Lima virreinal

Top PDF Lima virreinal:

Sobre Gleydi Sullón Barreto, Extranjeros integrados. Portugueses en la Lima virreinal, 1570-1680

Sobre Gleydi Sullón Barreto, Extranjeros integrados. Portugueses en la Lima virreinal, 1570-1680

Gleydi sullón Barreto, Extranjeros integrados. Portugueses en la Lima virreinal, 1570-1680, Madrid, Consejo superior de Investiga- ciones Científicas, 2016, 306 pp., IsBN 978-840-010-130-5 Extranjeros integrados. Portugueses en la Lima virreinal, 1570-1680 fue una tesis doctoral muy bien dirigida por Pilar Ponce Leiva y ra- fael Valladares ramírez (ambos historiadores firman el prólogo del volumen), presentada en 2014 en la Universidad Complutense de Ma- drid. Generalmente, a una excelente tesis corresponde un buen libro de historia y en el caso de la monografía de Gleydi sullón Barreto la equivalencia se ha cumplido. el libro ha logrado describir y explicar de manera original y exhaustiva el grado de integración y las “múltiples identidades” de un grupo de extranjeros en un espacio concreto del rey católico: la ciudad de Lima de 1570 a 1680.
Mostrar más

6 Lee mas

Un estudio de la hechicería amorosa en la Lima virreinal

Un estudio de la hechicería amorosa en la Lima virreinal

Tampoco hay que olvidar que las prácticas mágicas femeninas desarrolladas en la Lima virreinal durante los siglos XVI al XVIII constituyen, en cierto sentido, una forma distinta de representar los ritos cristianos. Las mismas fuentes inquisitoriales nos lo corroboran al describir rituales y objetos pro- pios de las liturgias cristianas en los hechizos realizados por gran parte de las mujeres acusadas de ejecutar tales actividades. Los hechizos y prácticas mágicas ilustraban la separación del universo material y espiritual, cuyos atributos positivos y negativos se dejaban percibir constantemente en las diferentes invocaciones realizadas, pues era común que apelaran tanto a la buena voluntad de las jerarquías celestiales como a la de las infernales. La influencia del cristianismo en los conjuros predominó de tal manera que Dios y sus santos eran nombrados con la misma frecuencia que el demonio y sus secuaces. Así invocaban a la Santísima Trinidad y a la Virgen María, sin olvidar, por supuesto, a Jesucristo. Juana Saravia, por ejemplo, invocaba a San Pedro y a San Pablo, mientras que María de Valenzuela a San Santia- go, pues decía que éste era el abogado de las hechiceras y Juana de Santama- ría, por su parte, repetía: “Dios yaya, otra en el pecho, dios churi y otra de ombro a ombro, Dios espíritu Santo” (AHN Inquisición, legajo 5346, Nº 2, folios 110-116). En suma, como ya adelantamos, el cristianismo aportó una amplia compilación de santos y santas fundamentales para la obtención de los amores deseados. Destacan los provenientes de la Leyenda Dorada, un santoral fabricado en el siglo XIII y divulgado hasta finales del XVII. En esa lista figuraban Santa Marta y Santa Elena, ambas santas fueron esenciales en los conjuros de las hechiceras hispánicas y virreinales. Santa Marta, por ejemplo, era invocada como la hermana de Lázaro o como “Marta la mala” y Santa Elena como una mujer milagrosa cuyos poderes revivirían la pasión del amante alejado. A ella se le atribuyó el hallazgo de las cruces en las que fueron martirizados los ladrones que acompañaron a Jesús y, por si fuera poco, se le consideraba la madre del emperador Constantino y emperatriz de Bizancio. Por otra parte, éstas eran las únicas mujeres que aparecían en este famoso santoral, los otros eran todos varones: San Antonio, San Silves- tre, San Marcial, entre los más reconocidos.
Mostrar más

24 Lee mas

La capilla de la Santa Vera Cruz (costumbres menestrales en Lima virreinal)

La capilla de la Santa Vera Cruz (costumbres menestrales en Lima virreinal)

El mismo año en el que, ratificando su importancia, la Vera Cruz fue elevada al rango de Archicofradía, un nuevo hecho destacó su existencia en la Lima virreinal, el que pudo ser favorecido por sus pequeñas proporciones y la estre- chez de su planta longitudinal. El 7 de julio de 1586, a las 7 de la noche, la ciudad sufrió un fuerte movimiento telúrico que dañó seriamente las iglesias de Santo Domingo, San Francisco, San Agustín, La Merced, la mayor parte de la Catedral y muchos locales públicos y viviendas. El único edificio que no sufrió percan- ces de consideración fue el de la Vera Cruz. Como la sede del cabildo había quedado inhabitable, el virrey Conde del Villar, después del reconocimiento de los daños, ordenó que las sesiones de la audiencia se llevasen a cabo en la pequeña capilla. Pero casi un mes después, el 12 de agosto, el virrey convocó a los oidores para informarles que, debido a los temblores que siguieron al terre- moto y especialmente, a uno de consideración del 10 de agosto «se ha dificulta- do si están seguros los dichos señores en el tiempo que hiciesen audiencia y estuvieran en la dicha capilla y las demás personas que concurren a los nego- cios». Posiblemente porque los daños no eran evidentes, en tanto no eran de consideración, los oidores decidieron continuar las sesiones a falta de un lugar más apropiado. Sin embargo, se tomó la precaución de convocar a peritos que determinaran «si está sin peligro para hacer las dichas audiencias». 15
Mostrar más

16 Lee mas

Urbanismo barroco, conventualización y crecimiento urbano en Lima Virreinal: la Calle de la Amargura (1571 -1746)

Urbanismo barroco, conventualización y crecimiento urbano en Lima Virreinal: la Calle de la Amargura (1571 -1746)

En efecto, el destacado trabajo de Rodríguez Camilloni sobre la Navona de Lima, ejemplo posterior al periodo de estudio, pero importante nombrarlo, por efecto de la continuidad de la historia de la ciudad que no puede ser fragmentada abruptamente, nos describe la concepción urbanística de Amat dirigida a formar un todo armonioso, con la fuente escenografica hacia el este formando un frente arquitectónico flanqueada por danzas de tres arcos escarzanos con vista al paisaje de los cerros. Esta no pudo ser concluida, sin embargo, es imprescindible reconocer el potencial de las calles de la ciudad como un sistema armonioso de desplazamiento puntualizado con acierto por Rodríguez Camilloni descubriendo la originalidad de dicha concepción urbanística, la misma que queda reflejada en el siguiente recorrido: Partiendo del Palacio de los Virreyes en el extremo norte de la Plaza Mayor, el séquito de coches y calesas hubiera tomado la calle Fierro Viejo a mano izquierda que desembocaba en la plazuela de la iglesia de los Desamparados y atravesando el Arco del Puente que a la vez que marcaba el ingreso a la ciudad, daba acceso al puente de piedra, que cruzando el río Rímac comunicaba con la recta que terminaba en la iglesia de San Lázaro. En la intersección con la plazuela de esta iglesia hubiera doblado a la derecha en tramo de calle que de inmediato a mano izquierda daba con la recta de las calles del actual jirón Chiclayo, pasando enfrente de la iglesia de Nuestra Señora de Copacabana y desembocando a la Alameda de los Descalzos recorriendo su perímetro en sentido horario, recorrido que permitiría tener a la vista a las tres iglesias, dos de ellas construidas con posterioridad al año 1746, que definen el espacio de la alameda: Santa Liberata, la Iglesia de los Descalzos o Recolección de Nuestra Señora de los Ángeles y la del Patrocinio; llegando al extremo sur de la alameda giraba a la izquierda hacia la Navona de Lima siguiendo el recorrido hasta el fondo pasando por la fuente escenografica para continuar con dirección sur este por el actual jirón Hualgayoc hasta la Plaza de Toros, obra de Amat y completar el circuito a través de la Alameda Nueva bordeando la ribera del río hasta el acceso al Puente de Piedra y retornar a la Plaza Mayor. Espectacular recorrido formando un todo urbano, natural, en una palabra, barroco.
Mostrar más

141 Lee mas

Vasallos y extranjeros: portugueses en la Lima virreinal, 1570-1680

Vasallos y extranjeros: portugueses en la Lima virreinal, 1570-1680

Otra parte de la mercadería importada servía para beneficiar en las distintas provincias del Perú como Guayaquil, Quito, Arequipa o Potosí. La comunicación con estas ciudades se hacía a través de agentes o corresponsales en el lugar, aunque lo más frecuente -para el caso analizado- fue el desplazamiento del propio portugués hacia esos mercados. De esta forma se establecía todo un circuito e intercambio comercial que ponía en comunicación estas ciudades con la capital virreinal, y a Lima con Tierra Firme a donde llegaban las barras de plata para ser negociadas allí. Un ejemplo al respecto lo constituye el portugués Gerónimo Leal, natural de la villa de Óbidos, a 12 leguas de la ciudad de Lisboa. En 1638 otorgaba testamento en Lima por hallarse de partida para la ciudad de Arequipa. Llevaba consigo mercaderías en ropa de Castilla y de la tierra por un valor de “ocho mil y setecientos y tantos pesos” para beneficiar en esas partes 60 . Ya de regreso a Lima solía llevar encargos de vecinos de distintos pueblos de la jurisdicción arequipeña como Chapana y Andaray para “emplearlos” en la Ciudad de los Reyes 61 . Ese mismo año, el portugués, tenía por cobrar en la villa de Potosí 4.464 pesos y dos reales de a ocho, de diferentes personas. Las deudas procedían, en su mayoría, de la entrega de mercadería, y para su cobranza otorgó poder al licenciado Domingo Gonçales, paisano suyo, para que - dirigiéndose a Potosí-, en su nombre recibiese y cobrase dicha cantidad 62 . Hay una inversión aproximada -por parte de este portugués- de 13.000 pesos de a ocho reales sólo en las provincias de Arequipa y Potosí, lo que significa que al igual que Lima, estas ciudades demandaron en la primera mitad del siglo XVII, un alto consumo de los productos textiles importados y de los tejidos de lana y algodón. Con este
Mostrar más

360 Lee mas

Un análisis geométrico del espacio interior en las iglesias mayores de Lima Virreinal siglo XVIII

Un análisis geométrico del espacio interior en las iglesias mayores de Lima Virreinal siglo XVIII

y de los propietarios de las capillas cerradas se resolvieron mediante laboriosos y entreverados conciertos notariales. Todavía que da en Santo Domingo capillas cerradas debajo del coro". También describe el proceso de reconversión: "Algo parecido ocurrió en San Agustín, aunque aquí los religiosos avasallaron a los propietarios de las capillas cerradas derribando la antigua iglesia gótico isabelina, con lo que suprimieron toda oposición por derecho adquirido. Pródujose en la lg de San Agustín el triunfo violento del populismo barroco de los amplios espacios abiertos sobre los minidominios de las capillas cerradas feudales. Un concierto notarial de 1700 declara acerca del traslado de la capilla de Las Reliquias "por haberse comunicado y hecho transito común dicho sitio y altar con la capilla mayor por la nueva obra que dicho convento ha ejecutado en dicha iglesia haciendo en ella tres naves que de antes no tenía." Hasta este punto queda claro -el proceso de reconversión como parte de la evolución de la arquitectura virreinal en Lima. Menciona además los cambios en otras iglesias: "Descubrimos en todas estas remodelaciones de las iglesias conventuales limeñas una originalidad que va mucho mas allá de la simple adopción estereotipada de la planta de cruz latina, como machaconamente viene reiterando Gasparini. Primero porque obviamente la planta de las iglesias limeñas no resulto copia de la famosa planta del jesuítica romana; segundo, porque la nueva planta se combina con formas de techumbres inusuales en Europa; y finalmente, porque la remodelación se logra sobre una planta preexistente y no barroca, conservando en gran parte el trazado de los muros externos primitivos. Podemos hablar por ello de una autentica escuela arquitectónica limeña que en manera alguna fue simple reflejo de transmisiones procedentes de las arquitecturas europeas cultas". (San Cristóbal, 1988).
Mostrar más

114 Lee mas

Entre torres y balcones: La imagen de la Lima virreinal

Entre torres y balcones: La imagen de la Lima virreinal

Por entonces la ciudad mostraba su beata faz cuando los templos, cual marea monacal, tomaron masivamente posesión de los solares, siendo el área ocupada superior a la suma del resto de edificios públicos. Basta decir que solamente el convento de San Francisco poseía casi la octava parte del asentamiento urbano existente, a pesar de la expansión urbana en 1562 hacia la otra ribera del río, en el barrio de San Lázaro y de que en 1585 se había establecido la reducción de Santiago del Cercado como morada de indios. El censo del Marqués de Montesclaros sobre un total de 26.441 habitantes de la ciudad evidenció que un 10% de ellos estaban directamente ligados al clero. Eran épocas en las cuales dentro de los claustros germinaban santos y beatos desde los más humildes como el mulato Fray Martín de Porres, San Juan Macías, Santa Rosa de Lima y San Francisco Solano, hasta los de la alta jerarquía eclesiástica limeña como el cardenal Santo Toribio de Mogrovejo.
Mostrar más

15 Lee mas

Cuerpos santos y cuerpos esclavos en la Lima virreinal

Cuerpos santos y cuerpos esclavos en la Lima virreinal

Considero también muy interesante el manuscrito de otra Úrsula de la misma época, peruana y mulata, hija de padre español, Juan Castilla, y de la esclava africana Isabel de los Ríos, que a los doce años entró en el monasterio de Santa Clara de Lima junto con su dueña, para servir en la cocina y en la enfermería. Su monasterio había sido fundado en 1606 por el obispo, y futuro santo, Toribio de Mogrovejo, gracias a la generosidad de un benefactor, el portugués Francisco Saldanha. Recién estrenado, empezó a acoger a jóvenes de las más importantes familias de la sociedad limeña, en cuya dote se incluían, además de monedas y lingotes de plata, las esclavas ‘donadas’, que se entregaban con una pequeña renta. Las monjas se dividían en dos categorías: las de velo negro, cuyos padres ocupaban cargos importantes en diferentes instituciones civiles y religiosas de la capital virreinal, gozaban de mayores privilegios que las de velo blanco, que a veces provenían de familias españolas de menor alcurnia económica (Andazabal Cayllahua 2010).
Mostrar más

10 Lee mas

El objeto de arte como objeto social en Lima virreinal

El objeto de arte como objeto social en Lima virreinal

Los objetos considerados como reliquias, ¿en qué medida lo eran de mane- ra permanente y qué tan intangible era su condición? Por la época se produjo un hecho que fue implícitamente avalado por la norma conciliar. Algunas con- gregaciones pusieron ciertas reliquias en pública oferta junto con otros objetos sagrados, tantos como fuera necesario para cubrir las necesidades inmediatas. Aunque la referencia al traspaso de reliquias suele brindarse en términos de donación piadosa, no se detecta vacilación en la declaración de los religiosos respecto al valor y al uso que debían darle a sus objetos litúrgicos. Por otra par- te, la oferta no se dirigió al mercado de los pares, que podría haberse interesa- do considerando que en teoría compartía los mismos objetivos y pretensiones de quienes se desprendían de ellos, sino que se ofrecieron al sector laico, aquel que conformaban las clases económicamente poderosas convertidas en bene- factoras y, a través de este comercio, paralelamente en discretas y autorizadas depredadoras del patrimonio eclesiástico. La situación puede advertirse grave porque muchos de sus miembros estaban vinculados por familia, o por nego- cios, a las autoridades de la congregación que las vendía. Un ejemplo de esta práctica, no exclusiva de la Orden que mencionaremos, devino a propósito de uno de los más devastadores terremotos en Lima ocurrido el 28 de octubre de 1746. Era Provincial de la Orden de San Agustín el Maestro Pablo Ponce de León (1746-1750), y Prior el Maestro Diego Pacheco. El 18 de noviembre Ponce de León,
Mostrar más

15 Lee mas

El sincretismo como forma de preservación de las ideas Historiografía de la iconografía virreinal

El sincretismo como forma de preservación de las ideas Historiografía de la iconografía virreinal

El texto de Macera se refiere al territorio andino peruano, centrándose en un primer momento en las áreas rurales de Apurímac, Huamanga y Huancavelica, y luego abarca la sierra norte y central. El autor acota que queda pendiente un análisis sobre esta producción en áreas urbanas como Lima, Arequipa, Trujillo, Tarma, etc. En Macera hay una constante llamada de atención respecto de las fuentes primarias. El autor insiste en la ausencia de planimetrías de la arquitectura para poder relacionar la pintura mural con el espacio arquitectónico. Hay también una ausencia en el ámbito cronológico, por lo que el texto se remite principalmente a las fotografías del autor y las descripciones que este realiza sobre las imágenes, siempre enmarcándolas en un contexto histórico temporal. Macera no aborda el tema del sincretismo, pues su objetivo no está relacionado con este, sino que elabora un registro metódico de la producción mural en los templos andinos. Nos hemos permitido identificar algunas figuras que evidencian la mezcla y supervivencia de elementos locales e importados.
Mostrar más

16 Lee mas

Arquitectura virreinal religiosa de Lima

Arquitectura virreinal religiosa de Lima

pues mientras que otros productos de la cultura a penas perduran o necesitan ser reactualizados para poder disfrutar de ellos, la arquitectura ha quedado ahí, frente a los hombres, hasta tanto que la naturaleza o los propios hombres la destruyan. Al analizar algunos monumentos más representativos de la arquitectura virreinal en Lima, no nos basta con describir sus componentes estructurales, estilísticos u ornamentales; sino que aspiramos también a entender la iglesia, el claustro, o la portada como obra de unos hombres concretos que ejercían su ofi cio de alarifes en una época determinada, junto a otros contemporáneos suyos en la misma Ciudad de los Reyes del Perú. Bueno será rescatar del olvido los nombres de algunos alarifes que dotaron a Lima de sus más prestigiosos monumentos. Entre ellos encontramos religiosos como fray Diego Maroto, dominico, y fray Cristóbal Caballero, mercedario, que ejercieron el cargo de Maestro Mayor de Fábricas Reales durante toda la segunda mitad del siglo xvii; y a cuya labor debe Lima obras notables. Otros, como Juan Martínez de Arrona, Pedro de Noguera, Asensio de Salas y Diego de Aguirre, excelentes ensambladores y escultores, ejercitaron simultáneamente la arquitectura en portadas, claustros e iglesias. El alarife Manuel de Escobar quizá haya sido el más activo de toda la arquitectura virreinal, pues construyó o reconstruyó el segundo claustro de la Merced, San Francisco, San Juan de Dios, el Hospital de San Bartolomé, y las bóvedas de la Recoleta Dominicana, además de innumerables obras civiles y celdas religiosas. Por las páginas que siguen desfi lan otros ensambladores, alarifes y carpinteros dignos todos de recuerdo, pues se empeñaron a porfía, sin tregua ni pausa, en embellecer la Ciudad de los Reyes. Los monumentos limeños nos resultan más cercanos y humanizados cuando los vinculamos con las personas de sus creadores.
Mostrar más

494 Lee mas

Apuntes sobre moros y turcos en el imaginario andino virreinal

Apuntes sobre moros y turcos en el imaginario andino virreinal

Resumen: El autor plantea como en las Cró- nicas de Indias se identificó a los indios del Perú virreinal con los moriscos en España quienes ocultaron sus verdaderas creencias re- ligiosas bajo la práctica de un falso cristianis- mo. Utilizando la iconografía andina del turco infiel como enemigo de la Eucaristía, se sugie- re que la monarquía hispana utilizó la teología providencialista y profética tardío medieval como herramienta doctrinal para definir su propia función mesiánica y apostólica en el Nuevo Mundo. A su vez, la visión del turco como enemigo de la fe y castigo de Dios sir- vió en el Perú virreinal como motivo reivindi- cador criollista que, desde el siglo XVI , se aso- ció a ciclos proféticos en los que la guerra del turco contra la Eucaristía era un rasgo de la fu- tura religión del Anticristo al Final de los Tiempos.
Mostrar más

12 Lee mas

Monjas coronadas: la importancia social del retrato en el mundo virreinal

Monjas coronadas: la importancia social del retrato en el mundo virreinal

A su vez, existe la teoría de que la vida de Santa Rosa de Lima fue tomada como ejemplo para impulsar una conciencia criolla en Perú, validando la experiencia religiosa del Nuevo Mundo. De esta manera, se convierte en modelo para las monjas novohispanas en el siglo XVIII, período en el cual la riqueza económica genera un sentimiento nacionalista entre los criollos, quienes hacen retratar a sus hijas monjas, solas o acompañadas de la familia, comprobando a partir de las imágenes la “pureza de sangre”. Así, el retrato de monjas marca un momento importante en la historia de la familia criolla, pues funcionaba como prueba de la calidad del linaje de la familia. El retrato correspondía, de ese modo, a una especie de certificado de nobleza.
Mostrar más

10 Lee mas

Los instrumentos políticos para la defensa de las tierras en el Azcapotzalco virreinal

Los instrumentos políticos para la defensa de las tierras en el Azcapotzalco virreinal

El objeto de estudio de este trabajo refiere a ciertas comunidades que hoy ubicamos en la delegación de Azcapotzalco (Distrito Federal) y de sus prácticas político-sociales por preservar su patrimonio histórico (propiedades comunitarias, edificios, documentos) y cultural (tradiciones, lengua, memoria e imaginarios colectivos). La temporalidad de estos eventos abarca desde la conquista hasta el inicio de la independencia, y supone que en esas prácticas ( de resistencia o asi milación) van implícitas estrategias de identidad ( reafirmación, reconocimiento, preservación). Dialoga con ciertas perspectivas de la historia e historiografía que enfocan los temas de la cultu ra política como herramienta de análisis para el estudio de las prácticas de resistencia e identidad de grupos subalternos o no hegemónicos, y el de la construcción de las identidades nacionales en el México independiente (primer apartado), y a partir de ello concluye que tales comunidades mantuvieron una constante batalla ( en la que se emplearon medios legales y extralegales) con el poder virreinal en defensa de su patrimonio cul tural, misma que se extendió hasta los gobiernos
Mostrar más

15 Lee mas

Perdones reales a indígenas en la administración virreinal rioplatense

Perdones reales a indígenas en la administración virreinal rioplatense

El rey: Siendo tan propio del paternal amor que tengo a mis vasallos dispensarles las gracias y alivios que permitan la equidad y la justicia, he venido en celebridad de los matrimonio[r]

20 Lee mas

Historia de la construcción en Lambayeque: periodos prehispánico y virreinal

Historia de la construcción en Lambayeque: periodos prehispánico y virreinal

El Partido de Lambayeque tenía un activo comercio por mar y tierra, teniendo el Puerto de Chérrepe (en la desembocadura del río Zaña), exportando a Panamá (harina, arroz, maíz), y otros productos a Lima (jabón, cueros, azúcar). Este apogeo de la provincia estuvo ligado al de la Villa de Santiago de Miraflores de Saña, que duró hasta fines del siglo XVII. Como hemos mencionado, Saña fue una de las villas coloniales más importantes del norte, sede de templos y conventos de varias órdenes religiosas y vivienda de poderosas familias de agricultores cañeros. Desde su nacimiento fue blanco favorito de los piratas. En 1720 una gran inundación arrasó con la ciudad y obligó a sus habitantes a desplazarse a otro espacio urbano. La ciudad elegida fue Lambayeque que se convierte así en un importante polo económico y político desde mediados del siglo XVIII hasta el XIX. He ahí la razón por la cual Lambayeque muestra una arquitectura civil y religiosa de primer orden.
Mostrar más

266 Lee mas

Por decisión o necesidad. La jefatura femenina en los hogares de México virreinal

Por decisión o necesidad. La jefatura femenina en los hogares de México virreinal

Sin embargo, la distinción administrativa de españoles e indios se mantuvo invariable a lo largo de trescientos años, no sólo como categoría social de vencedores y vencidos, sino mediante la fórmula que se vigilaba cuidadosamente del pago de tributo. Para localizar a quienes eran cabeza de familia considerados como indígenas era preciso buscar a los sujetos tributarios, que continuamente cambiaban de domicilio y de trabajo, precisamente en busca de las ventajas que alcanzarían en cuanto lograran desaparecer de las listas de pago. Si es difícil encontrarlos a ellos, hasta hoy no he podido localizar a las pocas mujeres que proba- blemente fueron tributarias y jefas de familia. Ciertamente la tradición comunitaria de los indios residentes en sus propios pueblos propiciaba la acogida de mujeres solas en los hoga- res de sus parientes. En cambio, siempre poco numerosas pero presentes en algunos barrios de las ciudades, podemos encontrarlas registradas en los padrones parroquiales, junto a las jefas españolas y de las calidades que hoy consideramos intermedias. Esos padrones, por lo general incompletos y deficientes, difícilmente pueden dar datos ciertos, pero sirven para mostrar tendencias y señalar formas de vida y costumbres familiares y laborales. Claro está que primero es preciso definir las calidades a las que me refiero y los espacios habitados por familias de todas las calidades, cuando tan sólo los párrocos tenían un conocimiento aproxi- mado de sus feligreses. Pese a los intentos del gobierno virreinal, desde mediados del siglo XVIII (1749), de organizar la ciudad de México dividiéndola en cuarteles, conforme a un criterio estrictamente laico, la división que los vecinos de la capital tenían muy presente era la de las parroquias. Originalmente fueron asignadas en forma separada y exclusiva a españoles las de la traza y a los indios las de la periferia, si bien las de españoles incluían a todos los mestizos. Pero muy pronto, ya a mediados del siglo XVI, indios, españoles y mestizos vivían indistintamente dentro y fuera de la traza. A partir de 1772, se prescindió de la calidad como determinante de la parroquia correspondiente a los diversos feligreses, que debieron recibir los sacramentos en el templo próximo a su residencia, para lo cual se definieron los límites de cada una. De modo que ya fuera por iniciativa eclesiástica o civil, los padrones, seculares o parroquiales, de la segunda mitad del siglo XVIII, son los que proporcionan información de los grupos domésticos.
Mostrar más

20 Lee mas

¿Se plantearon en el Perú virreinal los grandes problemas culturales?

¿Se plantearon en el Perú virreinal los grandes problemas culturales?

El problema, cuyas bases fundamentales estamos plan­ teando, corresponde a este grupo de elementos. Porque el renacimiento es cuestión de cultura. Deberíamos reservar el anális[r]

19 Lee mas

Los usos del pasado en la corte virreinal de Nápoles (1666-1672)

Los usos del pasado en la corte virreinal de Nápoles (1666-1672)

evitar que se rompiera. Además, debemos tener en cuenta que la regencia de Mariana de Austria no había dejado a la familia de Pedro Antonio al mar- gen del gobierno de la monarquía, a diferencia de lo que había sucedido con otros Grandes de la época, y ello podía ser un motivo de mayor iden- tificación del virrey con la reina gobernadora. Mientras Pedro Antonio se ha- llaba en Nápoles, su hermano Pascual de Aragón (1626-1677) había sido nombrado Arzobispo de Toledo y, como tal, miembro de la Junta de Gobier- no que debía asistir a la regencia de Mariana durante la minoría de edad de Carlos II. Con todo, no podemos olvidar que el conflicto por el proceso de investidura no fue percibido en Nápoles sólo como un ataque a la re- gencia de Mariana, sino también a la autoridad virreinal, pues el emisario apostólico que pretendía enviar el Papa iba a gobernar el reino en sustitu- ción del virrey. También en este aspecto Pedro Antonio de Aragón se mos- tró eficiente, con una iniciativa inédita: la decoración de un espacio público, la fachada del hospital de San Pedro y San Genaro, con su propio busto, debajo del retrato de Carlos II niño. Pedro Antonio habría mostrado a Ma- riana de Austria en el palacio como tutora de los derechos de su hijo y a sí mismo como su valedor (figura 2).
Mostrar más

22 Lee mas

Comerciantes en Río de la Plata pre-virreinal . El caso de Domingo de Basavilbaso

Comerciantes en Río de la Plata pre-virreinal . El caso de Domingo de Basavilbaso

un paso por España concluyó estudios de derecho en Lima y se incorporó en 1790 a elenco de letrados registrados en la Real Audiencia porteña. José Bruno de Azcuénaga, de 22 años cuando muere su padre, era oicial en la marina de guerra española. Vicente de Azcuénaga tenía un último hijo varón (Vicente), de 13 años al momento de su muerte, que fue enviado a España por Gaspar de Santa Coloma, designado como curador de los menores, poco después de la muerte de su padre para ser iniciado en la carrera de las armas (muere en 1795 o comienzos de 1796 siendo capitán). Miguel, el que había sido el elegido por su padre para sucederle, lo desilusionó en vida y tras su muerte debió presentar querella contra Santa Coloma por asuntos relacionados con la sucesión de su padre, que Santa Coloma tardaba en liquidar y recuperar así el control de la casa. En 1795 se casa con su prima hermana Justa Ruina Basabilbaso, única heredera de Manuel, fallecido en 1794. Por su parte, Santa Coloma sólo tuvo un hijo, nacido en 1792, que llegó a la edad adulta (Francisco de Asís Martín) que aparentemente no se dedicó a los negocios, sobrevivió como pudo a la revolución y, según informaciones que no pude veriicar, llegó a ser juez de paz.
Mostrar más

35 Lee mas

Show all 9775 documents...