PDF superior HISTORIA DE LA LOCURA en la época clásica I

HISTORIA DE LA LOCURA en la época clásica I

HISTORIA DE LA LOCURA en la época clásica I

Pese al placer tranquilizador que puedan encontrar los historiadores de la medicina en reconocer en el gran libro del internamiento el rostro familiar, y para ellos eterno, de las psicosis alucinantes, de las deficiencias intelectuales y de las evoluciones orgánicas o de los estados paranoicos, no es posible repartir sobre una superficie nosográfica coherente las fórmulas en nombre de las cuales se ha encerrado a los insensatos. De hecho, las fórmulas de internamiento no presagian nuestras enfermedades; revelan una experiencia de la locura que nuestros análisis patológicos pueden atravesar, pero sin poder, jamás, comprender en su totalidad. Al acaso, he aquí algunos internados por "desorden del espíritu" de los que puede encontrarse mención en los registros: "alegador empedernido", "el hombre más pleitista", "hombre muy malvado y tramposo", "hombre que pasa noches y días aturdiendo a las otras personas con sus canciones y profiriendo las blasfemias más horribles", "calumniador", "gran mentiroso", "espíritu inquieto, depresivo y turbio". Es inútil preguntar si se trata de enfermos y hasta qué punto. Dejemos al psiquiatra el trabajo de reconocer que el "turbio" es un paranoico o de diagnosticar una neurosis obsesiva en este "espíritu desarreglado que se hace una devoción a su modo". Lo que está designado en esas fórmulas no son enfermedades, sino formas de locura percibidas como el caso extremo de defectos. Como si, en el internamiento, la sensibilidad a la locura no fuera autónoma, sino ligada a cierto orden moral en que sólo aparece como perturbación. Si se leen todas esas menciones, colocadas ante el nombre de insensato, se tiene la impresión de encontrarse aún en el mundo de Brant o de Erasmo, mundo en que la locura dirige toda una ronda de defectos, la danza insensata de las vidas inmorales. Y, sin embargo, la experiencia es distinta. En 1704 es internado en Saint-Lazare cierto abad Bargedé; tiene 70 años y ha sido encerrado para "ser tratado como los otros insensatos"; "su principal ocupación era prestar dinero con gran interés, y medrar con las usuras más odiosas y más denigrantes para el honor del sacerdocio y de la Iglesia. Fue imposible convencerlo de que se arrepintiera de sus excesos y de que creyera que la usura es un pecado. Él considera un honor ser avaro". 354 Ha sido
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Historia de la locura en la época clásicaI

Historia de la locura en la época clásicaI

alucinaciones bajo el sol de la locura, siempre delirios en los discursos de la sinrazón, y que se encuentran las mismas angustias en todos esos corazones sin reposo. Es que la medicina mental recibe así. las primeras cauciones de su eternidad; y si llegara a tener remordimientos se tranquilizaría, sin duda, al reconocer que el objeto de su búsqueda estaba allí, que la aguardaba a través del tiempo. Y luego, para aquel mismo que llegara a inquietarse del sentido del internamiento y de la manera en que se ha podido inscribir en las instituciones de la medicina, ¿no es reconfortante pensar que, de todos modos, eran locos los que se encerraba, y que en esta oscura práctica se ocultaba ya aquello que para nosotros toma la figura de una justicia médica inmanente? A los insensatos que se internaba, casi no faltaba más que el nombre de enfermos mentales y el estatuto médico que se atribuía a los más visibles, a los mejor reconocidos entre ellos. Procediendo a semejante análisis se adquiere sin esfuerzo una buena conciencia en lo que concierne, por una parte, a la justicia de la historia y, por la otra, a la eternidad de la medicina. La medicina se verifica por una práctica premédica; y la historia queda justificada por una especie de instinto social, espontáneo, infalible y puro. Basta con añadir a esos postulados una confianza estable en el progreso, para sólo tener que trazar el oscuro camino que va del internamiento —diagnóstico silencioso dado por una medicina que aún no ha logrado formularse— hasta la hospitalización, cuyas primeras formas en el siglo XVIII prefiguran ya el progreso, e indican simbólicamente el término de éste. Pero la desgracia ha querido que las cosas sean más complicadas; y, de manera general, que la historia de la locura no pueda, en caso alguno, servir de justificación, y como ciencia de apoyo, a la patología de las enfermedades mentales. La locura, en el devenir de su realidad histórica, hace posible en un momento dado un conocimiento de la alienación en un estilo de positividad que la cierne como enfermedad mental; pero no es este conocimiento el que forma la verdad de esta historia y la anima secretamente desde su origen. Y si, durante un tiempo, hemos podido creer que esta historia terminaba allí, ello ocurrió por no haber reconocido que la locura, como dominio de experiencia, nunca se agotaba en el conocimiento médico o para-médico que podía tenerse de ella. Y
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Historia de la locura en la época clásica II

Historia de la locura en la época clásica II

El retorno a lo inmediato es la terapéutica por excelencia, puesto que es el absoluto rechazo de la terapéutica; cura en la medida en que es olvido de todos los cuidados. Es en la pasividad del hombre con respecto a sí mismo, y en el silencio que impone a su arte y a sus artificios, donde la naturaleza despliega una actividad que es exactamente lo recíproco del renunciamiento. Pues si la vemos de más cerca, esa pasividad del hombre es actividad real; cuando el hombre se confía al medicamento, escapa de la ley del trabajo que la misma naturaleza le impone; se hunde en el mundo del artificio y de la contranatura, en un mundo del que forma parte la locura, la cual es una de sus manifestaciones; es olvidando la enfermedad, y tomando nuevamente su lugar dentro de la actividad de los seres naturales, como el hombre llega a curarse, por medio de una aparente pasividad que no es, en el fondo, sino una industriosa fidelidad, Bernardino de Saint-Pierre explica de la manera siguiente cómo se libró de un "mal extraño", el cual, "como a Edipo, le hacía ver dos soles". La medicina le había ofrecido su auxilio y le había enseñado que "su mal radicaba en los nervios". En vano se aplicó los medicamentos más apreciados; se dio cuenta, en breve, de que los mismos médicos morían por causa de sus remedios: "Es a Jean-Jacques Rousseau a quien debo el haber recuperado la salud. Yo había leído, en sus escritos inmortales, entre otras verdades naturales, que el hombre está hecho para trabajar, no para meditar. Hasta entonces había ejercitado mi alma y dejado en reposo mi cuerpo; cambié de régimen; ejercité el cuerpo y di reposo al alma. Renuncié a la mayor parte de los libros; puse los ojos sobre las obras de la naturaleza, que hablaban a mis sentidos con un lenguaje que ni el tiempo ni las naciones pueden alterar. Mi historia y mis periódicos fueron las hierbas del campo y de las praderas; no eran ya mis pensamientos los que en forma penosa se dirigían a ella, como ocurre dentro del sistema de los hombres, sino que eran sus pensamientos los que venían a mí bajo mil formas agradables." cccxliv
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HISTORIA DE LA LOCURA en la época clásica II

HISTORIA DE LA LOCURA en la época clásica II

A pesar de las formulaciones propuestas por algunos discípulos de Rousseau, ese retorno a lo inmediato no es absoluto ni sencillo. Sucede que la locura, aunque sea provocada, alimentada por todo aquello que hay de más artificial dentro de la sociedad, aparece, en sus formas violentas, como la expresión salvaje de los deseos humanos más primitivos. La locura en la época clásica proviene, como lo hemos visto, de las amenazas de la bestialidad dominada por la depredación y el instinto homicida. Confiar la locura a la naturaleza sería abandonarla, a través de un trastrocamiento incontrolable, a esa rabia de la contranatura. La curación de la locura supone, pues, un regreso a lo que es inmediato no para el deseo, sino para la imaginación; es un retorno que expulsa de la vida del hombre y de sus placeres todo aquello que es irreal, artificial e imaginario. Las terapéuticas que parten de la inmersión reflexiva en lo inmediato suponen secretamente la mediación de una sabiduría, que divide a la naturaleza, y que coloca de un lado lo que es propio de la violencia, y del otro lo que es propio de la verdad. Es la misma diferencia que existe entre el salvaje y el labrador. "Los salvajes... viven más bien la existencia de un animal carnicero que la de un ser razonable"; la vida del labrador, al contrario, "es más feliz, en realidad, que la del hombre de mundo". Del lado del salvaje, el deseo inmediato, sin disciplina, sin constreñimiento, sin moralidad real; del lado del labrador, el placer sin mediación, es decir, sin solicitaciones vanas, sin excitación ni realización imaginaria. Lo que en la naturaleza y sus virtudes inmediatas cura la locura es el placer, un placer que por un lado hace vano el deseo, que ni siquiera necesita reprimirlo, puesto que ofrece al hombre, por adelantado, una satisfacción plena, y por el otro lado hace irrisoria a la imaginación, puesto que aporta espontáneamente la feliz presencia de la realidad. "Los placeres participan del orden eterno de las cosas; existen invariablemente; para formarlos, son precisas ciertas condiciones...; estas condiciones no son arbitrarias; la naturaleza las ha trazado; la imaginación no puede crearlas y el hombre más apasionado por los placeres no podrá aumentar los suyos sino renunciando a todos aquellos que no llevan la huella
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Un monográfico de la revista : La Locura. Arte & Literatura

Un monográfico de la revista : La Locura. Arte & Literatura

Cuántas veces Juan Ramón Jiménez dejó pistas en sus versos del amor, de la vida, de la cordura y de la locura, antes de que lo hicieran los jovencitos del 27, algunos lo martirizaban; pero esto es otra historia, como es otra historia la que cuenta el poeta de Moguer en “Arias tristes”: “Y esta noche que sufro y que pienso/libertar de esta carne a mi alma,/ me he quedado mirando a la luna/ a través de las finas acacias”. Por favor, golfillos del 27, no molestéis a Juan Ramón que le debéis mucho. Más de lo que creéis. Como son otras historias, pero con compases afines, las de Friedrich Hölderlin y Baudelaire, o las de Ruben Darío, ebrio, buscando a la Princesa Paca, o la de Flora Alejandra Pizarnik. ¿Se acuerdan de esos versos de la gran poeta argentina? Aquellos que dicen: “Insiste en tu abrazo,/redobla tu furia,/ crea un espacio de injurias/entre yo y el espejo,/ crea un canto de leprosa/ entre yo y la que me creo”.
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1.2. Marco filosófico - TEMA 4: SANTO TOMÁS

1.2. Marco filosófico - TEMA 4: SANTO TOMÁS

Aunque se formulen de diferente manera, las preguntas 3ª y 4ª son idénticas: explicar un problema (Conocimiento, Dios, Ser humano, Ética, Sociedad) en un autor de una época determinada. La pregunta debe presentar la época del autor, corriente filosófica a la que pertenece y anunciar desde el principio el problema que se va a abordar.

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1.3 Punto de partida del pensamiento de Descartes - TEMA 5: DESCARTES

1.3 Punto de partida del pensamiento de Descartes - TEMA 5: DESCARTES

Aunque se formulen de diferente manera, las preguntas 3ª y 4ª son idénticas: explicar un problema (Conocimiento, Dios, Ser humano, Ética, Sociedad) en un autor de una época determinada. La pregunta debe presentar la época del autor, corriente filosófica a la que pertenece y anunciar desde el principio el problema que se va a abordar.

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1.2. Marco filosófico - TEMA 6: HUME

1.2. Marco filosófico - TEMA 6: HUME

- La tolerancia religiosa y la libertad en la investigación propició el desarrollo de las ciencias experimentales con una figura como Newton que culminó la revolución científica iniciada en el Renacimiento. La obra de Newton será un modelo para Hume quien intentará hacer una filosofía moral al estilo de la filosofía natural de aquel. Es la época de las Academias científicas

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1.2. Marco filosófico - TEMA 7: KANT

1.2. Marco filosófico - TEMA 7: KANT

Puesto que la ciencia es un conjunto de juicios (diferenciar entre juicios analíticos y sintéticos a priori y a posteriori ) puede decirse que la condición de posibilidad de[r]

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1. INTRODUCCIÓN PARA PREPARAR LA VISIÓN GLOBAL O TEMA 1.1. Marco histórico - TEMA 8: ROUSSEAU

1. INTRODUCCIÓN PARA PREPARAR LA VISIÓN GLOBAL O TEMA 1.1. Marco histórico - TEMA 8: ROUSSEAU

5 Aunque se formulen de diferente manera, las preguntas 3ª y 4ª son idénticas: explicar un problema (Conocimiento, Dios, Ser humano, Ética, Sociedad) en un autor de una época determinada. La pregunta debe presentar la época del autor, corriente filosófica a la que pertenece y anunciar desde el principio el problema que se va a abordar.

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Gonzalez Leandri tres momentos históricos

Gonzalez Leandri tres momentos históricos

A través de un discurso envolvente y mezclado, muy propio de los higienistas de la época, las cartas de Coni combinaban descripción de artefactos, instituciones y asociaciones, sugerencias y consejos. El señalamiento de emulaciones posibles dejaba entrever al mismo tiempo la tensión provocada por el permanente afán comparativo. Desfilaban alrededor de las veintiún cartas incubadoras para bebés, estufas de desinfección, libros para la instrucción de las madres, información so- bre las «maternidades artificiales», asociaciones filantrópicas y protectoras de cie- gos y sordomudos, los avatares, polémicas y competencias del suero antidiftérico, reglamentos y ordenanzas de todo tipo, en especial vinculadas al saneamiento urbano y ambiental. Resalta la descripción de congresos internacionales y exposi- ciones, sobre todo el de Budapest, por las presentaciones de Löffer (Greifswald) y Roux (París) sobre el suero antidiftérico, la exposición internacional y colonial de Lyon, el «consenso» alcanzado entre partidarios de Koch y Pettenkofer en el congreso de higienistas alemanes, y los congresos internacionales de protección de la Infancia en Florencia y de Higiene y Demografía de Madrid 56 . También
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1. INTRODUCCIÓN PARA PREPARAR LA VISIÓN GLOBAL O TEMA 1.1. Marco histórico - TEMA 9: MARX

1. INTRODUCCIÓN PARA PREPARAR LA VISIÓN GLOBAL O TEMA 1.1. Marco histórico - TEMA 9: MARX

Aunque se formulen de diferente manera, las preguntas 3ª y 4ª son idénticas: explicar un problema (Conocimiento, Dios, Ser humano, Ética, Sociedad) en un autor de una época determinada. La pregunta debe presentar la época del autor, corriente filosófica a la que pertenece y anunciar desde el principio el problema que se va a abordar.

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1.2. Marco filosófico - TEMA 10: NIETZSCHE

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Esta convicción de la ciencia que sitúa la Verdad por encima de todo está relacionada con la voluntad de muerte que ha estado presente en la cultura occidental desde el origen de la f[r]

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1. INTRODUCCIÓN PARA PREPARAR LA VISIÓN GLOBAL O TEMA 1.1. Marco histórico - TEMA 11:WITTGENSTEIN

1. INTRODUCCIÓN PARA PREPARAR LA VISIÓN GLOBAL O TEMA 1.1. Marco histórico - TEMA 11:WITTGENSTEIN

- El optimismo por el avance de la democracia y la paz en toda Europa deja paso a una época de crisis e inseguridad en los primeros años del siglo XX. Tras la primera guerra mundial (1914-1918), durante la que Wittgenstein se alista en la artillería austríaca, Europa pierde la hegemonía política y económica. Con la revolución rusa de 1917, se proclama el primer estado socialista

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1. INTRODUCCIÓN PARA PREPARAR LA VISIÓN GLOBAL O TEMA 1.1. Marco histórico - TEMA 12: ORTEGA Y GASSET

1. INTRODUCCIÓN PARA PREPARAR LA VISIÓN GLOBAL O TEMA 1.1. Marco histórico - TEMA 12: ORTEGA Y GASSET

− El hombre desde que nace va absorbiendo las ideas de su tiempo. Pero al hablar de “nuestro tiempo” hay que tener en cuenta que, aunque todos seamos contemporáneos, no todos somos coetáneos. Sólo se coincide con los coetáneos. El conjunto de los que son coetáneos en un círculo de actual convivencia es una generación. El concepto de generación no implica, pues, primariamente más que estas dos notas: tener la misma edad y tener algún contacto vital. En el “hoy” coexisten distintas generaciones. Ortega propone el método de las generaciones como forma de estudiar la historia ya que permite ver esa vida colectiva
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Cueto Birn Syllabus

Cueto Birn Syllabus

Para responder a las inquietudes relacionadas directamente a Ia ensenanza de Ia historia de Ia salud pública, hicimos una revision de syllabus que han sido utilizado para cursos cie hist[r]

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1.1. Marco histórico - TEMA 2: ARISTÓTELES

1.1. Marco histórico - TEMA 2: ARISTÓTELES

Aunque se formulen de diferente manera, las preguntas 3ª y 4ª son idénticas: explicar un problema (Conocimiento, Dios, Ser humano, Ética, Sociedad) en un autor de una época determinada. La pregunta debe presentar la época del autor, corriente filosófica a la que pertenece y anunciar desde el principio el problema que se va a abordar. Vamos a empezar a practicar con Aristóteles elaborando la respuesta a las siguientes cuestiones:

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VISIÓN GLOBAL O TEMA SOBRE EL PENSAMIENTO DE SAN AGUSTÍN

VISIÓN GLOBAL O TEMA SOBRE EL PENSAMIENTO DE SAN AGUSTÍN

Luego utilizó sus conocimientos filosóficos para desarrollar y elaborar el pensamiento y la doctrina cristiana que supone una nueva concepción del mundo como CREACIÓN de [r]

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Unidad II 2da Parte de Cercano Oriente y

Unidad II 2da Parte de Cercano Oriente y

 Darío I decidió organizar el imperio de manera eficiente. Lo dividió en 20 unidades menores, llamadas satrapias. Éstas eran verdaderas unidades culturales y económicas que facilitaban las tareas de organización de la defensa y la recaudación tributaria. Cada una de ellas a cargo de un satrapa elegido de la familia imperial y designado por el Gran Rey, era un verdadero rey en su territorio. Para controlar posibles sublevaciones nombró un grupo de inspectores reales que visitaban las satrapias, donde verificaban la correcta administración y obediencia al Gran Rey.
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Dieta y salud en época Clásica

Dieta y salud en época Clásica

Los médicos y científicos de la época trabajan con las categorías disponi- bles a la hora de clasificar los alimentos; piénsese que no se disponía de cono- cimientos y categorías similares a las utilizadas en nuestra época, tales como vitaminas, proteínas, hidratos de carbonos, encimas, oligoelementos, etc… Su marco operacional se basaba en las propiedades que ellos podían apreciar y valorar en los alimentos y las asociaciones y observaciones realizadas por el transcurrir del tiempo; así se habla de alimentos flatulentos, astringentes, diuréticos, purgantes, fuertes, débiles, cálidos, fríos, secos, húmedos, densos, ligeros, nutritivos, etc…, categorías que como se aprecia se basan en el cono- cimiento por pares de opuestos presente en los investigadores jonios y, sobre todo, entre los pitagóricos.
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