Crear la luz
La luz puedes buscarla o puedes crearla. Creas la luz cuando partes de la escena oscura y construyes tu escena. También creas la luz cuando partes de una escena iluminada y la que añades se impone a la ambiente. La luz de tu foco se impone a la ambiente cuando es al menos tres pasos mayor que ella.
Buscar la luz
Buscas la luz cuando usas la del lugar en el que estás. Rara vez la luz que tengas cumplirá con tus deseos. Tus requerimientos para la luz de una fotografía son tres: que tenga suficiente nivel para poder exponer el material sensible, que su contraste no supere la latitud de la del material sensible, que su blanco no difiera en gran manera del de tu material sensible.
Para enfrentarte a la luz escasa aumenta el diafragma, aumenta la sensibilidad, añade luz que no desvirtúe la escena.
Para reducir el contraste, filtra la luz excesiva, añade luz que no desvirtúe la escena.
Para acercar los blancos, filtra la luz o filtra la cámara.
Añadir luz sin desvirtuar la escena es respetar el ambiente, respetar el espacio en que fotografías. Haz que tu luz añadida no modifique la dirección de la iluminación del espacio. Respeta la arquitectura. La arquitectura no es solo la colocación de las paredes, también es la iluminación del
espacio. Respeta el ambiente, no te enfrentes a él, colabora con él.
Para añadir luz que refuerce la ambiente usa luz suave en la misma dirección que la ambiente. Usa luz difusa para rellenar las sombras y reducir el contraste. Rebota la luz en los techos para dar luz difusa que haga de base y se sume a la ambiente.
De la suma de luces recuerda esto: si sumas una luz con otra igual la exposición sube un paso. Si sumas una luz un paso mayor que otra la exposición sube medio paso sobre la mayor. Si sumas una luz dos pasos mayor que otra, la exposición sube un tercio de paso más que la de la mayor de las dos. Si sumas dos luces con tres pasos de diferencia la exposición sube un sexto de paso, que es tanto como decir nada que puedas apreciar. Por eso cuando una foco da tres diafragmas más de luz que otra la menor no afecta a la exposición. Para respetar el ambiente procura que tu luz no sea mayor de tres pasos que la ambiente.
Cuando a una escena que tiene un contraste le añades la misma cantidad de luz al lado oscuro y al lado claro su contraste se reduce. Cuenta siempre las luces desde la ambiente, siempre desde la más baja. Añade una luz a la escena y su contraste bajará. Para saber cuanta luz añadir obra así: resta al contraste inicial el contraste final que quieres y divide ese número del contraste final. Así, si tu escena tiene cinco pasos y quieres tres, resta de treinta y dos, ocho y los veinticuatro restantes divídelos entro ocho. Verás que son tres, así tu luz de refuerzo debe ser tres veces mayor que la ambiente y tres veces es un paso y medio. Si tu base era un diafragma dos añade un dos ocho y medio paso.
Tres son los preceptos para controlar el contraste con tu luz. Primero, para reducir el excesivo contraste añade luz general a toda la escena. Segundo, para reducir el excesivo contraste añade luz localizada en las sombras de la escena. Tercero, para ampliar el contraste añade luz localizada en las luces de la escena.
Cuando la escena de interior se abre al exterior la luz de fuera supera la latitud de tu película. Refuerza el interior rebotando la luz al techo o con luz directa pasada por una gasa. Si la diferencia de dentro afuera es de tres o más pasos añade tanta luz como haya fuera. Si la diferencia es de dos pasos, añade medio paso menos que la que hay fuera. Si la diferencia es de un paso, añade la misma luz que hay dentro. Vigila el equilibrio de color. Si dentro la luz es naranja pon un filtro azul.
Cuando tengas una figura junto a una ventana, el claroscuro que la pinta puede tener más contraste que soporta la latitud de tu película. Añade una luz general que abarque toda la figura para reducir su contraste, pero no hagas la luz de refuerzo tan grande que anules el efecto de la ventana porque queda artificial y no da cuenta de lo que viste. Para saber cuanta luz poner piensa así: primera decide si quieres ver el exterior o no te importa. Si no te preocupa que haya detalle de fuera haz como cuando querías cambiar el contraste de la escena, escribe los contrastes como relación de luces, resta del contraste de la figura el contraste que quieres en la figura, divide esto entre el contraste que quieres.
Hay un error en esta cuenta, porque en realidad deberías dividir por el contraste que quieres menos uno, pero la diferencia es más pequeña que el ajuste de tu foco. Cuando quieras además ver el exterior deberás usar dos luces. La primera general, da luz a toda la figura. La segunda local, iluminando solo el lado oscuro. La general reduce el contraste, la local lo restituye al valor que quieres. Por diafragma de tu cámara usa el que decidas para el exterior porque la luz que añadas no afecta a la exposición de fuera.