Capítulo 2: Estado del conocimiento sobre la recolección de agua de niebla por
2.2 Proyectos relevantes sobre la captación del agua de niebla llevados a cabo en las últimas
2.2.1 África e islas de la Macaronesia y del Índico
África, debido a sus escasos recursos económicos y al clima desértico de muchas de sus áreas, ha albergado numerosas investigaciones sobre la captación de niebla, algunas de las cuales han dado lugar a proyectos operacionales que han beneficiado a gente pobre. Sudáfrica ha sido uno de los países más activos en esta área de conocimiento, habiendo puesto en marcha hasta 10 proyectos semi-operativos de recolección de agua de niebla, describiéndose los más importantes a continuación. Otros países bañados por el Atlántico, como Namibia y Marruecos, también han desarrollado estudios sobre la niebla, así como muchas de las islas de la Macaronesia, donde los vientos alisios generados por el anticiclón de Azores transportan por el océano Stratocumulus que chocan contra sus cadenas montañosas. En lugares bañados por el océano Índico y por el mar Rojo también se han publicado trabajos de este tipo.
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Tabla 2-1: Proyectos de aprovechamiento o investigación sobre el agua de niebla llevados a cabo en África e islas de la Macaronesia y del Índico
País Región o nombre del proyecto Tipo de estudio
Eritrea Nefasit Aprovechamiento
Eritrea Arberobue Aprovechamiento
Marruecos Boutmezguida Aprovechamiento
Namibia Desierto Central Cuantificación
Sudáfrica Lepelfontein Aprovechamiento
Sudáfrica Tshanowa Junior Primary School Aprovechamiento
Sudáfrica Kleinzee Cuantificación
Cabo Verde Monte Verde Cuantificación
Cabo Verde Sierra Malagueta Aprovechamiento
España Tenerife Aprovechamiento
Portugal Isla de Madeira Cuantificación
Francia Isla de la Reunión Cuantificación
En Eritrea, tres organizaciones no gubernamentales, la canadiense FogQuest, la alemana WaterFoundation y la local Vision Eritrea, trabajan desde el año 2005 en el estudio del agua de niebla en el país. Este país bañado por el mar Rojo, posee cadenas montañosas paralelas a la costa, con alturas comprendidas entre los 2 000 m y lo 2 500 m, que hacían suponer que podía ser un buen lugar para la puesta en práctica de un sistema de recolección de agua de niebla por métodos pasivos. Tras una fase preliminar en la que se utilizaron colectores de tipo SFC y se obtuvieron tasas de captación de 12 l/m2/d en los meses húmedos, se pusieron en práctica dos proyectos de aprovechamiento de agua de niebla. El primero de ellos se sitúa en la localidad de Nefasit y tiene como objetivo suministrar agua a 1 500 alumnos de una escuela sin acceso a agua potable a través de 10 colectores de tipo LFC (FogQuest News, 2007; Gherezghiher, 2007; Gherezghiher, 2010). El segundo se localiza en el municipio de Arberobue, consta también de 10 colectores de tipo LFC y suministra agua a una escuela y a las 120 familias que viven en el pueblo (FogQuest News, 2007; Gherezghiher, 2007; Gherezghiher, 2010; Schemenauer, 2008) (figura 2-8).
Figura 2-8: Niños bebiendo agua procedente de un proyecto de aprovechamiento de agua de niebla en la escuela de Arberobue (Eritrea) (Schemenauer, 2008)
En el año 2006, la Universidad de La Laguna (Tenerife) y la Fundación Si Hmad Derhem (Casablanca, Marruecos), decidieron poner en marcha un proyecto de manera conjunta, en el cual se analizase el potencial de recolección de agua de niebla (tagut en dialecto berebere) en Marruecos. Para ello, se seleccionaron dos emplazamientos a diferente altitud, donde se evaluó el potencial de recolección de agua de niebla utilizando colectores de tipo SFC y QFC (Marzol et al., 2007; Marzol et al., 2010; Marzol et al., 2011; Marzol and Sánchez-Megía, 2008a; Marzol and Sánchez-Megía, 2008b; Marzol and Sánchez-Megía, 2008c) (figura 2-9). Los buenos resultados obtenidos, con valores promedio superiores a 10 l/m2/d, hicieron que en 2011 se pusiera en marcha un proyecto operacional de recolección de agua de niebla en Boutmezguida formado por 14 colectores de tipo LFC, el cual sirve para suministrar agua a la población de la zona, la cual vive principalmente de la ganadería (Klemm et al., 2012). La organización no gubernamental Opur (International Organization for Dew Utilization, www.opur.fr) ha trabajado también varios años en Marruecos, centrando sus estudios principalmente en la obtención de agua a partir del rocío.
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Figura 2-9: Pareja de captadores instalada en Boulaalam (Marruecos), a 300 m sobre el nivel del mar, orientados a WNW (izquierda) y NNW (derecha). A los pies, la ciudad de Ifni y el océano
Atlántico (Marzol and Sánchez-Megía, 2008b)
Namibia es otro país africano bañado por el océano Atlántico que ha realizado y hecho
público estudios encaminados al aprovechamiento del agua de niebla. Las primeras investigaciones se realizaron entre los años 1962 y 1996, utilizándose captadores de agua de niebla cilíndricos de malla de alambre, cuyos resultados hicieron constatar una mayor y más regular presencia de niebla que de lluvia. Desde 1996 investigadores de la Fundación para la Investigación del Desierto de Namibia y de la UNESCO trabajan para poner en práctica un sistema de abastecimiento de agua procedente de la niebla que palie las enormes necesidades de agua que existen en el país, donde el 97 % de la superficie se considera de ambiente hiperárido a árido. Los resultados del experimento realizado con 14 colectores de tipo SFC en tres emplazamientos del Desierto Central mostraron una considerable variación estacional, con seis meses al año (desde agosto hasta enero) con valores promedio de recolección de agua superiores a 2 l/m2/d, con presencia de niebla el 45 % de los días y otros seis meses (de febrero a julio) con valores inferiores a 0.5 l/m2/d y presencia de niebla el 15 % de los días (Mtuleni et al., 1998; Shanyengana et al., 2002). También se han realizado experimentos testando diferentes tipos de malla y reduciendo el tamaño de los colectores LFC para minimizar las roturas durante las típicas tormentas de arena del desierto (Makuti et al., 2004; Shanyengana et al., 2003). De los últimos estudios que se tiene constancia son los encaminados a instalar un sistema de abastecimiento de agua a través de colectores de
tipo LFC en la tribu Topnaar, el cual ha sido desarrollado por la Fundación Bastos (Dominguez Llosa et al., 2007).
Otro de los países que ha podido poner en práctica con éxito varios proyectos encaminados a recoger agua de niebla para suministro de la población ha sido
Sudáfrica. La fase experimental de estos proyectos se inició en 1994 y fue llevada a
cabo por investigadores de la Universidad del Norte y la Universidad de Pretoria (Louw et al., 1998; Olivier, 1998). Tras los buenos resultados obtenidos y debido a los grandes problemas de agua que padece gran parte de Sudáfrica, fundamentalmente por problemas de contaminación de las aguas tanto superficiales como subterráneas, hasta la fecha, 10 proyectos semi-operativos de recolección de agua de niebla se han puesto en marcha en el país (van Heerden et al., 2010). De entre todos ellos, destacan los llevados a cabo en Lepelfontein (provincia Cabo Oeste), donde se instalaron colectores de tipo LFC por un total de 72 m2 de superficie de captación para suministrar agua a una población de 200 habitantes (de Rautenbach and Olivier, 2001; Olivier, 2002; Olivier, 2004; Olivier and de Rautenbach, 2002) y el que se desarrolló en el colegio Tshanowa
Junior Primary School (provincia Norte), donde se implantó un sistema de 72 m2 de superficie de captación a base de colectores de tipo LFC para abastecer a los más de 100 niños que tenía la escuela (Dyson, 2007; Olivier, 2001; Olivier and de Rautenbach, 2002). También se han publicado estudios realizados con colectores de tipo SFC en
Kleinzee, aunque con pobres resultados (Olivier and Rautenbach, 2007).
Desde 1962 se llevan a cabo estudios sobre el aprovechamiento del agua de niebla en las Islas de Cabo Verde (Sabino, 1998). Dos han sido las zonas más estudiadas: por un lado, el Monte Verde en la isla de San Vincent, a 4 km de la costa y a unos 600 m de altitud, en donde se utilizaron colectores tipo Juvik (Sabino and Moreno, 2001), y por otro lado, el Parque Natural de la Serra Malagueta en la isla Santiago, a 8 km de la costa y a unos 1 000 m de altitud (Sabino, 2004). A pesar de que ambos emplazamientos han mostrado tener buenas condiciones para acoger un sistema de captación de agua de niebla, tan sólo en Serra Malagueta se ha podido poner en marcha con éxito un sistema de captación de agua de niebla, gracias fundamentalmente a la voluntad de los vecinos. Este sistema permite suministrar agua a 250 personas que viven en el Parque Natural, además de servir como apoyo para la agricultura. La recogida de agua se realiza a través de 10 colectores de tipo LFC, de 25 m2 de superficie de captación cada uno, formando un total de 250 m2 (Fog Newsletter, 2000; FogQuest News, 2003; Sabino, 2004; Sabino, 2007).
Las Islas Canarias, debido a su característico régimen climático, de muy escasas precipitaciones y larga sequía estival, ha tenido a lo largo de la historia una gran necesidad y preocupación de encontrar fuentes alternativas de agua, por lo que ha sido pionera en España en el estudio del aprovechamiento del agua de niebla. De entre las investigaciones llevadas a cabo en las islas, que datan desde 1948, todas ellas bien descritas en Marzol (2005), destacan las llevadas a cabo en la isla de Tenerife por la Dra. María Victoria Marzol Jaén, de la Universidad de La Laguna. Desde 1993, las investigaciones de la Dra. Marzol se han dividido en tres etapas y han sido analizadas seis áreas de la isla de Tenerife, con altitudes comprendidas entre 664 y 1 742 metros sobre el nivel del mar (Marzol, 2001; Marzol, 2002; Marzol, 2005; Marzol et al., 2010; Marzol et al., 2011; Marzol and García-Santos, 2004; Marzol and Sánchez-Megía,
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2008a; Marzol and Valladares, 1998). En las primeras fases de la investigación se utilizaron distintos tipos de colectores, todos ellos cilíndricos, forrados con diferentes tipos de malla e hilos, siendo el de hilos de teflón el más eficaz (Marzol, 2005). En fases posteriores se diseñó y utilizó el colector tipo QFC, así como el SFC, probándose diferentes mallas. Los buenos resultados de la fase experimental, con valores promedio de recolección superiores a 10 l/m2/d, hicieron que se pusiera en práctica un proyecto operacional de aprovechamiento en el Parque Rural de Teno, el cual consta de ocho colectores de tipo LFC y que tiene como fin suministrar riego en tareas de reforestación y el abastecimiento de balsas para prevenir incendios forestales (Klemm et al., 2012). En las Islas de Madeira entre 1995 y 2006 se puso en marcha un proyecto de investigación del agua de niebla utilizando colectores de tipo SFC y pluviómetros situados bajo las copas de los árboles en diferentes tipos de bosque, con valores promedio de recolección superiores a 16 l/m2/d en el mejor de los emplazamientos analizados (Prada et al., 2007; Prada et al., 2009).
Durante el año 2001 se llevó a cabo un experimento en la Isla de la Reunión, el cual tenía como objetivo evaluar la capacidad del árbol endémico Sophora denudata de añadir agua al sistema hídrico de la isla a través de la niebla (Gabriel and Jauze, 2008). Para ello se utilizaron colectores cilíndricos de tipo Juvik. El estudio evidenció la capacidad del árbol para actuar de colector de agua de niebla.