Una vez acaecida la Revolución de Mayo en Buenos Aires, la Primera Junta de Gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata envió una expedición a las provincias internas con el objeto de hacer reconocer su autoridad en el resto del ex Virreinato del Río de la Plata. Ese ejército (conocido luego como Ejército del Norte) sofocó primero la contrarrevo- lución de Córdoba y luego se dirigió a la Intendencia de Salta del Tucu- mán de paso hacia el Alto Perú. A su llegada no fue necesario que entrara en acción debido a que los cabildos de la intendencia habían previamente adherido a la Junta de Buenos Aires.
Salta
El 16 de junio de 1810 se recibieron en Salta noticias de la Revolu- ción. Ese día se reunió el cabildo del lugar a fin de tratar los oficios reci- bidos de la Primera Junta, del cabildo de Buenos Aires y del ex virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros, pero, debido a que era necesario convocar a las autoridades y vecinos más caracterizados, se decidió:
teniendo por base la obediencia á nuestro Rey y Señor don Fernando Séptimo (que Dios guarde) Religión y Patria [...] Sr. Virey D. Baltasar Hidalgo de Cisneros, al Excmo. Cabildo de la Capital de Buenos- Ayres; é impuesto su Señoría este Ilustre Cabildo de dichos antece- dentes, acordó diferir su tratamiento y conferencia para mejor oportu- nidad, atento a la gravedad de su contenido...
El cabildo se volvió a reunir el 18 de junio con la presencia del gobernador intendente de Salta del Tucumán, Nicolás Severo de Isasmendi,
y se decidió que al día siguiente se convocara un cabildo general. El 19 de junio se reunieron 61 personas y por mayoría se decidió reconocer a la Junta Provisional Gubernativa de Buenos Aires y el envío de un diputado. Ese día, el gobernador intendente y el cabildo oficiaron a la Junta lo acordado.
La convocatoria de cabildo abierto para la elección de un diputado era para el 25 de junio, pero un grupo de veintidós vecinos excluidos de la misma presentó un petitorio para que se les admitiese y luego irrumpieron en la sala de acuerdos. Al ordenarse su expulsión, se produjo la protesta de los excluidos y el gobernador sugirió la postergación de la elección para el día 30, pero esto no fue aceptado por el cabildo. Luego de las disputas, el gobernador dispuso el apresamiento del alcalde de segundo voto, José Antonio Fernández Cornejo, y del síndico procurador Juan Esteban Tamayo.
El 5 de julio se reunió el cabildo para deliberar sobre los sucesos acon- tecidos el 30 y se escuchó el dictamen del asesor letrado Santiago Sara- via: «no se hallaban otros arbitrios ni remedios para remediar los males [...] que el Gobernador Intendente debe dejar el mando político y mili- tar». El gobernador mandó prender a Saravia y al doctor Gabino Blanco, de quien dijo que «había coaligado con Tamayo e inflamado y electrizado al cabildo para que promoviera la anarquía en la Provincia».
La situación enardeció a los vecinos de Salta, por lo que el gobernador Isasmendi envió una comisión al cabildo ofreciendo la libertad de los detenidos. Pero recibió la respuesta condicionando su aceptación: «siem- pre que el Gobernador dejase el mando». Isasmendi reaccionó ordenando apresar a los miembros del cabildo, siendo capturados Nicolás Arias, Ca- lixto Ruiz Gauna, Mateo Zorrilla y José Boedo, logrando los restantes abandonar la ciudad.
Calixto Gauna, alguacil mayor y comandante de milicias, consiguió durante la noche evadirse de la prisión, y, luego de un veloz viaje de ocho días, informó de lo sucedido a la Junta de Buenos Aires. Después de des- cansar veinticuatro horas, regresó con el gobernador interino nombrado por la Junta, coronel doctor Feliciano Chiclana, quien había sido nombra-
do auditor de guerra del Ejército del Norte. Aunque no viajaba con la expedición, la alcanzó el 28 de julio en Fraile Muerto con su escolta de seis blandengues y dos patricios, que allí reforzó con doce blandengues al mando del teniente Eusebio Suárez y continuó viaje a Salta. El hecho le valió a Gauna el grado de teniente coronel, aunque al regresar a Salta debió permanecer postrado por tres meses debido a la hinchazón de sus extremidades inferiores.
La Junta envió al comandante Francisco Ortiz de Ocampo una reco- mendación para tratar con Gauna sobre la ruta a seguir:
El Regidor Alguacil Mayor de la ciudad de Salta Don Calisto Gaona que actualmente se halla en esta; debe regresar inmediatamente á su destino; y siendo este un sujeto de conocido patriotismo y celo ha resuelto la Junta prevenir á V. E. trate con él acerca del camino que debe llevar el ejército desde la referida ciudad de Salta.
Dios Gde. á V. S. Julio 20 de Julio.
A la Junta de Comisión de la Expedición á las Provincias interiores La Junta dio a Chiclana la misión de cortar en Salta la retirada de los realistas de la contrarrevolución de Córdoba y además hacer realizar la elección del diputado. Cuando arribó a la ciudad, el 23 de agosto, ordenó la puesta en libertad de los miembros de cabildo. Ese día se reunió el cabildo para recibir a Chiclana y se leyó la orden de la Junta que relevaba del cargo de gobernador intendente a Severo de Isasmendi, dándoselo provisoriamente a Chiclana.
El 29 de agosto, Chiclana hizo realizar la elección de un diputado mediante un cabildo abierto con la presencia de 102 personas, siendo electo por 82 votos el Dr. Francisco de Gurruchaga, quien presentó sus creden- ciales a la Junta el 17 de diciembre de 1810.
En la ciudad de Salta a 29 de Agosto de 1810 [...] se puso en ejecu- ción la eleccion y resultó por excesiva pluralidad de votos que, el Dr. D. Francisco de Gurruchaga es el Diputado electo por esta Capital,
para la Exma. Junta General que se ha de crear en la capital de Bue- nos Aires...
Chiclana mandó arrestar a Severo de Isasmendi con una barra de grillos, pero este logró huir a su hacienda en los valles Calchaquíes, escondiéndose en una cueva de Luracatao. Desde allí colaboró poste- riormente con los realistas del Alto Perú. Por orden de la Junta, Chicla- na confinó en San Luis a Tomás Sánchez y a Isidro Matorras (escribano del cabildo). El 16 de octubre Castelli llegó a Salta. El 3 de noviembre la Junta nombró a Chiclana gobernador intendente interino de Potosí y en su reemplazo nombró al marqués del Valle de Tojo, quien no asumió y fue sustituido interinamente por Tomás de Allende. Este asumió la gobernación el 24 de diciembre de 1810, al recibir el oficio de nombra- miento.
Tucumán
El 11 de junio llegaron a San Miguel de Tucumán los oficios de la Junta y del cabildo porteño, pero el cabildo tucumano decidió esperar las órdenes de Salta «atendiendo a que esta ciudad es subalterna, sujeta en todo al jefe inmediato».
Una vez recibida la comunicación de la adhesión de Salta a la Junta enviada por Isasmendi, el cabildo de Tucumán la reconoció el 26 de ju- nio, comunicando: «El gefe inmediato de esta ciudad subalterna en oficio del 20 del corriente previene, que oyendo el voto de los mas ilustrados del Congreso General que se formó, se resolvió á rendir obediencia á la supe- rioridad de V. E.».
Por lo que se adhiere «ciegamente a la resolución indicada del Sr. gobernador de la Provincia».
El 27 de junio, en una reunión presidida por Clemente Zabaleta, fue elegido diputado Manuel Felipe Molina. El 10 de agosto, la Junta ordenó la formación en Tucumán de dos compañías de alabarderos:
Al mismo tiempo ha resuelto la Junta que en la provincia del Tucu- man forme V. E. dos compañías de alabarderos de á cien hombres cada una, pues esta es una excelente Caballería para el Perú, y aumen- ta la fuerza supliendo la falta de armas de fuego: agregándose el inte- rés de acomodar en las plazas de oficiales mozos ilustres de esos pue- blos, para que así conozcan ya ventajas y tomen parte en nuestra obra. Las milicias tucumanas aportaron tres compañías de cien hombres cada una a la expedición. Castelli llegó a Tucumán el 14 de octubre y saliò para Salta el día siguiente.
Jujuy
Jujuy reconoció a la Junta el 4 de septiembre, nombrando como dipu- tado a Juan Ignacio Gorriti. El 30 de octubre, Diego Pueyrredón fue nom- brado teniente gobernador de Jujuy, quien destacó al teniente Martín Mi- guel de Güemes a Humahuaca con una partida de observación. Dicha par- tida fue posteriormente reforzada y constituyó el Escuadrón de Salteños que se incorporó al Ejército del Norte. En octubre de 1810, Castelli nom- bró a Mariano de Gordaliza como teniente gobernador de Jujuy en reem- plazo del coronel Diego Pueyrredón, quien acompañó al ejército al Alto Perú. En Jujuy, Francisco Ortiz de Ocampo retomó el mando de la expe- dición, pero sólo para quedar allí organizando los contingentes agrega- dos. El 4 de septiembre, Antonio González Balcarce llegó con el ejército a Yavi.