F AMILIAR S ISTÉMICA
4.2. ALG UNAS TÉ CNI CAS U TI L IZAD AS
Las técnicas de intervención a la hora de trabajar con las familias durante el duelo son muy variadas: cambios en los límites o jerarquía de la estructura familiar que permitan un ajuste novedoso, empleo de paradojas o innovaciones en las normas que impidan la autoperpetuación del duelo, rituales para romper este círculo vicioso, el uso de narrativas o la creación de un pasado nuevo para ofrecer una perspectiva inédita de la experiencia actual...
Otras técnicas que se pueden utilizar en la terapia familiar sistémica, adecuándose a las circunstancias pueden ser:
- Escuchar y contener (se)
- Ayudar a expresarse: facilitaciones
- El lenguaje evocador. El terapeuta puede usar palabras duras que evoquen
sentimientos, como por ejemplo, “tu hijo murió” versus “perdiste a tu hijo”. Este
lenguaje ayuda a la gente aceptar la realidad que rodea a la pérdida y puede estimular algunos de sus sentimientos dolorosos. También puede ser útil hablar del
fallecido en pasado: “su marido era...”.
- El uso de símbolos. Hacer que el cliente traiga fotos del fallecido a las sesiones. Esto
no sólo ayuda al asesor a tener una sensación más clara de quién era dicha persona sino que, además, permite hablar al fallecido en vez de hablar de él. Otros símbolos que han resultado útiles son cartas escritas por el fallecido, cintas de casete o de vídeos suyas y artículos de ropa y joyería.
- Escribir . Hacer que se escriban una o varias cartas al fallecido expresando sus
pensamientos y sentimientos. Esto puede ayudar a arreglar los asuntos pendientes y a expresar las cosas que se necesite decir. Llevar un diario explicando la experiencia del duelo o escribir poesía también puede facilitar la expresión de sentimientos y dar significado personal a la experiencia de la pérdida.
- Dibujar. Al igual que la escritura, hacer dibujos que reflejen los propios
sentimientos y experiencias con el fallecido son también útiles. Ésta es una técnica muy buena para usar con niños, pero también funciona con adultos.
- Role playing . Ayudar a las personas a representar diferentes situaciones que temen o
sobre las que se sienten molestas es una manera de desarrollar sus habilidades. El terapeuta puede participar en el role playing ya sea como facilitador o para modelar posibles conductas nuevas en el cliente.
- Reestructuración cognitiva. Aquí el supuesto subyacente es que nuestros
pensamientos influyen en nuestros sentimientos, sobre todo los pensamientos encubiertos y el habla interna que fluye constantemente en nuestra mente. Al ayudar al paciente a identificar estos pensamientos y contrastarlos con la realidad para ver su precisión y sobregeneralización, el terapeuta puede ayudar a reducir los sentimientos disfóricos que provocan ciertos pensamientos irracionales, como
“nadie me volverá a querer de nuevo”, un pensamiento que ciertamente no es
- El libro de recuerdos. Es una actividad que puede realizar la familia conjuntamente
haciendo un libro de recuerdos sobre el fallecido. Este libro puede incluir historias sobre los acontecimientos familiares, cosas memorables como fotografías y poemas y dibujos realizados por diferentes miembros, incluso por lo niños. Esta actividad puede ayudar a la familia a recordar viejas historias y, finalmente, a elaborar el
duelo con una imagen más realidad de la persona muerte. Además, los niños pueden volver a revisarlo para reintegrar la perdida en su vida de crecimiento y cambios. - Imaginación guiada. Ayudar a la persona a imaginar al fallecido, ya sea con los ojos
cerrados o visualizando su presencia en una silla vacía, y animarle a decirle las cosas que siente necesidad de decirle, es una técnica muy poderosa. El poder viene, no de la imaginación sino de estar en el presente, y de hablar con la persona en vez de hablar de la persona
F
ACI LI TA R EL DU ELO A TR AVÉS DE L RITU AL DE L FU N ERALEl funeral aunque ha sido muy criticado, si se hace bien, puede ser un accesorio importante para ayudar e incitar a una resolución sana del duelo. Algunas nociones generales de lo que puede hacer un funeral:
- Puede ayudar a hacer real la pérdida. Ver el cuerpo de la persona fallecida ayuda a darse cuenta de la realidad y la finalidad de la muerte. Incluso en el caso de que lo incineren, el cuerpo puede estar presente aún en el funeral, ya sea en un ataúd abierto o cerrado, y se puede incinerar después de la ceremonia. El funeral puede ser positivo para ayudar a los pacientes a elaborar la primera tarea del duelo.
- El funeral puede dar a la gente la oportunidad de expresar sentimientos respecto al fallecido. La mejor situación es aquella en la que la gente puede expresar tanto las cosas que van a echar de menos de la persona querida como las cosas que no.
- La ceremonia puede además ser una reflexión sobre la vida de la persona que se ha ido. Es posible tener algunas cosas del fallecido en la ceremonia general para poder señalar lo que era importante para él.
- El funeral tiene el efecto de tender una red de apoyo social a la familia que puede ser extremadamente útil para facilitar el duelo.
D
UELOS INCOMPLETOSPara los duelos crónicos o incompletos, deberíamos seguir una serie de pasos: en primer lugar hacer una redefinición del problema y/o relacionarlo con la perdida no
elaborada, en segundo lugar mostrar como se ha organizado la familia después de la perdida, y las posibles disfunciones y, finalmente, hay que reactivar las emociones a
ellas vinculadas, para lo cual es necesario “traer el recuerdo” a través de fotografía,
objetos significativos, hablar del difunto, de las circunstancias de la perdida, etc.
Una vez planteada la elaboración del duelo como problema a resolver, el uso de tareas y rituales es de gran utilidad.
Entre las tareas tenemos: la vista la tumba, que la familia entregue símbolos claves referidos al difunto para poder poner en marcha el duelo.
Entre los rituales, Van der Hart y Goossemns (1991), proponen un ritual
terapéutico de “despedida”, basado en los rituales de duelos judíos que consta de 3
fases.
a. Fase preparatoriaen la que se expresa la pérdida de forma desestructurada
b. Fase de reorganización, en la que se siguen conductas propias del luto, y se escribe una “carta continua” al difunto según un ritual prescrito.
c. Fase de finalización: que comprende una “ceremonia de despedida” a modo de
un funeral, un “rito de purificación” (bañarse o ducharse) y un “rito de reunión”,
por ejemplo, un comida con amigos y familiares.
Estos autores resaltan la falta de rituales de duelo en la sociedad occidental actual como factor que favorece los duelos incompletos, y por ello proponen realizarlos en terapia.