6. LA TECNOLOGÍA EN LA PYMES DE LA COMUNIDAD VALENCIANA
6.4. Adaptación de las Pymes valencianas a las normas de Calidad
De todas las normativas que existen sobre calidad, hay un referente por su trascendencia en el ámbito europeo son las normas ISO de Calidad. Estas normas marcan las pautas para garantizar la calidad de un producto o un servicio mediante el control de los procesos productivos que han intervenido en la fabricación del artículo o mediante el control de los procedimientos que se siguen a la hora de prestar un servicio.
Existe otro tipo de certificaciones independientes pero son residuales, después de ISO el segundo lugar lo ocupa AENOR.
La filosofía de las normas ISO no va dirigidas a garantizar la calidad de un producto final o de un servicio concreto mediante un control exhaustivo de los mismos sino que va orientada a la certificación de la empresa como apta desde el punto de vista de la calidad por los procedimientos que emplea en su producción. Ello quiere decir que la garantía que se ofrece con esta certificación es más amplia en tanto en cuanto se controla el resultado final de los productos y servicios en el tiempo.
Asignación de responsables
Estable En declive En crecimiento
Si 74% 75% 80%
No 24% 25% 19%
Ns/Nc 2% 0% 1%
Total 100% 100% 100%
Si bien hablamos de normas, no son de obligado cumplimiento y el obtener la certificación o no de una determinada empresa no le habilita para entrar en un determinado mercado. En la práctica la certificación ISO diferencia a una empresa frente a sus competidores ya que demuestra a los clientes que una determinada empresa opera de acuerdo a unos principios no sólo legales sino óptimos, en un nivel superior.
Para que una empresa obtenga una certificación ISO, ya sea ISO9000, ISO9001, ISO9002... dependiendo del sector en el que opere, o si se busca la certificación de toda la empresa o sólo de un área de la empresa, debe obtener dicha certificación de un auditor externo que deberá estar asimismo cualificado y calificado y será quien mediante una inspección en la propia empresa acredite y apruebe la auditoría.
Por su prestigio internacional es la certificación ISO de calidad la que consigue que una empresa alcance mayor proyección con una certificación de este tipo debido al reconocimiento en los distribuidores de los productos y en los consumidores finales. Tratando el caso de la Pyme, que como vemos a lo largo de este estudio cuenta con recursos limitados y muy escasos para llegar a ciertos mercados, especialmente para competir con la gran empresa, es esta certificación la tarjeta de visita que le puede abrir puertas que otrora permanecerían cerradas por falta de "solvencia".
El carácter independiente de esta certificación hace que sea el propio mercado quien esté regulando los criterios de calidad que se emplea en las empresas de un sector.
Asignación de responsable de calidad en función de la capacidad de innovación de la empresa Innova No Innova Si 100% 72% No 0% 27% Ns/Nc 0% 1% Total 100% 100%
Fuente: Encuesta EOI año 2000
Una vez esta tercera persona independiente certifique a la empresa, esta podrá hacer uso de su certificación no en sus productos individuales como tal sino en su propia marca, anuncios, promociones globales etc.
Si bien la gran empresa alcanza unas tasas más elevadas que las Pymes en certificación de calidad, se hace más evidente la diferencia entre empresas del mismo tamaño de distintos sectores. Así hay sectores cuyo entorno a alcanzado un nivel de competencia y el cliente un nivel de exigencia que casi obliga a las empresas a obtener la certificación de calidad, nos estamos refiriendo al sector sanitario, farmacéutico, alimentación, y en especial nuevas tecnologías.
Cabe mencionar dentro del sector industrial a aquellas empresas que si bien no gozan de una gran sofisticación tecnológica por tratarse de proveedores de grandes multinacionales que desean ser certificadas y obligan a éstos a estarlo, nos referimos por ejemplo, a todas las industrias de componentes de automoción del entorno de la planta de Ford en Almusafes.
En la Comunidad Valenciana podemos comprobar como existe sensibilidad en la Pymes con el control de la calidad así, como podemos ver en el siguiente cuadro un 77% de las empresas valencianas tienen asignado en la empresa algún responsable que asuma las funciones de Calidad
Empresas que tienen asignado un responsable de Calidad
C.V. Alicante Castellón Valencia
Si 77% 71% 77% 84%
No 22% 29% 21% 14%
Ns/Nc 1% 0% 2% 2%
Total 100% 100% 100% 100%
Fuente: Encuesta EOI año 2000
Si descendemos a algo más concreto, es decir si esa sensibilidad hacia la calidad se ve reflejada en una planificación con un sistema implantado dentro de la empresa nos damos cuenta que los resultados no son tan optimistas.
Implantación de un sistema de Calidad en la Pyme de la Comunidad Valenciana
C.V. Alicante Castellón Valencia
Si 38% 34% 36% 43%
No 59% 62% 60% 54%
Ns/Nc 3% 4% 4% 3%
Total 100% 100% 100% 100%
De los dos cuadros anteriores se desprende que en muchas empresas existe una persona asignada como responsable de Calidad, pero o es un puesto compartido con otras competencias o dicho responsable no está en la primera línea de decisión de la empresa, ya que la cifra de empresas con un Sistema de Gestión de Calidad implantado es muy inferior. Pasemos a analizar el tipo de sistema de Gestión de Calidad, sabiendo que en este estudio nos centramos en la pequeña y mediana empresa, el grado de efectividad de dichos sistemas será más elevado cuanto mayor sea el grado de externalización de dicho servicio ya que evidentemente, en la inmensa mayoría de los casos, no cuentan con el potencial ni la imparcialidad suficiente como para desarrollar un potente sistema de gestión propio.
Tipos de sistemas de Gestión de Calidad implantados en las Pymes Valencianas
C.V. Alicante Castellón Valencia
ISO9000 50% 45% 38% 57%
Propio 16% 19% 23% 11%
Otros 3% 5% 4% 2%
Ns/Nc 31% 31% 35% 30%
Total 100% 100% 100% 100%
Fuente: Encuesta EOI año 2000
Como se puede observar queda confirmada la relevancia de las normas ISO9000, siendo marginal la presencia de otros sistemas de calidad en cuanto a solicitar una certificación en el caso de las Pymes.
Dependiendo del tamaño de la empresa existe una gran diferencia entre la pequeña y la mediana empresa a la hora de contar con un sistema de Gestión de Calidad, así la mayoría de las empresas entre 51 y 100 empleados cuentan con algún sistema mientras que sólo una tercera parte de las empresas entre 10 y 25 empleados están trabajando en ello.
Implantación de un Sistema de Calidad en las Pymes Valencianas según tamaño.
Empleados De 10 a 25 De 26 a 50 De 51 a 100 Si 30% 33% 61% No 67% 64% 34% Ns/Nc 3% 3% 5% Total 100% 100% 100%
Fuente: Encuesta EOI año 2000
En la Comunidad Valenciana no existen grandes diferencias respecto al resto de España en cuanto a la aplicación de las normas de Calidad, incluso cuentan con importantes iniciativas.
Para potenciar las actuaciones que condujeran a la pequeña y mediana empresa valenciana hacia una mayor calidad se diseñó el proyecto Mecoval -MEjora COntínua en la PYME de la comunidad VALenciana-, que fue presentado al Ministerio de Industria y Energía y para el que se ha obtuvo una subvención del IMPI.
Los objetivos del proyecto son los siguientes:
- Promoción de empleo de Ingenieros Industriales en las PYMES.
- Promoción de la utilización de los servicios de consultoría de Ingeniería Industrial por las PYMES.
- Aumentar la influencia y el contacto del Colegio de Ingenieros con los ámbitos empresariales de la Comunidad Valenciana.
- Promoción del contacto del Colegio con otras organizaciones tecnológicas en España y el Extranjero.
- Mejorar la competitividad de la industria de la C. Valenciana.
Los medios serán los proyectos de Mejora Continua que surjan en el Programa y que serán llevados a cabo por ingenieros sin empleo, que se colocarán en las empresas, que en caso necesario contarán con el apoyo de ingenieros con experiencia. También se organizan Conferencias, Seminarios, etc.
Para canalizar ésta iniciativa, y otras que puedan surgir como consecuencia de la acción correspondiente, se propuso la constitución de una fundación, condición sugerida por el IMPI para poder seguir concediendo, a medio plazo, su apoyo al proyecto, ya que el IMPI no puede subvencionar organismos entre cuyos fines no figure claramente la prestación directa de servicios a las empresas.
El proyecto MECOVAL se inició en el año 1995. Es un programa que tiene como objetivo formal el apoyo a la implantación de proyectos de Mejora Continua en las PYMES de la Comunidad Valenciana. Hasta ahora han participado en el mismo unas 25 PYMES del
metal. Surge como una colaboración de FEMEVAL y el COIIV. A partir de 1997 lo lidera la fundación Instituto Valenciano de Tecnología del COIIV. Esta financiado por el programa ATYCA del Ministerio de Ciencia y Tecnología que aporta aproximadamente el 45 % del presupuesto. El resto lo aportan las empresas participantes.
El proyecto persigue dos objetivos básicos: por una parte promover el conocimiento de las capacidades de los ingenieros industriales en el ámbito de la PYME Valenciana, y por tanto, tratar de abrir ese filón de empleo a los jóvenes. Por otra, facilitar el conocimiento del mundo de la PYME a los jóvenes ingenieros desempleados. Todo ello redunda además en la promoción de la imagen del ingeniero industrial en la Comunidad Valenciana.
El proyecto consiste en la colaboración temporal de Ingenieros Industriales recién graduados con Pequeñas y Medianas Industrias del Metal en proyectos concretos de Mejora Continua. Los ingenieros trabajan en las PYMES desarrollando estos proyectos con el apoyo de algunos Ingenieros Senior (sobre todo psicológico), de modo que se puedan lograr algunos resultados tangibles en el corto espacio de tiempo que viene a durar el programa (unos seis meses).
Dentro de las limitaciones presupuestarias (unos 12 millones anuales), los promotores del proyecto consideran positivos los resultados en todos los aspectos: se ha generado empleo directa o indirectamente entre los colegiados de nueva inscripción ya que parte de los ingenieros han seguido colaborando con las empresas participantes, un 85 % de los colegiados se han mostrado satisfechos con la experiencia adquirida y finalmente, se ha dado a conocer la imagen del ingeniero industrial en un sector de pequeñas empresas que hasta ahora era reacia a su contratación. La colaboración con FEMEVAL se ha extendido a otras áreas, entre ellas la organización conjunta de jornadas sobre la innovación tecnológica dirigidas hacia las PYMES.
El ambiente y organización en estas PYMES suelen producir un fuerte impacto en el ingeniero, ya que su formación racional contrasta con la aproximación intuitiva del empresario de la PYME. No obstante, la experiencia en general es enriquecedora y permite al ingeniero un acceso muy directo al mundo del trabajo, la responsabilidad, el mando, etc. lo que le ayuda a orientar su vida profesional con un mayor conocimiento de causa.