PDF superior Marxismo y religión sin dogmas

Marxismo y religión sin dogmas

Marxismo y religión sin dogmas

Cuando la Iglesia utiliza la religión para aplastar la iniciativa política de las masas, a las que le ofrece el reino de ultratumba a cambio del sometimiento a un régimen despótico y explotador las engaña, las adormece. Es en este sentido que la religión puede convertirse en una especie de droga que degrada a los pueblos y los convierte en una masa de seres despersonificados y despreciables, que puede jugar el papel de «opio de los pueblos». Otra es la realidad cuando el teólogo asume la perspectiva de las masas populares y concibe la revolución, al decir de Camilo Torres, como la caridad eficaz, como una tarea cristiana y sacerdotal que tiene como fin el establecimiento de una sociedad fraterna y de justicia social, donde se institucionalice el amor al prójimo y no la lucha salvaje de todos contra todos.
Mostrar más

9 Lee mas

Religiones nonoteistas: Que nos separa y que nos une

Religiones nonoteistas: Que nos separa y que nos une

Cuando la religión se introduce en la vida civil, para imponer métodos y formas de gobierno basados en leyes y dogmas de origen moral y religioso, y consecuentemente, poco evolutivas, ya que están fundadas en textos escritos por inspiración divina hace algunos pocos miles de años y varios cientos, como por ejemplo son: La Torá para los judíos, El Antiguo y Nuevo Testamento para los cristianos y El Corán y la Sunna para los musulmanes; se da pie a la aparición de conflictos entre la moral religiosa y ética civil, no solo entre los ciudadanos de un mismo país, también entre las distintas corrientes religiosas dentro de una misma doctrina y entre doctrinas distintas.
Mostrar más

8 Lee mas

HACIA UNA MORAL SIN DOGMAS

HACIA UNA MORAL SIN DOGMAS

Los comentarios que todo le sugiere son interesantes y exactos; espiguemos algunos. “El espíritu puritano ha estado en actividad durante dos siglos, y marcha a darse conclusiones pacíficas, conciliadoras, obrando siempre el progreso sin romper en guerra con los hechos existentes, trabajándolos sin destruirlos violentamente como lo emprendió la filosofía nacida del catolicismo en el siglo XVIII, y que tampoco camino ha hecho”. “Concluyo de todo esto, mi buen amigo, en una cosa que hará pararse los pelos de horror a los buenos yankees, y es que marchan derecho a la unidad de creencias y que un día no muy remoto la Unión presentará al mundo un espectáculo de un pueblo devoto, sin forma religiosa aparente, filósofo sin abjurar al cristianismo, exactamente como los chinos han concluido por tener una religión sin culto, cuyo gran apóstol es Confucio, el moralista que con el auxilio de su razón dio con el axioma: “no hagas lo que no quieres que te hagan a ti mismo”, añadiéndole este sublime corolario: “y sacrifícate por la masa”. Si tal sucediera, y debe suceder, ¡cuán grande y fecundo habrá de ser para la humanidad el experimento hecho en aquella porción, que dará por resultado la dignificación del hombre por igualdad de derechos, la elevación moral por la desaparición de las sectas que hoy lo subdividen a aquel pueblo, enérgico por las facultades físicas y eminentemente civilizado por la apropiación a su existencia y bienestar de todos los progresos de la inteligencia humana! Norteamericano es el principio de la tolerancia religiosa; está inscrito en todas sus constituciones y ha pasado a axioma vulgar; en Norteamérica fue por primera vez pronunciada esta palabra que debía restañar la sangre que la humanidad ha derramado a torrentes, y viene destilando hasta nosotros desde los primeros tiempos del mundo”. Las diversas religiones cristianas que emigraron de Europa tenían dogmas e intolerancias, hábitos de persecución y de venganza; “unos más pronto
Mostrar más

80 Lee mas

Arquitectura contemporánea: primitivos de una compleja simplicidad

Arquitectura contemporánea: primitivos de una compleja simplicidad

De ahí que por más que se desee creer que “el marxismo enseña que el arte de esta sociedad será completamente distinto de cualquier otro arte preexistente, pues siendo arte y religión co[r]

9 Lee mas

Decadentismo, dandismo, imagen pública: De cómo y por qué Antonio de Hoyos y Vinent creó a Julito Calabrés

Decadentismo, dandismo, imagen pública: De cómo y por qué Antonio de Hoyos y Vinent creó a Julito Calabrés

El dandismo, religión sin dogmas pero con preceptos muy severos, supone, de esta forma, un ser jánico que oculta sus intimidades, quizás comunes al resto de la humanidad —y ya sabemos qu[r]

59 Lee mas

Aportes para reflexionar sobre el aborto

Aportes para reflexionar sobre el aborto

Una ley que prohíbe y penaliza el aborto no está fundada en los dogmas de la fe católica, sino en el orden moral objetivo, que todo ser humano (cualquiera que sea su religión) puede conocer por medio de la recta razón. Esto quedó claro en el post titulado “¿Por qué el aborto debe ser penalizado?”. La fe católica no interviene en ninguno de los cuatro pasos del argumento allí expuesto. Ese solidísimo argumento es de orden científico y filosófico, y está al alcance de la sola razón natural. Como hemos visto, la oposición a la legalización del aborto brota ante todo, no de dogmas religiosos, sino de verdades evidentes tales como las siguientes: el embrión humano es un ser humano desde su concepción; todo ser humano goza de la dignidad humana; no se debe matar a ningún ser humano inocente; el Estado debe defender los derechos humanos; etc. Todas estas verdades son compartibles por personas no católicas y de hecho son compartidas por muchas de ellas. Para reconocer la inmoralidad del aborto no es necesario profesar la fe católica, sino que basta reconocer la ley moral natural inscrita en la conciencia de cada hombre, uno de cuyos preceptos fundamentales es amar y respetar la vida humana.
Mostrar más

33 Lee mas

Un proyecto de ley absurdo

Un proyecto de ley absurdo

Apenas puede concebirse que una corporación, en que ¿omina el bando que se bautiza con el título de liberal y proclama a voz en cuello la libertad de pensar, quiera ejercer una tiranía tan odiosa sobre las inteligencias. E l liberalismo no puede sufrir que la religión imponga dogmas que voluntad acepta libremente, pero sí quiere imponer él mismo, por la fuerza, haciendo uso de la más terrible coacción , una doctrina antipática a la inmensa mayoría de la nación, infame para los que profesamos una fe religiosa, odiosa para todos los que no son ateos; una doctrina y unos autores que no están aceptados en ningún establecimiento de educación en, E uropa; Una doctrina que sólo ha tenido por sostenedores, entre los antiguos, a E picuro y Lucrecio, apellidados puercos por sus contemporáneos; entre los modernos a Hobbes, Helvecio, D'Holbach y algunos otros ateos y materialistas; una doctrina y unos autores que pu- dieron tener boga cuando el ateísmo y el materialismo eran planias epidémicas, pero de quienes hoy nadie hace caso; filósofos de segundo o de tercer orden que sólo tienen ad- miradores entre nuestros pobres incrédulos de América.
Mostrar más

4 Lee mas

El Budismo Zen en Japón

El Budismo Zen en Japón

Es el Budismo una de las religiones que mas influencia ha tenido en la historia de la humanidad al igual que el Cristianismo y el Islamismo, aunque a diferencia de estas, no maneja el concepto de un dios creador. En la esencia espiritual del Budismo no se refleja un dios personal. Producto de esto, algunas personas del Occidente han llegado a pensar que el Budismo no es una religión, ya que no predica creencias o dogmas acerca de la divinidad, sino que mas bien es una filosofía integral de la vida que tiene como objetivo la transformación positiva del individuo para alcanzar su potencial de iluminación.
Mostrar más

10 Lee mas

El marxismo inevitable

El marxismo inevitable

El marxismo, con Marx, es un acontecimiento que inaugura un proceso de ruptura en la forma del pensar en el que nosotros mismos, todos, estamos conflictivamente inmersos y que, por el momento, parece todavía lejos de su final. Inauguración de un proceso de ruptura que es tal porque en él se fusionan, reconfigurándose, otros acontecimientos: el planteamiento lockiano del individuo político, la idea del pacto social de Rousseau, la revolución copernicana de Kant, las utopías de los reformadores sociales y los descubrimientos de Adam Smith y de Ricardo en relación con los mecanismos de produc- ción de la riqueza. Todas estas vertientes se fusionan en la inaugu- ración de Marx, desigualmente y por momentos hasta con antagonis- mos internos, para plantear y replantear cuestiones de gran alcance: ¿qué es la socialidad?, ¿qué papel desempeñan en ella la transforma- ción de la naturaleza por la acción humana?, ¿cómo se integran las diversas instituciones, el Estado por ejemplo, en la estructura gene- ral de la socialidad?, ¿cuál es el estatuto de la acción humana como trabajo, como libertad y como goce? Parecería, de hecho, que si Marx siente una cierta fascinación por Hegel, es ante todo porque no le satisfacen las respuestas hegelianas a las preguntas que él le plantea. Diciéndolo, pues, en forma apretada, en primer lugar, el marxismo *Adolfo Sánchez Vázquez, Filosofía y economía en el joven Marx. (Los Manuscritos de 1844). México, Grijalbo, 1982.
Mostrar más

5 Lee mas

Sobre Estética y marxismo

Sobre Estética y marxismo

La reciente publicación de los dos tomos de Estética y marxismo, prepa- rados por uno de los más importantes investigadores en el terreno de la estética, Adolfo Sánchez Vázquez, y el hecho de que esta recopi- lación de textos sea un acontecimiento inusitado tanto en nuestro me- dio como en el ámbito internacional, nos ha obligado a someter un brevísimo cuestionario al autor de una obra tan ambiciosa.

7 Lee mas

La Filosofía del Marxismo

La Filosofía del Marxismo

elaborar una doctrina integral; no una doctrina que- explique sólo un fenómeno, no una doctrina que se limite a explicar la lucha de clases; por más que se diga que el marxismo no aspira[r]

8 Lee mas

La Filosofía del Marxismo

La Filosofía del Marxismo

Así como en Heráclito se habla de un fuego ab- soluto, principio y fin de todas las cosas, también hablábamos de una ley ábsoluta :el constante de- venir, el constante transformarse de l[r]

8 Lee mas

Sartre y el marxismo

Sartre y el marxismo

De lo que se trata para el existencialismo, plantea Sartre, es de ayudar al “marxismo” a salir de su maras- mo teórico, y de hacerlo introduciendo en él lo que el existencialismo puede hacer mejor que nadie: la explo- ración de la dimensión concreta, es decir, la singulari- dad de los acontecimientos, a través de las “instancias de mediación práctico-inert e s” que conectan a los indi- viduos con sus entidades colectivas y con la historia. Las condiciones objetivas determinan, sin duda, la rea- lización de todo acto humano, pero ese acto no es el producto de esas condiciones sino siempre el resultado de una decisión humana libre. El existencialismo puede enseñarle al “marxismo” que la dimensión de “lo vivi- do” en medio del cumplimiento o la frustración de un p royecto no es un subproducto del proceso histórico sino su verdadera substancia.
Mostrar más

5 Lee mas

Las explicaciones del marxismo

Las explicaciones del marxismo

tas analíticos se han preocupado por tres campos problemáticos: uno de carác- ter ético que gira en torno a la injusticia del capitalismo y la necesidad de una sociedad igualitaria; otro de carácter económico que cuestiona la teoría del valor y de la explotación capitalista; y uno más de carácter metodológico que reflexiona sobre la clase de explicaciones formuladas por Marx. Este último es el campo problemático que de- sarrolla Paulette Dieterlen en su libro Marxismo analítico: explicaciones fun- cionales e intenciones.

4 Lee mas

El marxismo periférico

El marxismo periférico

Pero vayamos ya a las lecciones materiales. Gandler reconstruye de modo minucioso la vasta obra teórica de Adolfo Sánchez Vázquez en sus diferentes periodos y en sus muchas facetas, de lo político a lo estético, aunque centrán- dose, razonablemente si se tienen en cuenta sus intereses principales, en su filosofía de la praxis. Dado el propósito del libro, la elección de un pensador como Sánchez Vázquez (nacido en Algeciras, España, en 1915, transterrándose en 1939 a México, como parte del exilio republicano) era, en cierto sentido, previsible y hasta inevitable: la obra de Sánchez Vázquez constituye en lengua castellana uno de los dos o tres intentos más logrados, más consistentes, de razonar un marxismo crítico y, aunque todavía su lúcida pluma seguramente nos propondrá nuevos desafíos, creo que los lineamientos más generales de su pensamiento ya están ahí, maduros, frente a nosotros. Diferente es el caso de Bolívar Echeverría (nacido en Riobamba, Ecuador, en 1941, y trabajando en México desde 1968) que, si bien posee una obra importante y considera- ble, conociéndolo, esperamos todavía de él desarrollos por completo inespe- rados y, es seguro, radicalmente trasgresores de todo lo que se entiende como filosofía marxista, e incluso, más en general, como teoría crítica: discursos en los que Marx seguirá encontrando ecos “raros” —en el sentido en que Rubén Darío daba a esta palabra— en Baudelaire, en Freud y en Bataille, pero tam- bién en sor Juana y, en general, en el ethos barroco que tanto le preocupa.
Mostrar más

6 Lee mas

Marxismo y retribución

Marxismo y retribución

Siendo esto así, los principios utilitaristas deben ser condenados por cualquier teoría moral de raigambre kantiana, ya que castigar a un hombre inocente, en términos kantian[r]

21 Lee mas

Marxismo y nacionalismo

Marxismo y nacionalismo

El crecimiento del modo de producción capitalista, a partir de 1860, lejos de engendrar el enfrentamiento entre dos clases sociales universalmente antagónicas, ha provocado la aparició[r]

7 Lee mas

Marxismo y Poder

Marxismo y Poder

Es en esa estela de pseudomarxistas en la que se inscriben las críticas de destacados filósofos de nuestro siglo XX, al marxismo in toto, críticas a un fantasma de marxismo, pero no al corpus sustancial del mismo. Por ejemplo, también la interesante teoría sobre el Poder desarrollada por Michel Foucault pierde mucha de su fuerza y presunta originalidad si caemos en la cuenta de que va dirigida también en contra de la reduccionista simplificación del análisis marxista de una Formación Social bajo el par de términos base/superestructura, y entendiendo el Poder –y sus diversas formas- como una instancia superestructural generada y/o adecuada a la base material. La base económica de una sociedad, bajo la caricatura determinista de los enemigos y vulgarizadores del marxismo, vendría a ser la causa y la astucia de un Poder correspondiente a la misma, correspondencia o adecuación que si se pierde –en virtud de su “relativa autonomía” frente a la base, genera un nuevo escenario de contradicción, cuya resolución política habrá de ser el origen de nuevas formas correspondientes a la base material. Llevaba toda la razón Foucault al creer que tales teorías del Poder son insostenibles. Lo que le objetaríamos es que se tratasen de teorías marxistas. El marxismo no vulgarizado (no naturalista o positivista como el de G. Bueno, p.e.) no vería problemático asumir la contribución de Foucault acerca del Poder como un conjunto históricamente cambiante de relaciones. Este conjunto enlaza términos y operaciones dentro de una formación social de tal modo que éstos cambian, así como el propio Sistema de Poder igualmente se transforma. El Poder es el sistema de relaciones, no es una sustancia. Y lo que Foucault subrayó es que en el Antiguo Régimen ese era un Poder discontinuo, ejercido de forma puntual y “lacunar” dentro de la sociedad. Las necesidades crecientes del capitalismo, y del nuevo estado burocrático- imperialista a él asociado, exigirán un Sistema de Poder continuo, constante, implacable, “pleno”. Para ello, resultaba de todo punto imprescindible transformar la Soberanía Absoluta del monarca, en sistemas –relacionales- de ejercicio del Poder, tecnologías de sometimiento, control y dominación de los individuos, y también de las poblaciones, los territorios, etc.
Mostrar más

8 Lee mas

1848: EL MANIFIESTO DE "SENECA FALLS" Alicia Miyares

1848: EL MANIFIESTO DE "SENECA FALLS" Alicia Miyares

En 1838 Sarah Grimké en sus "Cartas sobre la igualdad de los sexos y la situación de la mujer" escribía: "Me regocijo porque estoy convencida de que a los derechos de la mu[r]

16 Lee mas

Show all 10000 documents...