forzar mas la tuerca se inventó otra trama, y eso que a él le iban muy bien las cosas, vendía chatarra, coches de segunda mano, se compro un taxi y su correspondiente licencia, y haciendo ostentación de que tenía un cuñado a su servicio, me enviaba cada noche a un garaje próximo a las diez de la noche, para recoger los dineros que recaudaba el taxista, este aparecía sobre las doce, y allí me tienes pasando frío de pie, con los pies helados, tiritando, hacía una corriente espantosa, y con el agravante de que él sabía perfectamente que llegaría a partir de las doce; El guarda del garaje así me lo retrataba, ¡vaya cuñado que tienes amigo¡, el taxista más prudente, hasta que intimamos un poco, no se atrevió a decirme lo mismo, lo más sorprendente es que cada mañana, el se veía con el taxista, tomaban café juntos y al comentarle porque me hacía esto, se sonreía y le decía, que se joda y así sepa lo que es bueno.
Como es natural el taxista que era una excelente persona, me lo comentó, se llamaba Andrés yo lo guardo en la memoria, para estar más atento a los posibles zarpazos.
A los pocos días yo estaba muy preocupado por la compleja situación que estaba atravesando, y mi hermana que estaba a la guay, me comento; Vete haber
al tío Francisco que a lo mejor él conoce o tiene algún contacto que te pueda dar un trabajo, así lo hice, porque el horno no estaba para bollos; Me recibió frío y calculador, pero me dijo que conocía una Asociación Católica de Padres de Familia, donde él para sacarse algún dinero y pagarse sus pequeños vicios, repartía cartas por todo Madrid, resultó cosas del destino, que lo quería dejar porque tenía que caminar mucho y se cansaba, total que me presentó aquellos señores, me explicaron de que se trataba, estuve unos días a prueba, y como vieron que me desenvolvía bien, me aceptaron. Aquí termina la historia con el tío Francisco, queda claro que no hizo nada por mí, sino porque tenía que caminar muchísimo y se cansaba. (Este es el hermanastro que ya os hablé al principio de mi historia, nunca sabré porque se comportó tan mal con mi madre, con su padre y conmigo, allá su conciencia). Compre un plano de Madrid y puedo presumir de haber recorrido
gios de la burguesía, católicos de gran parte de Madrid así como cien veces, no exagero porque amigos míos esto es muy serio y antes de escribirlo, he cogido la calculadora.
Casi todos los Cole
Madrid, tenían Asociación de padres de alumnos, que a su vez algunos padres eran socios de esta Asociación Central, teníamos socios de cuota mensual, trimestral, semestral y anual, y además les mandábamos cartas de vez en cuando, a fin de curso y Navidad seguro, yo me encargaba en una máquina tipo imprenta con sus fichas grabadas, de marcar los sobres, meter las cartas, si eran importantes las más alejadas las ponía sellos, las otras las repartía a mano y a pié, pasaba al cobro por su domicilio las correspondientes cuotas, si os digo que por todo Madrid eran más de 10.000 abonados, estoy diciendo la verdad, porque las fichas estaban allí,
llegue a ser un experto en ficheros, yo me lo organizaba por calles y zonas, presumía aunque con cara de pueblo, de conocer el callejero mejor que los propios madrileños, cuando algún paleto (con todos mis respetos, yo también lo soy) de fuera me preguntaba por la calle tal, yo le contestaba a que número iba, para enviarle por el camino más corto, hay calles en Madrid de más de 5 kms, que no es broma colegas, yo me las he pateado, total que por toda esa compleja labor de 16,00 a 21,00 horas trabajaba en las oficinas, y por libre y todas las mañanas para cobrar los recibos; Me daban 800 Ptas. al mes, como fijas y una comisión muy pequeña por cada recibo, que podía llegar a 1.200 como máximo al mes, mas tarde llegué a las 1.500 por otro servicio adicional, que hacía los domingos 2 horas por la mañana y 2 por la tarde: Se trataba de dar por teléfono la calificación moral de las películas que estaban en cartelera, esta Asociación editaba una cartelera que también repartía por Colegios, Iglesias y algunos particulares, había 5 categorías de moral. 1 para niños, 2 para menores, 3 para personas mayores, 3R mayores con reparos y 4 terriblemente peligrosa, curioso no, ahora que hasta en la TV, nos meten porno por un tubo, era una miseria pero mejor que la droguería con mucha diferencia. Como Verdugo 2, veía que aun con esa miseria algún día me daba el grandísimo placer de comprar el “Marca”, me quiso controlar las 800 Ptas. fijas, (tuvo el cinismo de decir que lo hacía simplemente para que no me viciara) no así la comisión de los recibos y el otro complemento de los domingos, que no sabía previo acuerdo con aquellos señores, que sin conocerme de nada, simplemente el trato humano y de trabajar juntos, tanto me apreciaban, con 700 Ptas., pocas cosas malas podría hacer, así que comencé a preparar la estrategia para liberarme de tanto marcaje
y tanto sufrimiento, sobre todo por mi hermana, a ella se lo contaba todo y estaba al corriente de lo que yo pensaba hacer, que no era otra cosa que deshacerme de las terribles garras de Verdugo 2.
El Sr. Méndez era mi jefe, muy recto y educado, que por las mañanas trabajaba en el Arzobispado de Madrid-Alcalá, sabía de mis desdichas con Verdugo 2, he intentaba ayudarme en todo lo que podía, le comente que me gustaría hacer la mili voluntario, porque mi hermano estaba en Melilla, y no tenían ni agua para afeitarse, deseoso de hacer algo por mí, me llevó unos veinte días al Arzobispado para que conociera al Obispo Titular de Zela, Auxiliar del de Madrid-Alcalá Dr. José María La higuera, con la excusa de que yo estaba allí para ayudarle voluntariamente, aprovechó la ocasión para pedirle si podía hacer algo por mí, y enseguida se ofreció para que le redactara una carta, diciendo lo que yo quería, y dirigida al entonces Ministerio del Ejército del Aire, Excmo. Sr. Dn. Eduardo G. Gallarza, Teniente General jefe de la Región Aérea Central, la respuesta de este fue inmediata y por coherencia con lo estoy diciendo, la trascribo literalmente dice así: