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Alternativas de tratamiento

In document Adicciones : una opcion de tratamiento (página 46-50)

Los enfoques que dan lugar a los tratamientos que abordan la problemática de las adicciones presentan una constante. Todas reconocen la naturaleza multicausal del fenómeno, pero en el planteamiento de la postura se observa la búsqueda de lo que origina el consumo de la sustancia para erradicarlo. Se observa un pensamiento causal de uno a uno que evidentemente no brinda muy buenos resultados. Fernández102 enuncia las principales aproximaciones que se han hecho a la fecha, entre las que se encuentran:

a) El punto de vista biológico-genético que incluye factores hereditarios, de manera que estudia la vulnerabilidad de la persona a nivel bioquímico para señalar así una predisposición a desarrollar tal o cual adicción.

b) La perspectiva psicosocial, que considera y estudia la relación entre el entorno del paciente y la conducta que presenta. En esta visión se incluye a la familia como un factor importante en el inicio, desarrollo, consolidación y mantenimiento de una adicción.

c) La perspectiva intrapsíquica vista desde el psicoanálisis se traslada a la historia del sujeto: la relación primaria con la madre, el análisis de las necesidades no cubiertas que posteriormente se convierten en fijaciones de la estructura de la personalidad. La droga reemplaza ese menester, “simboliza estos objetos arcaicos”. Consumirla es la sustitución de otras cosas que están ausentes, se asegura que de no ser así, se podría caer en una psicosis.

d) La perspectiva desde el enfoque cognitivo-conductual se basa en la teoría del aprendizaje social, donde se parte del principio de que el sujeto aprende a usar y abusar de las sustancias, ya sea a través de la imitación, del condicionamiento operante o condicionamiento clásico.

101 En López, R. (2002), op. cit., p. 298. 102 En López, R. (2002), op. cit., p.p. 297-299.

Es importante señalar que cada una de las posturas no desconoce las otras áreas que influyen en la construcción de una adicción, aunque sólo sea una en la que enfatizan, por lo que no es raro detectar que tratamientos basados en diferentes visiones se conjuguen en un mismo tratamiento. Generalmente el proceso de tratamiento multidisciplinario de adicciones consiste en varias etapas enfocadas a la desintoxicación, deshabituación, rehabilitación y reinserción, siendo esta última etapa la más difícil. Para lograrlo, la mayoría de las instituciones cuenta con distintas áreas que trabajan en común, como en el caso del CAAF (Centro de Atención al Alcohólico y sus Familiares), centro de atención que pertenece al Sector Salud en el Distrito Federal. El CAAF cuenta con servicios de Psiquiatría, Medicina General, Enfermería, Psicología, Psicoterapia (diversas modalidades), Trabajo Social y Desintoxicación, que a su vez están englobados en tres áreas que se describen a continuación:

Area médico-psiquiátrica: que abarca los tratamientos médicos y psiquiátricos, desde medicina general –incluso cirugía menor- hasta desintoxicación y administración de fármacos cuando se requiere. Esta área también coordina las demás actividades de atención.

Área de Psicología: donde su principal interés es proporcionar una atención psicológica efectiva a los pacientes, sean alcohólicos o familiares. Abarca diversas actividades específicas, entre las que destacan la elaboración de manuales sobre técnicas terapéuticas y el tratamiento psicoterapéutico, que incluye cinco modalidades: psicoterapia de grupo y familiar, terapia de apoyo, entrenamiento asertivo, relajación muscular y desensibilización sistemática.

Área de Trabajo Social: que en este centro es apoyada por 10 ó 20 pasantes de Trabajo Social, quienes realizan su servicio social. cada año esta área proporciona asistencia a nivel general (familiar y comunitario), laboral y escolar. Entre las tareas que realiza están el seguimiento y rescate de pacientes mediante visitas domiciliarias, promoción y difusión del servicio y orientación a grupos comunitarios sobre las consecuencias del consumo de

alcohol en el grupo familiar y el entorno social, así como la realización de un censo de la zona de influencia, referente a los hábitos y el consumo del alcohol103.

Entre los resultados que este centro reporta están la mejora en la calidad de los servicios pero no presenta resultados de un estudio cualitativo o cuantitativo de los casos tratados, por lo que en este aspecto no hay datos que muestren la efectividad del programa que plantea. La visión psicológica que sigue es el enfoque cognitivo-conductual, por el tipo de técnicas que usan como la desensibilización sistemática, el entrenamiento asertivo, etc., servicio que se encuentra supeditado al área médico-psiquiátrica.

Este es sólo un ejemplo de cómo se aborda el problema de las adicciones en las instituciones oficiales, mismos que atienden a definiciones y categorías producto de los estudios científicos. La existencia de diferentes áreas para tratar al paciente es la muestra del reconocimiento de las diferentes áreas que interactúan y construyen al ser humano, pero la misma práctica y la forma como se encuentra dividido el servicio aluden a la visión fragmentada en que se trata al paciente. Vemos que el cuerpo es el primer objeto de tratamiento con la práctica de la desintoxicación, buen inicio que pierde efectividad cuando sólo se vela por mantener un aparente estado de salud por medio de fármacos aunado al desinterés del paciente por salir adelante, muchos de ellos son llevados por amenaza o condicionados por sus familiares como un intento por detener el sufrimiento que genera la adicción. En los casos en que el paciente presenta interés, gran parte del proceso está dado, entonces las terapias psicológicas funcionan por un tiempo, mantienen sobrio al paciente, pero las recaídas son constantes y muchos ya no regresan. Estas terapias cognitivas- conductuales reconocen la importancia de los pensamientos en la manera de sentir de los pacientes, pero desconoce la relación estrecha que dichos pensamientos tienen con el estado de equilibrio o desequilibrio del cuerpo.

Además, ante el constante fenómeno de la recaída, muchas de estas instituciones oficiales consideran la asistencia a un grupo de Alcohólicos Anónimos para la etapa de

103 Ayala, V. (2001). Tratamiento de conductas adictivas. México: UNAM. Facultad de Psicología.

mantenimiento y reinserción a la comunidad. Para llegar a esta etapa, se necesita un requisito indispensable: el interés de la persona por mejorar su vida.

La relación entre mente y cuerpo y la propuesta de Alcohólicos Anónimos se abordará con detalle en el siguiente capítulo donde se expone la visión y tratamiento que ofrece Victoria, Salud Integral A. C.

CAPITULO II.

VICTORIA SALUD INTEGRAL, A.C: EL PROYECTO.

A lo largo de la información sobre definición, adquisición, estadísticas y tratamiento de las adicciones es posible encontrar una constante: la falta de una visión del sujeto como una unidad que articule y de lectura al proceso personal y único que desencadena una adicción.

Ya lo decía la Gestatl: el todo es más que la suma de las partes, de manera que no basta fragmentar para estudiar y luego unir los resultados para tratar de hacer frente a un problema social como el que nos atañe. Este es el terreno de los proyectos multidisciplinarios o interdisciplinarios, y no basta en cuanto que el problema social ha rebasado las propuestas de solución.1

Entonces es necesario buscar nuevos horizontes que permita ver al sujeto desde otro ángulo. Victoria Salud Integral encuentra en la propuesta psicológica del Dr. Sergio López Ramos y en los principios de Alcohólicos Anónimos los ejes teóricos rectores que marcan la naturaleza de las actividades y el perfil del grupo de trabajo.

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