PDF superior Historia Natural de Plinio El Viejo

Historia Natural de Plinio El Viejo

Historia Natural de Plinio El Viejo

Publicación Plinio aparentemente publicó los primeros diez libros por su propia cuenta en 77, y se ocupó de revisar y ampliar el resto durante los dos años restantes de su vida. Su trabajo fue probablemente publicado con escasa o ninguna revisión por su sobrino, Plinio el Joven, quien treinta años después, en la historia de un delfín doméstico y en la descripción de las islas flotantes del lago de Vadimonio (VIII 20, IX 33), parece olvidar que ambas se encuentran en la obra de su tío (II 209, IX 26). El Joven describe la Naturalis historia como una Naturae historia, y la caracteriza como un "trabajo erudito y lleno de materia, y tan variado como la naturaleza misma".
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El libro 1 de la "Historia Natural" de Plinio El Viejo, ¿Texto o paratexto?

El libro 1 de la "Historia Natural" de Plinio El Viejo, ¿Texto o paratexto?

Plinio juega con la tensión entre ambos extremos: por una parte desea crear una obra que sea la imagen del mundo pero debe favorecer su legibilidad y por eso nos proporciona la guía de los suma- rios. En esta cuestión Doody (2001) insiste en que a pesar de la declaración explícita de Plinio sobre la posibilidad de la consulta puntual, son las intervenciones «editoriales» —la alteración del lugar de colocación de los índices, la adición de títulos de capítulos, la elaboración de índices nuevos— las que han favorecido ya desde época muy antigua la lectura fragmentada de la Historia Natural, cuya lógica sin embargo sólo puede entenderse gracias a una lectura completa y lineal. Sin embargo, sería muy improbable que Plinio sólo pensara en este tipo de lectura: la obra es muy extensa y a veces tediosa; nuestra opinión es que el autor —tal y como sus propias palabras de la carta explican— no descuida ninguna modalidad de lectura, ni lineal ni fragmentada.
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La flora hispana en Estrabón, Plinio el Viejo y otros autores clásicos: recursos vegetales silvestres

La flora hispana en Estrabón, Plinio el Viejo y otros autores clásicos: recursos vegetales silvestres

Para lo cual, se ha empleado a los clásicos Estrabón y Plinio el Viejo, así como los libros dedicados a Iberia e Hispania en sus obras, Geografía e Historia Natural respectivamente, lo q[r]

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El mundo bárbaro en Plinio el Viejo

El mundo bárbaro en Plinio el Viejo

pueden ver problemas de otra índole, como las relaciones entre barbarie y civilización en Estudio de la Historia de Arnold J. Toynbee. Nuestro primer capítulo, concentraría la concepción general del mundo romano, explicando la visión que presenta nuestro autor principal, Plinio el Viejo, desarrollando el tema de la centralidad frente a la periferia para entender el contraste que existe entre lo bárbaro y lo civilizado. Luego tanto en el segundo capítulo como en el tercero, veremos el Mundo al este y al norte de Roma, describiendo a los pueblos del oriente cercano, y luego a los pueblos germanos, analizando cuales son sus principales características y su forma de relación con el Imperio. En el cuarto capítulo, se trata sobre el Mundo de la Periferia. Este capítulo pretende hablar sobre los pueblos que se encuentran más allá del límite del mundo conocido, y buscar descubrir relaciones o factores comunes que den un sentido parecido dada su ubicación geográfica. Finalizando, el último capítulo, trata sobre el concepto de barbarie viendo que lo diferencia del civilizado, descifrando a través de Plinio el Viejo, de qué depende la categorización de bárbaro para cada pueblo. Siguiendo una contraposición entre el sentido de barbarie de los pueblos del norte y los del este, viendo de qué manera afectan o se relacionan con el Imperio.
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"Foederatos Tarracenses": sobre una comunidad de la Tarraconense en los listados de la "Naturalis Historia" de Plinio el Viejo

"Foederatos Tarracenses": sobre una comunidad de la Tarraconense en los listados de la "Naturalis Historia" de Plinio el Viejo

el distrito jurídico de Caesar Augusta (Zaragoza) 3 de acuerdo con la descripción del mismo realizada, en la década de los setenta del siglo I d.C., por Plinio el Viejo. 4 La mención foederatos Tarracenses, intercalada –acaso no casualmente por tratarse de un estatuto diferente al de las comunidades extranjeras– entre la alusión, en dicha descripción, a las comunidades de privilegio y a las estipendiarias –estas últimas, para la época de la composición de la Naturalis Historia, seguramente ya municipios flavios 5 – se convierte en especialmente singular en el panorama de los estatutos ju- rídicos de las ciudades de la Tarraconense una vez que, excepción hecha de Ebusus 6 y de la civitas Bocchoritana 7 –analizadas en los listados plinianos en el marco de las insulae 8 – Tarraca sería la única civitas foederata de la mayor provincia de las Hispanias, estatuto que tampoco abundó en la Baetica donde sólo Malaca y Epora, 9 además de la antigua Gades –sobre la que volveremos–, lo disfrutaron.
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Plinio el Viejo en la España del siglo XVI: Francisco López de Villalobos y Hernán Núñez de Guzmán (El Pinciano)

Plinio el Viejo en la España del siglo XVI: Francisco López de Villalobos y Hernán Núñez de Guzmán (El Pinciano)

encontraba en un momento muy boyante, el texto de la Historia Natural ―plagado de tecnicismos– requería una atención especial (no incidiremos aquí de nuevo en la cantidad de pasajes y términos que han suscitado y aún hoy suscitan dudas de interpretación). Villalobos nos recuerda en varios puntos de su obra que la propuesta para la misma se la hizo don Alonso de Fonseca (v. 3.3.2, pp. 87-97), con la razón de que ya había habido otros que “con la ingente y muy preciosa abundancia de ejemplares intentaron desde hace tiempo curar a Plinio”. En este punto vienen a nuestra mente estudiosos que se ocuparon del texto en diferentes modos, como Hermolao Bárbaro, Beato Renano o Nicolás Peroto, si bien todo ello habría sido en vano. Plinio quedaba, según las palabras de Francisco de Villalobos, como un autor críptico, con lagunas, añadidos posteriores e intentos de remiendos que no habían hecho sino dejar el texto como algo aún más inextricable. De ahí la propuesta del arzobispo, y de ahí también el original planteamiento de Villalobos, que aborda lo que podría llamarse un comentario “global” del texto, al abarcar tanto explicaciones sobre términos poco comunes (o que en su momento plantearan problema para los potenciales lectores), aclaraciones puramente sintácticas (por qué tal elemento está en ablativo, a qué hace referencia este otro pronombre anafórico…) y exposiciones del contenido mismo, recurriendo a conocimientos propios sobre
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Nec aquarum natura miraculis cessat. Losa caminos de África en la historia natural de Plinio.

Nec aquarum natura miraculis cessat. Losa caminos de África en la historia natural de Plinio.

Lejos de designar nuevos enclaves geográficos, la descripción de las maravillas del agua revela la existencia de un espacio a medio camino entre la tradición literaria y la tradición oral. La nueva realidad expresa la ambivalencia del espacio e impone un proceso continuo de interpretación al que se contrapone la continua presencia humana, que experimenta y a veces busca los beneficios o inconvenientes de los distintos fenómenos paradoxográficos. La descripción de las aguas se añade a la visión tradicional de los geógrafos grecolatinos, proponiendo además la visión de la nave como símbolo de una transformación personal que se opera en diferentes niveles de realidad; aunque prevalece la observación científica, Plinio no duda en reconocer la representación del agua como elemento simbólico: a contrario de lo que ocurre en ciertos pasajes de la Historia Natural, la fuente o el río dejan de convertirse en referentes antropológicos y generan un principio de inestabilidad en el que las aguas se perciben como elemento de continua transformación. Esta idea de transformación estaba ya en la base del pensamiento estoico, según el cual las aguas del río pueden compararse con el paso del tiempo: Ποταμός τίς ἐστι τῶν γινομένων καὶ ῥεῦμα βίαιον ὁ αἰών· ἅμα τε γὰρ ὤφθη ἕκαστον, καὶ παρενήνεκται καὶ ἄλλο παραφέρεται, τὸ δὲ ἐνεχθήσεται. 838
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Plinio El Viejo - Historia Natural

Plinio El Viejo - Historia Natural

a insistir sobre este punto. Señalemos solamente a título de ejemplo el examen particularmente agudo hecho por Z e h n a c k e r , 1979 de «la historia de la moneda romana» expuesta en NH XXX: Plinio se equivoca al hacer remontar la acuñación en bronce a Servio Tulio, cuando hay acuerdo en datarla en el 289 a. C. solamente. La fecha que da, 269 a. C.* para la acuñación en plata es exacta, pero comete el error grave — y de grandes consecuencias en la historia de la numismática— de asimilar esta primera emisión de plata al sistema del denario de 10 ases, con sus fracciones quina­ rio y sestercio. Fecha equivocadamente en la primera guerra púnica la devaluación que tuvo lugar cuando la segunda. Es «enigmático» en su descripción de las manipulaciones mo­ netarias del tribuno Livio Druso etc.,. Hay bastantes otros puntos oscuros o falsas interpretaciones que reprocharle. Y, sin embargo, había en Roma archivos monetarios muy bien cuidados, en el templo de Juno Moneta. ¿Por qué Plinio no los ha consultado? H. Zehnacker emite la hipótesis, muy plausible, de que se desanimó ante lo amplio y minucioso de la investigación, sin proporción con las 3 o 4 páginas que ocupa «la historia de la moneda» en la NH. Ha recurrido, pues, como tantas veces hace, a alguna obra de vulgariza­ ción sobre la cuestión. Es sabido que esta manera de proce­ der expone a muchas equivocaciones. Difícilmente se puede hablar aquí de una falta de discernimiento; se trata más bien de errores provenientes de una íuente poco exacta.
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El «Dasípodo» y la liebre: problemas que plantea la traducción de nombres de animales en la obra de Plinio el viejo

El «Dasípodo» y la liebre: problemas que plantea la traducción de nombres de animales en la obra de Plinio el viejo

Parece claro que Plinio ignoraba que la liebre tenía dos nombres en griego: el δάσυπους es para él un término de significado desconocido y referente nebuloso, por lo cual, como no encu[r]

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Matemáticas, Cosmología y Humanismo en la España del siglo XVI. Los comentarios al segundo libro de la historia natural de Plinio de Jerónimo Muñoz

Matemáticas, Cosmología y Humanismo en la España del siglo XVI. Los comentarios al segundo libro de la historia natural de Plinio de Jerónimo Muñoz

de 1540-1550 los estudios de matemáticas incluían: aritméti- ca, geometria, perspectiva, música, astrología y cosmografia (astronomía y sus aplicaciones, y geografia), y este esquema [r]

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Una lista de autores literarios en Plinio el Viejo: Naturalis Historia VII 107-117

Una lista de autores literarios en Plinio el Viejo: Naturalis Historia VII 107-117

praesertim lacessitum? neque enim similis est condicio publicantium et nominatim tibi dicantium. tum possem dicere: 'Quid ista legis, Imperator? humili uulgo scripta sunt, agricolarum, opificum turbae, denique studiorum otiosis. quid te iudicem facis?. Plinio delimita claramente el tipo de público al que se dirige su obra. Se trata del hombre de la calle, del campesino o del artesano que sabe leer pero poco más, que oye nombres pero que no ha leído las obras, que sólo conoce algunos versos de Virgilio o ha oído hablar de algunos discursos de Cicerón. Para ellos la gloria es la prueba de la valía de un intelectual (igual que ocurre con determinados productos, como el autor apunta muchas veces a lo largo de su obra). Y Plinio no ha escrito su obra por afán de gloria personal, como vimos cuando lo comparamos con Salustio, sino en beneficio del im- perio romano y de su pueblo. La finalidad de Plinio no es artística sino esen- cialmente práctica, está al servicio de un proyecto más amplio.
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Cartas a Tácito sobre la muerte de Plinio el Viejo

Cartas a Tácito sobre la muerte de Plinio el Viejo

terribles predicciones las desdichas propias y las ajenas. Pero, ni entonces que ya conocíamos y esperábamos el peligro, nos resolvimos a marcharnos, hasta que tuviéramos nuevas de mi tío. No has de leer esto, en absoluto digno de una historia, para aprovecharlo en tus escritos. A ti, que lo pediste, te corresponde hacerte cargo, si ni apropiado te parece para una epístola. Adiós.

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Plinio El Viejo - Historia Natural - Libros Xii - Xvi

Plinio El Viejo - Historia Natural - Libros Xii - Xvi

por su tamaño, y también la escápula126, de grano arrugado, y la denominada rética en los Alpes Marítimos, diferente de la que se ha elogiado antes127, pues es pequeña, de ap[r]

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De Plinio y la historia natural en la Nueva España

De Plinio y la historia natural en la Nueva España

13 Buena parte del libro se refiere a cuestiones naturales, aunque no con la acuciosidad de Oviedo: Acosta se interesa más por reducir el continente a una nueva visión del mundo; por ell[r]

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Plinio y Columela en la "Historia literaria de España" de los Rodríguez Mohedano

Plinio y Columela en la "Historia literaria de España" de los Rodríguez Mohedano

nos cierto que el propio Columela se sirvió de las obras de otros autores, por lo que debemos ser prudentes y no dar siempre por sentado que Plinio copia a Co- lumela cuando coincide con él. En el caso concreto de la viticultura, el de Gades utiliza la obra de dos especialistas en la materia, Julio Ático y Julio Grecino, in- cluidos también por Plinio en su nómina de auctores. Y como no es raro que la NH utilice fuentes variadas, y a veces la misma que sigue Columela, su deuda particular con este puede resultar difícil de medir. Tomemos el último de los pa- sajes del libro XIV alegados, el parágrafo 22, donde se tratan los excesos en el beber. La mala costumbre de excitar la sed a base de calor, en los baños, así co- mo la de pasar la noche entregados al vino, ambas mencionadas por Plinio, ha- bían sido fustigadas ya por Columela en la RR (1, praef. 16), pero se leen asimis- mo en algunas cartas de Séneca a Lucilio (Epist. 51,6; 122,3 y 6), criticadas en términos muy semejantes. La segunda, además, incluye en Séneca (Epist. 122,3) una expresión atribuida al viejo Catón, tan admirado por Plinio como exemplum y auctor; y cabría seguramente espigar lugares de contenido similar en otras obras. Por tanto, en el caso de NH 14,22 resulta muy complicado deslindar una fuente o influencia principal; su moralismo, recurrente en la NH 10 , no era algo
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Naturalis historia de Plinio: concepción y terapéutica. A propósito de los cuidados de la mujer

Naturalis historia de Plinio: concepción y terapéutica. A propósito de los cuidados de la mujer

La fuente utilizada es la Historia Natural de Cayo Plinio Segundo, estructurado en 37 libros. A medicina se dedican el libro XXVI. Abundan los dedicados a terapéutica y far- macopea a partir de animales y plantas, esta- bleciendo el remedio a utilizar para facilitar la concepción, así como cada uno de los proble- mas en la menstruación, embarazo y parto en la mujer de la época romana

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Historia Natural de La Religión

Historia Natural de La Religión

ses tienen sus propias leyes*9. Los dioses tienen máximas de justicia propias. tan corruptos como el resto de la humanidad en cuestiones morales, y ciertamente más perversos y criminales que otros al tener más luces que ellos. Exceptuando a un selecto aunque muy reducido número, todos los demás cristianos, al igual que los paganos, serán condenados para siempre; el gran sacrificio ofrecido por ellos resultará inútil y sin efecto. Dios se regocijará por toda la eternidad con sus tormentos y blasfemias, y aunque con sólo un fiat puede cambiar sus corazones, permanecerán para siempre in- conversos y sin posibilidad de convertirse, porque Dios nunca dejará de estar enojado ni existirá la posibilidad de la reconciliación. Es verdad que todo esto hace odioso a Dios, le convierte en un ser cruel y vengativo, en un demonio impotente e iracundo más que en un padre de las almas, benéfico y todopoderoso. Sin embargo, todo esto es un miste­ rio. Existen razones secretas de su conducta que son impenetrables y aunque se muestra injusto y bárbaro, pese a ello debemos creer lo contrario, porque lo que entre nosotros es injusticia, crimen, crueldad y la malicia más abyecta, es en El justicia, clemencia y bondad soberanas». Por eso los librepensadores incrédulos, los cristianos judaizantes y los doctores fatalistas han distorsionado y deshonrado los misterios sublimes de nuestra santa fe. Por eso han confundido la naturaleza del bien y del mal, han transformado las pasiones más monstruosas en atributos divinos y sobrepasado a los paganos en blasfe­ mias al atribuir a la naturaleza eterna, como perfecciones, lo que entre los hombres cons­ tituye los más horrendos crímenes. Los paganos más toscos se contentaban con divinizar la lujuria, el incesto y el adulterio; pero los doctores que defienden la predestinación han divinizado la crueldad, la ira, la furia, la venganza y todos los vicios más siniestros». Véanse los principios filosóficos de la religión natural y revelada del caballero Ramsay, parte II p. 401 [Andrew Michael Ramsay, The Philosophical Principies of Natural and Revealed Religion, Unfolded in a Geometrical Order, 2 parts., Glasgow, 1748-1749].
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Historia Natural de La Enfermedad

Historia Natural de La Enfermedad

HISTORIA NATURAL DEL CONDILOMA ACUMINADO El condiloma acuminado es una enfermedad viral que afecta la piel, se caracteriza por el crecimiento de una verruga blanda en los genitales o en la región anal. En los adultos, el trastorno se considera una enfermedad de transmisión sexual (ETS), pero en niños el virus aparece o se transmite con o sin el contacto sexual Los condilomas acuminados son ocasionados por el virus de papiloma humano (VPH). El virus del papiloma ocasiona pequeños crecimientos (verrugas) sobre la piel y membranas mucosas. Los crecimientos generalmente se presentan en la región anal y genital, pero pueden aparecer condilomas sobre el pene, vulva, uretra, vagina, cuello del útero y alrededor del ano (perianal).
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Historia natural de la enfermedad

Historia natural de la enfermedad

a%ec ecua ua%a %ame ment nte e " " o( o(or ortu tuna name ment nte e e eit itan an%o %o qu que e si si+a +a a aan anza zan% n%o o " " se se com(lique$ ste niel corres(on%e el niel (ato+9nico %e la istoria natural %e com(lique$ ste niel corres(on%e el niel (ato+9nico %e la istoria natural %e la en*erme%a%$ m? as(irina (ara que no se (ro%uzca un rein*arto, ciru+ía la en*erme%a%$ m? as(irina (ara que no se (ro%uzca un rein*arto, ciru+ía (recoz %e una lesión (recancerosa muco antes %e que %e síntomas o eite la (recoz %e una lesión (recancerosa muco antes %e que %e síntomas o eite la metástasis :2;
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Historia Natural de La Neumonia

Historia Natural de La Neumonia

En ocasiones se puede presentar neumonías por bacterias anaeróbicas, en el caso de personas ocasiones se puede presentar neumonías por bacterias anaeróbicas, en el caso de personas que t[r]

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