3. MARCO TEÓRICO
3.4. Clima Social
3.4.2. Ámbitos de consideración para el estudio del clima social
“
El clima social de un determinado lugar está siempre determinado por las relaciones humanas que existen entre los miembros.Deberá existir entre estos miembros una notable empatía y una valoración positiva de los demás para conseguir un clima social agradable en el aula hay que intentar que se dé sobre todo la colaboración, la igualdad, la empatía y la confianza”.
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Para investigar en un determinado campo sobre los motivos de un mal o buen clima social se ha de tener en cuenta sobre todo que ha de parecer una tarea natural, utilizando una determinada metodología, como puede ser la observación (mediante herramientas tipo casillero donde el profesional irá anotando las conductas observadas y el tiempo de su realización y duración para luego ser analizadas), la grabación (mediante grabadoras de voz que se prestan a ser más discretas o la grabación en vídeo, ya que después de un determinado tiempo los alumnos ya no dan importancia a la cámara) o las entrevistas (tanto individuales como colectivas, a través de preguntas elaboradas minuciosamente para sacar la información requerida).25
3.4.2.1. Clima Social Familiar
El ambiente y el lugar donde vamos a permanecer la mayoría del tiempo tiene que ser la mejor, ya que de esta manera cumpliremos muy bien nuestras actividades de trabajo. Logrando realizar esto solamente con llevar una buena relación entre todos los que compartimos este lugar.
El clima es, pues, el fruto de la suma de las aportaciones personales de cada miembro de familia, traducidas en algo que proporciona emoción. A su vez “el clima se enrarece o mejora en la medida que se establecen relaciones entre dos personas”. A menudo nos damos cuenta de que la presencia de una persona puede resultar
25
Martín Bris Mario y Romero Izarra Gonzalo, 2001, Estudiando la pedagogía del contexto: El Proyecto Filosofía para Niños y Niñas en el clima social de aula.
Profesor
Equipo directivo
Escuela
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gratificante si va acompañada de otra en concreto, y no lo es cuando va sola. “No importa que vengan juntas, pero, separados me resultan insoportables”.
A cada persona se ve y se prepara, un padre ama de forma individualizada a cada uno de sus hijos, del mismo modo que ama de manera diferenciada a su pareja. No podemos pensar en una relación. No podemos pensar en una relación interpersonal padre-hijos o madre-hijos.
No se siente que se ame a todos por igual; se puede amar con la misma intensidad, pero un amor nunca es igual a otro, de la misma manera que una relación nunca es parecida a otra.
Aunque no es fácil definir lo que es el clima familiar, si lo es lo que queremos decir cuando nos referimos a él; todos hemos tenido la oportunidad de captar como es el de una familia, hemos vivido la nuestra y hemos compartido momentos con otras familias.
“Es frecuente darse cuenta de que cuando faltan determinados miembros de la familia hay menos tensión, menos alegría o menos crispación”.26
3.4.2.2. Clima Social Laboral
El clima familiar que hacen nuestros padres y lo complementamos nosotros, hace que reflejemos lo que sucede ahí es lo primordial, ya que ello es nuestro talón de Aquiles.
“Un estudio que se presenta como necesario comentar en este sentido, es el trabajo clásico de Bernstein en los años 70, donde se concluye que la actitud negativa o positiva del adolescente hacia el profesorado y la escuela puede venir determinada por la percepción que tiene la familia del ámbito escolar y de dichas figuras de
26
Pichardo Martinez Ma. Carmen / Fernandez del Haro Eduardo y Amesca Manbrilla Juan Antonio, 2002, Importancia del Clima Social Familiar en la adaptación personal y social de los adolecentes, Departamento de Psicología Evolutiva, Facultad de Ciencias de la educación, Universidad de Granada
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autoridad formal”. Es posible, por tanto, que “la familia constituya un referente esencial en la configuración de la actitud hacia la autoridad institucional (como la escuela y el profesorado) que, a su vez, ha mostrado tener una influencia decisiva en el comportamiento violento del adolescente”.2728
3.4.2.3. Clima Social Escolar
Teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, el principal objetivo del presente estudio fue examinar la relación existente entre ambos contextos a partir de la percepción del adolescente de los climas familiar y escolar, analizando el rol desempeñado por determinados factores individuales (tales como la capacidad empática, la actitud hacia la autoridad y la conducta violenta) en la asociación entre ellos. Concretamente, las hipótesis de partida son las siguientes: (1) la percepción del clima familiar se relacionará directa y positivamente con la percepción del clima escolar; (2) la percepción del clima familiar se asociará indirectamente con la percepción del clima escolar a través de la actitud hacia la autoridad institucional, la empatía y la conducta violenta.
Por tanto, pretendemos analizar en qué medida determinadas habilidades, actitudes y comportamientos adquiridos o potenciados en el ambiente familiar pueden afectar las relaciones que se desarrollan en otro contexto de socialización suma relevancia en la adolescencia, como es la escuela. Ahondar en el conocimiento de estas relaciones puede traducirse, como venimos apuntando, en un claro beneficio para el diseño de estrategias preventivas frente al desarrollo de problemas de conducta en la escuela, así como dirigidas a la mejora del clima en el aula y, por ende, de la convivencia en los centros educativos.
Se entiende como “el conjunto de características psicosociales de un centro educativo, determinado por todos aquellos factores o elementos estructurales, personales y funcionales de la institución que, integrados en un proceso dinámico
27Emler y Reicher, 1995
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específico confieren un peculiar estilo o tono a la institución, condicionante, a su vez, de los distintos productos educativos”.29
Estos comportamientos suelen desarrollarse en gran medida en el contexto escolar, afectando a su vez tanto la dinámica de la enseñanza como las relaciones sociales que se establecen en el aula
Así, recientes “estudios han señalado que los adolescentes implicados en conductas antisociales y violentas muestran frecuentemente un nivel bajo de empatía”.
30
Otro contexto de suma relevancia en “el desarrollo psicosocial de niños y adolescentes es el entorno educativo formal”. Al igual que en el caso de la familia, también en la escuela, el clima o conjunto de percepciones subjetivas que profesores y alumnos comparten acerca de las características del contexto escolar y del aula, influye en el comportamiento de los alumnos.
.
31
Se considera que “el clima escolar es positivo cuando el alumno se siente cómodo, valorado y aceptado en un ambiente fundamentado en el apoyo, la confianza y el respeto mutuo entre profesorado y alumnos y entre iguales”.32
Por tanto, “los dos principales elementos que constituyen el clima escolar son: la calidad de la relación profesor alumno y la calidad de la interacción entre compañeros”.
33
29 El Proyecto Filosofía para Niños y Niñas en el clima social de aula. Mario Bris y Gonzalo Romero 30 Cava, Musitu y Murgui, 2006
31Trickett, Leone,Fink y Braaten, 1993 32Moos, 1974
33 Yoneyama y Rigby (2006)
Por un lado, la experiencia del alumno con el profesorado, en muchas ocasiones primera figura de autoridad formal para los jóvenes, contribuirá tanto a la percepción que el adolescente desarrolla sobre el contexto escolar y otros sistemas formales como a su comportamiento en el aula.
“Estudios previos han puesto de manifiesto que la interacción negativa entre profesores y alumnos puede traducirse en conductas antisociales y violentas en la escuela.
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La amistad en el grupo de iguales en la escuela puede constituir tanto un factor de protección como de riesgo en el desarrollo de problemas de comportamiento”; la amistad puede significar una oportunidad única para el aprendizaje de valores, actitudes y habilidades sociales como el manejo del conflicto y la empatía, pero también puede ejercer una influencia decisiva en la implicación en conductas violentas, si así es el comportamiento del grupo de iguales en el que el adolescente se adscribe.34
3.4.3. Relación entre el Clima Social: Familiar, Laboral y Escolar con el desempeño escolar de los niños.
El lugar donde nos educamos es un segundo hogar en el cual se forma otra parte de nuestra personalidad, demostrando luego la capacidad desarrollada y cristalizada gracias a los maestros y compañeros.
Los trabajos muestran la relación existente entre determinadas características de los contextos más inmediatos al adolescente, familia y escuela, y el desarrollo bien de problemas comportamentales, bien de características individuales que aumentan la probabilidad de desarrollo de esos problemas, como la falta de empatía. Sin embargo, “la literatura científica presenta una laguna mucho mayor en relación con el análisis conjunto del rol desempeñado por la familia y la escuela en el ajuste comportamental adolescente y más aún en examinar cómo los problemas de conducta en la escuela pueden a su vez afectar el clima percibido en el aula, desencadenándose de ese modo una espiral de influencia negativa conducta-ambiente”.
Ahondar en la comprensión de estas relaciones pasa por analizar el vínculo existente entre distintas variables individuales del adolescente, atendiendo, por ejemplo, a la percepción de éste
De “los climas familiar y escolar y observar la relación que se establece entre ambos ambientes percibidos”. Estos análisis nos permitirán avanzar en la comprensión
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de la asociación familia-escuela y problemas de comportamiento en la adolescencia, lo que conlleva a su vez claras implicaciones prácticas para el desarrollo de programas más eficaces en la promoción de la convivencia escolar saludable y pacífica.
Así, tanto el entorno familiar como la actitud hacia la autoridad parecen ser dos factores de suma relevancia en la explicación de ciertos comportamientos violentos en la adolescencia, tanto dentro como fuera del contexto escolar.35
35 Decker, Dona y Christenson, 2007; Gottfredson y Hirschi, 1990.
Todo este conjunto de relaciones hace del hombre una persona de bien siempre y cuando estos se encuentren bien dirigidos y no se los mal interprete o confunda.
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