LAS TRAYECTORIAS EDUCATIVAS Y LABORALES
3.1 Características de los hogares
3.1.7 Administración del dinero
La manera en que las jóvenes han administrado y continúan administrando el dinero que obtienen a cambio del trabajo está, en muchos casos, relacionado a su estado civil y a la composición familiar. Es decir, quienes son solteras generalmente ocupan su dinero para gastos enteramente personales, colaborando indirectamente con la economía familiar, aunque no siempre lo consideren de ese modo. En cambio, quienes están casadas, en pareja, y/o tienen hijos, ya no destinan el dinero sólo a gastos personales sino que es distribuido al resto de la familia, para gastos comunes. En muchas jóvenes se observa un antes y un después en la administración del dinero, a partir de la conformación de una familia nuclear:
“…yo me banco mis gastos sola y no molesto a mis viejos para nada ni en las fotocopias, y si tengo que hacer un viaje de la facultad yo… todo me lo pago yo… mi ropa, mi abono, todas las cosas me las pago yo […] Y para mí me alcanza porque yo voy a la facultad y mi curso de inglés y me pago mis salidas, mis fotocopias, mi abono… O sea, en mi casa no me falta nada pero yo trato de colaborar un poco en las cosas.” (Jésica, 20, Terciario en curso, Promotora de bodega)
“Y, antes, cuando empecé a trabajar, en mí. Bueno, la primera, el primer trabajo, en los pasajes, cuando estaba haciendo el curso ese de preceptoría, y todas las fotocopias, todo lo que me hacía falta. Y después, los otros trabajos en mí digamos, bueno, ahí no más empecé la facultad, así que me compré cosas para la facultad. Y este último que he tenido a mis hijos, y nada más […] Y sí, si, yo primero sacaba todo lo que me hacia falta para la facultad, sacaba abono, sacaba fotocopias, todo para el mes. Y si me sobraba algo yo se lo daba a mi mamá, obvio, siempre.” (María, 23, Universitario incompleto, Trabajadora estacional/Ama de casa)
del dinero que ellas realizan con respecto al que realizaban sus padres. El énfasis está puesto, sobre todo, en la capacidad de inversión y proyección de los padres frente a los obstáculos que ellas tienen. Ya sea por que algunas de ellas no tienen salarios fijos mensuales sino que cobran por día y este es el dinero del que disponen, o porque en pos de la incertidumbre futura se guarda dinero en vez de invertirlo:
“…La diferencia era que mi papá invertía mucho, no guardaba, directamente la invertía, y yo sí guardaba más la plata…” (Leticia, 18, Secundario incompleto, Desempleada/Ama de casa)
“Y… porque no sé, yo los veía a mis papás cuando ellos por ejemplo terminaban la cosecha, iban y compraban al por mayor, o sea bolsones… y nosotros queremos hacer, con mi marido queremos hacer eso y si no es que se rompe una cosa, se rompe otra y no podemos comprar las cosas. Queríamos comprar mercadería para el invierno, y hasta ahora que no podemos, así que esa es la diferencia.” (Vanesa, 22, Primario completo, Trabajadora estacional/Ama de casa)
3.1.8 Síntesis
A partir de lo analizado en este apartado, se observan dos grandes grupos de jóvenes. Por un lado, aquéllas que han conformado su familia nuclear y, por otro lado quienes aún no lo han hecho y continúan viviendo con sus familias de origen. Estos grupos presentan características diferentes en cada una de las categorías analizadas.
Para el caso de la composición familiar, se hace evidente la distinción entre ambos, debido a que el primer grupo está compuesto por los hijos y/o parejas de las jóvenes. Mientras las jóvenes del segundo grupo, no han conformado parejas ni tienen hijos. La característica compartida en ambos es la presencia de otros familiares, como primos y tíos y, relacionado con esto, el gran tamaño de las familias.
Con respecto a la administración del dinero, ambos grupos se distinguen por cuanto en el primero, las jóvenes aportan el dinero obtenido a cambio de un trabajo, a sus hijos y al hogar en general, a diferencia del segundo grupo, donde el dinero es destinado a la satisfacción de necesidades individuales y sólo en algunos casos a gastos familiares.
Si bien, al expresarse sobre la posición en el hogar, ambos grupos se ubican en relación al vínculo que establecen con el resto de los miembros de la familia, esta posición se ve modificada cuando las jóvenes pasan a conformar su familia nuclear. Es
decir, aquellas mujeres que aún no han conformado su familia nuclear, expresan relaciones de subordinación respecto a sus padres, mientras que entre quienes sí lo han hecho, esas relaciones se dan respecto de sus maridos y de sus hijos.
Por último, en lo que tiene que ver con el deseo de conformación de una familia nuclear, se observa que un grupo lo está concretando, aunque distanciándose del modelo de familia del que provienen sobre todo en cuanto a cantidad de hijos. El otro grupo aunque también lo planifica, no presenta gran homogeneidad. Una parte del mismo, jóvenes que están realizando sus estudios terciarios o universitarios y que ha logrado cierta estabilidad laboral, plantea una postergación del proyecto de familia nuclear.