8 Interpretación y discusión de los resultados
8.1 Hipótesis 1
8.1.4 Amplitud pico
Si la frecuencia fundamental condicionase el parámetro Amplitud Pico, observaríamos un cambio consistente en todas las locutoras, de forma que obtuviéramos mayor amplitud en la voz más grave y menor amplitud en la voz más aguda, o viceversa. Los datos de las locutoras estudiadas contradicen esta suposición, pues todas excepto Loc I aumentan la F0 en EP respecto a EN, mientras que todas excepto Loc R aumentan la Amplitud del Pico en EP respecto a EN (vid. apartado 7.1., Tab. 7.2 y Figs. 7.2 y 7.3).
Tampoco la intensidad de la voz es un factor relevante para este parámetro, pues todas las hablantes, incluida Loc R, emiten una voz más intensa en el EP.
Tal vez es la actividad del músculo Tiroaritenoideo (TA) lo que refleja el parámetro Amplitud Pico. Los pliegues vocales pueden funcionar en distintas condiciones de tensión y elongación. Como se vio en apartados anteriores (Control
de la frecuencia fundamental 1.1.2.1; Ajustes laríngeos: tipos de fonación 2.2; Máxima Pendiente de Ascenso 8.1.1), el músculo TA —cuerpo del pliegue vocal— se contrae
en la voz modal, dejando las capas externas —cubierta del pliegue vocal— laxas, lo que aumenta la superficie efectiva de contacto (vid. Modos de Vibración 1.2.4.): el contacto se produce empezando desde el borde inferior (Fig. 8.1, a1), y continúa
hasta llegar al borde superior (Fig. 8.1, a2); por lo tanto, el contacto entre ambos
bordes se produce con un desfase, de modo que cuando los bordes superiores —a2
en la Figura 8.1— llegan a contactar, los bordes inferiores —a1 en la Figura 8.1—
ya están iniciando la separación. El contacto, además, es más largo cuanto más laxa está la cubierta (capas externas) de los pliegues vocales, pues el desfase es mayor.
a1 a1 a2 a2
Figura 8.1. Representación esquemática del desplazamiento de los pliegues vocales desde
y hacia la línea media de la glotis en el registro modal. Imagen adaptada de Titze et al. (2008), adaptada a su vez de Hirano (1975).
De esta forma, unos pliegues vocales activados en mecanismo de voz modal adoptan en sus bordes libres una forma casi cuadrada, y todo el borde libre —desde a1 hasta a2 en la figura 8.1— efectúa el contacto. Por el contrario, el mecanismo de voz mixta o de cabeza, y el de falsetto generan un contacto más escaso, puesto que los bordes libres adoptan una forma más redondeada, debido a la retracción del TA, y por tanto el contacto es más ligero, y en ocasiones, ni siquiera existe (Fig. 8.2). Loc R podría estar usando un mecanismo de fonación modal en EN, y un mecanismo de fonación mixto o de cabeza en EP, y de ahí el descenso de AP en su voz profesional.
a1 a2
Figura 8.2. Representación esquemática del desplazamiento del pliegue vocal derecho desde y hacia la línea media de la glotis en el registro falsetto. Imagen adaptada de Titze et al. (2008), adaptada a su vez de Hirano (1975).
El hecho de que Loc V obtenga unos valores de AP muy inferiores al resto de las locutoras (vid. 7.1, Figs. 7.2 y 7.3) en las dos lecturas podría deberse a que en ambos estilos su voz se sitúa en el registro mixto.
En su estudio ya citado, Gilbert, Potter y Hoodin (1984) demostraron cómo cuando se retiraba una tira de polímero de entre los pliegues vocales durante la fonación la intensidad de la señal acústica permanecía invariable pero la de la electrolaringográfica aumentaba drásticamente. Childers y sus colaboradores
(Childers, Hicks et al. 1990) también estimaron que, una vez que se ha iniciado el contacto, los pliegues vocales siguen presionando hacia la línea media, con lo que la impedancia continúa disminuyendo y la amplitud de la onda sigue aumentando. Esto, unido a los resultados obtenidos en el presente trabajo, confirma que la Amplitud del Pico refleja la superficie efectiva del contacto entre los pliegues vocales.
Así, en términos generales, la diferencia entre distintos hablantes dentro de un mismo registro de fonación podría deberse a la condición de tensión de la cubierta de los pliegues vocales: tal vez unos pliegues vocales con el cuerpo (músculo TA) muy activado y la cubierta muy laxa generarían ondas Lx o EGG con picos de gran amplitud, puesto que hay mayor desfase entre los bordes superior e inferior. En condiciones en las que las capas externas están tensas, por el contrario, el pico podría tender a una amplitud pequeña. Siguiendo el mismo razonamiento, los pliegues vocales que generan ondas de gran amplitud son los que más ondulan en el sentido vertical, puesto que la cubierta está laxa: estos pliegues vocales adquieren mayor velocidad durante el instante previo al contacto, lo que aumenta el valor de la MPA. Cuando la cubierta está tensa y se generan ondas de poca amplitud, la MPA es menor porque la escasa ondulación vertical de los pliegues hace que su velocidad durante el instante previo al impacto sea menor.
Si es cierto que MPA y AP reflejan dos puntos de vista sobre el mismo fenómeno —sobre la condición de los pliegues vocales durante el contacto— deben ser parámetros relacionados, luego los resultados obtenidos por las locutoras en uno y otro parámetro tienen que ser comparables. Igual que ocurre con AP, la voz de Loc R obtiene un valor menor de MPA en Estilo Profesional, mientras que el valor es mayor en este estilo en las demás locutoras. Para verificar esta hipótesis, calculé el Coeficiente de Correlación que se establece entre los dos parámetros. El coeficiente menor obtenido fue 0,48 —Loc B— y el mayor 0,84 —Loc C. Loc V y Loc I obtuvieron 0,53 y 0,55 respectivamente, mientras que en las muestras de Loc J y Loc R se obtuvo 0,73. Un coeficiente de correlación cercano a 1 indica que a medida que uno de los parámetros varía, el otro también lo hace, es decir, en este caso, a mayor amplitud del pico, mayor inclinación de la máxima pendiente de ascenso.
En una comunicación personal (mensaje de correo electrónico recibido el 20/10/2010), el Profesor Ingo Titze afirma que ambos parámetros están
relacionados debido a la matemática de la oscilación: según su explicación, en una onda sinusoidal, a mayor altura del pico46, mayor inclinación de la pendiente, como es lógico. En el caso de las ondas electroglotográficas, que no son sinusoidales —la pendiente de ascenso es más inclinada que la de descenso—, la razón de la correlación debería ser otra: tal vez, como he apuntado antes, las condiciones de tensión, elongación y elasticidad —o viscosidad— de los pliegues vocales.
La presión acústica creada por la articulación de los diferentes segmentos lingüísticos en la boca podría ser también un factor determinante. Exploraré este factor en el apartado 8.3.