• No se han encontrado resultados

Nuevas industrias autorizadas al abrigo de la ley decondicionamiento industrial

1.2. La alianza entre el Nuevo Estado y las fuerzas armadas

A finales de los años treinta, según algunos historiadores53, la burguesía54 portuguesa obtuvo alguna notoriedad debido a la neutralidad de Portugal en la II Guerra Mundial55. La paz en el territorio lusitano fue una excelente oportunidad de desarrollo en el sector económico; sin embargo, algunos historiadores han catalogado este período como la "oportunidad perdida":

― O controlo do comercio externo dos países neutrais, através do bloqueio das suas vías de abastecimento, foi desde o começo da guerra uma das mededidas impostas pelos Aliados, nomeadamente pela Inglaterra.A concessão de Navycerts (autorizações de navegação marítima com especificação detalhada da carga), « as listas negras de empresas que comercializavam com o Eixo e a «guerra económica» (medida e práticas diversas destinadas a evitar o aprovisionamento de matérias-primas e bens de consumo por um dos dois blocos) foram o dia-a-dia da sociedade portuguesa durante todo o desenrolar do conflito‖56.

Como ya se ha indicado, todo esto fue pensado y ejecutado de forma minuciosa, evitando provocar la alteración de la conjugación de fuerzas existentes, diciendo ―no‖ al capitalismo liberal.

La eclosión del segundo enfrentamiento mundial hizo que António de Oliveira Salazar utilizara su habilidad diplomática, de forma que apoyaba los ingleses, pero también a la Alemania nazi. Este juego diplomático despertó la curiosidad de muchos. Aún hoy en día suscita dudas esta postura. Podemos decir con alguna seguridad que estábamos frente a una "neutralidad cooperativa" frente a Inglaterra y Alemania.

53

Telo, A., Portugal na Segunda Guerra, P&R, Lisboa, 1987.

Castro, A., Subsidios para a História da Política Externa Portuguesa durante a Guerra, Lisboa, Bertand, s.d.

54

Aguiar, J., A política de classe na economia do Estado Novo: a burguesia como classe benefi

ciária Sociologia, Revista da Faculdade de Letras da Universidade do Porto, Vol. XXV, 2013, p.

119-140.

55 Rosa, F., Portugal entre a Paz e a Guerra, Lisboa, Estampa, 1991.

56Serrão, J., Marques, A., Nova História de Portugal, cord. Fernando Rosas, Lisboa, Editorial

En Portugal, entre el final de los años treinta y principios de la década de los cuarenta se asiste a un fenómeno peculiar, que pasó por registrar una clara subordinación de las fuerzas armadas al régimen vigente:―A melindrosa conjuntura internacional, provocada pela Guerra Mundial, levou, sobretudo na primeira fase do conflito, a uma mais clara subordinação das Forças Armadas e dos seus oficiais, ao regime político Salazarista‖57.

La neutralidad portuguesa en la II Guerra Mundial permitió obtener a Salazar unos años de tregua interior. Se tranquilizan algunas voces críticas, el sistema se estabiliza y logra conseguir algún apoyo interno que no había obtenido hasta la fecha. En el clima de extrema tensión suscitado por el estallido del conflicto, Salazar se apresuró a declarar la neutralidad de Portugal a través de una nota oficial el uno de septiembre de mil novecientos treinta y nueve.― ―Felizmente os deveres da nossa aliança com a Inglaterra, que não queremos eximir-nos a confirmar em momento tão grave, não nos obrigam a abandonar nesta emergência a situação de neutralidade‖58.

― Se entenderá a curiosa continuidade, a quase intocabilidade da orientação da defesa e manutenção da Aliança (…) que atravessa regimes tão diversos como a monarquía constitucional, a I República e o Estado Novo, mas tão esencialmente idénticos na sua natureza profunda, isto é, enquanto desenvolvimentos no quadro estrutural fundamental da pouico alterada dependencia da Grã-Bretanha‖59.

En el fondo podemos considerar la neutralidad portuguesa como una imposición. Es decir, para Inglaterra era importante que Portugal60 permaneciera neutral para asegurar varias posiciones estratégicas, en particular a Gibraltar. Anãdir a todo este que entre 1940 y 1942 se firma un Pacto Ibérico, garantizando la neutralidad de la Península Ibérica61.

Portugal no tenía en las Fuerzas Armadas una herramienta de garantías que permitiese responder eficazmente a un posible ataque desde el exterior. Sin

57

Ferreira, J., O comportamento Político dos Militares, Lisboa, Estampa, 1992, p. 206

58

Salazar, A., Discursos e Notas políticas, Vol. III, Coimbra, Coimbra Editora, 1943, p. 174.

59 Loff, M. Salazarismo e Franquismo na época de Hitler (1936-1942), Porto, Campo de Letras,

1996, p. 163.

60AAVV, Portugal na segunda guerra mundial. Contributos para uma reavaliação, Lisboa,

Publicações Dom Quixote, 1989, pp. 91-136.

61

embargo, internamente, las Fuerzas Armadas eran consideradas suficientes para poner fin a cualquier tipo de ataque contra el régimen autoritario.

Ante este escenario, Portugal centralizó un importante centro de espionaje en Lisboa, posibilitando de esa forma la actuación de extranjeros en el país.

― Em finais de 1942, Portugal tem o exército mais numeroso desde a Primeira Guerra, com cerca de 116.000 homens. Destes, só 60.000 estão no continente. Uma numerosa força expedicionária com 26.500 homens e o melhor equipamento guarnece os Açores; outro contigente de 6.690 está em Cabo Verde e 3.940 permanecem na Madeira. Pelas restantes colónias distribuem-se 19.170 homens‖62.

A partir de estos datos, suministrados por António José Barreiros Telo, se puede afirmar que la distribución del ejército se llevó a cabo conforme a los intereses estratégicos. O sea, la isla de Azores, más concretamente el aeropuerto de Santa María, va a ser utilizado por Estados Unidos durante este conflicto mundial. Aprovechando esta situación, Portugal, a través de la vía diplomática, intenta asegurar su soberanía en Timor Oriental tras la rendición japonesa.

En un plano económico esta neutralidad hacía aumentar las expectativas en relación al crecimiento de las exportaciones portuguesas. La burguesía esperaba aumentar el valor de la venta de productos portugueses puesto que Europa estaba en guerra63.

LAS EXPORTACIONES E IMPORTCIONES DE PORTUGAL: 1938-1942 Importaciones Exportaciones

Cantidad(t) Valor (mil contos) Cantidad(t) Valor (mil contos)

1938 2296 t 2300 1131 t 2457

1942 1131 t 1139 613 t 3898

Fuente: INE e J.P. da Costa Leite. A economia de Guerra, Porto, 1943.

62 Telo, A., Portugal na Segunda Guerra Mundial – Tese de Doutoramento, Lisboa, Faculdade de

Letras e Universidade de Lisboa, 1989, p. 95.

63Brito, J., A Industrialização Portuguesa No Pós-Guerra (1948-1965). O Condicionamento

Con el estallido de la segunda guerra mundial, las transacciones entre los países se reducen considerablemente64. Si comparamos los años 1938 y 1942 existe una abrupta reducción de importaciones y exportaciones no obstante todo indicaba que las exportaciones se iban a mantener en niveles altos: Portugal no entró en la Segunda Guerra Mundial con lo que la burguesía temía un escenario favorable para aumentar las exportaciones de sus empresas.

A pesar de ello fracasaron las expectativas. Pese aunque, su valor aumentó considerablemente, creando un saldo positivo en la balanza comercial portuguesa. Según un informe procedente de los Estados Unidos, en 1942 la Banca portuguesa se benefició mucho de estas transacciones65, siendo al BancoEspirito Santo, Banco Angola, F.Santos & Viana, Lisboa & Açores, Borges & Irmão e P& Sotto Mayor las entidades beneficiadas por esas exportaciones.

El coste de vida aumentó considerablemente66. Si tenemos en cuenta el precio de los productos en el inicio de los años treinta algunos informes internacionales señalan que la condición de vida de muchos portugueses se degradó, contrariando las buenas expectativas que cabía de esperar de la neutralidad en la Segunda Guerra Mundial. Como refiere el historiador Fernando Rosas: ―Apresenta o depressivo espectáculo, nestes finais de 1945, de um homem com os bolsos completamente cheios e com o estômago completamente vazio‖67

.

64

Rosas, F., dir. José Mattoso, História de Portugal– O Estado Novo (1926- 1974) vol VII, Lisboa, Editorial Presença pp.322-356.

65

Nunes, J., O Estado Novo e o Volfrâmio, Coimbra, Imprensa da Universidade de Coimbra, 2010.

66

Serrão, J., Marques, A., Nova História de Portugal, cord. Fernando Rosas, Lisboa, Editorial Presença, 1990.

67 Oliveira, C., Cem anos nas relações luso-espanholas: política e economia, edições Cosmos,