L A POESÍA DE LOS “C OMUNES ”
GUITTONE D’ AREZZO
5. Ahora se verá si yo sé cantar
Ahora se verá si yo sé cantar y si valgo ahora lo que valer solía pues que del todo a Amor huyo y evito, que me resulta lo más odioso de este mundo: 5 oigo cantar a hombre tenido por sabio
que trovar no puede ni nada vale quien no ha sido herido de Amor: me parece alejado de la verdad
si el pensar se concuerda con la palabra, 10 pues en todas partes donde domina Amor
reina la locura en lugar de la sabiduría; ¿cómo puede entonces valer
ni gustar de ninguna manera y de ningún modo del momento en que aleja de la bondad del Creador 15 y al contrario se asemeja en cada una de sus acciones?
Pero quien desea cantar y valer mucho, pone por guía en su barco a la Justicia
y al honrado Saber coloca al timón,
Dios es su estrella y verdadera Alabanza su fe: 20 que ni gran honor ni gran bien ha sido
alcanzado a través del carnal deseo, sino actuando siempre con valentía, absteniéndose de vicios y de pecados; por eso el hombre sabio, siempre preparado, 25 debe estar con todo su corazón y su poder
para avanzar en su estado con honra, sin desdeñar el trabajo:
que a nadie el reposo le entrega riquezas, sino que las aleja, mientras el bien hacer honra; 30 pero entiéndase esto con mesura.
128 Es considerada esta canción como la muestra de la “convesión” de Guittone d’Arezzo, quizás escrita en 1265 cuando entró en la orden de los Caballeros de Santa María; en ella se produce un repudio del amor, que se asimila a la locura.
Voglia in altrui ciascun ciò che ’n sé chere, non creda pro d’altrui dannaggio trare,
ché pro non può ciò c’onor tolle dare, né dà onor cosa u’ grazia e amor père; 35 e grave ciò ch’è preso a disinore
a lausore – dispeso esser poria. Ma non viver credria
senza falsia – fell’ om, ma via maggiore for’a plusor – giusto di cor – provato: 40 ché più onta che mort’ è da dottare,
e portar – disragion più che dannaggio; ché bella morte om saggio
dea di coraggio – più che vita amare, ché non per star, - ma per passare, - onrato 45 dea credere ciascun d’esser creato.
In vita more, e sempre in morte vive, omo fellon ch’è di ragion nemico;
credendo venir ricco, ven mendico, ché non già cupid’ om pot’ esser dive: 50 ch’adessa forte più cresce vaghezza
e gravezza – u’ più cresce tesoro. Non manti acquistan l’oro, ma l’oro loro; - e i più di gentilezza e di richezza – e di bellezza – han danno. 55 Ma chi richezza dispregi’ è manente,
e chi gente – dannaggio e pro sostene e dubitanza e spene
e si conten – de poco orrevelmente e saggiamente – in sé consente – affanno, 60 segondo vol ragione e’ tempi dànno.
Onne cosa fu solo all’om creata, e l’om no a dormir né a mangiare, ma solamente a drittura operare, e fu descrezïon lui però data.
65 Natura, Dio, ragion scritta e comune, reprensïon – fuggir, pregio portare
ne comanda; ischifare
vizii, e usar – via de vertù n’empone, onne cagione – e condizion – remossa. 70 Ma se legge né Dio no l’emponesse,
né rendesse – qui merto in nulla guisa né poi l’alm’ è divisa,
m’è pur avisa – che ciascun dovesse quanto potesse – far che stesse – in possa 75 onni cosa che per ragion è mossa.
Cada uno quiera para el otro lo que para sí, no crea obtener pro del daño ajeno,
pues no aprovecha lo que quita honor, ni da honor lo que acaba con amor y gracia; 35 difícilmente, lo alcanzado con deshonra,
podría ser gastado con elogios. No creo que pudiera vivir
sin engañar el felón, pero para muchos
es considerado más grande el justo de corazón: 40 pues peor que la muerte es la vergüenza,
y tener injusticia, peor que el daño; que buena muerte el hombre sabio
desea sinceramente antes que amar la vida: pues no para estar sino para pasar con honra 45 debe creer cada cual que fue creado.
En vida muere, y siempre vive en muerte, el traidor que es enemigo de la razón;
creyendo llegar a rico, se convierte en mendigo, pues el codicioso no será nunca adinerado: 50 que siempre más rápidas crecen la codicia
y la avaricia que no los tesoros. No muchos logran el oro,
sino el oro a ellos; y los más, de nobleza, y de riquezas y de belleza carecen del todo. 55 Mas quien desprecia la riqueza es rico,
y gentil el que soporta el daño y el provecho, así como las dudas y las esperanzas129
y quien con poco se contenta honradamente y acepta con sabiduría, en fin,
60 cuanto razón exige y dan los tiempos.
Tan solo una cosa fue creada para el hombre, y ésta no sirve ni para dormir ni comer,
sino para obrar con rectitud:
para ello se le dio el discernimiento.
65 Naturaleza, Dios, filosofía y sentido común ordenan rehuir el reproche y sugieren
alcanzar el mérito; e imponen
esquivar los vicios y usar de las virtudes, y alejarse de cualquier excusa o reserva. 70 Pero si la ley o Dios no lo impusieran,
ni dieran aquí130 premio de algún tipo
ni después al separarse el alma, me parece que cada cual tendría que procurar tener en su dominio 75 todo aquello que razón le indicara.
129 Se sobreentiende las dudas del mal y las esperanzas de bien. 130 Se refiere a la vida terrenal.
Ahi, come vale me poco mostranza! ché ’gnoranza – non da ben far ne tolle, quanto talento folle;
e mai ne ’nvolle – a ciò malvagia usanza, 80 ché più fallanza – è che leanza – astata.
No è ’l mal più che ’l bene a far leggero; ma’ che fero – lo ben tanto ne pare
solo per disusare
e per portar – nel contrar disidero: 85 u’ ben mainero - e volontero – agrata,
¡Ay, qué poco me vale la enseñanza131!
La ignorancia ni da ni quita el bien así como el loco deseo;
y la mala costumbre empuja más a esto, 80 pues es la falsedad más astuta que la lealtad.
No es lo malo más fácil que lo bueno; pero el bien parece mucho más desagradable solo cuando es inusual,
y cuando se suele desear el contrario:
85 donde el bien es habitual, y agrada con gusto, usarlo conlleva una alegría que honra.