1.2. Rendimiento escolar
1.2.5. Área curricular de ciencia y ambiente
El currículo del área de Ciencia y Ambiente de Educación Primaria contribuye a la formación de actitudes positivas de convivencia social y ejercicio responsable de la ciudadanía, al proporcionar formación científica y tecnológica básicas a los niños, a fin de que sean capaces de tomar decisiones fundadas en el conocimiento y asumir responsabilidades al realizar acciones que repercuten en el ambiente y en la salud de la comunidad.
Se resalta que la ciencia y la tecnología juegan un papel preponderante en un mundo que se mueve y cambia muy rápido, donde se innova constantemente. La sociedad actual exige ciudadanos alfabetizados en ciencia y tecnología, con capacidad para comprender los conceptos, principios, leyes y teorías de la ciencia, que hayan desarrollado también habilidades y actitudes científicas, que sepan enfrentar, dar soluciones o valorar alternativas de solución a los problemas locales, regionales o nacionales, tales como: la contaminación ambiental, el cambio climático, el deterioro de nuestros ecosistemas, la explotación irracional de los recursos naturales, las enfermedades y las epidemias, entre otros.
Asimismo, estos cambios exigen fortalecer en los estudiantes la capacidad de asumir una posición crítica ante los alcances y límites de la
ciencia y la tecnología, sus métodos e implicancias sociales, ambientales, culturales y éticas, para que se involucren cada vez más en la toma de decisiones importantes y controversiales.
En este sentido, nos adherimos a un concepto aceptado en todos los foros educativos nacionales e internacionales, que afirma que la mejor vía para lograr en las personas la ansiada «alfabetización científica» y el desarrollo de habilidades y valores es la formación en ciencia y tecnología. Formación que debe estar vinculada estrechamente con lo social, desde los niveles educativos más elementales de la educación. (Aguilar, 2009, p 56)
La educación en ciencia y tecnología contribuye a desarrollar cualidades innatas del ser humano, como la curiosidad y la creatividad; actitudes, como la disciplina, el escepticismo y la apertura intelectual, y habilidades, como la observación, el análisis y la reflexión, entre otras. Estos aspectos son indispensables para lograr una formación intelectual sólida en nuestros futuros ciudadanos: una formación que impulse el desarrollo de nuestro país al generar nuevos conocimientos, crear nuevos productos o darles un valor agregado por medio de nuevas tecnologías, en lugar de seguir dependiendo de la cultura y los avances científicos y tecnológicos de otros países, o perpetuar un proyecto económico basado en la exportación de materias primas.
1.2.5.1. Cuerpo humano y conservación de la salud.
Su campo de acción son las situaciones socio científicas, que representan dilemas o controversias sociales que están basadas en nociones científicas, es decir, cuestiones en donde la ciencia y la tecnología están involucradas en un debate social con implicancias éticas en el campo social (economía, salud, convivencia, política) y ambiental (manejo de recursos naturales). Para ser conscientes de que comprender conceptos científicos y tecnológicos nos ayuda a tomar decisiones informadas sobre salud, recursos
naturales y energéticos, ambiente, transporte, medios de información y comunicación. Los niños son capaces de realizar ese tipo de afirmaciones, si es que acceden a la información de modo significativo y, además, en un determinado contexto. Ellos podrán opinar sobre las ventajas o desventajas que les ofrecen los objetos de uso personal o los productos que consumen. Además, analizar situaciones de aprendizaje como estas permite que los niños aprendan que todos los recursos que emplean en sus vidas son el resultado de la actividad científica y tecnológica, y que tienen derecho a conocer las implicancias de estos para su salud, la de su familia, así como el impacto en el ecosistema.
1.2.5.2. Área curricular de ciencia y ambiente: Seres vivientes y conservación del medio ambiente.
La diversidad de organismos se relaciona con el entorno a través de flujos de materia-energía y estrategias de supervivencia especializadas, dando lugar a ecosistemas, cuya estabilidad depende de su propia diversidad. Todos los organismos tienen parentesco evolutivo e influyen en los ecosistemas. El caso humano es particular porque a través de su desarrollo tecnológico transforma profundamente la naturaleza. Las actividades que tienen estas características permiten a los estudiantes relacionar objetos o productos de su cotidianeidad con la actividad científica y tecnológica. Asimismo, tener un conocimiento de los componentes de los productos que consumen o de los objetos con los que interactúan, así como de las implicancias para su salud o el ecosistema.
1.2.5.3. Área curricular de ciencia y ambiente: Mundo físico y conservación del ambiente.
Materia y cambios, energía, fuentes de transmisión y transferencia, fuerza y movimiento., la tierra, sus características, tecnología y conservación del ambiente. Se destaca que en estos grupos de contenidos del área, se da
atención especial a temas relacionados con la preservación de la salud, la conservación del ambiente y los recursos naturales, el estudio de los problemas ecológicos, la identificación de la biodiversidad y los procesos y zonas de deterioro ecológico, las responsabilidades relacionadas con la salud, la seguridad y el cuidado del ambiente, el estudio del mundo físico y sus interacciones con el ambiente. Otro punto importante es la inclusión de asuntos relacionados con la relación entre ciencia y la tecnología y su trascendencia en la sociedad, donde se estudian y realizan sencillas aplicaciones tecnológicas de la ciencia y se reflexiona sobre el uso de la tecnología.