PDF superior El valor de la democracia en Demóstenes

El valor de la democracia en Demóstenes

El valor de la democracia en Demóstenes

Los discursos demosténicos, amén del mal de Casandra que los afectaba y que los volvía proféticos de las intenciones últimas de Filipo, suponen una delimitación de cómo debe funcionar la democracia, y de cómo ésta, a través de la búsqueda interesada de una posición de fuerza por parte de la polis para salvaguardar su seguridad ante una amenaza exterior, puede volverse un mo- delo efectivo capaz de estabilizar el estado de guerra y amenaza permanente que rige las relaciones entre estados. Para demostrar que esto es así, compro- baremos cómo el análisis de las causas de la posición hegemónica de Filipo, que Demóstenes establecía impelido por las consecuencias negativas que so- breentendía traería dicha posición, lo lleva a proponer una reforma estructural de la democracia ateniense y una política exterior que escondía, bajo el ropaje de «justicia» con el que disfrazaba el interés defensivo de Atenas, el supuesto básico de que la expansión de la democracia (entendida como la configura- ción de una liga compuesta sólo por democracias con Atenas a la cabeza) era el único remedio para volver estable el beligerante marco internacional y garantizar una mínima salvaguardia para la libertad y la justicia.
Mostrar más

7 Lee mas

Democracia deliberativa: una apuesta por el valor epistémico de la deliberación pública

Democracia deliberativa: una apuesta por el valor epistémico de la deliberación pública

Sin miedo a equivocarnos podemos afirmar que el valor epistémico de la parti- cipación democrática resulta consustancial a la propuesta de la democracia delibe- rativa. Como hemos dicho, esta teoría de la democracia se caracteriza por su oposi- ción al modo de participación estratégica de los ciudadanos orientado a la imposi- ción de preferencias e intereses personales frente al resto. Ésta ha sido una concep- ción desarrollada por los defensores de la concepción elitista de la democracia, cuyo principal exponente fue Schumpeter. Para este autor, los ciudadanos basan su acción política en la elección de aquella alternativa política que mejor satisfaga sus prefe- rencias personales, ya que son incapaces de poder perseguir y determinar una voluntad general, ante la limitación de su conocimiento (Schumpeter 1984, p. 333). Frente a ello, los autores de la democracia deliberativa proponen un ideal de parti- cipación política basado en el intercambio de razones a favor o en contra de distin- tas propuestas. Se trata así de convencer a los demás mediante la argumentación racional, de tal forma que salga vencedora la propuesta respaldada por “el mejor argumento”. Por el contrario, en el modelo agregativo de Schumpeter, no se preten- de convencer a los demás, sino obtener el respaldo de una mayoría de votos para imponer una determinada posición sobre la minoría. De ahí que el modelo agrega- tivo acepte como legítimo el recurso al regateo de intereses o incluso a la coacción, la amenaza o la demagogia, pues de lo que se trata es de captar un voto mayorita- rio, y no el convencimiento racional, a diferencia de lo propuesto desde la democra- cia deliberativa.
Mostrar más

19 Lee mas

El Valor de la Democracia, sus Valores, y sus Principios

El Valor de la Democracia, sus Valores, y sus Principios

La igualdad jurídica y política de todos los ciudadanos es el segundo valor fundamental de la democracia moderna. Este valor no significa que se cancelen todas las diferencias o incluso desigualdades de corte económico, social, cultural o físico, sino que ninguna de tales diferencias o desigualdades puede legitimar el dominio de unos seres humanos sobre otros y, por ende, la preeminencia política de los primeros sobre los segundos. Por eso, es un principio básico de los procedimientos democráticos que cada ciudadano tenga derecho a un voto y sólo a un voto, y que ningún voto valga más que los demás. De esta manera, en el momento de emitir los sufragios desaparecen las diferencias intelectuales, físicas o socioeconómicas, y cada votante tiene exactamente el mismo peso en los
Mostrar más

10 Lee mas

El archivo como instrumento de democracia y participación: percepción que tienen los docentes acerca del concepto y valor de los archivos

El archivo como instrumento de democracia y participación: percepción que tienen los docentes acerca del concepto y valor de los archivos

En primera instancia, en el marco teórico se exponen algunos conceptos básicos sobre el archivo y su contexto social en Colombia: archivo y democracia; archivo y participación social; y conceptualización de la percepción y su representación social. Así mismo, se contextualizan algunos temas como imaginario del archivo y su valor en la educación, el rol del docente investigador en la sociedad de la información y la relación entre los archivos y el quehacer profesional del docente investigador universitario. En segundo lugar, se presentan el análisis y los resultados de la encuesta “Percepción que tienen los docentes investigadores pertenecientes a grupos de investigación categoría ‘A’, inscritos en Colciencias en la ciudad de Bogotá acerca del concepto y valor de los archivos”, en donde se presenta la información procesada en la investigación, cuyo contexto es el concepto, el conocimiento, la experiencia y el valor.
Mostrar más

34 Lee mas

Salud y democracia en Brasil. Valor público y capital institucional en el sistema único de salud

Salud y democracia en Brasil. Valor público y capital institucional en el sistema único de salud

RESUMEN El proceso de la Reforma Sanitaria en Brasil fue parte de las luchas de la socie- dad por instaurar un régimen y un Estado democráticos en el país, en el último cuarto del siglo XX. Bajo la consigna del derecho universal a la salud como inherente a la ciudadanía y como deber del Estado, se ha generado una profunda transformación de la política de salud. Esa transformación se hizo a través de tres procesos simultáneos, pero no siempre con- vergentes. Se trata de la constitucionalización, de la institucionalización y de la individuali- zación. El proceso de constitucionalización es relativo a las normas y leyes que aseguran el marco legal actual que garantiza el derecho universal a la salud; el proceso de instituciona- lización trata de la creación de un nuevo modelo de pacto federativo, descentralizado y con participación de la sociedad en todos los niveles de la política, generando instancias de con- certación y co-gestión; el proceso de individualización trata de la constitución de los sujetos y actores políticos en esa arena. El artículo hace un balance del SUS (Sistema Único de Salud), que ha sido considerado la política mas original de la democracia brasileña, al eva- luar los avances y contradicciones que se presentan en la dinámica diferencial de cada uno de los procesos, considerando las diferencias entre valor público y capital institucional públi- co en el enfrentamiento de la pobreza y de la exclusión.
Mostrar más

11 Lee mas

O valor da democracia na literatura infantil

O valor da democracia na literatura infantil

Ao longo deste estudo, centrámo-nos nalguns textos de literatura infantil do es- critor português António Torrado, onde se plasma bem o seu pensamento político e ideo- lógico. É de assinalar que alguns dos seus textos mais antigos foram redigidos na época da Revolução de 25 de abril de 1974, um período bastante conturbado para o país, onde a democracia ainda não estava consolidada. Aliás Blockeel (2001) assinala que a evolução e a renovação na literatura infantil portuguesa, registada após a Revolução dos Cravos, tardaram ainda cerca de cinco anos. Segundo esta autora, os primeiros anos a seguir à Revolução foram tempos caóticos, que se refletiram também nas narrativas para crian- ças, as quais possuíam um valor literário reduzido, visto que as preocupações eram mais de teor ideológico. Assim, a maioria destas narrativas desapareceu do mercado editorial atualmente.
Mostrar más

12 Lee mas

Algunas consideraciones sobre el valor y su relación con la democracia y otros fetiches capitalistas

Algunas consideraciones sobre el valor y su relación con la democracia y otros fetiches capitalistas

Para poder vender mercancías distintas a su fuerza de trabajo, necesitaría poseer ins- trumentos de producción, materias primas, etc., algo reservado únicamente a unos pocos en la sociedad capitalista. Entonces, puesto que en ella los seres humanos quedan alienados del producto de su trabajo, pierden de vista las cantidades de trabajo concreto y hasta la propia concreción de trabajo que incorporan a las distintas mercancías y que los precios enmascaran. Tienden a concebir, por eso, al salario, al beneficio y a la renta como partes de la riqueza que producen el trabajo, el capital y la propiedad del suelo (o bienes inmuebles) respectivamente. Esta “fórmula trinitaria” de la alienación, implícita en la cosificación de las relaciones sociales capitalistas, hace que el valor de la fuerza de trabajo quede convertido a los ojos de la sociedad en “valor del trabajo”, y por tanto, parezca que el salario pague este último, es decir, que el salario sea el cambio adecuado al trabajo realizado. La alienación inherente a este modo de producción está directamente vinculada, pues, a la enajenación que padecen los seres humanos respecto de los medios de producción, de su propia actividad y de su vida genérica, que se tiene que individualizar para sobrevivir como mera mercancía (“fuerza de trabajo”), o como elemento sustentador de esa mercancía (esto último conlleva para las personas su gene- rización, o bien su etnificación, racificación… y en definitiva, su exogenización de los procesos productivos, como trabajo impago o semipago sostenedor de los mismos). Estas condiciones elementales de alienación-enajenación hacen posible el arraigo y la propagación de los fetiches de la igualdad, la libertad y la democracia capitalistas en la esfera de la circulación de las mercancías. Es en ella, además, donde los individuos son
Mostrar más

14 Lee mas

La democracia y el valor político de la tolerancia

La democracia y el valor político de la tolerancia

A diferencia de Moss, pero con Carter, no creo que por tener valor constitutivo algo tenga valor intrínseco. x podría tener valor en cuanto parte de y sin que en sí x fuese valioso. Podría ser valorable sólo como medio pero no en sí. Para pasar del valor constitutivo al intrínseco falta algo: las dos condiciones de la constitución mencionadas arriba. Si x es una parte esencial de y, entonces compone a y en virtud de lo que x es en sí. De otro modo la necesidad de tener a x como parte sería una casualidad meta- física. Una parte no esencial a puede componer a y en una situación posible y no en otra. No es por lo que a es que es parte de y, sino por relaciones accidentales. Luego, ¿por qué habría a de ser valorado intrínsecamente? En segundo lugar, supóngase que x es una parte esencial de y por ser parte de z. Entonces, aunque es parte de y por sí mismo, su contribución a y está mediada. Incluso si z tiene valor en sí por tener valor constitutivo a causa de componer algo con valor intrínseco como y, no se sigue que x deba tenerlo también. A menos que uno asuma transitividad, lo que no parece evidente. Después de todo, si la democracia tiene valor en sí y, supongamos, la tole- rancia la constituye, teniendo valor constitutivo y eo ipso intrínseco, ¿por qué lo que constituye a la tolerancia, como el componente de objeción, tendría que “heredar” el valor intrínseco? Es muy plausible que objetar no tenga valor en sí, aunque sea parte esencial de un régimen democrático. La, por ponerlo así, distancia mereológica puede afectar la “transferencia” de valor. Si se cumplen esas dos condiciones, y x constituye a la democracia en cuanto forma igualitaria de administración del poder político, entonces por sí mismo x compone directamente aquello por lo que la democracia es valiosa en sí. Entonces cuando valoramos a la democracia estamos valorando (en parte) directamente a x en sí mismo. Luego, x tiene valor en sí.
Mostrar más

19 Lee mas

La democracia: ¿un valor universal?

La democracia: ¿un valor universal?

(7) Creo que el conflicto árabe-israelí juega una función importante para frenar los cambios, y que los dirigentes árabes entendieron que le pueden <vender> la amenaza islamista a los dirigentes occidentales. Hoy, frente a la aspiración de la sociedad a tener más democracia, la mejor manera de evitar la democratización es decir que con ella los islamistas van a llegar al poder. Por esta razón sostienen que deben mantener las dictaduras. Y los occidentales cayeron en esta trampa, sin ver que están preparando la llegada al poder de los islamistas, pero en las peores condiciones. Se puede tomar el caso de Egipto porque es central para Estados Unidos; en Washington hay pánico de lo que pueda pasar, en caso de que los islamistas lleguen al poder. Pero nadie puede controlar por adelantado lo que puede suceder después; esto se vio claramente durante la guerra del golfo . Brieger, Pedro: Guerrra Santa o Lucha Política? Entrevistas y debate sobre el Islam Entrevista a Alain Grash, Ed. Biblos, Bs. As., Argentina, 1996, p. 144.
Mostrar más

13 Lee mas

Amartya Sen - El Valor de La Democracia

Amartya Sen - El Valor de La Democracia

servidos bajo la protección que un gobierno auto- ritario les podría brindar? La segunda línea de ataque se concentra en las dudas histórico-culturales respecto a la defensa de la democracia para gente que no la practica, y que sin embargo la conoce. La adhesión a la idea de democracia como regla general para todos, ya sea impuesta a través de organismos nacionales o in- ternacionales o gracias a la labor de los activistas de derechos humanos, se ve frecuentemente com- batida sobre la base de que envuelve una imposi- ción de los valores y prácticas de Occidente en sociedades no occidentales. El argumento va mucho más allá del reconocimiento de que la democracia es una práctica predominantemente occidental en el mundo contemporáneo, como ciertamente lo es. El problema parte de la suposición de que la demo- cracia es una idea cuyas raíces pueden encontrar- se única y exclusivamente en el pensamiento oc- cidental, vinculado únicamente a Europa durante mucho tiempo.
Mostrar más

122 Lee mas

El significado político de las segundas Cámaras: el Senado en España ¿un valor para la democracia

El significado político de las segundas Cámaras: el Senado en España ¿un valor para la democracia

BIGLINO CAMPOS, Paloma, “El Senado Cámara de conexión entre las Comunidades Autónomas y la Unión Europea”, en RUBIO LLORENTE, Francisco y ÁLVAREZ JUNCO, José (Edits.), El Informe del Co[r]

22 Lee mas

Demóstenes - SOBRE LA PAZ Περί της Ειρήνης

Demóstenes - SOBRE LA PAZ Περί της Ειρήνης

9 Esas dos advertencias que os hice yo dan testimonio del valor de mis pasados discursos y fueron expuestas por mí con exactitud y ecuanimidad, en conformidad con los hechos. En tercer lugar, varones atenienses —y una vez diga solamente esto, hablaré ya sobre lo que he venido a exponer—, 10 cuando regresamos los embajadores después de haber recibido los juramentos relativos a la paz, y entonces algunos prometían que Tespias y Platea 5 serían reconstruidas y que Filipo, en cuanto ganase el dominio, salvaría a los focidios y que desmembraría la ciudad de Tebas y que Oropo sería vuestra y que se daría Eubea a cambio de Anfípolis y otras esperanzas y embustes similares, arrastrados por los cuales vosotros abandonasteis a los focidios 6 contra vuestros intereses, contra la justicia y contra el honor, resultará claro que yo ni tomé parte en ninguno de esos engaños ni guardé silencio ante ellos, sino que os advertí, como sé que os acordáis, que de eso ni tenía conocimientos ni esperanzas y que opinaba que quien tales propósitos exponía decía bagatelas.
Mostrar más

10 Lee mas

Demóstenes - OLÍNTICAS (Discursos Olintiacos) Ολυνθιακοί Λόγοι

Demóstenes - OLÍNTICAS (Discursos Olintiacos) Ολυνθιακοί Λόγοι

OLINTIACO PRIMERO ARGUMENTO DE LIBANIO 1 Olinto era una ciudad de Tracia; de linaje griego eran sus habitantes, procedentes de Calcis, en Eubea; Calcis era colonia de los atenienses. Muchas y famosas fueron las guerras de Olinto. Pues luchó contra los atenienses en tiempos antiguos, cuando éstos eran los gobernadores de Grecia, y luego con los lacedemonios; con el tiempo alcanzó gran poder e impuso su autoridad sobre las ciudades congéneres, pues en Tracia había mucha población de estirpe calcídica. 2 Con Filipo, rey de los macedonios, hicieron los olintios una alianza; y luchando en colaboración con él contra los atenienses al principio (después de haber recibido del Macedonio Antemunte, ciudad que se disputaron macedonios y olintios, y Potidea, que, en posesión de los atenienses, fue reducida por Filipo y entregada a los olintios), luego empezaron a sospechar del rey, al ver que su engrandecimiento era rápido y considerable, pero sus planes no eran de fiar. Esperando, pues, a que se ausentara, enviaron embajadores a los atenienses y disolvieron la guerra que contra ellos habían emprendido, cosa que hacían burlando los acuerdos convenidos con Filipo; pues habían acordado que lucharían en común contra los atenienses y que si decidían otra cosa, en común lo pactarían. 3 Y Filipo, que hacía tiempo que necesitaba un pretexto para atacarlos, echó mano de ése, y llevó la guerra contra ellos por haber trasgredido los acuerdos y haber concertado amistad con sus propios enemigos. Ellos, entonces, enviaron embajadores a Atenas en petición de ayuda; a éstos les apoya Demóstenes con su discurso, exhortando a sus conciudadanos a socorrer a los olintios. Y afirma que la salvación de Olinto es la seguridad de Atenas; pues si los olintios se salvan, Filipo nunca llegará al Ática; antes bien, los atenienses tendrán la posibilidad de enviar una flota contra Macedonia y allí hacer la guerra; pero si esta ciudad cayera en manos de Filipo, queda expedito para el rey el camino para atacar Atenas. Y añade que ni Filipo es tan difícil enemigo como se le ha supuesto, infundiendo así valor a los atenienses para atacarle.
Mostrar más

58 Lee mas

Las fronteras de la política. La vida política amenazada según Isócrates y Demóstenes

Las fronteras de la política. La vida política amenazada según Isócrates y Demóstenes

El Panatenaico (XII), escrito al final de su vida, no contradice las ideas anteriores. Isócrates sigue siendo muy proateniense y, aparentemente pro- demócrata, ya que afirma incluso que los aliados atenienses del siglo V pertenecían a la confederación marítima liderada por Atenas para defender sus democracias y libertad, y no correr el riesgo de verse establecer oligar- quías o decarquías (68). Esta interpretación, a pesar de las diferencias de óptica con el Panegírico, y dadas las coincidencias con el Sobre la Paz, apuntan a una cierta continuidad de pensamiento 18 . En el primero de los discursos mencionados ensalzaba la hegemonía ateniense y justificaba el comportamiento de Atenas, en el segundo se manifestaba contrario a la arche por considerarla causante de los males del sistema político interno, en el último, diferencia la democracia de los antepasados de la que sigue al establecimiento del dominio del mar (114-5), calificando la primera como aristocrática (131) por rechazar el sorteo. Los antepasados establecieron un gobierno de leyes, pocas, claras, justas y adecuadas para el uso del pueblo gobernado (141) 19 . No cabe duda de que Isócrates no concibe la existencia de una polis de súbditos: el pueblo ha de establecer a los magistrados y controlarlos como haría el más feliz de los tiranos (147) para, en conse- cuencia, ser soberano y no esclavo. Es evidente que dentro de la dinámica conservadora de cierta corriente intelectual de la época, Isócrates tiende a idealizar y desfigurar el pasado confundiendo las figuras mítica de Teseo e histórica de Solón como los auténticos creadores del poder del pueblo, por lo que ve en Pisístrato al culpable de un paréntesis en dicho gobierno.
Mostrar más

23 Lee mas

Demóstenes - Ὑπὲρ Τῆς Ῥοδίων Ἐλευθερίας. Por La Libertad de Los Rodios

Demóstenes - Ὑπὲρ Τῆς Ῥοδίων Ἐλευθερίας. Por La Libertad de Los Rodios

19 Me admiro de que, cuando los quiotas están siendo gobernados por una oligarquía, lo mismo que los mitileneos, y ahora los rodios, y, casi podría decir, todas las gentes, están siendo inducidos a ese tipo de esclavitud, nadie de entre vosotros considere que nuestra constitución peligra igualmente, ni estime que, si todas las ciudades llegan a organizarse en una coalición oligárquica, no han de permitir vuestra democracia. En efecto, saben que ningún otro, salvo vosotros, restablecerá una vez más a los gobiernos en su situación de libertad; así que la fuente de donde esperan que les venga algún mal, es la que van a querer eliminar. 20 De modo que a todos los demás dañadores hay que consi- derarles enemigos de los que han sufrido el daño; en cambio, a los que disuelven las constituciones libres y las transforman en oligarquías, os exhorto a que los tengáis por enemigos comunes de todos los que aspiran a la libertad. 21 Luego, también es justo, varones atenienses, que vosotros mismos, que os regís por la democracia, dejéis ver que con relación a los pueblos que sufren desventuras tenéis los mismos sentimientos que esperaríais que los demás tuviesen para con vosotros si alguna vez, lo que ojalá no ocurra, os sucediera algo similar. Pues efectivamente, si alguien está dispuesto a decir que los rodios padecen su justo castigo, no es ésta la ocasión propicia para regocijarse en ello; porque es menester que los afortunados se muestren siempre dispuestos a tener en cuenta en sus deliberaciones lo más beneficioso para los desafortunados, dado que el futuro es incierto para todos los hombres.
Mostrar más

12 Lee mas

Iconografía literaria y plástica de tres oradores: Demóstenes, Foción y Démades

Iconografía literaria y plástica de tres oradores: Demóstenes, Foción y Démades

De su oratoria, Plutarco admira la concisión, que le permitía ofrecer mucho significado con muy pocas palabras, y la compara con la moneda, cuyo mérito es tener el mayor valor en el menor volumen posible. Lo sitúa por encima de todos los oradores contemporáneos, incluido Demóstenes, quien solía decir al ver a Foción dirigirse a la tribuna: “Aquí está el hacha de mis discursos” 9 .

7 Lee mas

¿Qué democracia tenemos?, ¿Qué democracia queremos?

¿Qué democracia tenemos?, ¿Qué democracia queremos?

Pero, ¿de que democracia directa hablamos?. No creo que sea necesario insistir en los problemas que genera una concepción de democracia directa de tipo referendario, basada en la instantaneidad de la toma de decisiones, sin mediaciones deliberativas ni institucionales. Hace ya años, un magistrado de la Corte Constitucional italiana, Gustavo Zagrebelsky, ponía de relieve la falta de adecuación entre los presupuestos deliberativos de la democracia y la precipitación no exenta de demagogia que rodean los referéndums instantáneos, y para ello utilizaba el ejemplo bíblico de la elección directa y popular que decidió entre Barrabás y Jesucristo. La extensa literatura sobre democracia deliberativa, nos muestra la importancia extrema que los procesos deliberativos y participativos tienen en una concepción plena de lo que es una democracia liberal. Siguiendo a Jürgen Habermas, se afirma que las decisiones en democracia se cargan de valor y significación, más sobre la base de la transformación que sigue a la deliberación, que sobre la simple agregación de preferencias. Por lo tanto, toda incorporación de las TIC a los procesos de toma de decisiones públicas, debería tener en cuenta ese profundo carácter deliberativo de la democracia. De no ser así, podría ocurrir que esas decisiones pudieran ser notablemente inconsistentes entre si, o bien que estuvieran demasiado afectadas por situaciones emocionales coyunturales. Por tanto, deberíamos dirigirnos hacia perspectivas en las que fuera posible o imaginable, utilizar los
Mostrar más

18 Lee mas

Demóstenes en España

Demóstenes en España

P. Juan Núñez lo cita también, aunque equivocadamente, para la pronun- ciación del diptongo «DX?», que no parece fuera la «littera canina» que Demóstenes pronunciaba defectuosamente, sino la «rho» 11 . F. de Vergara también recomendará estudiar a Demóstenes, al que además citará para ilus- trar el valor de ciertas construcciones sintácticas (adjetivo+infinitivo, demostrativo con artículo, sustantivos verbales en -WHYRQ, HLM+imperfecto de indicativo). Ya señalamos también que en 1524 Francisco de Vergara publi- ca en Alcalá, dentro de una selección de textos escolares, las Olintíacas, que pasan por ser los primeros textos demosténicos en griego editados en nues- tro país. Hacia 1535 Juan de Valdés escribe su Diálogo de la lengua, en el que hay abudantes referencias a los autores clásicos, precisamente casi los mis- mos de la antología de Francisco de Vergara, que probablemente consultó Valdés. Un lugar destacado lo ocupa Demóstenes: «Valdés.- Porque Luciano, de los autores griegos en que yo he leído, es el que más se allega al hablar ordinario, os daré dél los exemplos. Marcio.- Más lo quisiera de
Mostrar más

36 Lee mas

35-Demóstenes

35-Demóstenes

También en la senda de los estudios estilométricos con la vista puesta en los problemas de autenticidad, aunque con mayor consideración del léxico, están los trabajos de Hernández Muñoz (1988 y 1993), con su distinción entre "hápax absoluto" (un término documentado en un solo autor dentro de toda la literatura griega conservada) y "hápax relativo" (un término documentado sólo en una obra de ese autor dentro de todas las obras a él atribuidas). Su pretensión es la de encontrar criterios objetivos para dirimir las cuestiones de autenticidad, lejos, por tanto, de los apriorísticos y subjetivos tan frecuentes al tratar este tipo de problemas, como ya señalara M. Fernández Galiano (1985). Una vez establecido el índice de "hápax relativos" cada 1000 palabras, Hernández Muñoz divide los discursos políticos en tres grupos: obras con seguridad auténticas, con el índice más bajo (entre 2-4 cada 1000 palabras); grupo con ningún discurso seguramente auténtico, con el índice mayor (entre 13-16), y el grupo más heterogéneo, donde encontramos obras genuinas, dudosas y claramente apócrifas, con un índice intermedio (entre 4-8). A un grupo de "hápax absolutos", los compuestos con preposición no documentados fuera de Demóstenes, dedica otro trabajo Hernández Muñoz (1997): son en total 44 "hápax", en su mayoría dentro de los discursos privados y con valor jurídico, en los que abundan las preposiciones prós- y syn-, traducción a nivel lingüístico de un modo de pensar eminentemente sociativo, y los compuestos dobles (con 2 preposiciones), testimonio de su gran capacidad de precisión y, a la vez, de economía lingüística.
Mostrar más

49 Lee mas

Nota crítica a Demóstenes 19.94

Nota crítica a Demóstenes 19.94

En primer lugar, no es raro en la literatura grecolatina el uso con valor metafórico, como el que tenemos en nuestro pasaje, de estas referencias a las carreras con antorchas. El hecho de ser un deporte de equipo (y, como deporte de equipo que era, se trataba de una actividad deportiva relativamente excepcional en la antigua Grecia, donde el deporte, al menos el de competición, consistía principalmente en pruebas individuales), y ser, además, una práctica deportivo-religiosa muy popular, favoreció su uso metafórico bien como paradigma de la transmisión de un valor (la vida, el conocimiento, la virtud) de generación en generación, bien como símbolo de la solidaridad, de lo que puede conseguirse mediante la colaboración de todos, aunque se tratase, como en nuestro caso, de colaborar en un esfuerzo solidario para destruir Atenas. Este uso igurado se encuentra quizá ya en Heráclito, 8 y con certeza aparece
Mostrar más

11 Lee mas

Show all 10000 documents...