• No se han encontrado resultados

Aconsejar a la madre acerca de la alimentación y los líquidos

RECOMEDACIONES PARA LA ALIMENTACIÓN

Primero hará preguntas para saber cómo alimenta a su hijo o hija. Luego dará solamente los consejos necesarios para la edad y la situación del niño o niña. Durante una enfermedad , es posible que no quieran comer mucho. No obstante deben recibir las clases de alimentos recomendados para su edad., con la frecuencia recomendada, aunque no puedan comer mucho en cada comida. Después de la enfermedad, la buena alimentación les ayuda a recuperar el peso perdido y a prevenir la desnutrición. En una niña o niño sano, una buena alimentación ayuda a prevenir futuras enfermedades.

a) Recomendaciones para los niños y niñas desde el nacimiento hasta 6 meses de edad

La mejor forma de alimentar a un niño o niña desde el nacimiento hasta los 6 meses de edad es el amamantamiento exclusivo. Esto significa que toma solo leche materna, sin otros alimentos, agua ni líquidos (con excepción de medicamentos y vitaminas, si se necesitan). Debe amamantárseles cada vez que lo deseen, de día y de noche, por lo menos 8 veces en 24 horas, o sea a libre demanda.

Las ventajas del amamantamiento se explican a continuación:

z La leche materna contiene exactamente los nutrientes que el lactante necesita: proteínas, grasa, lactosa, vitaminas, hierro.

z Los nutrientes de la leche materna se absorben más fácilmente.. La leche materna también contiene ácidos grasos esenciales necesarios para el crecimiento del cerebro, de los ojos y de los vasos sanguíneos del lactante. Estos ácidos grasos no se encuentran en otras clases de leche. Ej: amino ácidos esenciales como la taurina.

z La leche materna proporciona toda el agua que necesita el lactante, aun en climas cálidos y secos.

z La leche materna protege al lactante contra las infecciones. Debido a su efecto inmunológico protector, los/las lactantes alimentados/as exclusivamente con leche materna suelen tener menos diarrea y menos probabilidades de morir de diarrea u otras infecciones. Entre ellos/ellas suele haber menos casos de neumonía, meningitis e infecciones del oído que entre los/las que no han sido amamantados/as.

z El amamantamiento ayuda a la madre y al hijo o hija a establecer una relación estrecha y cariñosa.

z El amamantamiento protege la salud de la madre. Después del nacimiento, ayuda al útero a volver a su tamaño normal, lo que reduce las hemorragias y previene la anemia. El amamantamiento también disminuye el riesgo de cáncer de ovario y de mamas.

En general todas las madres pueden dar leche materna a sus hijos e hijas. Son muy pocas las situaciones en las que la madre no puede dar de mamar a su bebé.

¿Porque es mejor no dar al niño o niña ningún otro alimento que no sea leche materna?:

Se reduce la cantidad de leche que toma; hay mayor riesgo de infección por el uso de biberones-

Los alimentos pueden estar muy diluidos y causar desnutrición, o carencia de vitamina A; el hierro de la leche de vaca y de cabra no se absorbe bien y puede producir alergias, dificultad para digerir la leche de origen animal y causarle diarrea, erupciones en la piel u otros síntomas.

El amamantamiento exclusivo le dará una mejor posibilidad de crecer y mantenerse sano.

La leche materna ahorra dinero.

b) Recomendaciones para los niños y niñas de 6 a 8 meses de edad

La madre debe seguir amamantando al bebé cada vez que éste lo desee. Sin embargo, después de los 6 meses de edad, además de la leche materna necesita recibir otros alimentos para atender todas las necesidades de energía. De los 6 a 8 meses de edad, aumente poco o poco la cantidad de alimentos complementarios. Los alimentos apropiados se enumeran en la página 20 y 21 del Cuadro de Procedimientos en ACONSEJAR, como también puede consultar en las Guías Alimentarias. A los 6 a 8 meses de edad, los alimentos complementarios son la principal fuente de energía.

Si el niño o niña es amamantado, dele alimentos complementarios 2 veces al día. En caso contrario, déselos 5 veces al día. Principalmente verduras, frutas, carne de vaca o pollo pisada, molida o cortada en porciones pequeñas, cereales. Agregarle a los purés sal yodada y aceite. Recordar agregar los productos que contengan harina de trigo recién a los ocho meses

c) Recomendaciones para los niños y niñas de 9 a 11 meses de edad Además de la lactancia materna se debe dar alimentos complementarios 5 veces al día. Los alimentos apropiados se enumeran en el cuadro ACONSEJAR.

Es importante alimentar activamente al niño o niña. Esto significa animarle a comer. No debe competir con sus hermanos mayores por los alimentos de un plato común, se le debe servir su propia porción. Hasta que pueda alimentarse solo o sola, la madre o la persona que le cuida (como hermano mayor, el padre o la abuela) debe sentarse con él o ella durante las comidas y ayudarle a colocar la cuchara en la boca.

Una porción suficiente significa que el niño o niña no come más después de una alimentación realizada (o comido normalmente). Agregar a este grupo de edad las legumbres secas, derivados lácteos, huevo, pescado e hígado de vaca o pollo. d) Recomendaciones para los niños y niñas de 12 meses a 2 años de edad Durante este período la madre debe seguir amamantando al/la bebé cada vez que éste/esta lo desee y darle alimentos complementarios nutritivos. La variedad y cantidad de alimentos debe aumentar. Los alimentos de la familia deben convertirse en parte importante de la alimentación. Estos alimentos deben cortarse para que pueda comerlos con facilidad.

Si toma otra leche, asegúrese de que tome ¾ o sea 750 ml de leche al día e) Recomendaciones para los niños y niñas de 2 años de edad o más

A esta edad deben consumir varios alimentos de la familia en tres comidas principales diarias. Además deben consumir otras dos comidas: media mañana y media tarde. Pueden ser alimentos de la familia u otros que sean nutritivos a los cuales tenga accesibilidad y disponibilidad de acuerdo a las estaciones del año y convenientes para dar entre las comidas.

La atención minuciosa a la alimentación es esencial para todos/todas los/las niños y niñas con diarrea persistente. Además de su función en el tratamiento, la alimentación puede tener un valor preventivo importante. El régimen alimentario normal de aquellos /as con diarrea persistente es a menudo inadecuado; por ello es fundamental que durante el tratamiento se le enseñe a las madres cómo mejorar la nutrición de sus hijos o hijas.

En los casos de diarrea persistente pueden tener dificultad para digerir la leche de orígen animal. Recomiende a la madre que reduzca momentáneamente la cantidad de leche de orígen animal a 50 ml/kg/día dentro del régimen alimentario, y que continúe amamantándolo y que si es mayor de 6 meses de edad le proporcione los alimentos complementarios apropiados, en comidas livianas, frecuentes, al menos 6 veces al día.

El niño o niña con diarrea persistente debe examinarse de nuevo en cinco días para el seguimiento: Ver Cuadro de Procedimientos página 25 y Guías Alimentarias. Además adminístrele Mebendazol.