CAPITULO XIV NICARAGUA Y EL FRENTE ANTISOMOCISTA
12. AMPLIACION DE LA BASE SOCIAL OPOSITORA Y ASCENSO DEL MOVIMIENTO DE MASAS
corrupción burocrático militar se profundiza. Y si bien esta corrupción administrativa afecta fundamentalmente a las masas afirma Humberto Ortega en entrevista que le hiciéramos en noviembre de 1979, también afecta a sectores de la burguesía pequeña y media, ampliando la base social opositora a la dictadura.” A esto se agrega que ciertos sectores empresariales
“empiezan a perder confianza” en la capacidad del régimen somocista “para asegurar condiciones adecuadas al desarrollo del país.” Se produce así una creciente resistencia interna de todos los sectores del pueblo, a lo que se agrega un cada vez mayor cuestionamiento internacional por la actuación represiva del régimen dictatorial 574
1085. Mientras Somoza perdía cada vez más autoridad política y moral, el Frente Sandinista la ganaba con su heroico accionar guerrillero en las montañas del norte del país.
1086. “Desde finales del 70 y especialmente desde comienzos de 1971 precisa Jaime Wheelock, empiezan a desarrollarse, paralelamente dos tareas. La primera consistía en reorganizar al movimiento guerrillero sobre bases populares, organizaciones celulares de tipo campesino, simultáneamente, en distintas zonas del país, que fueran convirtiéndose, poco a poco, en sostén de lo que más tarde sería un movimiento guerrillero mucho más amplio, más masivo, en la montaña.
1087. “La segunda se refería a la organización de las masas. Aunque, en ese momento, se sigue manteniendo la concepción de presentar la lucha al somocismo en el terreno más favorable, la montaña, al mismo tiempo, ya se plantea con una gran fuerza, la necesidad de ampliar y
desarrollar trabajos de carácter organizativo y de carácter popular alrededor de los barrios, de los centros de trabajo, de los movimientos cristianos, de las mujeres, de los intelectuales, y de organizar también, bases de apoyo popular y de solidaridad, fuera del país.(...)
1088. “El Frente Sandinista comienza así a transformarse, de una organización de vanguardia puramente militar, en una vanguardia política que empieza a tener una influencia orgánica en los sectores populares. (...) Esto, a su vez, la obligó a participar en la dinámica de la lucha política ya que, en los años 73-74, empezaron a presentarse condiciones objetivas para un nuevo ascenso del
573. Op.cit. pp.22-24.
574. Humberto Ortega, “La estrategia de la victoria”.Ver: Marta Harnecker, Pueblos en Armas (entrevistas), Era, México, 1984, pp.18-19.
movimiento de masas.”575
1089. Jaime reconoce que el FSLN comenzó a crecer mucho más rápidamente a partir del año 73, cuando se empezó a vincular con el movimiento cristiano que hacía trabajo político en los barrios y comarcas en varios de los departamentos más poblados.
1090. A partir de ese año lo que se da es “un movimiento de agitación y efervescencia de masas generalizado, dirigido por el Frente Sandinista. Se producen manifestaciones de carácter político en las que participan el movimiento obrero, los estudiantes universitarios, los barrios. Inclusive empiezan a participar algunas comunidades indígenas” con las que se había estado trabajando, como la de Sutiava, al norte de León. “Se producen huelgas de los trabajadores de los ingenios, huelgas combativas de los trabajadores de la construcción, desafiando directamente a la dictadura. Esta beligerancia no tenía precedentes en el país.”576
1091. El Frente, explica el comandante Wheelock “lograba promover movilizaciones enormes y muy originales en cuanto a las formas de lucha. Los indígenas, por ejemplo, realizaban tomas de tierras y participaban con sus propias expresiones indígenas en manifestaciones con carácter político. Los estudiantes cristianos participaban en protestas vecinales muy fuertes porque tenían contactos estrechos con los barrios populares. En algunos casos, estos movimientos barriales desencadenaron tomas de templos y hacían protestas que tenían una gran repercusión popular. En un determinado momento hubo toma de templos en 4 ó 5 departamentos.
1092. “Esto fue preparando las condiciones para la participación del pueblo en diferentes formas de lucha en las cuales los manifestantes no podían ser tan directamente reprimidos como antes. Los estudiantes de secundaria se tomaban los colegios a veces por semanas enteras y a nivel departamental y hasta nacional. Otros mecanismos fueron las huelgas de los reos políticos, dilatadas, dolorosísimas, pero que desataban la movilización y simpatía populares, que se convertían en manifestaciones masivas de protesta, ayunos en los templos, huelgas de hambre masivas, a veces.
1093. “En ese entonces reconoce nosotros estábamos preparados para desencadenar huelgas en las universidades, en las escuelas secundarias, hacer tomas de iglesias, hacer tomas de tierra, pero no habíamos estructurado nada en torno a la gran masa proletaria agrícola del país, ni en torno al movimiento obrero” industrial que tenía un peso relativo muy débil dentro de la población global.577
1094. “En medio de esta situación se produce, el 27 de diciembre de 1974, el asalto a la casa de Chema Castillo, hecho que tuvo un enorme eco nacional e internacional. Aquí termina la etapa de acumulación de fuerzas en silencio y se inicia otra etapa en la vida del Frente Sandinista: una nueva ofensiva contra la dictadura. (...) La operación consistía en entrar en la residencia de Chema Castillo, conocido personaje de la burguesía, donde se estaba realizando una fiesta a la que asistía el embajador norteamericano, familiares de Somoza y personeros de mucha relevancia del régimen, con el objetivo de tomarlos como rehenes y solicitar la liberación de nuestros presos. Esta acción tuvo enorme resonancia interna y externa y, además, manifestó la debilidad, la inconsistencia de la dictadura.”
1095. “...Con las acciones de Río Coco y Bocay, y especialmente con Pancasán, el Frente Sandinista había logrado ganarse la credibilidad y las simpatías del pueblo; sin embargo, no es
575. Op.cit. pp.64-66. 576. Op.cit. p.68.
sino hasta el 27 de diciembre de 1974 que este pueblo comienza a tener confianza en la eficacia de conducción político-militar del FSLN y que empieza a vislumbrar la posibilidad de un triunfo revolucionario. Cuando ocurrió esta acción, el pueblo se volcó a las calles y abiertamente vitoreaba a los combatientes que, después de aceptado el canje, iban en un bus.
1096. “La respuesta de Somoza fue comenzar a juzgar por esta acción a centenares de personas, desde campesinos a dirigentes cafetaleros de la burguesía. Es decir, enjuició, afortunadamente para nosotros, a cada uno de los estratos sociales que se vieron representados en un juicio muy prolongado y que prácticamente afectó a toda la sociedad nicaragüense. Difícilmente existían familias que no estuviesen involucradas, de una u otra forma, en dicho juicio. No sólo había prisioneros de todos los estratos sociales, sino además personajes bastante conocidos en todo el país. A partir de entonces, el Frente Sandinista rompe lo que pudiéramos llamar ‘su acumulación de fuerzas en silencio’ y empieza a desarrollar con claridad en todo el país una etapa de lucha abierta y vigorosa.
1097. “Esta situación se produce en medio de intentos que hace la burguesía opositora de
constituir lo que ellos llamaron la Unión Democrática de Liberación (UDEL), lidereada por Pedro Joaquín Chamorro y su periódico La Prensa, que reciben un duro golpe cuando Somoza declara la ley marcial y el estado de sitio. A estas alturas había en realidad pocas posibilidades de desarrollo de esta alternativa burguesa y es el Frente Sandinista el que tiene la oportunidad de aprovechar de captar, en un ámbito conspirativo abierto y generalizado, primero en forma limitada y después en forma más amplia, el caudal de capital político que de otro modo habría tocado a la burguesía.”578
13. LAS ACCIONES ARMADAS DE OCTUBRE DE 1977 Y SU CONTEXTO POLITICO
1098. “Desde mediados del 77 se comenzaron a evidenciar claros síntomas de una crisis localizada esencialmente en el régimen político: incapacidad de la dictadura de contener la resistencia popular, aislamiento internacional, contradicciones en el seno del somocismo. Esta crisis se evidenciaba más en debilidad política que militar. La dictadura conservaba intacta su capacidad de sostenerse mediante el empleo del aparato de represión.
1099. “Por otra parte, los sectores populares llegan a esa coyuntura sin la aptitud o madurez para convertir esa crisis política del régimen en un derrocamiento revolucionario de la dictadura. 1100. “En cambio, la burguesía, interesada en sortear la crisis del régimen, se encontró alentada y, en un principio, en mejores condiciones tácticas para tomar iniciativas como los paros forzosos, diálogos, alianzas, etc., buscando llamar la atención a la embajada yanqui de que era el momento de cambiar el somocismo.579
1101. Importantes sectores burgueses pasan a “una actividad francamente opositora”. Un grupo de militantes del Partido Conservador bajo el liderazgo de Pedro Joaquín Chamorro, se integra a UDEL (Unión Democrática de Liberación), organización de la oposición antisomocista
hegemonizada por sectores inconformes de la burguesía. Esta coalisión política exige: la vigencia de las libertades políticas y sindicales, el levantamiento de la censura de prensa y del estado de sitio, el cese de la represión, la amnistía y el indulto general para los presos y exiliados
políticos.580
1102. “El imperialismo y la reacción buscan fórmulas de recambio del somocismo sin cuestionar
578. Op.cit. pp.70-73. 579. Op.cit. pp.75-76.
sus resortes de poder fundamentales: su inmenso poder económico y el poder represivo de la Guardia Nacional.” El dictador se ve obligado a negociar. El l9 de septiembre se levantan el estado de sitio y la ley marcial y se convoca a elecciones municipales. “Es en ese preciso
momento y para detener esas maniobras”, explica el comandante Humberto Ortega, que el FSLN decide pasar a la ofensiva militar dentro de una estrategia insurreccional.581
1103. En este contexto se producen las acciones armadas de octubre de 1977. A pesar de que el intento de sublevar a las masas mediante el ataque a varios cuarteles fracasa, constituye un éxito político: deshace la maniobra imperialista, las masas adquieren confianza en sus propias luchas reivindicativas y políticas, y empiezan a reconocer la hegemonía del FSLN.582
1104. Antes de seguir analizando cómo se va conformando el bloque de fuerzas sociales y políticas contra Somoza debemos recordar que, unos meses antes del primer intento insurreccional sandinista, se había ido conformando paulatinamente “un grupo de doce personas, pertenecientes a la burguesía nicaragüense y a las capas medias, pero ligadas al FSLN, bien por antigua
membresía en él, bien por simpatía o por relaciones de parentesco. En el grupo había empresarios, intelectuales, hacendados, ejecutivos y miembros del clero. Como medida estratégica, la función del Grupo de los Doce era servir de mediadores en el escenario político, nacional e internacional, para introducir al FSLN como factor condicionante y participante de cualquier solución política para la crisis nicaragüense. Su trabajo comenzaría apoyando desde el exterior el llamado a la insurrección que el Frente haría en la primera quincena de octubre.”583
1105. Durante ese período que duró hasta septiembre de 1978 se formó, en la práctica, un gran frente de oposición antisomocista, en el que participaron tanto las organizaciones populares como los grupos empresariales. Nicaragua fue el escenario tanto de movilizaciones, agitación y acciones armadas sandinistas como de huelgas de trabajadores y paros empresariales. Sin previa
concertación todos estaban unidos contra Somoza, salvo el alto capital financiero de los Pellas y Montealegre.584
1106. A raíz de la ofensiva sandinista manifiestan abiertamente su actitud opositora: UDEL, un grupo de empresarios y comerciantes encabezados por Alfonso Robelo, COSEP (Consejo Superior de la Empresa Privada), INDE (Instituto Nicaragüense de Desarrollo) y la alta jerarquía eclesiástica.585
1107. “Los primeros en reaccionar son los jóvenes ejecutivos de la burguesía que han ido conquistando una posición en INDE y desde esta plataforma, relativamente ilustrada y con imagen de avanzada modernizante y racional al interior del capitalismo nicaragüense, encabezan la oposición de clase (burguesa) contra el somocismo. Son estos jóvenes empresarios los que, no sin aconsejarse en la embajada de EE.UU., convocan a un diálogo nacional para conseguir la democratización del país y el cese de la violencia.” Pronto se integran a este proyecto representantes de la jerarquía católica. Los diplomáticos norteamericanos instan a Somoza a
581. Op.cit. pp.19-20.
582. Sobre una apreciación más profunda de este momento político por parte de Humberto Ortega ver: Op.cit. pp.24-26. 583. Equipo interdisciplinario latinoamericano, Teoría y práctica revolucionarias en Nicaragua, Managua, Ediciones contemporáneas, 1983, p.118.
584. “Alianzas de clases en la situación revolucionaria”, texto firmado por Daniel y Humberto Ortega y Victor Tirado, publicado en enero de 1979 y reproducido en el libro Nicaragua: la estrategia de la victoria, México, Editorial Nuestro Tiempo, 1980.
aceptar esta salida a la crisis.586