2. EL FILME WAKING LIFE COMO OBJETO DE ESTUDIO
2.2 ACERCAMIENTO AL ARGUMENTO DEL FILME
La siguiente descripción no corresponde a un argumento en el estricto sentido del término sino a un acercamiento a algunos componentes de la historia. Se hace esto por las características narrativas del filme, las cuales rompen con la estructura clásica (inicio-nudo-desenlace y la causalidad).
En el exterior de una casa, un niño y una niña juegan con un artefacto de papel en el que se diferencian varios colores. La niña manipula el artefacto de papel y, luego de pedirle al niño ocasión que escoja un color (el chico escoge azul y verde) y contar también dos veces hasta ocho, lo detiene. En él aparece una frase que dice: ―Soñar es tu destino‖. Más tarde el chico solo, en la noche, sale de la casa, en el mismo lugar en el que se encontraba con la niña, observa una estrella que avanza por el cielo y deja una estela de luz. De repente, el chico empieza a levantarse del suelo, flota y se prende de la manija de una puerta de un auto que esta estacionado.
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Un joven que se encuentra dormido en un tren despierta (tiene entre veinte y veinticinco años y se presume que es el chico después de varios años). Al llegar a la estación, baja e inicia una serie de extraños encuentros, con personas que se dirigen a él, hablándole sobre temas o escuelas filosóficas, teorías científicas y autores literarios. Estos encuentros se intercalan con escenas en las que él no aparece pero en las que también, quienes aparecen, hablan sobre temas de trascendental importancia. El primero de los encuentros en los que el protagonista aparece se presenta cuando sale de la estación, luego de llamar a alguien para que lo recoja y notar que una extraña mujer lo observa. Un auto que parece un bote frena. Lo conduce un hombre con una gorra de marinero. Viaja con otro hombre joven (papel representado por Richard Linlater). El joven protagonista, luego de que el extraño capitán lo invita a subirse, se sube en el vehículo. El hombre con gorra de marinero expone su punto de vista, una argumentación en torno al sentido común, acerca de la vida. El joven se baja, a sugerencia del otro pasajero, quien le ha dicho al capitán que deje al joven en determinado lugar. Cuando el joven protagonista camina se encuentra un papel, se arrodilla, lo recoge. El papel dice ―Mire a su derecha‖. Al mirar, observa un carro que se dirige hacia él a alta velocidad.
El joven se despierta y se levanta, extrae alimento de la nevera, lo come y sale de su casa. Llega a un salón de clases en el que un profesor de filosofía habla del existencialismo. Se pasa del interior del salón a una calle en la que el protagonista y el profesor caminan. Este último, a manera de monólogo, habla sobre Sartre.
En el tercer encuentro, el joven protagonista llega a una casa y entra. Una joven mujer le habla del lenguaje y su función entre los hombres.
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En un cuarto un hombre plantea al protagonista algunas cuestiones sobre la revolución tecnológica de la actualidad (desarrollos en la genética y en la microelectrónica).
Y así sucesivamente se presentan otros personajes que le exponen su punto de vista a lo largo de todo el filme. En determinadas escenas del filme no aparece el personaje principal, pero si otros personajes que hablan de temas filosóficos, metafísicos, políticos e incluso cotidianos (una conversación entre una pareja sobre el lenguaje en un apartamento, o el monólogo en el cual un hombre destila odio en una celda, un hombre perifoneando sus críticas y denuncias sobre la sociedad, o la conversación de un hombre y un cantinero en un bar que termina en un trágico accidente para ambos cuando un arma que uno de los dos manipula se dispara).
En todos, exceptuando tres encuentros, el protagonista guarda silencio, es alguien que escucha de manera pasiva. En el primero de estos encuentros, llega a un cuarto en el cual un hombre de cabello largo le argumenta la existencia de los ―onironautas‖, personas capaces de controlar los sueños de una manera consciente. El joven se muestra interesado y le dice que él está experimentando algo semejante, no sabe si está en la realidad o en un sueño. En el segundo encuentro, cuando baja hacia una estación de metro y se topa con una chica. Cada uno, en un primer momento, sigue su camino, pero ella se devuelve y le dice que no quiere ser una hormiga, no quiere divagar por el mundo como un ente condicionado y mecanizado. El joven le responde que está de acuerdo con ella e inicia una conversación. Este es el momento en el cual entra en la película la animación clásica durante siete minutos. El tercero se da al final del filme, cuando el protagonista habla con el joven que se encontró al principio en el auto-bote, quien en realidad es
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Richard Linklater. Este se localiza en un sitio cerrado, con poca iluminación jugando pinball. La conversación gira en torno a varios temas, entre los cuales se destacan los falsos despertares, literatura, Dios, la eternidad. El protagonista le dice a Linklater: ―Estoy empezando a creer que estoy muerto‖.