• No se han encontrado resultados

ALCM EÓNIDA 85 H uxley12 se basa para afirmarlo en un testimonio de Apo-

lodoro13:

Cuando los tebanos avanzaron contra ellos, a las órdenes de Laodamante, el hijo de Eteocles, comba­ ten bravamente. Laodamante mata a Egialeo, pero a Laodamante, Alcmeón.

Concluye Huxley que el celebrante de la fiesta mortuo­ ria es el propio Alcmeón, y los cadáveres son, entre otros, los de Laodamante y Egialeo.

Tras esta campaña es cuando hay que situar el final de la narración de Tucídides sobre las aventuras en Acamania. El fr. 5 garantiza que podemos atribuir a este poema una serie de episodios que tienen como escenario esta región. En él se nos habla de héroes epónimos, esto es, de héroes de cuyo nombre reciben el suyo ciudades o territorios, en este caso los epóni­ mos de Léucade y Alizea. El propio Eforo, que es quien nos transmite el fragmento 5, nos narra en otro fragmento14 que probablemente se basa en la Alcmeónida, lo siguiente:

Alcmeón, hijo de Anfiarao, que combatió junto a Diomedes y a los demás Epígonos, tras haber llevado a buen fin la guerra contra los tebanos, acompaña a Diomedes y castiga con él a los enemigos'de Eneo. Tras cederles Etolia, se dirige por su cuenta contra Acarnania y la conquista. Agamenón atacaba entre­ tanto a los argivos y los vencía con facilidad, dado que la mayoría de ellos acompañaba a los de Diome­ des. Al llegar poco después el momento de la expedi­ ción contra Troya, temió que al estar él ausente por la

12 H u x i-y . Greek epic..., pág. 53. 13 Ap o l o d o r o, III 7, 3.

86 FRAGMENTOS DE ÉPICA GRIEGA ARCAICA

expedición, los de Diomedes regresaran a su patria (pues había oído que se había reunido una fuerza im­ portante en torno suyo) y le devolvieran a aquéllos un poder que les correspondía con el mayor derecho (pues el uno era heredero de Adrasto, el otro, de su propio padre). Pensando en eso los llama para que recuperen la soberanía de Argos y para su participación en la guerra. Diomedes se convenció para participar en la expedición, pero Alcmeón, irritado, no quiso. Por esa razón los acamamos fueron los únicos que no par­ ticiparon en la expedición con los griegos (...)

Al presentar a Acamania sometida a Alcmeón ya antes de la guerra de Troya, Éforo muestra también la fundación de Argos Anfiloquia como suya y asegura que se llama Acar- nania por Acamán, su hijo y se denominan Anfíloquios por su hermano, Anfíloco.

Es de suponer que el poema tendría que ocuparse tam­ bién de la muerte del héroe. Éste, según Apolodoro15, mue­ re en Arcadia, sufriendo las consecuencias de la desgracia que acarrean los talismanes del collar y del peplo. Así nos lo cuenta:

Como Calírroe codiciaba luego apoderarse del collar y del peplo y como le dijo que no conviviría con él si no los tomaba, Alcmeón se presenta en Psofis y le dice a Fegeo que se había predicho la liberación de su locura cuando llevaran el collar y el peplo a Delfos y los ofrendaran. El le da crédito y se lo entrega, pero por la delación de un siervo de que se los llevaba a Calírroe, es objeto de una emboscada por los hijos de Fegeo, por encargo de éste, y muere.

A LCM liÓ NID A 87 Su muerte no obstante será vengada por sus hijos Acar- nán y A nfótero16, que acaban por ofrendar los talismanes en Delfos, tras matar a Fegeo y a sus hijos.

En este contexto, quedan aún los fragmentos 1, 3, 4, 6 y 7, cuya posición en el poema es difícil determinar. Los fragmentos 1 y 4 se refieren a homicidios. El fr. 4, al co­ metido por Tideo, que justifica su presencia en Argos, tema al que ya hemos aludido en la introducción a la Tebaida. La única diferencia es que en vez de tres asesinatos los de su tío Melante y sus primos Licopeo y Alcátoo, que eran los únicos que al parecer se le atribuían en la Tebaida, aquí se le atribuyen ocho. Tal intensificación de los elementos es un rasgo típico de los poemas cíclicos tardíos17.

El fr. 1 se refiere al asesinato de Foco a manos de sus hermanos Peleo y Telamón, y constituye quizá el paradigma del asesinato de un pariente, aludido a propósito de los ho­ micidios de Tideo. De otro lado, explica cómo Peleo, que es en origen un héroe tesalio, puede ser hijo de Éaco, cuya le­ yenda se sitúa en Egina. El homicidio es el motivo de su cambio de región. La historia nos la narra con mayor detalle Pausanias18.

Cuando Telamón y Peleo indujeron a Foco a competir con ellos en el pentatlón y le llegó a Peleo el turno de lanzar la piedra — pues eso tenían en vez de disco—, alcanza voluntariamente a Foco. Eso agradó a su m adre19, pues ellos habían nacido de la hija de Escirón, pero Foco no era de ella, sino de

16 Anfótero, cuyo nombre significa «a uno y otro lado» debe su nom­ bre a las disputas territoriales entre ambas orillas que afectaban a Etolia y Acamania por el curso variable del río Aqueloo, el abuelo de Anfótero.

17 S e v e r y n s , Cycle..., pág. 228.

18 P a u s a n i a s , II 29, 8 .

88 FRAGMENTOS DE ÉPICA GRIEGA ARCAICA

una hermana de Tetis, si es que los griegos dicen la verdad (...)

Entonces, cuando Foco murió golpeado por el dis­ co, huyen tras embarcar en una nave los hijos de En- deide. Telamón, que envió luego a un heraldo, negaba haber maquinado la muerte de Foco; pero Eaco no lo dejaba desembarcar en la isla, sino que en pie sobre la nave o, si quería, tras hacer un montón de tierra en el mar, le permitía hacer su defensa desde allí. Y así, tras navegar de noche al puerto llamado Secreto, hizo el montón. Terminado éste, aún se conserva en nuestros días. Pero condenado, como no inocente de la muerte de Foco, zarpó por segunda vez hacia Salamina.

Esta historia es un aition para explicar la presencia del montón que existe ante el puerto Secreto en Egina, y es ri­ gurosamente paralela a la que narra el motivo que tuvo Alc­ meón para buscar asilo en la zona de aluviones del Aqueloo. En cuanto al fr. 3 es una invocación a la tierra y a Za- greo, un hijo de Zeus y Perséfone, repetidamente identificado luego con Dioniso. Despedazado por los Titanes, que se­ guían órdenes de Hera, fue enterrado cerca del trípode ora­ cular de Delfos. El mito de Zagreo tuvo luego gran desarro­ llo entre los órficos, por lo que se ha querido ver un influjo órfico en este poema. Huxley20 piensa que la invocación está en boca de Alcmeón en Delfos, cuando el oráculo le comunica que debe ir a la zona que no hubiese visto el Sol. La Tierra y el enterrado Zagreo son lógicamente buena ayu­ da para identificarla.

ALCM EÓNIDA 89