Vejiga infranuclear Tabla 11.
1.4.4.1 Principios de Electrofisiología.
1.4.4.3.1 Actividad EMG y Morfología de los potenciales.
El examen comienza inmediatamente después de la inserción de la aguja a través de la membrana muscular. La EMG recogerá un potencial de lesión o ”actividad de inserción” que cesa tan pronto como cesa el movimiento de la aguja en el músculo. (Salinas J. y Virseda M., 1995).
La colocación correcta de la aguja se confirma por monitorización auditiva y osciloscópica. Si el electrodo de aguja se coloca correctamente, se oyen estallidos agudos o ruidos de crepitación en el altavoz, cuya intensidad varía según la contracción muscular.
En condiciones normales, con la vejiga vacía, existe casi un silencio eléctrico, pero se puede registrar al menos uno o dos potenciales de acción de unidades motoras.
El músculo estriado en reposo no presenta apenas potenciales de acción, lo que dará lugar casi a un silencio EMG, existiendo un aumento de la actividad electromiográfica (patrón interferencial completo) en respuesta al llenado vesical, a la tos, Valsalva, reflejo bulbocavernoso (reflejos uretrales), y durante la contracción voluntaria del esfínter. Cuando se invita a realizar la micción, se produce primeramente un silencio eléctrico completo, seguido por una contracción del detrusor.
A diferencia de los músculos esqueléticos de otros sitios del cuerpo, muchas veces es difícil para el paciente relajar completamente la musculatura perineal por lo que habitualmente se observa un potencial de unidad motora de bajo nivel con un potencial entre 100-500 microVoltios y una frecuencia de descarga menor a 10 veces/segundo, incluso con los músculos perineales relajados.
El potencial normal de unidad motora consiste en una onda bifásica que comienza con una deflexión inicial hacia arriba, que por convenio se considera negativa, seguida de una deflexión hacia abajo, que se considera positiva.
La frecuencia de las ondas o frecuencia de descarga es de aproximadamente 40 veces/segundo, por lo que cada complejo dura aproximadamente 25 milisegundos. En un osciloscopio que recoge la actividad durante 100 milisegundos, aparecerán por lo tanto aproximadamente 4 complejos por pantalla.
Se consideran normales los potenciales de acción musculares bi o trifásico con una amplitud superior a 3000 microVoltios. y una duración superior a 10 milisegundos.
El potencial normal de unidad motora consiste en una onda bifásica que comienza con una deflexión inicial hacia arriba, que por convenio se considera negativa, seguida de una deflexión hacia abajo, que se considera positiva. Figura 14.
Se consideran normales los potenciales de acción musculares bi o trifásico con una amplitud superior a 3000 microVoltios y una duración superior a 10 milisegundos.
Estos potenciales tienen de 2 a 4 deflexiones. La amplitud de cada potencial varía de 50 a 500 microvoltios, y la duración es de 10 a 30 milisegundos. No obstante, puede observarse algunos potenciales polifásicos (más de 4 deflexiones), considerándose normal su presencia hasta en un 15%. (Salinas J., 1989).
La EMG, raras veces puede proporcionar un diagnóstico etiológico específico, porque ningún hallazgo ni ningún grupo de hallazgos es patognomónico de una determinada enfermedad. (Siroky M., 1996).
Existen varios tipos de anormalidades de los potenciales, relacionados específicamente con el tipo de patología de la unidad motora. (Siroky M., 1991):
A) Potenciales de fibrilación. Se trata de potenciales de unidad motora, bifásicos, de baja amplitud (50-200 microVoltios) y pequeña duración (1,5 milisegundos). Su morfología típica consiste en una serie de complejos con una onda positiva (hacia abajo) amplia y una onda negativa (hacia arriba) más pequeña. Su origen es la denervación completa o casi completa de los músculos, lo que da lugar a estos potenciales de unidad motora espontáneos. Figura 14.
B) Onda positiva. Consiste en potenciales bifásicos formados por una onda positiva con una intensidad entre 200-2000 microVoltios, y como los anteriores se debe a una denervación de la unidad motora. Es preciso que la denervación tenga una antigüedad mínima de 2 semanas para que se demuestren este tipo de complejos. Figura 14.
C) Potenciales polifásicos. Se caracterizan por la presencia de una onda con más de 4 deflexiones o fases. Su intensidad es superior a 5000 microVoltios y su duración superior a 25 milisegundos. Su significado puede ser normal en caso de reclutamiento de varias unidades motoras y que no alcanza más del 15 % de los potenciales. En un porcentaje mayor indica la existencia de fenómenos de reinervación procedentes de la neurona de una unidad motora vecina (neuropatía
periférica). Los potenciales de duración o amplitud aumentada tienen un significado similar. Figura 14.
Figura 14. Morfología de los potenciales basales EMG. A, músculo en reposo. B, Potencial normal. C, onda positiva.D, potenciales de fibrilación. E, potencial polifásico.
D) Descargas miotónicas y pseudomiotónicas. Las descargas miotónicas, presentan unos potenciales de acción de alta frecuencia, con morfología normal o similar a los potenciales de fibrilación u ondas positivas, y suelen ser provocados por el movimiento del electrodo. Las descargas miotónicas son características de algunas miopatías (Lanman J. and Ritchie A.,1977).
Las descargas pseudomiotónicas (también llamadas descargas repetitivas complejas), son similares a las descargas miotónicas, aunque la frecuencia es muy irregular. Se presentan en distintas afectaciones neurológicas y no neurológicas, y parecen reflejar una irritabilidad no específica de membrana (Butler W.,1979). Figura 15.
E) Los potenciales de fasciculación, son descargas de ondas de morfología similar a las descargas pseudomiotónicas, pero no aparecen en salvas sino que se presentan de forma aislada. Representan descargas espontáneas de músculos denervados. También se aprecian en las afecciones musculares intrínsecas (miopatías). (Salinas J y Virseda M., 1995).
Figura 15. Descargas repetitivas complejas.
Para el análisis más preciso de la morfología de los potenciales de la unidad motora, el porcentaje exacto de los diferentes potenciales anormales registrados, así como la amplitud de la actividad EMG en el patrón interferencial, se han desarrollado programas informáticos que realizan estas mediciones de forma automatizada (EMG cuantitativa), (Aanestad R, et al, 1989). Figura 16.
Figura 16. Análisis de los componentes del “potencial de unidad motora”.