Capítulo II. Características ambientales de las áreas de estudio
II.2. Áreas de estudio
II.2.2 Área de Bajos sin Salida
El área de Bajos sin salida se ubica en el cuadrante sudeste de la provincia de La Pampa. La misma abarca todo el departamento de Caleu Caleu, sur de Hucal y este de Lihué Calel. Al este limita con la provincia de Buenos Aires, al oeste aproximadamente con el meridiano de 65°, al sur con la provincia de Río Negro y al norte con el área Valles Transversales (37º 50´ LS) (Berón 2004b, 2008). Debido a su particular forma, en su extremo oriental presenta una longitud de ca. 160 km, en tanto que en el occidental es de ca. 100 km, con un ancho de ca. 140 km, lo que hace a una superficie aproximada de 18200 km2 (ver Figura I.1).
Tomado en cuenta el índice hídrico de Thornthwaite (ver Figura II.1), se observa que en el extremo noreste predomina un clima subhúmedo seco, aunque en la mayor parte de su superficie imperan condiciones semiáridas. Si bien no se cuenta con mucha información sobre el régimen de lluvias u otras variables climáticas, las precipitaciones anuales alcanzan los 400 mm en el norte y entre 435 y 400 mm en el sur (INTA 1980). Desde el punto de vista fitogeográfico, la provincia del Espinal ocupa casi tres cuartos del territorio, en tanto que la provincia del Monte se extiende en una pequeña superficie que ingresa desde el ángulo noroeste hasta el límite oriental del departamento Lihué Calel (ver Figura II.3). La distribución de la fauna es muy uniforme debido a que solo está representado el Dominio Central o Subandino (ver Figura II.4).
Paisaje y vegetación
Dos regiones fisiográficas se encuentran representadas en esta área de estudio: la Oriental que ocupa una pequeña superficie localizada en el extremo noreste, y la Meridional que abarca el resto del área (INTA 1980, ver Figura II.5). De la primera región está representada la subregión de mesetas y valles. Con respecto a las subregiones de la región Meridional, se observa, al norte y centro del área de estudio la de mesetas, depresiones y bajos sin salida; al oeste la de las planicies y lomas recubiertas por toscas
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y afectadas por un diseño de drenaje dendrítico; y desde el centro hacia el sur la de las mesetas y depresiones alargadas cubierta con arena y rodados de vulcanitas.
El principal rasgo de la subregión de mesetas y valles es un sistema de valles dispuestos en forma de abanico cuyo ápice se ubica entre las localidades de Chacharramendi y Valle Daza. Las dimensiones de los mismos son variables, con una longitud promedio de ca. 100 km, aunque pueden llegar hasta los ca. 300 km (Calmels 1996). El ancho entre las mesetas es de 15-20 km, y el del valle varía entre 5 y 15 km. Tres elementos fisiográficos componen a estas geoformas: a) cordones medanosos centrales sobresalientes, que ocupan el 80 % de la superficie, b) los sectores llanos laterales que constituyen los valles transversales propiamente dichos, y c) rosarios de lagunas muy salinizadas que se ubican en los bordes de los cordones medanosos. En cuanto a la vegetación predominan los cultivos y, en menor medida, el bosque caducifolio de caldén con pastizales, los pastizales de gramíneas bajas con arbustos, el arbustal de jarilla y la vegetación halófila.
La subregión de mesetas, depresiones y bajos sin salida abarca la parte meridional del dpto. Hucal y septentrional de Caleu Caleu. En esta subregión predominan los procesos de acción hídrica concentrada, de abarrancamiento por erosión retrocedente y acciones eólicas posteriores. Las máximas alturas, que no superan los 150 msnm, se ubican en las cimas de las mesas, en tanto que las lagunas y salitrales presentan cotas por debajo del nivel del mar (Figura II.7). Las mesas y mesetas están coronadas por una capa de tosca, que al erosionarse integra a la geoforma en un paisaje ondulado (Calmels 1996). Los cuerpos
lacustres de mayor relevancia son la salina La Colorada Grande y, las lagunas Blanca Grande, Callaqueo y Larga. Los pocos afloramientos rocosos que se observan son de rocas granitoides (Linares
et al. 1980). En cuanto a
Figura II.7. Vista panorámica de la salina de Anzoátegui (dpto. Caleu Caleu). En la base las cotas son inferiores al nivel del mar.
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la flora, más de la mitad de su superficie está ocupada por el monte bajo, formado por arbustal perennifolio de piquillín, jarilla y chilladora (Chuquiraga erinacea), el cual ocupa la pendiente alta y media. En menor medida, se encuentra el bosque abierto de caldenes con arbustos, conocido vulgarmente como caldenar sucio, que se localiza en las depresiones y pendientes bajas.
El paisaje de la subregión de las planicies y lomas recubiertas por toscas y afectadas por un diseño de drenaje dendrítico está compuesto por áreas planas que se comportan como divisorias, e interfluvios y vías de escurrimiento (INTA 1980). La misma es compartida con el área Curacó. Como fue mencionado anteriormente, la flora varía de acuerdo a la topografía del terreno, debido a lo cual, en las pendientes poco pronunciadas se desarrolla el jarillal; en las divisorias y altas pendientes, un pastizal de gramíneas bajas con arbustos de jarilla; y en las depresiones y pendientes bajas, el bosque abierto de caldén.
La subregión de las mesetas y depresiones alargadas cubierta con arena y rodados de vulcanitas ocupa la mitad sur del dpto. Caleu Caleu y sudeste de Lihué Calel. Es una zona limitada en gran medida por la falta de agua, con un promedio de precipitaciones anuales de 435 mm en el sudoeste y 400 mm en el noreste. Aquí actuaron en forma alternada procesos morfogenéticos de origen hídrico y en menor medida eólicos. Con respecto a los recursos líticos, las mesetas se encuentran cubiertas por una capa arenosa de alrededor de un metro, con rodados de vulcanitas diseminados en su masa (Manto Tehuelche). En las planicies, la flora está representada por pastizales muy bajos con arbustos, mientras que en la pendiente alta y media se encuentra el jarillal.
Topografía
El área de estudio abarca dos de las unidades geomorfológicas definidas por Calmels (1996): la mitad septentrional la ocupan Las depresiones y bajos sin salida, y la meridional las Depresiones alargadas y mesetas con cubierta eólico-volcanítica. Asimismo, en el límite occidental, ocupando una superficie muy acotada, se observa la presencia de Las Serranías Pampeanas Meridionales.
El relieve está compuesto por mesas, pequeñas mesetas alargadas y angostas, pendientes onduladas, valles con salitrales y acumulaciones arenosas. Las depresiones han sido identificadas como antiguos valles que drenaban hacia el Atlántico, los cuales
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actualmente se encuentran muy desgastados, originándose en sus fondos numerosas lagunas y salitrales (e.g., La Colorada Grande, Blanca Grande, Laguna Larga, entre otras). El drenaje está limitado a estas geoformas, las cuales funcionan como receptáculos del agua de lluvia (Calmels 1996). En la mitad meridional, la acción hídrica que actuó en el pasado fue reemplaza por la acción eólica que rige en la actualidad. Evidencias de ello son la presencia de paleocauces del río Colorado que se encuentran sepultados por acumulaciones arenosas, y cuyas barrancas, que afloran a través de la cubierta sedimentaria, se encuentran a considerable distancia del cauce actual del río (Calmels 1996). El sector occidental ha sido modelado por las acciones hídricas concentradas, que elaboraron un diseño de drenaje dendrítico muy definido. El paisaje es ondulado con áreas planas inundables (INTA 1980).
II.2.3 Área Valles Transversales