III. El capital humano rural pobre: un tema estratégico Un
1. El acceso de los pobres al crédito
Muhammad Yunus afirma que “la pobreza surge del hecho de que los pobres no pueden conservar los resultados que les corresponden por su trabajo”; el motivo es evidente: no controlan su capital. Los pobres trabajan en beneficio de una tercera persona, que es quien controla el capital. Puede tratarse de prestamistas, terratenientes, propietarios de fábricas o de organizaciones que contraten a los pobres. Por otra parte, no heredan capital alguno y no hay elemento dentro del sistema convencional que les permite acceder al capital o al crédito.
a) Problemática
De manera contradictoria, el sistema económico existente condena la pobreza, pero también la alimenta con la marginación. Una forma de marginación se da debido a los insignificantes ingresos que los pobres obtienen y quienes jamás podrán ahorrar e invertir para ampliar sus oportunidades económicas.
El círculo de pobreza se hereda de una generación a otra. Los hijos de los pobres están igualmente condenados a una vida de escasas oportunidades. No obstante, contrariamente a la creencia popular, las personas no son pobres porque sean tontas o perezosas. De hecho, trabajan todo el día en labores físicas exhaustivas, como los agricultores y jornaleros agrícolas. Yunus afirma que “son pobres porque las instituciones financieras no los ayudan a ampliar su base económica. No existe ninguna estructura financiera que cubra las necesidades crediticias de las personas pobres”.
Yunus está de acuerdo en que el crecimiento económico es fundamental para erradicar la pobreza; sin embargo, cuestiona la posición de los políticos que piensan que fomentar el crecimiento es la única manera de conseguir eliminar la pobreza y, por ello, suelen emprender un camino lineal que consiste en construir infraestructura para promover la industrialización y la mecanización. En esta perspectiva se trata a las personas pobres como si fueran objetos. Cuando se adopta este punto de vista, no se logra ver el enorme potencial de los pobres, especialmente el de mujeres y niños.
Al mismo tiempo, los pobres no son considerados como actores independientes. Se preocupan por su salud, por su educación y por sus empleos, pero no por su independencia y su posibilidad de actuar. Los pobres pueden ser emprendedores, trabajar por cuenta propia y generar trabajo para otros. Por lo anterior, hay que tomar en cuenta que las personas de escasos recursos también son agentes importantes con el potencial para dinamizar los sectores productivos de la economía nacional.
b) Soluciones propuestas
Para que los pobres puedan tener la oportunidad de salir de su condición, Yunus sugiere que se deben eliminar las barreras financieras con las que se les ha rodeado. Además de eliminar las normas y leyes que tratan a los pobres como si no existieran, se debe encontrar el modo de reconocer a las personas por su propia valía.
a esos servicios? Lo que sucede es que simplemente los pobres se encuentran fuera del sistema económico y financiero. Los bancos convencionales no les prestan dinero porque no se ajustan a sus reglas de operación. Carecen de ciertos requisitos exigidos como solvencia, historial de crédito y avales. En algunos casos ni siquiera pueden rellenar la documentación necesaria para un préstamo.
Yunus comenta que “lo único que necesitan para salir de la pobreza es disponer de un entorno que se los permita”, ya que los pobres saben cómo ganarse la vida; todo lo que necesitan es una oportunidad. Así, centró la ayuda a los pobres en el crédito, es decir, en darles acceso al dinero. “Cuando se les da crédito a los pobres, se les permite que pongan en práctica las habilidades que ya poseen, el dinero que obtienen gracias a su esfuerzo pasa a convertirse en un herramienta, en una llave que les permite abrir las puertas a otras habilidades”.
Mediante los microcréditos, Yunus ha demostrado que las personas pobres son solventes y creativas y que con disciplina y confianza se puede potencializar en ellos la sensación de independencia y orgullo. Es muy importante que no se les dé recetas; la base del éxito de los microcréditos reside en ello, ya que se fomenta que los prestatarios decidan por sí mismos la manera de utilizarlos. Como consecuencia, no sólo se consigue que se sientan importantes y útiles, sino también que hagan un uso racional de los recursos, pues son ellos los que saben qué les hace falta.
Lo único con lo que cuentan los pobres es con su capital físico y su reputación. Para la operación de los microcréditos, la reputación es una parte muy importante. Los seres humanos son algo más que trabajadores, consumidores o empresarios; también son padres, hijos, amigos, vecinos y ciudadanos. Se preocupan por sus familias, por la comunidad en la que viven y piensan mucho en su reputación y en su relación con los demás miembros de la sociedad. Estas preocupaciones generalmente no existen para los bancos tradicionales, pero son el núcleo de los microcréditos.
Los microcréditos parten de la relación de los prestatarios con los demás miembros de la sociedad. Es un requisito que las personas se unan a grupos de cinco personas con ideas afines y que vivan en condiciones económicas y sociales similares. De esta forma, se crean incentivos para la cooperación entre prestatarios con el fin de salir adelante en sus negocios. Ninguno de los prestatarios está solo. Cuando uno de los cinco amigos desea pedir un préstamo, los otros cuatro deben aprobarlo. A pesar de que cada prestatario es responsable de su propio crédito, el grupo funciona como una pequeña red social que proporciona aliento, apoyo psicológico y en ocasiones ayuda practica para sobrellevar la carga de la deuda. La presión social positiva generada por el grupo contribuye en gran medida a que los prestatarios cumplan sus compromisos. La pertenencia a un grupo no sólo genera apoyo y protección, sino que también atenúa los posibles patrones erráticos de conducta de sus miembros, logrando con ello que cada prestario sea más fiable. Por otra parte, la presión ejercida por el grupo anima al individuo a desarrollar su potencial.
El concepto de los microcréditos fue fundado por Yunus sobre la base de la confianza humana y el conocimiento de que los pobres no pueden arriesgarse a un impago porque ésa es la única oportunidad que tienen de solucionar sus problemas.
c) Recomendaciones
Algunos programas contra la pobreza son efectivos, mientras que otros se limitan a malgastar energía y recursos. Yunus enumera algunas características que debieran tener los programas de alivio de la pobreza:
i) Los programas contra la pobreza deben empezar con una definición de la pobreza clara y operativa.
ii) No malgastar recursos.
iii) Focalizarse en las necesidades de los pobres. iv) Incluir a las mujeres como población objetivo.
v) Comprometer a los patrocinadores a largo plazo. vi) Eliminar limosnas, regalos, caridad y paternalismo. vii) Confiar en las habilidades de los pobres.