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Ámbito internacional

In document MINISTERIO DE ECONOMÍA (página 155-160)

CONVENCIÓN MARCO DEL CAMBIO CLIMÁTICO. EL PROTOCOLO DE KIOTO. LA COP-8 DE NUEVA DELHI

La Convención Marco del Cambio Climático de las Naciones Unidas adoptó, a fina- les del año 1997, el Protocolo de Kioto por el cual los países industrializados y de eco- nomías en transición (países del Anexo B) se comprometieron a limitar las emisiones de los seis gases de efecto invernadero (CO2, CH4, N2O, HFCs, PFCs y SF6) entre 1990 y el período 2008-2012. Entre los compromisos de reducción de emisiones más relevan- tes podemos citar: la Unión Europea –8%, Estados Unidos –7%, Japón –6%, Rusia 0%, Australia +8%, etc.

Desde que entró en vigor La Convención Marco, marzo de 1993, las Partes se reú- nen anualmente para analizar los avances realizados y proponer acciones de futuro sobre la misma. La primera (CoP-1) tuvo lugar en Berlín el año 1995. Durante la CoP 3 (1997) se firmó el Protocolo de Kioto, y en la CoP 6-bis de Bonn (2001) se consiguieron acuer-

dos políticos que permitieron desbloquear las negociaciones que estaban bloqueadas desde la CoP-6. Durante la Cop-7 de Marrakech (octubre-noviembre del 2001), se alcanzaron los denominados «Acuerdos de Marrakesh», donde se recogen en términos jurídicos los «Acuerdos Políticos de Bonn».

Hasta la fecha han ratificado el Protocolo 108 Partes de las cuales los países del Ane- xo I representan el 43,9% de las emisiones, siendo necesarias al menos el 55%. Se está a la espera de la ratificación del Protocolo por parte de Rusia para que entre en vigor. Durante el año 2002 tuvo lugar la CoP-8 en Nueva Delhi del 23 de octubre al 1 de noviembre. Los avances conseguidos han sido modestos ya que la mayoría de temas importantes han sido pospuestos para posteriores sesiones donde se espera que el Pro- tocolo haya sido ratificado. En esta reunión se pretendía llegar a un consenso en los objetivos post-Kioto basándose principalmente en el comienzo de las negociaciones para que los países no Anexo I dieran un primer paso hacia unos objetivos cuantificados de reducción o limitación de emisiones, ya que el crecimiento de las emisiones de países actualmente sin compromisos, en caso de no limitarse, va a contrarrestar los esfuerzos realizados por los países desarrollados. Sin embargo en las conclusiones finales de la CoP-8 no se hace ni siquiera mención a este objetivo.

En la CoP-8 se adoptó la Declaración Ministerial de Delhi sobre cambio climático y desarrollo sostenible en la cual se establecen varios puntos:

➣ Urgencia para que el Protocolo sea ratificado

➣ El último informe del IPCC (TAR) confirma que deben hacerse reducciones importantes en la emisiones para alcanzar el objetivo último de la Convención. Todas las Partes deben continuar en el avance del cumplimiento de sus com- promisos.

➣ Las prioridades para los países en desarrollo son la erradicación dela pobreza y el desarrollo social

➣ Se requieren acciones urgentes para al adaptación a los impactos del cambio cli- mático de los países más pobres y la pequeñas islas.

➣ Se deben emprender acciones para desarrollar tecnologías de energía limpias y más eficientes.

➣ Se deben emprender acciones para potenciar las energías renovables.

Entre los múltiples temas tratados se puede mencionar la adopción de las reglas de procedimiento por el Órgano Ejecutivo del Mecanismo de Desarrollo Limpio (CDM) con el objeto que entre en funcionamiento el mecanismo cuanto antes.

CUMBRE DE NACIONES UNIDAS SOBRE DESARROLLO SOSTENIBLE EN JOHANNESBURGO DEL 26 DE AGOSTO AL 4 DE SEPTIEMBRE DE 2002

La cumbre fue convocada por el Secretario General de la ONU, con el objetivo de centrar la atención del mundo y concretar la acción directa en la resolución de los retos

actuales, tales como: la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos y la conservación de los recursos naturales en una sociedad en la que la población crece cada vez más, aumentando así la demanda de alimentos, servicios y seguridad económica.

En 1992 tuvo lugar la Cumbre para la Tierra en Río, donde se adoptó la Agenda 21, un plan de acción global sin precedentes a favor del desarrollo sostenible. Se ha esti- mado conveniente, diez años después, pasar revista en Johannesburgo a los avances y dificultades que han tenido lugar en la aplicación de la Agenda 21, para lo que fueron convocados, además de 191 países, sino representantes de todos los sectores sociales (comercio, industria, jóvenes, mujeres, ONG, sindicatos, autoridades locales, etc.).

La CMDS se ha cerrado con muy pocos logros cuantificables. El punto más débil es la falta de concreción respecto al aporte de recursos financieros y tecnológicos. Esto sin duda supondrá la reducción de los esfuerzos para promoción del desarrollo sostenible en los países menos industrializados.

CONTENIDO DEL PLAN DE ACCIÓN APROBADO El Plan contiene los siguientes capítulos:

I. Introducción.

II. Erradicación de la pobreza.

III. Modificación de los modelos insostenibles de desarrollo y producción. IV. Recursos naturales y el desarrollo sostenible.

V. Desarrollo sostenible en un mundo globalizado. VI. Desarrollo sostenible y salud.

VII. Desarrollo sostenible en estados insulares pequeños. VIII. Desarrollo sostenible en África.

IX. Medidas necesarias para la ejecución del Plan.

X. Papel de las Instituciones ante el Desarrollo Sostenible.

Hacen referencia al papel de la energía los párrafos 9 (capítulo II) y 20 (capítulo III). El párrafo 46 (capítulo IV) hace mención a la minería.

En esta Cumbre se han tratado, por primera vez y simultáneamente, los problemas desde una triple óptica: el bienestar social, la protección ambiental y el crecimiento eco- nómico. Esto ha hecho que en la mayor parte de los casos no ha podido concretarse un calendario ni cuantificarse los objetivos, puesto que a los intereses opuestos de los diferentes grupos de países se ha unido la dificultad intrínseca del método escogido.

Durante el desarrollo de la Cumbre ratificaron el Protocolo de Kioto cuatro países (Brasil, Chile, Tailandia y Malasia) y Canadá y Rusia manifestaron su intención de hacer- lo en el próximo futuro. En ese momento entrará en vigor el Protocolo. Además se han adherido o dado su conformidad al mismo otros siete países de Asia y África, entre los que destacan India y China. A lo largo de todas las sesiones se hicieron llamamientos a la ratificación por parte de los países que aún no lo han hecho.

En relación con las medidas necesarias para ejecutar el Plan de Acción, se reconoce que hay que hacer un esfuerzo extraordinario, tanto por la comunidad internacional como por los propios países para alcanzar los objetivos propuestos en la Agenda 21 y en la Declaración del Milenio. En este sentido se insiste en el «principio de las respon- sabilidades comunes y diferenciadas» que se establecía en la Declaración de Río, lo que significa que cada país tiene un grado de responsabilidad diferente en la restauración del planeta, directamente proporcional a su contribución a la degradación que producido en el conjunto.

Para alcanzar estos objetivos, los países desarrollados deberán realizar un esfuerzo adicional significativo en su aportación de recursos, en el sentido que se recoge en dife- rentes conferencias internacionales celebradas desde 1992 por la ONU, la OMT, etc.

TRATAMIENTO DE LOS TEMAS ENERGÉTICO Y MINEROS

Energía

El tema energético se trata en dos capítulos, como ya se ha dicho. En el relativo a la erradicación de la pobreza se señala que se tomarán acciones conjuntas para faci- litar el acceso a los servicios energéticos fiables y rentables, a fin de conseguir, para 2015, reducir a la mitad el número de los que están en situación de pobreza extre- ma. Para ello se pondrán a disposición de los países menos desarrollados todas las nuevas tecnologías: biomasa, otras fuentes renovables, combustión limpia de combus- tibles fósiles-líquidos o gaseosos. En este punto, el único aspecto que faltaba por acor- dar era el de si se trataba de desarrollar programas, con el consiguiente aporte finan- ciero, tal como propugnaba el G77, o simplemente se trataba de acciones, como defendían Canadá, la UE y demás países de la OCDE. Finalmente se acordó una redacción en la que, manteniendo el término «accions» o «medidas» (sin aporte finan- ciero determinado), se reforzaba el sentido de actuaciones conjuntas y coordinadas entre varios países.

El aspecto energético más importante se desarrolla en el capítulo sobre la modi- ficación de los actuales modelos de desarrollo y producción. En este sentido, en el ar- tículo 20 se establecen una serie de recomendaciones que van desde la promoción, investigación y difusión de las tecnologías energéticas avanzadas, hasta el desarrollo de programas que fomenten la eficiencia energética y un uso racional de la energía, pasan- do por el desarrollo de las fuentes de energía autóctonas, tanto renovables como com- bustibles fósiles, o la transferencia de los mercados energéticos.

En el Plan de Acción no figuran objetivos ni calendario para las energías renovables. Se insta a realizar los esfuerzos necesarios para conseguir un incremento sustancial de la participación de las energías renovables. Se resalta la importancia de desarrollar progra- mas regionales o nacionales en base a objetivos mínimos obligatorios. A este acuerdo se llegó tras discusión entre los países que defendían que no debían concretarse objeti-

vos, que beneficia a los productores de hidrocarburos y otros como la UE que consi- deraba necesaria la exigencia de objetivos cuantificados para 2010.

Minería

El capítulo de recursos naturales hace referencia a la minería. Destaca la importan- cia del sector para el desarrollo económico y social de los países. Señala la necesidad el establecimiento de medidas sanitarias y de seguridad para la protección de los mineros. Llama la atención sobre la obligación de rehabilitar las zonas explotadas una vez agota- dos los recursos. Anima a los países desarrollados para que transfieran nuevas tecnolo- gías de explotación de minas y beneficio de los metales a los países en vías de desarrollo, en condiciones favorables para estos últimos.

CONSECUENCIAS DE LA CUMBRE EN EL SECTOR ENERGÉTICO

Aunque no se ha conseguido que figurasen en el Plan de Acción objetivos concre- tos, con respecto a las energías renovables, no es menos cierto el avance en la ratifica- ción del Protocolo de Kioto, por lo que los objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero se mantienen. En este sentido, la Presidencia de la UE pre- sentó al Pleno, en nombre de los Quince, una Declaración sobre las Energías Renova- bles, en el sentido de resaltar su importancia para la reducción de las emisiones, frente al efecto nocivo de los combustibles fósiles.

Por otro lado, entiende la urgencia en extremar las medidas de incremento sustan- cial de las renovables que propugna el Plan de Acción, en el sentido de que la UE man- tendrá sus objetivos propuestos (incremento de las renovables, hasta alcanzar en 2010 el 12% del total de la energía primaria), revisando periódicamente los avances alcanza- dos. También se compromete la UE a trabajar con otros países, o grupos de países, para implantar objetivos concretos en sus respectivas áreas hasta alcanzar un objetivo con- creto y obligatorio para todo el mundo.

Por otro lado, el Consejo de Medio Ambiente de la UE ha distribuido un borrador de Declaración sobre la Cumbre de Johannesburgo. En ella se pone de manifiesto que la UE seguirá trabajando a favor del desarrollo sostenible, dentro de los parámetros del Plan de Acción de Johannesburgo, de acuerdo con la postura puesta de manifiesto en la Cumbre de Barcelona. En este sentido, invita a la Comisión a preparar un Plan de Acción sobre Tecnologías Ambientales, en el que se identifique el potencial tecnológico del transporte, la energía, la agricultura y la industria.

Por otro lado se hace más acuciante el compromiso de la UE en relación con los objetivos de Kioto, por lo que es necesario mantener las políticas nacionales que nos hemos fijado, tanto en el ámbito del fomento de las energías renovables, como en la implantación del vector gas como combustible, y la sustitución de otros con menor con- tenido de carbono.

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