Análisis de los Resultados
ANÀLISIS POR UNIDADES.
Primera unidad de análisis.Caso# 1: (Y.M.F)
Presentación del Caso.
YMF, paciente de 29 años de edad, del sexo femenino, casada, con un nivel escolar de noveno grado. Convive con su esposo y sus dos hijas y es diagnosticada con un Trastorno Mixto Ansioso- Depresivo.
Principales características de los Proyectos de vida por Esferas.
En la Esfera Personal se ponen de manifiesto importantes condiciones que al integrarse dentro de su Situación Social de Desarrollo configuran su Personalidad. Entre estas particulares personológicas se encuentra la inestabilidad emocional, con marcados estados emocionales negativos los cuales están determinados por un sistema nervioso débil y desequilibrado y anomalías del carácter, la existencia de eventos traumáticos como la muerte de la figura materna hace 9 años, y la existencia de escasas redes de apoyo social unido a un inadecuado estilo educativo: permisivo: “mi mente siempre está pensando cosas desagradables”, “mis nervios siempre me traicionan”. Muchos de estos elementos favorecieron la instauración insidiosa de su patología.Dentro de sus necesidades vitales está el encontrar la felicidad y el sentido a su vida, elemento distintivo por su gran influencia a la hora de concebir su proyecto de vida: “sufro mucho en la vida”, “a veces pienso no hay razón para vivir, me dan deseos de no estar”; y necesidades materiales que tienen su base en necesidades de independencia económica y personal: “quisiera trabajar solo para no depender de mi marido”, “estoy cansada de ser ama de casa”, “la mayorìa de las mujeres deseamos ser independientes”. Es preciso resaltar que sus planes y metas no se coordinan en función de estas necesidades.Su principal preocupación gira en torno a su bienestar físico y mental y al de su familia actual, específicamente sus hijas: “deseo tener salud”, “deseo curarme de los nervios”, “deseo que mis hijas estén bien y se hagan alguien en el futuro”.Se estiman además como elementos que imprimen su personalidad frustraciones pasadas y presentes en las distintas etapas de su desarrollo y baja tolerancia ante las mismas: “mi niñez no fue buena”, “fracasé mucho por no escuchar consejos”, “perdí muchas oportunidades y ahora ni sé que va a ser de mi”; y marcados conflictos tanto intrapersonales como interpersonales, relacionados principalmente los primeros, con conflictos existenciales que determinan baja autoestima e inadecuada autovaloración por subvaloración, y los segundos con conflictos en el hogar: “ yo no sé para qué nací”, “en el hogar es estresante”. Es característico además, en el caso, la existencia de incertidumbre futura: “mi futuro lo veo cada vez mas feo”.
Todos estos elementos que integran su personalidad, que se expusieron, influyen negativamente en el desarrollo de sus funciones psíquicas y por ende en la conformación o expresión de sus proyectos de vida los cuales se quedan en el plano de lo ideativo: “yo secretamente siento deseos de cambiar mi vida pero no puedo enfrentar los problemas”, “esperaré a ver que me depara el destino”, “yo quisiera una vida perfecta, sin problemas”.Estas características, no se corresponden con el desarrollo psicológico que debería haber alcanzado, según su etapa de desarrollo (juventud tardía), ya que debería estar consolidada la neoformación concepción del mundo, la cual facilita la estabilidad de los juicios y las normas, y en el caso en cuestión, los juicios y criterios personales aún son muy inestables. Lo anterior tiene su base en que los pacientes con alteraciones funcionales de la actividad nerviosa presentan por lo general déficit en la regulación de su comportamiento así como una inadecuada conformación de los contenidos de la Personalidad tanto a nivel estructural como funcional.
La Esfera Profesional, en la juventud, incluye dentro del sistema de Actividad: las actividades formales, dentro de ellas las más importantes en esta etapa son la formación profesional y el desempeño laboral.
Se pone de manifiesto en el caso el entorpecimiento de ambas actividades formales debido a factores personales y sociopolíticos, lo cual ha conllevado a frustraciones en esta esfera y al igual que en la esfera personal presenta baja tolerancia ante estas frustraciones: “lamento no haber estudiado”, “mi principal problema en la elección de la carrera es que cogí agronomía y me gustaba Contabilidad”, “tengo miedo volver a fracasar”. Tampoco se aprecian ideales en su familia de procedencia que la influenciaran a consolidar sus aspiraciones lo cual es de suma importancia tomando en consideración el papel de la familia en el desarrollo.No se estiman proyectos mediatos ni inmediatos de autorrealización profesional ni inclinaciones profesionales actualmente, lo cual entra en estrecha contradicción con sus necesidades de independencia tanto económica como de otras índoles anteriormente expuestas, pues aunque tiene como meta volver a trabajar, preferentemente en un trabajo con particulares, no ejecuta ninguna acción en función de lograr sus metas: “me gustaría trabajar en algo con particulares, pero todo está tan difícil que no sé”, “vamos a ver qué pasa”.Se refleja la tendencia de proyectos de vida potenciales en cuanto al grado de realización de los mismos pues se quedan en el plano de lo potencial, en el nivel de la fantasía, carecen de tensión motivacional y por ende no se ejecuta la actividad.El desarrollo en esta esfera, como parte fundamental dentro del sistema de actividades es deficiente a la hora de concebir o solidificar proyectos de vida, puesto que uno de los ámbitos en los cuales se hace más visible las formaciones propias de la juventud como
etapa del desarrollo es en la esfera profesional.El nivel de satisfacción en la esfera profesional por ende es bajo lo cual provoca conflictos también en otras esferas.
La Esfera Familiar, dentro del sistema de comunicación, es una pieza de suma importancia para los jóvenes al igual que los proyectos familiares presentes y futuros.
Se pone de manifiesto independencia de la familia de procedencia, de la cual no existen valoraciones positivas, sino evidencias de psicotraumas y conflictos pasados y presentes, más los contenidos conflictivos que se muestran grandemente marcados en su Personalidad no están relacionados con las diferencias en la percepción en cuanto a deberes y derechos que caracterizan a la adolescencia sino más bien son producto de las disfuncionalidades propias de su antiguo seno familiar en las que también se incluye el inadecuado estilo educativo: “como me hubiese gustado que mis padres no me hubieran dado un mal ejemplo”, “los prefería divorciados”, “ahora mi madre ya no está”, “éramos muy pobres y ante la muerte de mi madre decidí casarme con el padre de mi primera hija”, “mi niñez sí que fue difícil”.Se refleja como las frustraciones pasadas y los conflictos de la familia de procedencia repercuten negativamente en el desarrollo de la personalidad y en la conformación y expresión de proyectos de vida desarrolladores. De este modo el proyecto de vida estuvo dirigido a la conformación de una familia propia: “me quede sin nadie, necesitaba tener lo mío”, “mi primera hija fue algo que le dio algún sentido a mi vida a pesar de que no estaba muy preparada”. Se muestran nuevamente necesidades de independencia que se expresan en necesidades materiales, cuya vía de satisfacción es el matrimonio, aunque también es una búsqueda de estabilidad. Si bien la independencia es una característica de la juventud, en el caso en cuestión como se han limitado las actividades formales propias de la etapa como forma de consecución de los proyectos de vida, el modo de obtención de la misma no facilita la independencia económica, lo cual provoca un estado de frustración como se ha puesto de relieve en otras esferas. De lo anterior también deviene que las principales preocupaciones en esta esfera estén relacionadas con el desempeño de las funciones familiares: “quisiera ser buena madre”, “todo lo que quisiera es poder criar a mis hijas bien ” y los proyectos fundamentales referidos en esta Esfera estén relacionados con su familia actual, específicamente con sus hijas, las cuales constituyen su sentido de vida, aunque no de una manera sentida, pero se puede inferir en sus verbalizaciones, este es un elemento de interés a la hora de estimular su proyecto futuro.Independientemente de lo anterior, los proyectos que hasta ahora se han concebidos también tienen un carácter potencial al igual que las esferas que se mencionaron y no han llegado a ejecutarse.
Dentro del sistema de comunicación otra de las esferas fundamentales en esta etapa es la Esfera Sentimental Amorosa. La búsqueda de una mayor estabilidad en las relaciones de pareja, se constituye una tendencia en esta etapa. También aparece como tendencia el proyecto de creación de la familia propia, la preparación para el matrimonio y la llegada de los hijos. Se pone de manifiesto la existencia de un matrimonio, con una temporalidad de tres años y una hija en común. No se evidencia en la relación de pareja tendencias futuras que pudiesen llegar a la solidificación del proyecto familiar, más bien, las aspiraciones en este sentido tiene una tendencia a la inconformidad e insatisfacción. La relación de pareja está además marcada por un alto nivel de inseguridad y conflictividad: “no sé por qué soy tan inconforme”, “quisiera tomar una decisión pero no me atrevo, están en medio mis hijas, y no tengo como mantenerme”, las características expuestas son más bien distintivas de la etapa de la adolescencia o de una inadecuada maduración mental, ya que los jóvenes de esta edad “deberían” tener una tendencia a buscar la estabilidad. No se puede justificar en la transición de una etapa a otra (transito de la adolescencia a la juventud) puesto que la edad está enmarcada en la juventud tardía, más se puede valorar tomando en cuenta el déficit de recursos personológicos a la hora de tomar decisiones y solucionar conflictos.Dentro de sus preferencias a la hora de elegir pareja se encuentran las cualidades internas y factores físicos:
“para mí lo más importante es que me atraiga y que no sea malo”. También se estima que no existen proyecto ni acciones encaminadas a cambiar su situación, ligado a incoherencia entre el modo de pensar- sentir y actuar: “mi pareja ya no la encuentro tan atractiva como al principio”, “mi esposo es bueno, pero ya no me atrae tanto”. De modo general se percibe muy poca estructuración en las preferencias lo que conlleva a bajos niveles en la regulación del comportamiento en este sentido, también escases de juicios críticos y acabados a la hora de analizar los fracasos y escases de factores psicológicos como la confianza y la comunicación. El deseo sexual también ha disminuido lo cual es característico de los trastornos neuróticos. Todos los elementos anteriores determinan la frustración en el ámbito sentimental amoroso y que el proyecto de vida no sea actuante.
La Esfera Cultural Recreativa es otra esfera de suma importancia dentro del sistema de actividades para los jóvenes en la cual sus proyectos de vida tienden a expresarse. Estudios realizados reflejan que lo jóvenes de los 90 tienden a preferir el ocio y la diversión razón por la cual sus proyectos en esta esfera son generalmente actuantes y se llevan a término.
Las principales necesidades en esta esfera están relacionadas con el tiempo con el que dispone para llevar a término sus acciones en este sentido, tomando en cuenta sus roles en el hogar, también necesidades de índole material que se expresan en deseos de viajar a otro país
para tener economía y salir a mejores lugares: “con las niñas en casa no puedo salir”, “estoy a veces cansada porque el tiempo es corto para el trabajo de ama de casa”, “quisiera viajar”.Los principales centros de preferencia del caso en cuestión son centros que favorecen el ocio como es el caso de las discotecas. Se percibe como el espacio que le favorece relajarse y desconectar de las actividades del hogar.Resulta interesante destacar que contrariamente con lo anterior, la mayoría de las veces no realiza la actividad, lo cual es consecuencia de factores como el agotamiento por el trabajo en el hogar, indecisión o apatía: “a veces quiero salir pero luego me desanimo y me acuesto a dormir”, “en otras ocasiones cuando mi esposo quiere salir yo no tengo deseos”. Lo anterior pudiese estar justificado en que la apatía, el aburrimiento y las dificultades en la esfera volitiva, se presentan con mucha frecuencia en conductas con manifestaciones depresivas. No se estiman actividades de expansión que favorezcan las relaciones interpersonales, el intercambio social, sino más bien actividades de ocio que aunque llegaran a practicarse sus objetivos no favorecen el desarrollo de las potencialidades en vías de lograr una autorrealización personal.De igual modo el empleo del tiempo libre es dedicado a dormir o a ver televisión, actividades que tampoco se constituyen desarrolladoras en sí misma. No se aprecia inserción en grupos de amigos, los cuales, sin dudas, constituyen importantes espacios de reflexión, de expresión y conformación de puntos de vista en esta etapa, y además, contribuyen a la organización y al empleo del tiempo libre: “no existen amigos, la gente no es buena”, “es mejor andar solo que mal acompañado”, “yo no tengo tanto tiempo y el que tengo veo novelas o descanso”. Se expresa escases de intereses y la indiferencia como una falta de iniciativa. La improductividad en el empleo del tiempo libre determina el posible estancamiento de sus proyectos y entorpece el desarrollo de sus potencialidades humanas. La Esfera Socio Política es de gran interés a la hora de considerar la influencia de la crisis de los 90 en dicha generación y también a la hora de ver los proyectos juveniles que tributan a lo político.En lo relacionado con lo social, es un elemento distintivo de la juventud el carácter selectivo de las relaciones de amistad. El caso en cuestión carece en gran medida de estos vínculos y por ende de las actividades fundamentales que se desarrollan con los amigos, lo anterior está determinado por los rasgos de inseguridad que caracterizan a su personalidad, las anomalías del carácter y porque la mayor parte del tiempo lo invierte en las actividades del hogar. Se aprecia estrecha gama de relaciones.
En lo que respecta a lo político se muestra desinterés y apatía por esta esfera considerando que el país no brinda la posibilidad de satisfacer sus necesidades, haciendo fundamental alusión a las económicas. Esta actitud interviene además a la hora de concebir proyectos profesionales: “aunque trabajara, de todos modos el salario no alcanza para nada, lo veo en mi
esposo”, “los cubanos somos los únicos que trabajamos para comer solamente” y a la hora de recrearse como se refirió anteriormente. No se manifiestan expectativas sociales, en este sentido existe más bien la indiferencia: “A mí me da lo mismo lo que pase, yo vivo mi mundo”, “nada va a cambiar”, lo mismo sucede con los planes los cuales no tributan a lo social, esto se relaciona en cierta medida con el hecho de que no se desempeñe profesionalmente. Se identifica con el país aunque no en todas las cosas y considera la existencia de una crisis de valores dentro de ellos la honestidad y la caballerosidad: “en este país los jóvenes han perdido los valores de la honestidad y la caballerosidad”, “se vive del cuento y la mentira nada más”, “ya nadie se cree lo que le dicen acerca de que los jóvenes pueden cambiar el país”. Es perceptible que no se considera parte de un cambio social.De modo general los proyectos de vida que se expresan en esta esfera son proyectos individuales en contraposición con los sociales. La esfera sociopolítica es la de menor interés en disparidad con la esfera personal, la familiar, la cultural recreativa, la sentimental amorosa. Los comentarios acerca de los temas políticos son limitados e indiferentes. Lo anterior también puede estar reforzado, independientemente de la patología , por las propias características de los jóvenes de la generación de los noventa, los cuales, como bien se ha planteado, cuando han arribado a la edad de asumir la política y de participar en ella, lo han hecho en un contexto complejo, que propicia un estado de opinión crítico, situándola en un plano inferior al trabajo, el estudio y la diversión; lo cual guarda cierta relación con una tendencia que se abre paso imperceptiblemente de culto al presente y a lo momentáneo.
Es preciso señalar que la Personalidad es un conjunto en el que el todo es más que la suma de las partes, razón por la cual en ella se integran todas las esferas como un todo y solo se separan para hacer más factible el análisis; y precisamente, tras la exploración de las distintas Esferas se pudo ver que existe interrelación entre las mismas y de igual modo, que el nivel de significación de ellas varia en el caso. De este modo la Esfera Personal se sitúa, en cuanto a relevancia para la paciente y por constituir precisamente las principales áreas de conflictos, al mismo nivel que la Esfera Sentimental Amorosa y la Esfera Familiar. El desarrollo de su personalidad, desde etapas tempranas estuvo marcado, en gran medida por los conflictos de la familia de origen. Así sus características personales se encuentran determinadas por frustraciones y conflictos en su historia personal y su conducta se dirige a satisfacer los esquemas neuróticos originados en el pasado presentando baja tolerancia ante las frustraciones e inestabilidad emocional. Su nivel de funcionamiento actual (neurótico) es también resultado de su inadecuada adaptación social, que aunque en forma discreta, trae como consecuencia que construya proyectos de vida y conciba realidades, que a la larga se
frustran y desvanecen en las etapas de crisis. La esfera sentimental amorosa no escapa de lo anterior en tanto la inmadurez personal y el contexto familiar, dificultaron, en un primer momento la adecuada conformación de proyectos sólidos en la elección de sus parejas y en la construcción de un hogar, estos proyectos aunque se llevaron a cabo muestran gran inconsistencia en la actualidad.En otro nivel se encuentran las Esferas Profesional y la Cultural Recreativa, las cuales también se interrelacionan con las anteriores puesto que es evidente en el caso, la existencia de frustración profesional, sus principales actividades las desarrolla en el hogar como ama de casa en una etapa de desarrollo en la cual el desempeño profesional como actividad formal favorecería más la elaboración de metas y proyectos saludables, quedando así un espacio para el ocio y el aburrimiento el cual nos se aprovecha con actividades culturales y recreativas desarrolladoras que potencien su crecimiento personal y por ende su salud mental.En última instancia, en cuanto a grado de significación, se encuentra la esfera Sociopolítica en la cual, la apatía es la característica fundamental. La no integración de YMF al desempeño profesional, a actividades culturales y recreativas desarrolladores que favorezcan las relaciones interpersonales con familiares amigos y la integración social, tributan en gran medida a que sus intereses, aspiraciones ymotivaciones no están relacionados a esta Esfera, ofreciendo solo una opinión crítica y demandante hacia la misma, dejando de lado su necesario papel como individuo político y social. (Ver Anexo10)
Existen varias Dimensiones de análisis que permiten explorar el nivel de estructuración de los proyectos y la presencia de la tendencia hacia el desarrollo en la personalidad.