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afectación mayor se presenta en su orden en Sucre, Magdalena, Chocó,

La Guajira, Norte de Santander,

Cauca, Bolívar y Córdoba. Con

participación importante en los

daños totales pero significativos

como proporción de la economía

departamental, es decir con

capacidad de resiliencia económica

mayor, se manifiesta en Antioquia,

Atlántico, Cundinamarca, Santander

y Valle del Cauca.

Fotografía.

Eduardo Santillán

En el Manual de evaluación del impacto social, económico y ambiental de la Cepal (2003) los daños:

(…) son aquellos que sufren los activos inmovilizados, destruidos o dañados, y los infligidos a las existencias (bienes finales y en proceso, materias primas, materiales y repuestos) (…). Se trata de los perjuicios que sufrieron los acervos durante el siniestro. Entre los principales rubros de esta categoría se cuentan la destrucción total o parcial de infraestructura física, edificios, instalaciones, maquinaria, equipos, medios de transporte y almacenaje, mobiliario; perjuicios en las tierras de cultivo, en obras de riego, embalses, etcétera.

El concepto de daños engloba los efectos que tiene el desastre sobre activos físicos de la sociedad y su acervo de capital económico. Es estático. En sentido dinámico, la reducción del stock de capital, afecta la producción potencial de la economía. El valor total de los daños comprende activos de los hogares, así como la afectación a los productivos.

El total de daños en esta valoración alcanza 11,2 billones de pesos equivalentes a 6.052 millones de dólares34 (cuadro II.1). De estos, 6,9 billones (61%), representa una

afectación del acervo de capital productivo. El total de los daños suma un equivalente a 5,7% de la formación bruta de capital fijo anual en el país.

Los sectores con mayor participación en los daños son hábitat (44%) e infraestruc- tura (38%); le siguen los de servicios sociales y administración pública (11%) y los sectores productivos (7%). En hábitat el sector más importante fue vivienda (38% de los daños totales), y entre este, las viviendas con pérdida total (24% de los daños totales). Este indicador refleja la tragedia social que produjo la ola invernal, debido a la cantidad de personas que quedaron sin techo.

En infraestructura, el transporte vial absorbió la mayor proporción del total de daños (29%), reve- lando otra característica del impacto del evento: la conectividad por vía terrestre quedó temporalmente restringida y afectada por los deslizamientos de tierra e inundaciones.

En menor proporción fueron afectados otros sectores como educación (el más golpeado entre los servi- cios sociales y administración pública) con 6,9% de todos los daños; el sector energético (7,8% de los daños totales), en especial la generación de energía que explica por sí sola 5%; los sectores productivos (7,2%), en especial el agropecuario, y los servicios de agua y saneamiento (4,7%).

En resumen, los mayores impactos de la ola invernal los sufrieron hogares que perdieron sus viviendas, y regiones y comunidades aisladas por vía terrestre o

con serios problemas de comunicación. Con menores costos económicos se vieron afectadas prácticamente todas las actividades económicas y sociales. Por sus implicaciones sociales, se destacan los daños en los servicios de agua y educación, y en lo productivo las afectaciones en el agro y la energía.

En función del territorio, ha sido posible estimar los daños por departamentos en casi todos los sectores (98,2% de los daños) (cuadro II.2). Estos muestran un impacto concentrado en Antioquia, Atlántico, Bolívar, Magdalena, Norte de Santander, Santander, Sucre y Valle del Cauca, que acumulan individualmente al menos 5% del total de daños, y que representan en conjunto 58% del total.

La concentración de la destrucción tuvo distinta distribución sectorial por departamentos. En hábi- tat, Atlántico, Bolívar, Cauca, Córdoba, La Guajira y

Cuadro [II.1]

Resumen de daños por sectores (millones de pesos)

Sector Daños Porcentaje

Total Por sector

Total 11 233 132 100,0  

Hábitat 4 907 531 43,7 100,0

Ambiental 79 029 0,7 1,6

Vivienda 4 302 634 38,3 87,7

Agua y saneamiento 525 868 4,7 10,7

Servicios sociales y administración pública 1 251 103 11,1 100,0

Educación 770 681 6,9 61,6 Salud 192 843 1,7 15,4 Bienestar familiar 20 311 0,2 1,6 Cultura 57 738 0,5 4,6 Instalaciones deportivas 172 166 1,5 13,8 Fuerza Pública 34 712 0,3 2,8 Entidades judiciales 2 652 0,0 0,2 Infraestructura 4 267 804 38,0 100,0 Transporte 3 391 154 30,2 79,5 Energía 876 650 7,8 20,5 Productivos 806 695 7,2 100,0 Agropecuario 759 893 6,8 94,2 No agropecuario 46 802 0,4 6,2

Magdalena, acumularon 52% del total de daños en ese sector. En infraestructura, 55% del daño ocurrió en Antioquia, Atlántico, Bolívar, Magdalena y Sucre. En los servicios sociales y administración pública, Antioquia, Boyacá, Cundinamarca, Norte de Santan- der, Santander y Valle del Cauca sumaron 55% de esta afectación. Por último, en el sector productivo, 71% de la destrucción de acervo estuvo localizada en Bolívar, Córdoba, Magdalena, Santander y Sucre. Con estos resultados también se evidencian perfiles distintos de la afectación por territorio departamental. Bolívar, Córdoba y Magdalena conforman un grupo de una afectación generalizada, y cuya infraestruc- tura es afectada menos valiosa. En Atlántico se presentó una afectación centrada en comunidades e infraestructura de servicios sociales. En Antioquia

los daños estuvieron concentrados en infraestructura y servicios sociales.

En Cesar el perfil de daños comprende zonas de produc- ción agropecuaria y a sus habitantes, con poca infraes- tructura básica y social. En Chocó los daños más costosos se produjeron en la infraestructura de servicios sociales. Expresado como una proporción del PIB anual depar- tamental 2010 la afectación mayor se presenta en su orden en Sucre, Magdalena, Chocó, La Guajira, Norte de Santander, Cauca, Bolívar y Córdoba. Con participación importante en los daños totales pero significativos como proporción de la economía de- partamental, es decir con capacidad de resiliencia económica mayor, se manifiesta en Antioquia, At- lántico, Cundinamarca, Santander y Valle del Cauca.

Eduardo Santillán

T. / Presidencia de la República del Ecuador

Cuadro [II.2]

Resumen de daños por departamento (millones de pesos)

Depto. Hábitat Infraes-

tructura

Servicios sociales y administración

pública

Productivos Total Participación

(%) Porcentaje de PIB departamental Amazonas 2 083 2 301 3 249 0 7 633 0,1 2,2 Antioquia 227 491 100 970 329 634 41 301 699 396 6,2 1,0 Arauca 4 871 16 28 498 2 33 387 0,3 0,7 Atlántico 650 769 98 802 141 565 15 945 907 081 8,1 4,0 Bogotá 16 455 0 79 20 16 554 0,1 0,0 Bolívar 631 088 223 399 120 287 203 530 1 178 304 10,5 5,4 Boyacá 93 978 11 592 208 208 4 240 318 019 2,8 2,2 Caldas 145 782 19 198 104 845 4 393 274 219 2,4 3,2 Caquetá 32 854 0 27 596 1 135 61 585 0,5 2,5 Casanare 30 306 0 24 418 0 54 724 0,5 0,6 Cauca 256 244 21 400 167 492 3 731 448 867 4,0 5,7 Cesar 197 108 6 279 135 051 43 333 381 771 3,4 3,7 Chocó 131 855 82 592 28 005 0 242 452 2,2 8,2 Córdoba 256 234 71 376 94 512 82 891 505 013 4,5 5,1 Cundinamarca 89 443 25 261 379 216 32 610 526 530 4,7 1,9 Guainía 40 0 0 0 40 0,0 0,0 Guaviare 363 0 5 547 0 5 910 0,1 1,2 Huila 39 177 16 011 71 533 9 965 136 686 1,2 1,5 La Guajira 377 759 3 770 75 592 19 611 476 732 4,2 7,4 Magdalena 392 176 128 424 152 479 110 612 783 691 7,0 10,6 Meta 15 141 148 31 271 139 46 699 0,4 0,2 Nariño 231 993 39 498 119 919 825 392 235 3,5 4,8 Norte de Santander 200 860 40 816 422 991 5 934 670 601 6,0 7,3 Putumayo 13 904 0 17 000 0 30 904 0,3 1,2 Quindío 20 802 14 793 32 166 2 903 70 664 0,6 1,6 Risaralda 58 253 41 643 88 378 8 226 196 500 1,7 2,4 San Andrés 3 0 2 550 0 2 553 0,0 0,3 Santander 218 513 41 531 321 662 61 305 643 011 5,7 1,6 Sucre 232 117 137 155 129 011 113 655 611 938 5,4 15,2 Tolima 187 877 29 594 115 159 6 097 338 727 3,0 2,8

Valle del Cauca 149 860 77 915 704 440 31 532 963 747 8,6 1,8

Vaupés 61 0 0 0 61 0,0 0,0

Vichada 0 0 4 317 0 4 317 0,0 0,8

Nacional 2 070 16 619 181 133 2 760 202 582 1,8 0,04

Total 4 907 531 1 251 103 4 267 804 806 695 11 233 133 100 2,0

Porcentaje 43,7 11,1 38,0 7,2 100

3.

Hábitat

Durante el periodo 1970-1990 en Colombia se presentaron fenómenos de degradación ambiental que se expresan en una importante disminución de la cobertura de bosques (40% en veinte años), con una tasa de deforestación anual de 1,9%. De otra parte, las áreas de agricultura y pastos se incrementaron en 65%, y la expansión de las tierras para uso agrícola se duplicaron en veinte años35. Las cuencas de los ríos Magdalena y

Cauca presentaron crecientes procesos de sedimentación y erosión, debido sobre todo a mayores niveles de actividades económicas como agricultura, ganadería y minería. Factores deforestadores de origen humano explicarían un tercio de la erosión en las cuencas de los ríos Magdalena y Cauca.

Como consecuencia de los factores climáticos y antrópicos que deterioran el medio ambiente se presentan efectos acumulativos: (a) detrimentos en cantidad y calidad de suelos y vegetación, y la contaminación de suelos y aguas por escurrimiento de aguas negras o contaminadas, y por arrastre de residuos sólidos; (b) afectación de la dinámica de ecosistemas, de áreas protegidas, especies de interés ecológico y la biodiversidad; (c) pérdida de superficie boscosa y de sus servicios ambientales; (d) reducción de la capacidad de retención del agua en el subsuelo y la elevación de la capa freática en planicies, humedales y ciénagas.

Por las características del impacto ocasionado por el fenómeno de la Niña, vale la pena reseñar algunos impactos en las principales cuencas hidrográficas del país. La inundación en la Depresión Momposina es parte del ciclo normal de la estación 35 Restrepo, Juan D. 2011. Erosión en el río Magdalena (1970-2005): causas naturales y humanas e implicación en las

inundaciones de la Depresión Momposina. Presentación en Foro Nacional Ambiental, Universidad del Rosario. Bogotá, 15 de febrero.

Afectaciones ambientales,