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ACÁ VA EL CUADRO DE LA PÁG 130 DEL LIBRO.

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México, D.F: Nueva Editorial Interamericana Capítulo 2 Problemas e hipótesis Marginación

ACÁ VA EL CUADRO DE LA PÁG 130 DEL LIBRO.

Cuando trabajarnos simultáneamente con varios grupos, es difícil que las personas que dan las instrucciones y vigilan el desarrollo de los grupos sean las mismas, entonces debe buscarse que su tono de voz, apariencia, edad, sexo u otras características que consideramos que puedan afectar los resultados sean iguales o similares, y mediante entrenamiento debe estandarizarse su proceder. También, a veces se dispone de menos cuartos o lugares que de grupos (v.g., se tienen cuatro grupos y solo dos cuartos). Entonces, la asignación de los grupos a los cuartos y horarios se hace al azar y se procura que los grupos no estén muy espaciados (lo menos distantes que sea posible). En otras ocasiones, los sujetos reciben los tratamientos individualmente, no puede ser simultánea la exposición a éstos. Pero se deben sortear los individuos de tal manera que en un día -en la mañana- personas de todos los grupos participen en el experimento, lo mismo en la tarde y durante el tiempo que sea necesario (los días que dure el experimento). Esto podría esquematizarse así, teniendo tres grupos:

HORA Di . A 1 DíA 2 9:00 si S2 S2 si S3 S3 10:00 si S3 1 S2 si S3 ' S2 11:00 ~si si S3 S2

S2 S3 12:00 S3 S2 S2 si si S3 13:00- S2 si S3 S2 si S3 14:00 S2 S3 S3 S2 si si 15:00 S3 S2 Sl si S2 S3 16:00 S3 si S2 S2 si S3 17:00

¿Cómo se logra la equivalencia inicial?: Asignación al azar

Existe un método ampliamente difundido para alcanzar dicha equivalencia que se conoce como “asignación aleatoria o al azar de los sujetos a los grupos del experimento” (en inglés, el término equivalente es “randomization”). La asignación al azar nos asegura probabilísticamente que dos o más grupos son equivalentes entre sí. Es una técnica de control que tiene como propósito proveer al investigador la seguridad de que variables extrañas, conocidas o desconocidas, no afectarán sistemáticamente los resultados del estudio (Christensen, 1981). Esta técnica debida a Sir Ronald A. Fisher —en los años cuarenta— ha demostrado durante años y pruebas que funciona para hacer equivalentes a grupos. Corno mencionan Cochran y Cox (1980, p. 24): “La aleatorización es en cierta forma análoga a un seguro, por el hecho de que es una precaución contra interferencias que pueden o no ocurrir, y ser o no importantes si ocurren. Generalmente, es aconsejable tomarse el trabajo de aleatorizar, aun cuando no se espere que haya un sesgo importante al dejar de hacerlo”.

La asignación al azar puede llevarse a cabo mediante pedacitos de papel. Se escribe el nombre de cada sujeto (o algún tipo de clave que lo identifique) en un pedacito de papel, luego se juntan los pedacitos en algún recipiente, se revuelven y —sin ver— se van sacando para formar los grupos. Por ejemplo, si se tienen dos grupos, las personas con papelitos nones pueden ir al primer grupo y las personas con pares al segundo grupo; o bien, si se tuvieran 80 personas, los primeros 40 papelitos que se saquen van a un grupo y los restantes 40 al otro.

También, cuando se tienen dos grupos, la aleatorización puede llevarse a cabo utilizando una moneda no cargada. Se lista a los sujetos y se designa qué lado de la moneda va a significar el grupo 1 y qué lado el grupo 2 (por ejemplo, “cara” = grupo 1 y “cruz” “grupo 2). Con cada sujeto se lanza la moneda y dependiendo de si resulta “cara” o “cruz” se le asigna a uno u otro grupo. Este procedimiento está limitado a sólo dos grupos, porque las monedas tienen dos caras. Aunque podrían utilizarse dados o cubos, por ejemplo.

Una tercera forma de asignar a los sujetos a los grupos es mediante el uso de tablas de números aleatorios. Una tabla de números aleatorios incluye números del 0 al 9, y su secuencia es totalmente al azar (no hay orden, ni patrón o secuencia), la tabla fue generada mediante un programa de computadora. En el apéndice número 5, se muestra una de estas tablas. Primero, se selecciona al azar una página de la tabla (por ejemplo, preguntándole a alguien que diga un número del 1 al X —dependiendo del número de páginas que contenga la tabla o sorteando números—). En la página seleccionada se elige un punto cualquiera (bien numerando columnas o renglones y eligiendo al azar una columna o renglón, o bien cerrando los ojos y colocando la punta de un lápiz sobre algún punto en la página). Posteriormente, se lee una secuencia de dígitos en cualquier dirección (vertical, horizontal o diagonalmente). Una vez que se obtuvo dicha secuencia, se enumeran los nombres de los sujetos por orden alfabético o de acuerdo a un ordenamiento al azar, colocando cada nombre junto a un dígito. Y se pueden asignar los sujetos nones a un grupo y los pares al otro.

Lo mismo da asignar los números del 0 al 5 al primer grupo, y los del 6 al 9 al otro grupo. Si tuviéramos cinco grupos, podríamos hacer que los sujetos con 0 y 1 fueran al primer grupo, con 2 y 3 al segundo, 4 y 5 al tercero, 6 y 7 al cuarto, y 8 y 9 al quinto grupo.

La asignación al azar produce control, en virtud de que las variables que requieren ser controladas (variables extrañas y fuentes de invalidación interna) son distribuidas —aproximadamente— de la misma manera en los grupos del experimento. Y puesto que la distribución es bastante igual en todos los grupos, la influencia de otras variables que no sean la independiente, se mantiene constante porque éstas no pueden ejercer ninguna influencia diferencial en la variable dependiente o variables dependientes (Christensen, 1981). La asignación aleatoria funciona más entre mayor sea el número de sujetos con que se cuenta para el experimento, es decir, entre mayor sea el tamaño de los grupos. Los autores recomiendan que para cada grupo se tengan —por lo menos— 15 personas.

Un ejercicio para demostrar las bondades de la asignación al azar

A los estudiantes que se inician en la investigación, a veces les cuesta trabajo creer que la asignación al azar funciona. Para autodemostrarse que si funciona, es conveniente el siguiente ejercicio:

1. Tómese un grupo de 40 o más personas (el salón de clases, un grupo grande de conocidos, etcétera), o imagínese que existe este grupo.

2. Invéntese un experimento que requiera de dos grupos.

3. Imagínese un conjunto de variables que puedan afectar a la(s) variable(s) dependiente(s).

4. Distribuya a cada quien un trozo de papel y pídales que escriban los niveles que tienen en las variables del punto anterior (por ejemplo: sexo, edad, inteligencia, escuela de procedencia, interés por algún deporte, motivación hacia algo —de uno a 10—, etcétera). Las variables pueden ser cualquiera, dependiendo de su ejemplo.

5. Asigne al azar los papelitos a dos grupos.

6. Compare número de mujeres y hombres en los dos grupos; promedios de inteligencia, edad, motivación, ingreso de su familia o lo que haya pedido. Verá que ambos grupos son “sumamente parecidos”.

Si no cuenta con un grupo real, hágalo teóricamente. Usted mismo escriba los valores de las variables en los papelitos y verá cómo los grupos son bastante parecidos (equiparables). Desde luego, normalmente no son “perfectamente iguales” pero sí comparables.

Los resultados de la asignación aleatoria podrían esquematizarse de la siguiente manera: ACÁ VA EL GRÁFICO DE LA PÁG. 133

Purificamos la relación. Al controlar todo lo que puede afectar a la variable dependiente (manteniéndolo constante), y hacer variar a la independiente, se puede deducir que los efectos se deben a ésta, o si no hay efectos se puede atribuir que la variable independiente no los tiene.

Si la única diferencia que distingue a los grupos experimental y de control es la variable independiente, diferencias entre los grupos pueden atribuirse a ésta. Pero si hay otras diferencias no podemos hacer tal atribución.

Otra técnica para lograr la equivalencia inicial: el emparejamiento

El segundo método para intentar hacer inicialmente equivalentes a los grupos es el emparejamiento o técnica de apareo (en inglés “matching”). Existen diversas modalidades de este método, sin embargo, el más común es el que a continuación se va a describir. El proceso consiste en igualar a los grupos en relación con alguna variable específica, que se piensa puede influir en forma decisiva a la variable dependiente o variables

dependientes.

El primer paso es elegir a esa variable de acuerdo con algún criterio teórico. Es obvio que la variable seleccionada debe estar muy relacionada con la(s) variable(s) dependiente(s). Por ejemplo, si se pretendiera analizar el efecto de utilizar distintos tipos de materiales suplementarios de instrucción sobre el desempeño en la lectura, el apareamiento podría hacerse sobre la base de la variable “agudeza visual”. Si el experimento tuviera que ver con el impacto que tienen distintas técnicas de discusión en grupo sobre la efectividad de éste, el emparejamiento podría hacerse tomando en cuenta la “motivación para trabajar en grupo”. Experimentos sobre métodos de enseñanza pueden emparejar a los grupos en “conocimientos previos”, “aprovechamiento anterior en una asignatura relacionada con los contenidos a enseñar” o “inteligencia”. Experimentos relacionados con actitudes hacia productos o conducta de compra pueden utilizar para aparear a los grupos, la variable “ingreso’. En cada caso en particular debe pensarse cuál es la variable que es más necesario controlar su influencia sobre los resultados del experimento y buscar aparear a los grupos en esa variable.

El segundo paso consiste en obtener una medición de la variable elegida pura emparejar a los grupos. Esta medición puede existir o puede efectuarse antes del experimento. Vamos a suponer que nuestro experimento fuera sobre métodos de enseñanza, el emparejamiento podría hacerse sobre la base de la inteligencia. Si fueran adolescentes, podrían obtenerse —en sus escuelas— registros de inteligencia de ellos o aplicarles una prueba de inteligencia.

El tercer paso consiste en ordenar a los sujetos en la variable sobre la cual se va a efectuar el emparejamiento) (de las puntuaciones más altas a las más bajas). Por ejemplo, supóngase que se tuvieran 16 personas (recuérdese la sugerencia de tener 15 o más en cada grupo, aquí se incluyen 16 únicamente para no hacer muy largo el ejemplo), se ordenarían de la siguiente manera:

SUJETO COEFICIENTE DE SUJETO COEFICIENTE DE INTELIGENCIA (Cl) INTELIGENCIA (Cl) 01 129 09 110 02 127 10 110 03 119 11 108 04 119 12 107 05 117 13 106 06 116 14 105 07 114 15 104 08 113 16 102

El cuarto paso es formar parejas de sujetos según la variable de apareamiento (las parejas son sujetos que tienen la misma puntuación en la variable o una puntuación similar) e ir asignando a cada integrante de cada pareja a los grupos del experimento, buscando un balance entre dichos grupos. Supóngase que se tuvieran dos grupos.

ACÁ VA LA PÁGINA 135 DEL LIBRO COMPLETA (ESQUEMAS)

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