9. Anexos
9.1. Entrevistas
9.1.7. Alberto López de Mesa, compositor de Son Callejero
Soy escritor y por descuidos de la conciencia, llegué a habitar de la calle, soy usuario de los servicios, y lógicamente aprovecho esta condición para desarrollar mis habilidades artísticas.
¿Hace cuánto está en las calles?
He tenido 2 etapas, crisis de la drogas, porque yo consumo una droga muy pesada que es el bazuco, hace 5 años duré un año viviendo en las calles, me recuperé, fui al El Camino, volví a recaer y llevo 2 años viviendo en las calles. Yo sé que mi vivir en la calle llevo como 4 o 5 años.
¿Por qué llegó a ser habitante de la calle?
Porque me metí con una droga muy pesada que se llama el bazuco, que la venden en cualquier esquina, que la consigues en cualquier lado. Yo ya viejo comencé a meter esa vaina y me fue ganando, me fue ganando, deterioré mis compromisos sociales, mis vainas familiares y me escapé de la ciudad y de la ciudad formal para llegar a la calle.
¿Cómo conoció estos servicios que brinda en Distrito?
Hay un momento en el que uno se da tan duro que tiene hambre y no tiene un peso en el bolsillo y si no sabe robar, si no sabe retacar, si no sabe reciclar pues qué hago, aprende uno un poco de esas cosas, pero
94 hay un momento en el que ni con esos ingresos es suficiente. Entonces de pronto vi una camioneta y de vi a una amiga Liliana Moreno, que es la encargada de Acciones Culturales en calle, me conoció en otras condiciones y me dijo que fuera y fui.
¿Cómo llegó a ser integrante de Son Callejero?
Lo primero que nace son acciones culturales en calle que lo conformamos 5 personas que son: Liliana Moreno, yo, Diego Alonso, María Victoria Mendoza y Margarita Martínez, concebimos el componente de Acciones Culturales con el apoyo del subdirector Carlos Alberto Pinzón, él dice “sí, excelente el proyecto, lo armamos”. Formamos un equipo donde participan músicos, pintores, bailarines, diseñadores, todos ellos, con el compromiso de ser una alternativa más para los habitantes de la calle. Una alternativa más aparte del centro terapéutico y las acciones sociales, aquí el artista vamos a atenderlo para que encuentre desde su talento su realización personal y sea un puente de inclusión laboral. Los talentos que vamos a encontrarlos se concentran en talleres que organizan cada uno de esos maestros y apartir de ahí a generar productos, como no es una formación sino una cualificación porque ellos ya son artistas. Así surgió.
En el taller de Jairo Cabrera fueron llegando músicos, con una gran suerte que los músicos que fueron llegando ya habían pertenecido a grandes orquestas, que por razones de excluidos, de pobreza, por lo que haya sido, llegaron a la habitabilidad en calle y se encontraron acá en los hogares. Cuando oyeron sonar los tambores, cuando vieron que habían podido manera de expresar se reunieron, hace 2 años. Los primeros Antonio Ortiz Cuestas, el timbalero en el Oasis y a Roberto Echabarria también, dos salseros naturales, que había tocado uno con Niche, el otro con Guayacan, hasta con el Joe Arroyo. Otros músicos que aparecieron dijeron que esta vaina está como chévere.
Ya un grupo espontáneo sacó un montaje de 9 canciones de los talleres dirigidos por Jairo Cabrero, y eso sonó tan chévere que la misma institución dijo sí, como también los murales, las obras de teatros, el más vistoso el que más pegaba porque el público y los habitantes de calle lo bailaban. Cumplía dos funciones: el artista podía expresarse, pero el público o la ciudadanía le respondía. Había el diálogo completo.
Siempre se piensa que el artista de la calle es el que roba, entonces cambiar ese imaginario era perfecto con una orquesta, y el artista se expresaba y se valoraba. Así nació Son Callejero.
95 ¿En dónde se presenta Son Callejero?
Son Callejero se presenta en los hogares de paso, en la Secretaria de Educación, como telonero de Doctro Krápula, ha hecho dueto con Totó la Momposina, tiene un disco las calles son mías. Mi cercanía a Son Callejero es un poquito de votarle corriente al proyecto musical porque yo no soy músico, yo escribo, soy escritor entonces yo compongo canciones para Son Callejero. En Festivales no hemos estado. En la fiesta de cierre de todos los colegios del Distrito con Dr. Krápula, con Totó la Monposina fue en el día de la mujer en la Plaza de Bolívar. Funciones en entidades varias, en clubes, fuera de Bogotá, pues así va arrancando.
¿Ustedes ya están recibiendo dinero por esas actividades?
Sí, muy poquito, pero la aspiración porque no tenemos un manager, pero sí se recibe. Es un puente de inclusión socio laboral. Quiero aclarar que se está diseñando la modalidad económica porque es un proyecto artístico pero también socio cultural.
¿Cuál es su inspiración al componer?
Siempre se cree que el habitante de calle solo habla de cuchillo, de drogas, como si uno no llorara, como si uno no amara, nada, es absolutamente normal, los mismo temas que cualquier poeta o persona siente, el amor, la muerte, la soledad, la vida, y también desde una mirada callejera, pero mis composiciones no es que estén casadas, sino con el universo entero como cualquier pensador.
¿Quiénes son los integrantes de Son Callejero?
En el bajo está Roberto Echeverría, fue uno de los compositores de “sobre las olas, un barco va”, Antonio Ortiz el percusionista, hizo un curso en licenciatura en música, Edgar Espinosa que toca saxofón, piano y percusión, está Carlos Cuesta y coordina todo Dairo Cabrera, y la voz femenina Gloria Rojas, que canta los boleros, pero también se está formando otros estilos.
Hay un joven Luis Carlos, está acompañando la formación y la cualificación de los músicos con Dario Cabrera y Liliana Moreno. Con la ayuda de Cenasel Centro Educativo Nacional de Asesorías Socioeconómicas y Laborales, pero sé que ellos apoyaron la producción de ese disco y buscamos entre
96 todos el estudio y así fue como se concibió el apoyo de Carlos Alberto Garzón, Subdirector de Aldutez y el empeño de todos nosotros los músicos.
Son 11 canciones, temas variados y de autoría propia.
¿Cuándo ensayan?
Los ensayos son los martes y los jueves. Hay unos que están acá internos y otros que están afuera vienen muy juiciosos a ensayar.
¿Cree que las personas al escuchar el disco cambia la percepción que tienen de los habitantes de la calle?
Lo primero que escucha cualquier persona al escuchar el disco es “que grupo de salsa tan bacano”, nada más; cuando se entera que son habitantes de la calle ahí sí pasa, cambia el imaginario que tiene de apartarse del que me puede robar, del que da lástima, que son los imaginarios. Pero todos los productos de acciones culturales contribuyen a cambiar el imaginario, nos invita a pensar que la habitabilidad en calle es una condición que debe superarse que no merece una discriminación sino un acercamiento para ver por qué una población de casi 20 mil llega a esa condición.
¿Qué lo llevo a tomar la decisión de internarse en el Hogar de paso?
Siento que me estoy dando duro, siento que el concepto y la amabilidad que ofrece el equipo de facilitadores y el profesional de descansa, tienes tiempo para reflexionara, llamar a tu familia, para no darte tan duro en la calle, es una decisión inteligente.
¿Qué les dice a todos los ciudadanos que están en la calle y no han recibido atención?
Primero, ojalá hubiera más hogares de paso, debería haber uno en Suba, en Kennedy, porque hay muchos. Descansa, ordena tu vida, pero también que el hogar de paso no es para quedarse dependiendo todo el tiempo del Estado, sino que sea el trampolín, para uno alcanzar la abstinencia y la serenidad para mirar quién soy y valorremos esta vaina e incluyámonos en la sociedad.
97 Tampoco es que haya una bolsa de empleo y que Bogotá esté abierta al empleo y que nos descansamos unos días y cuando salga ya tengo trabajo, subsistir en este mundo es muy difícil. Viendo las cosas más tranquilas podemos llegar a tomar decisiones más acertibas.
¿Qué debe incluir el Alcalde en el Plan de Desarrollo?
Es larga la tarea, lo primero que debe de hacer es escuchar a este sector, propiciar la cualificación o la educación porque también hay analfabetas y descuidos en toda índole, y que seamos mano de obra cualificada y no tan barata. Si vamos a ingresar a la bolsa laboral, pero entremos un poquito culificados. Otra cosa es abrir fuentes de empleos y una que es la más atrevida y discutida que es mi punto de vista, que empiece a dar los pasos para la legalización del consumo, porque por lo menos se van a disminuir las muertes y la ignominia de las ollas porque si hay una legalización la Secretaria de Salud tiene que entrar a ver qué está consumiendo y en qué condiciones porque son terribles porque como es una cosa prohibida y escondida.