerza “enteramente en la relación con nuestra deter- minación respecto del deber que se funda en sí misma” (cf. pp. 219-220).

16 Lee mas

Finalidad y contingencia: la concepción kantiana de los organismos

Finalidad y contingencia: la concepción kantiana de los organismos

En lo que sigue, quisiera mostrar cómo opera el principio de la finalidad en cuanto legalidad de lo contingente en un ámbito es- pecial, el del juicio teleológico objetivo, y en particular en el caso de los organismos considerados como fines naturales. Dejaré, pues, fuera de esta indagación las modalidades que dicho principio reviste en la experiencia estética, por un lado, y en la filosofía de la historia, por otro. Intentaré mostrar, sin embargo, que hay buenos motivos para pensar que el análisis de los seres vivos grafica paradigmáti- camente el uso de tal principio, sobre todo si tenemos presente la repetida imagen kantiana de una naturaleza que “se especifica a sí misma” y que obra “artísticamente” y no solo de modo mecánico 5 .

19 Lee mas

REFLEXIONES DESDE LA BIOETICA SOBRE LA NUTRIOLOGIA EN MEXICO

REFLEXIONES DESDE LA BIOETICA SOBRE LA NUTRIOLOGIA EN MEXICO

El Código de Ética del Nutriólogo del Colegio Mexicano de Nutriólogos tiene como finalidad sensibilizar a los agremiados en su ejercicio profesional y vigilar se desenvuelvan en un ámbito de honestidad, legitimidad y moralidad, en beneficio de la sociedad. Vigila el cumplimiento de los sistemas normativos, legal y ético, establecidos por la Ley Reglamentaria del Artículo 5° Constitucional y relativo al ejercicio de las profesiones en el Distrito Federal (12). Se basa en el principio del hombre y de la tendencia al gobierno de los instintos, proviene del espíritu y de la razón, que son las facultades del entorno natural en el que se habita y facilitan la vinculación intelectual con él. Se conceptualiza que el don del raciocinio permite al hombre sujetar sus impulsos instintivos a través de la observancia de ciertas normas de carácter social, cultural y legal. Esto implica que el hombre regule su conducta mediante el respeto a lo que considera deseable y conveniente que sea, al deber ser que preside la vida de los hombres civilizados y se ramifica en diversos códigos de conductas pertenecientes a diferentes sistemas de normas legales o jurídicas y normas éticas o morales, dependiendo del sistema normativo al que pertenezcan. Su estructura está compuesta por lo siguiente:

13 Lee mas

La paradójica herencia de la Ilustración kantiana en Schopenhauer

La paradójica herencia de la Ilustración kantiana en Schopenhauer

Según Schopenhauer, al otro lado del Velo de Maya hindú, fuera de la caverna del no menos célebre mito platónico, estaría lo que no es aparente, sino genuinamente real y esencial. Tras ese mundo fenoménico construido por el sujeto epistemológico de corte kantiano habría un sustrato común al microcosmos y al macrocosmos: la voluntad entendida como esencia íntima de todas las cosas. “La idea platónica, la cosa-en-sí [kantiana] y la voluntad serían distintas expresiones de lo mismo y constituyen algo mágico, que no se halla en los contornos de las fuerzas naturales y cuyo ímpetu es inagotable, ilimitado e imperecedero, por hallarse al margen del tiempo” (HN I 187-188). Como vemos, aquella incógnita que Kant llamó cosa-en-sí queda despejada por Schopenhauer, quien en principio invoca la voluntad humana para definirla, si bien advierte que con ello sólo está utilizado la mejor de las denominaciones posibles, habida cuenta de que nuestro querer no cubre, ni mucho menos, el amplio espectro que abarca la voluntad en sentido lato, la cual comprendería, junto a las voliciones humanas, los apetitos animales y todas las fuerzas o energías inconscientes que animan al conjunto de la naturaleza.

16 Lee mas

Guía metodológica de apoyo docente para la asignatura ética ambiental del programa de administración ambiental de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas: Primera parte

Guía metodológica de apoyo docente para la asignatura ética ambiental del programa de administración ambiental de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas: Primera parte

En el paradigma administrativo, inmerso en el tránsito de una sociedad industrial a la sociedad del conocimiento, existe un sesgo por el control y el dirigismo en la administración del ambiente, por cuanto deviene en mecanicista, y no soluciona satisfactoriamente los niveles de incertidumbre en los ecosistemas y las organizaciones, en el que predomina la autodenominación del hombre como dueño de la naturaleza, en un antropocentrismo fuerte. En otras palabras, la sostenibilidad organizacional va de la mano con el desarrollo sostenible, y para ello se requiere de un verdadero compromiso epistémico y pragmático, que devenga en hábito, con la ética ambiental, con lo que no sólo llevará a un compromiso moral sino que podrá mejorar los niveles de excelencia organizacional. (Disciplina emergente, 2017)

79 Lee mas

Show all 3029 documents...