PDF superior Trastornos de personalidad en alcohólicos: un estudio con el IPDE

Trastornos de personalidad en alcohólicos: un estudio con el IPDE

Trastornos de personalidad en alcohólicos: un estudio con el IPDE

A pesar de las dificultades de este tipo de estudios, desde una perspectiva clínica es fundamental llegar a determinar el alcance de los trastornos de personalidad en los pacientes adictos. En primer lugar, existe cierta evidencia empírica de la influen- cia que los trastornos de personalidad tienen en el pronóstico terapéutico (Cangas y Olivencia, 2001; Nace, Davis y Gaspari, 1991). En segundo lugar, la comorbilidad de una adicción con los trastornos de personalidad aumenta considerablemente las dificultades en el manejo clínico de estos pacientes (Cangas y Olivencia, 2001; Pedrero y Segura, 2003). En tercer lugar, en el ámbito específico del alcoholismo, algunos estudios han encontrado una relación significativa entre la presencia de un trastorno de personalidad y el mayor riesgo de recaída o abandono (Fernández- Montalvo et al., 2004; Verheul, Van den Brink y Hartgers, 1998a). Por último, algu- nos autores apuntan la existencia de una eficacia terapéutica diferencial en función del tipo concreto de trastorno de personalidad presente (Poldrugo y Forti, 1988). Todo ello muestra la necesidad de evaluar cuidadosamente los trastornos de perso- nalidad y lo convierte en un reto importante, incluso para la adaptación de los trata- mientos de eficacia contrastada a las características específica de los pacientes.
Mostrar más

14 Lee mas

Trastornos de personalidad en alcohólicos : un estudio descriptivo

Trastornos de personalidad en alcohólicos : un estudio descriptivo

En el caso de las mujeres, la tasa global de trastornos de personalidad se sitúa en el 58,8% (10 pacientes) de la muestra. Los de mayor frecuencia son el obsesivo- compulsivo, que afec[r]

9 Lee mas

Comorbilidad del alcoholismo con los trastornos de personalidad

Comorbilidad del alcoholismo con los trastornos de personalidad

Desde esta perspectiva, el estudio de los trastornos de personalidad entre los pacientes alcohólicos ha suscitado un gran interés en los últimos años. No son ajenos a ello los resultados obtenidos en el tratamiento de los pacientes aquejados por una conducta adictiva. Si bien las tasas de éxito terapéutico han aumentado considerablemente en los últimos años, fruto probablemente de la mejora en los protocolos de intervención y de su mayor adecuación a este tipo de pacientes, hay un porcentaje significativo de adictos que no se benefician tanto de los tratamientos actuales. La influencia de los trastornos de personalidad y el desconocimiento de las pautas específicas de intervención en estos casos, contribuyen, en cierta medida, a ello (Fernández- Montalvo, Lorea, López-Goñi y Landa, 2003). Sin embargo, las diferentes investigaciones llevadas a cabo arrojan unos resultados heterogéneos, con una amplia variabilidad en la tasa de comorbilidad de los trastornos de personalidad con el alcoholismo.
Mostrar más

16 Lee mas

Adicción a la cocaína y trastornos de personalidad: un estudio con el MCMI-II

Adicción a la cocaína y trastornos de personalidad: un estudio con el MCMI-II

instrumento, y de su amplia utilización en el ámbito de las conductas adictivas, la utilización de autoinformes tiende a producir un sobrediagnóstico de trastornos de personalidad (cfr. Fernández-Montalvo y Echeburúa, 2006). Además, en el caso del MCMI no todos los estudios utilizan la misma tasa base como punto de corte. Parece necesario recurrir, en investigaciones futuras, a entrevistas clínicas específicas de los trastornos de personalidad -el IPDE (Loranger, 1995) o la SCID-II (First, Spitzer, Gibbon, Williams y Benjamin, 1994), por ejemplo-. Ello permitirá, tal y como ya se ha puesto de manifiesto en otras adicciones (cfr. Fernández-Montalvo y Echeburúa, 2004; Landa, Fernández-Montalvo, López-Goñi y Lorea, 2005) el diagnóstico más preciso de este grupo de trastornos y, como consecuencia, la reducción de la amplia variabilidad observada en los resultados de los diferentes estudios sobre los trastornos de personalidad en los adictos a la cocaína.
Mostrar más

8 Lee mas

Trastornos de personalidad en pacientes aquejados de anorexia y bulimia nerviosa : un estudio piloto

Trastornos de personalidad en pacientes aquejados de anorexia y bulimia nerviosa : un estudio piloto

El objetivo de este estudio-piloto es, por un lado, conocer la comorbilidad de las alteraciones de personalidad con la anorexia y la bulimia nerviosa y, por otro, comparar la comorbi[r]

7 Lee mas

Estudio de las consecuencias jurídicas del delito específicamente aplicables en supuestos de trastornos de la personalidad

Estudio de las consecuencias jurídicas del delito específicamente aplicables en supuestos de trastornos de la personalidad

En la actualidad, se plantea la duda en relación con cuál deba ser la reacción penal respecto de dichos sujetos; si aplicar únicamente penas atenuadas o si ejecutar la medida de internamiento hospitalario al amparo del art. 101CP, con abono del tiempo de permanencia en el mismo a efectos del cómputo de la pena, pues en los supuestos de psicopatía, la realidad jurisprudencial dada la tradición imperante en relación con los trastornos de la personalidad, es a aplicar la mera atenuante analógica o, a lo sumo, la semiimputabilidad, convirtiéndose en un rara avis la aplicación de la exención total 139 . Ante la carencia de toda eficacia de medida de seguridad de internamiento en hospital psiquiátrico para dichos sujetos; SIERRA LÓPEZ 140 , sugiere no aplicar en el marco de la eximente incompleta medida de seguridad alguna a los mismos y proceder a ejecutar únicamente la pena atenuada. En suma, se trata, en relación con los psicópatas, de una absoluta preferencia de culpabilidad del sujeto, frente a su posible peligrosidad. Asimismo, la autora aprecia un aspecto de la peligrosidad del sujeto en la gravedad del injusto del hecho, dando entrada a dicha supuesta mayor gravedad en la determinación de la pena por la vía del art. 68 CP, los jueces o tribunales impondrán la pena inferior en uno o dos grados a la señalada por la ley, atendidos el número y la entidad de los requisitos que falten o concurran, y las circunstancias personales de su autor, sin perjuicio de la aplicación del artículo 66 CP, pudiendo utilizar cualquier otro criterio que estimen pertinente razonándolo en la sentencia. Esta interpretación permite ajustar la pena aplicable en los casos de eximente incompleta de anomalía o alteración psíquica en virtud de psicopatía, a la peligrosidad del sujeto o a circunstancias como el grado de conmoción o alarma social.
Mostrar más

68 Lee mas

Relacin de los mecanismos de defensa y los trastornos de la personalidad

Relacin de los mecanismos de defensa y los trastornos de la personalidad

En las demás dimensiones, las defensas juegan un papel menor. Sólo dos dimensiones, una del grupo B (altera- ciones de la identidad-inestabilidad emocional) y una del grupo C (necesidad excesiva de apoyo) mostraron tener mayor peso por parte de algunos mecanismos defensivos. El peso de los mecanismos de defensa en las dimensio- nes de los trastornos de la personalidad es relativamente bajo y varía considerablemente entre cada dimensión. Esto hace necesario que se realicen más estudios acerca de la relación entre las defensas y la personalidad. Al contar con mayor evidencia empírica podría seleccionarse adecuada - mente el tipo de abordaje terapéutico a emplear en cada caso (psicoterapia psicodinámica de apoyo, psicoterapia expresiva psicodinámica u otro enfoque).
Mostrar más

9 Lee mas

CLASIFICACIÓN DE LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD SEGÚN KERNBERG

CLASIFICACIÓN DE LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD SEGÚN KERNBERG

Trastornos de personalidad en estructura limítrofe inferior: Incluye el trastorno de personalidad limítrofe (en sentido estricto), esquizoide, esquizotípico, paranoico, hipomaniaco, hipocondríaco, narcisismo maligno y antisocial. Estos trastornos se caracterizan por la difusión de identidad, no se ha logrado la constancia objetal, no se perciben objetos totales sino que idealizados (tanto buenos como malos); un desarrollo desproporcionado del impulso agresivo ligado al uso masivo de la escisión como mecanismo defensivo para poder contar con objetos buenos que protejan de los malos para escapar de la agresión atemorizante; también se observan problemas en las relaciones íntimas; el súper yo es arcaico, no integrado. Todo esto se traduce en problemas para establecer relaciones íntimas duraderas, falta de metas en la vida, incapacidad de sublimar ligada a poca persistencia y creatividad en el trabajo; patología de la vida sexual por estar contaminada la libido con la agresión, incluyendo tendencias polimorfas (Kernberg, 199?).
Mostrar más

10 Lee mas

Personalidad y drogodependencias. LA COCAÍNA EN LOS TRASTORNOS DE PERSONALIDAD DE TIPO B

Personalidad y drogodependencias. LA COCAÍNA EN LOS TRASTORNOS DE PERSONALIDAD DE TIPO B

El trastorno límite de la personalidad se caracteriza por la falta de estabilidad en la autoimagen, en la afectividad y en las relaciones interpersonales, además de un comportamiento notablemente impulsivo. Podemos encontrar esta pauta en varios de los siguientes contextos: miedo exacerbado ante el abandono, actuando constantemente para evitarlo; inestabilidad interpersonal, que se demuestra en la alternancia entre los polos idealización-devaluación; amenazas; comportamiento o intentos de suicidio; reactividad anímica; sentimiento continuo de vacío; mal manejo de la ira o ideación paranoide que puede darse de forma transitoria, como consecuencia del estrés o bien de síntomas disociativos severos (American Psychiatric Association, 2014).
Mostrar más

31 Lee mas

La violencia de género y los trastornos de la personalidad

La violencia de género y los trastornos de la personalidad

La violencia de género es un problema en alza y adquiere actualmente unas cifras alarmantes. Así, por ejemplo, en cuanto a la violencia en el hogar, según el estudio realizado por el Instituto de la Mujer en el año 2002 con una muestra de más de 20.000 mujeres, en España hay, al menos, un 4% de mujeres mayores de 18 años que resultan maltratadas en casa (alrededor de 680.000). Sin embargo, hay un 7% adicional (alrededor de 1.200.000) que, aun no considerándose maltratadas, sufren unas conductas vejatorias que son impropias en una relación de pareja sana. Asimismo, según los estudios realizados en EE UU, entre el 15% y el 30% de las mujeres sufren algún tipo de agresión en la relación de pareja[1]. Por ello, detectar los factores de riesgo de la violencia contra la mujer en la relación de pareja, así como los factores de protección, constituye hoy una tarea prioritaria.
Mostrar más

8 Lee mas

Pacientes con trastornos de la personalidad: Diferencias y similitudes entre una unidad de corta estancia y una unidad de trastornos de la personalidad

Pacientes con trastornos de la personalidad: Diferencias y similitudes entre una unidad de corta estancia y una unidad de trastornos de la personalidad

teóricos reconocen la interacción de diferentes fuentes de datos y la presencia de influencias diversas. Estos constituyen lo que se ha dado en llamar Modelos Integradores: Establecen que la “naturaleza es única” y todas sus facetas, tanto transversal como longitudinalmente, se unifican a partir de principios comunes y componen una red de características interrelacionadas que han sido segmentadas a efectos científicos o pedagógicos. También se argumenta la existencia de principios comunes que subyacen a todos los niveles de datos científicos. Es más, estos principios se enraízan con el proceso evolutivo. Los elementos esenciales de la evolución operan en todos los aspectos del trabajo científico. El funcionamiento humano patológico se define como una alteración o un desequilibrio de esos principios evolutivos. Desde este punto de vista, los trastornos de la personalidad no pueden ser plenamente entendidos a partir de la definición de preconcepciones cognitivas, compulsiones de repetición inconscientes o disfunciones neuroquímicas. Se considera que son expresiones del fracaso de procesos evolutivos. Las cogniciones, las estructuras inconscientes, los estilos interpersonales y las dinámicas neurohormonales, se conciben como formas manifiestas de expresión o como mecanismos subyacentes que reflejan y se correlacionan con los procesos evolutivos fundamentales. Cada uno de estos aspectos es importante, puesto que identifica el dominio en que se pone de manifiesto la patología evolutiva y, por tanto, es una forma útil de especificar y entender tal patología. Sin embargo estas manifestaciones no constituyen por sí mismas la patología. En este modelo integrador entrarían las teorías de Theodore Millon 12 .
Mostrar más

281 Lee mas

Tratado de trastornos de la personalidad - Cap. 12

Tratado de trastornos de la personalidad - Cap. 12

La formulación más reciente de este modelo en su aplicación a los TP (Beck et al., 2004) sigue en líneas generales la versión original con una exposición sobre los fundamentos de la terapia cognitiva aplicada a estos trastornos y una descripción ilustrada de intervenciones para cada una de las categorías correspondientes a la clasificación del DSM. La personalidad y sus tras- tornos muestran una intensa interacción entre factores genéticos e interpersonales. Para enten- der las estructuras, funciones y procesos de la personalidad, necesitamos conocer cuáles son las creencias y actitudes básicas o subyacentes de la organización mental y las estrategias que el individuo utiliza para manejar la realidad. Cada persona está dotada de un determinado pro- grama que le lleva a operar con determinadas estrategias. Cuando se produce alguna desvia- ción de la meta o una fuerte exageración en la implementación de las estrategias, sobreviene una disfunción de la personalidad. Podemos observar creencias y estrategias típicas corres- pondientes a modos disfuncionales específicos. Por ejemplo, en una persona con un TP Depen- diente encontramos creencias básicas del estilo de “soy indefenso” junto a estrategias de ape- garse a otros; en un TP Pasivo-Agresivo, la creencia dominante es “podrían controlarme” y su estrategia la resistencia; y en un TP Esquizoide la creencia es “necesito mucho espacio” y la estrategia el aislamiento (véanse los capítulos correspondientes a estos trastornos).
Mostrar más

30 Lee mas

Trastornos de la personalidad en reclusos que han cometido delitos agravados

Trastornos de la personalidad en reclusos que han cometido delitos agravados

de la criminología (Esbec, 2003; Ponce, 2010; Álvaro y Garrido, 2003; Soria y Roca, 2006), en donde se ha marcado una tendencia deliberante en condicionar ciertos TP en virtud a delitos particulares, los cuales la conducta delictiva podría estar influenciada en cierta forma por la condición misma de la personalidad patológica, por ejemplo, sería notorio que las personas con TLP por su impulsividad, sea más factible el uso de la fuerza, la agresión como medio de materialización del acto criminal, mientras que el TDP por su pasividad, estén condicionados a la victimización, en ocasiones ser coautor de delitos por la dependencia y no por la autonomía o la capacidad de reflexionar sobre sus acciones, moralmente marcada por la sumisión. En este estudio, se analizan las características estructurales y funcionales de un grupo de individuos que se encuentran recluidos en una penitenciaría de mediana seguridad, con el fin de identificar los TTPP, así mismo, comparar dichos trastornos de la personalidad con los delitos graves, por los cuales estarían pagando su condena, todo ello con el fin de conocer de una manera cercana y objetiva la forma particular de interacción, sin caer en el error de establecer vínculos de causalidad, ya que no se pretende constituir dicha relación.
Mostrar más

14 Lee mas

APUNTE PDF – APUNTE TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD EN EL TRABAJO

APUNTE PDF – APUNTE TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD EN EL TRABAJO

En el trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva, se observa a un trabajador rígido en sus esquemas mentales, inflexible ante el cambio y que puede sentirse molesto si la rutina se ve alterada debido a su obsesión por el orden. Por consiguiente, son personas ansiosas y, en ocasiones, con dificultad para completar las tareas y tomar decisiones al no poder realizar la actividad laboral con el perfeccionismo auto-exigido. La consecuencia de un pensamiento obsesivo (por ejemplo “me voy a equivocar en el diagnóstico de este paciente”) es siempre la ansiedad. El trabajador necesita eliminar tanto la ansiedad como la consecuencia prevista de ese pensamiento (“se va a morir por mi culpa”). En ocasiones, para neutralizar la obsesión, la persona realiza una compulsión, una acción repetitiva que puede ser mental (por ejemplo rezar, contar…) o motora (pisar las baldosas de determinada manera, lavarse las manos…). También puede realizar comprobaciones (del trabajo realizado un número no adaptativo de veces, si ha apagado la llave de la luz, el gas…), conductas de seguridad (como preguntar a alguien cercano), evitación (de sitios, circunstancias, personas, etc. que facilitan que se desencadene la obsesión), de vigilancia y razonamiento… el problema, es que estas conductas no hacen más que exacerbar las obsesiones. En los casos más graves, la intensidad de las obsesiones y lo disruptivo de las compulsiones pueden llegar a impedir la correcta integración en un entorno laboral y el propio proceso de realización de una tarea. Es por ello importante, que cuando se observe dicha sintomatología, se anime al trabajador a pedir ayuda especializada, antes de que la situación se cronifique.
Mostrar más

22 Lee mas

Trastornos de personalidad y variables emocionales en pacientes con lupus

Trastornos de personalidad y variables emocionales en pacientes con lupus

Hemos estudiado a 30 pacientes con LES, en los que evaluamos sus posibles trastornos de personalidad (mediante el MMPI) y sus posibles alteraciones emocionales (ansiedad y depresión). Para evaluar la ansiedad hemos utilizado el STAI (Inventarío de Ansie- dad de Spielberg) y para la depresión hemos administrado el In- ventario de Depresión de Beck. Posteriormente, y tras analizar los resultados obtenidos en las pruebas administradas, hemos es- tablecido tres categorías: pacientes con lupus sin ningún trastor- no emocional, pacientes con lupus que presentaban ansiedad clí- nica y pacientes con lupus que presentaban depresión clínica. Es- tas categorías se representaron gráficamente y se analizaron esta- dísticamente. Para esto se llevaron a cabo diez análisis de varian- zas en que la variable “presencia o no de trastornos emocionales” fue el factor con dos niveles (G1: pacientes que no presentan an- siedad ni depresión; G2: pacientes que presentan depresión, an- siedad o ambas) y la puntuación obtenida en cada una de las sub- escalas del MMPI fue la variable dependiente.
Mostrar más

6 Lee mas

Creencias características de los trastornos de personalidad del clúster B

Creencias características de los trastornos de personalidad del clúster B

(especialmente en los factores del PDBQ para el TP por Evitación, Dependiente y Paranoide) seis ítems permanecieron sin cambios comparados con otras subescalas del PDBQ discriminando fuertemente el TLP. La inspección del contenido de estas seis creencias muestran que se caracterizan por los siguientes temas: (1) la soledad; (2) desvalorización; (3) el rechazo y el abandono por parte de los otros; y/e (4) inspeccionando el sí mismo como alguien malo que debe ser castigado. Estos temas corresponden con dos de los llamados modos de esquemas hipotetizados por Young como característicos del TLP: El niño solitario y el modo de padre punitivo (McGinn & Young, 1996, citados por Arntz et al., 2004). Puntualizando, los resultados de este estudio indican que hay creencias patogénicas que están asociadas con la psicopatología en general, y la psicopatología en general está también asociada con creencias que pueden ser relativamente específicas para individuos que sufran de algún TP, sin embargo, esta idea debe ser estudiada más a fondo por las limitaciones que presenta esta investigación. La implicación clínica de este hallazgo radica en que es prudente obtener una impresión de las creencias más prominentes de cada paciente de manera individual para la base del tratamiento. Algunas de las creencias potenciales (por ejemplo, “la tensión en una
Mostrar más

181 Lee mas

Prevalencia de trastornos psiquiátricos en pacientes alcohólicos en el CENTSADIC de la ciudad de Loja durante el año 2011

Prevalencia de trastornos psiquiátricos en pacientes alcohólicos en el CENTSADIC de la ciudad de Loja durante el año 2011

La implementación de un protocolo de manejo en las unidades de atención dedicadas a los pacientes adictos – alcohólicos, además de la necesidad que existe de que el Ministerio de Salud Pública tenga un protocolo normatizado para estas instituciones ya que el mismo como ente rector de las Normas de la Salud debe contribuir para de esta manera dar el mejoramiento de la atención en las comunidades terapéuticas, esto no solo permitirá un manejo bajo estándares establecidos con niveles de evidencia aceptables, sino que, a un futuro, permitirá evaluar el resultado de las terapias administradas, facilitando de este modo, la realización de nuevos estudios sobre este tema.
Mostrar más

71 Lee mas

Tratado de trastornos de la personalidad - Cap. 14

Tratado de trastornos de la personalidad - Cap. 14

Finalmente, una situación interesante es la que se puede derivar de las eventuales apli- caciones para los TP de los nuevos desarrollos asociados con la terapia cognitiva, desarrollos que se incluyen en el denominado abordaje transdiagnóstico (Harvey et al., 2004). La hipó- tesis central de este enfoque es que pueden identificarse procesos cognitivos y conductuales comunes que subyacen a diferentes síntomas y fenómenos disfuncionales. La idea de que esos factores básicos son compartidos por diferentes trastornos ha dado lugar a la idea de un programa unificado de tratamiento. Hasta el momento, este enfoque no se ha aplicado a la identificación de variables similares en el caso de las disfunciones de la personalidad, espe- cialmente en lo relativo a los aspectos estructurales y profundos. No obstante, la investiga- ción sobre la organización jerárquica de la personalidad y los niveles de rasgos puede brin- dar puntos de confluencia al respecto.
Mostrar más

12 Lee mas

Trastornos límites de la personalidad en la adolescencia

Trastornos límites de la personalidad en la adolescencia

Según Paulina Kernberg (1994), una crisis identitaria se resuelve habitualmente en una identidad normal y se consolida con un funcionamiento flexible y adaptativo. Al contrario que la difusión de la identidad que está en la base de patologías subsecuentes de la personalidad conduciendo a una gran variedad de comportamientos inadaptados y disfuncionales. Los preadolescentes que no pueden superar esta crisis al inicio de la adolescencia, suelen tener una difusión de la identidad. Seguramente que la falta de figuras parentales bien diferenciadas, no les permitió estructurar unos modelos identificatorios sanos. Y en el futuro tendrá grandes dificultades para superar esta crisis y lo más corriente sería que estruc- tura una personalidad-pseudo. El caso clínico que pre- sento al final del artículo es un claro ejemplo de la crisis al inicio de la adolescencia que, en esta ocasión, el tra- tamiento resultó resolutivo.
Mostrar más

10 Lee mas

Tratado de trastornos de la personalidad - Cap. 7

Tratado de trastornos de la personalidad - Cap. 7

Una primera observación que se podría hacer para sostener la unidad sustancial de los fenómenos mencionados como no integración es que son descritos en los mismos tipos de trastornos, en particular trastornos disociativos y TP Límite. Es una observación débil por- que ello no implicaría en modo alguno que no se tratara de fenómenos clínicos diferentes, pero sugiere una primera ubicación de los mismos dentro del ámbito de la misma conste- lación de fenómenos mentales. Lo que es común a las diversas descripciones de la no inte- gración es también el tipo de función adaptativa que llega a estar dañada. Lo que está per- dido, en todo caso, es la capacidad de dar coherencia y continuidad al comportamiento. Cuando los estados mentales son coherentes en su interior, el comportamiento mantiene, por un breve período, una dirección que luego se ve anulada al activarse el estado mental sucesivo, no integrado. Por eso, el efecto sustancial de cualquier forma de no integración es, en última instancia, el caos del comportamiento. El significado inadecuado de todo esto es evidente. Se torna imposible perseguir objetivos a largo plazo, y se termina por estar total- mente dominado por el estado de ánimo del momento.
Mostrar más

11 Lee mas

Show all 10000 documents...