• No se han encontrado resultados

al un amigo del campo, y desde entonces creo que es pruden te no confiar jamás demasiado, ni aun en la fidelidad de

In document Origen Del Lenguaje Zaborowski (página 49-54)

ORIGEN DEL LENGUAJE.

CAPíTULO

IV.

51

DE LAS EmSlONE9 DE VOZ, Co~lO MEDIO DE EXPRESIÓN DEL nOMBRE y DE LOS ANIMALES.

RESUMEN.

Ll' voz dependiente del estado de emoción; de la misma manera en el hombre que en ~l animal.-Nacimiento y rlesarroIlo de la voz.- Soni<i08 articulados de los pájaros; del ximio, del gorilla.-Pobreza de ciertos alfabet08.-Los sonidos articulados son, Robre todo, imita. ciones.- Lo. pájaros y los perros pierden el uso de sus cantos y de sus ladridos si no los euseñan.-Uso extendido de los sonidos entre los animales, tan no-innato en ellos como en el hombre.-Comunicación de ideasyde sentimientos por el sonido entre animales de una. w.ma especie, cutre animales de cspecies diferentes, entre el hom- bre y los animales.-Inteligencia y U60 de la~ palabras articuladas entrc lo. animales. Cómo debe interpretarse este hecho.-Conclu- eión: quc el v:.lor cxprcsivo de las emisiones de la vo? es el mismo en el animal yen el hombre.-Imitación consciente ycalcula<ia por nn aniln"l de los gritos de otros animales: procedimiento funda- mental de la formación del lenguaje humano.

¿

So comprenderá toda la importancia del hecho de que

01

hombre traduce exteriormente un gran nÚmero de sus sentimientos de la misma manera qne los animales que lo avecinan? Ella es considerable. Tanto más considera:' ble, cuanto que la expresión de la fisonomía y la actitud del cuerpo no son sólo componentes indispensables dellen- guaje articulado, ~ino que son también SllS determinantes.

Es !lna ley general la de que todo sentimiento es, se- gún Herber·t Spencer, un estímulo incitante de una acción muscnlar. Do aquí los gestos según los movimientos de la faz. De aquí igualmente ]a emisión de la voz, pero como prolongación

y

contra-golpe de éstos. Una violonta emo- ción provoca los primeros. IJu emisión do la yoz no viene sino en seguida; y son también, aunque secundariamente, las emociones vivas que nno transmite y que la han reve- lado

ú

los seres como medio de expresión. Ya hemos visto

á

los monos emitir sonidos

y

gritos después do una violenta agitación corporal provocada por la cólera, el terror

ó

la alegría. Los bruscos, movimi~ntos d~lterror hacen lanzar al

52 ORIGEN DBL LENGUAJE.

hombre gritos cuando la misma emoción no lo priva de la voz.

La contracción de la faz que se produce, siempre pre- cede así y lleva consigo la contracción de la garganta por consecuencia de la íntima relación de los centros psycho- motores del uno y del otro en el cerebro. El cambio de fisonomía hace modificar de esa manera

y,

por decirlo así, por asociación, la entonación de la voz; y puede aIterarla profundamente.

_ Refiérese que en el naufragio del Antilope, cuando el Capitán Wil!on llamó en la oscuridad con la vocina tÍ los que buscaban la playa en una balsa, de ésta le contestaron

con alegría, pero con un grito tan raro y tan extraordinario, que Wilson, tomándolos por salvajes, se apresuró

ti

alejarse.

Cualquiera puede ponerse en estado de hacer esta cJase de observaciones.

Fácilmente se comprendo que cuando touo el cuerpo se halla agitado por una emoción extraordinaria, la voz so forma en condiciones físicas entera mento diversas j pues se altera y toma entonaciones de la misma manera y con el mismo tipo. Y en esto, es fácil comprender la, exacta naturaleza de la distinción que acabamos de establecer.

La expresión de la. fisonomía y la actitud del cuerpo es, por decirlo así, el estado I11l\sculal' mismo visible, tan- gible,

y,

como so dico, parlante. La voz no es sino un re- flejo, un resultado de esa situación.

Creo que á nadie se le oCUl'rirá sostener quo á despe- cho de esta dependencia, Ja voz humana sea de un origen

y

de una naturaleza distinta. do la de los animales, cuando el estado muscular del cual depende, es sensiblemente el mismo en el uno como en los otros.

(1)

Nadie pretenderá que el hombre, al expresar aun mus- cularmente todas sns impresiones de una manera análoga

ó

semejante

á

la de los animales, la voz, que desde Iuégo no fué en él sino un medio secundario y derivado de expre-

(1) Sobre todo, después de los ejemplos referidos de monos que acompañan BUBgeBtos verdaderamente humanos con gritos y gemidos de la misma naturaleza.

ORIGEN DEL LENGUAJE. 53 sión, haga de él nn sér extra-natural y lo separo por un abismo impasable de los demás animales que también saben articular sonidos.

Desde luégo, y si puedo dccirlo a priol'i, uno está au- torizado para averiguar si los animales, y sobre todo los que tienen los mismos gestos y juego do fisonomía que el hombre, expresan también sm ideas por las inflexiones de la voz. Esta es, sin duda, una tarea muy delicada y por hacer con órden y método; pero que es necesario abordar por doquiera, si so quiere resolver científicamt'11to la cuestión del origen del lenguaje.

1\1.

Houzeau lo ha tontada de una. manera muy 3.:lertada por haherlo hecho con bastante or- den y precisión. :En tal virtud, sus indicaciones no;; serán de gran provecho.

Los animale;¡ más inferiores son apllonos -" sin voz."- El señor doctor Bordier ha seiíalado recientemente

(1)

y desenvuelto el hlJf~hode quo en las primeras ({pocas geoló- gicas, la enorme presión de la atmósfera era un obstáculo

á

la emisión de los sonidos. Do las experiencias hechas cuando se construía el puente de Kehl, resulta que por la presión de tres atmósferas se siente una verdadera moles- tia en articular. Los animales phonéticos empiezan

á

pre- dominar,

á

partir de la época jurúsica.

Sin embargo, so atribuye recientemente aun

á

algunos peces la facultxld de emitir sonidos. La alosa musical de Chile (Alosa mÚ.,ica) pasaba por dejar oír un pequeño són cantante, y la anguila sirena (:\Iuncna siren) do los panta- nos de Gcorgia (Estados U nidos) por lanzar una especie de ladrido, cuando el macho se vo separado de la hembra.

Con los reptiles, la voz aparece ciertamente; y recien- temente (2) se han descubierto algunos en los terrenos permianos de Autun, quo son anteriores álos terrenos ju- rásicos, y que aun están separados de ellos por el trías. Sil\. embargo, en nuestros días los ophidios no producen sino

(1) .MemOl'ia8de la Sociedad antropológica, tom,

n,

de la 2," serie, paj. 382, París, 1878.

(2) Gaudry, Informe á la Academia de la8 ciencia., 16 de Diciem- bre 1878.

ORIGEN DEL LENGUAJE.

una especie de silbo j los claelonios y los saurios tienen una

voz débil, sin modulación j y muchos casi no emiten Bonido alguno. Los batracios tienen una voz chillona y discordante que no está enteramente apropiada

á

la atmósfera. Las ranas gritan aun bajo del agua. Los marsupiales, los eden- tados

y

los roedores carecen de una voz fácil

y

extensa.

Los rumiantes y los carnívoros no emiten aÚn sino l!onidos poco numerosos j aunque ya en ellos esos sonidoll

varían muy distintamente según sus impresiones y su es- tado mental. So sirven de ellos con un objeto determinado de expresión. Mús adelante lo veremos.

Abordemos

ya

la clase de los pájaros.

Entre los pájaros es que la voz se desarrolla en toda

IIU riqueza y melodía. No se puede negar un solo instante, que un gran número de ellos no emitan sonidos articulados, dice

!f.

Ilouzeau.

Enséñase

tl

hablar al cuorvo, al grajo, á la urraca, al mirlo, al estornino, al tordo americano, al mirlo

(Gl'awla re-

li9iosa) de las is las de la Sonda. La facilidad de estas aves en variar las articulaciones es tal, que varias de ellas, el mirlo, por ejemplo, hacen, de ciertas frases aprendidas, el tema de ~U8

cantos /¡abituales; y que con frecuencia imitan la voz hu- mana por sí misÚ:lO~,ó los gritos de los demás animales.

El pájaro burlón ~T01'dus

poZyglottus)

de la América, imita, por ejemplo, a la gallina que lIama ti sus polluelos ó al gato que maulla. Nuestro estornino comÚn remeda la voz humana, los gritos do los cuadrúpedos y el canto de

16s otros pájllros.

Por otra parte, muchos pájaros emplean verdaderos sonidos articulados en sus cantos naturales. Un autor ha trascrito el canto del ruiseñor guiado por una serie de síla-

bas

articuladas que

10

reproducen con bastante fidelidad. Tomamos esta trascripción de M. Houzeau:

" Tiú, tiú, tiú, tiú l Spo, tiú, scua !-Tió, tió, tió, tió, tió, tió, tió, tix I-Cnció, cució, cució, cució l-Scuó, seuó, sCUó, scuó I-Zu, zu, zu, zu, zu, zu, zu, zu, zu, zi 1-00- rror, tiú, scuá, pipiqui, zozozozozozozozozo, zirrhadigng I Sisisf, &c. &c."

ORIGEN DEL LENGUAJE.

En fin, ciertos pájaros emiten sones articulados

cuyas

In document Origen Del Lenguaje Zaborowski (página 49-54)