• No se han encontrado resultados

Análisis de distintos sistemas de psicoterapia

Capítulo III: Propuesta de Magda Arnold: teoría integral de la persona humana

4. Teoría de una psicoterapia

4.1. Análisis de distintos sistemas de psicoterapia

Arnold examina la concepción de ser humano que existe detrás de cada psicoterapia. Según sea la meta de la terapia, ahí radica el ideal de hombre del terapeuta; cada sistema terapéutica tiene una meta principal implícita. Relaciona el objetivo de la terapia con la idea de hombre implícita en ella y con la meta y el propósito vital del ser humano.

6

Los aspectos de inspiración tomista relacionados con la emoción se desarrollan con mayor profundidad en Cornelius (2006).

68 El psicoanálisis de Freud pretende combinar los impulsos internos con las exigencias del mundo externo y social: “a working compromise between an individual’s inner drives, the societal taboos, and external reality” (Arnold, 1954e, p. 505). Este objetivo refleja la concepción de Freud de que el hombre encuentra la felicidad en la satisfacción biológica: “in having the greatest possible biological satisfaction consonant with his social milieu and the circumstances of his life” (1954e, p. 505).

El psicoanálisis, por tanto, se mueve en el nivel apetitivo de la vida humana. Considera que lo que mueve al hombre son los instintos o impulsos internos y utiliza la asociación libre para encontrar en el pasado el origen del patrón de impulsos. Olvida, como sostiene Arnold, que la intensidad de los impulsos emocionales depende también del orden racional que se les dé.

La psicología individual de Adler tiene como objetivo luchar contra la inferioridad del sujeto: “reduce a man’s striving for superiority to the level justified by his capacities, which can be harmonized with social feeling”. La meta del ser humano para Adler es conseguir el éxito: “the success his capacities warrant without losing contact with his fellow-men”.

Adler concibe al ser humano como un sujeto con tendencia a su propia realización, a la superioridad debida básicamente a su complejo infantil de inferioridad. Para poder actuar por sí mismo debe alcanzar su dominio sobre las personas y los objetos: “The core of this striving for superiority is the striving for self-actuation, for excellence” (Arnold, 1954d, p. 508). Arnold afirma que la utilidad de esta psicoterapia derivada de la psicología individual de Adler depende del establecimiento de una jerarquía de metas adecuadas durante la terapia.

La psicología analítica o compleja de Jung busca hacer al invididuo “conscious of his complementary personal and racial unconscious, helps him integrate the two, and so aids him in achieving individuation” (Arnold, 1954d, p. 505). La perfección según este autor está en alcanzar la “full individuation”.

Jung establece que hacer consciente lo inconsciente permite al ser humano dominar la influencia de lo inconsciente y cambiar su personalidad; ser dueño de las fuerzas psíquicas y controlarlas. Para ello, el objetivo es que lo inconsciente viva a través de lo consciente.

69 La terapia no directiva de Rogers busca ayudar al ser humano a entenderse y decidir: “understand himself, to clarify his goals, and make his own decisions”. La meta vital del hombre consiste en “understanding and responsible decision”.

El objetivo es que el paciente sea capaz de decidir por sí mismo. Arnold establece que en este tipo de terapia el paciente puede llegar a formarse un yo ideal aunque el terapeuta no le dirija ni guíe hacia ningún lado:

“If he is serious-minded, he can develop a self-ideal; if he is intelligent enough or informed enough, he can come to see what that self-ideal ought to be. As the impetus comes from him under pressure of his practical problems, it is very possible that the larger problem of the meaning of his life, his ultimate goal, never enters into his considerations at all. It is different, of course, for anyone for whom this very problem is in the center of attention” (Arnold, 1954e, pp. 512– 3).

De todas formas, ese yo ideal se convierte en algo subjetivo. Para armonizar el yo ideal con el yo ideal que debería ser es necesario ir más allá de la terapia no directiva.

La logoterapia de Frankl quiere hacer al ser humano responsible: “conscious of his responsibility and willing to fulfil his obligation”. El objetivo vital para Frankl está en “acknowledging life as a task and a responsibility” (Arnold, 1954d, p. 505).

La logoterapia se centra en el ideal como debería ser aunque, según Arnold, debido a su posición filosófica existencialista, lo plantea desde una posición un tanto negativa, mostrando el ideal que no debería ser. De todas formas, la logoterapia se centra en las convicciones racionales de la persona, en su filosofía de vida y en cómo la vive.

Cada sistema de psicoterapia plantea un objetivo o propósito vital: “To help the patient to direct himself, there must be a goal toward which he is striving. For that reason, every kind of therapy has to assume some goal of human living, therefore a philosophy of life” (Arnold, 1954e, p. 518). Sin embargo, no todos pueden ser válidos como objetivos vitales del ser humano. Es necesario, por tanto, poder establecer un orden y valorar la importancia de las distintas metas.

Arnold afirma que todas las terapias tienen en común que intentan ayudar al paciente a entenderse. La diferencia es lo que le hacen entender o cuánto llega a entender: “his impulse and emotions, what he has made of them, the decisions and actions required, the meaning of his life, his ultimate goal” (Arnold, 1954e, p. 518).

70 La división entre psicología y ética ha llevado a los psicólogos a olvidar que un orden ético y adecuado en el actuar de la vida, evita numerosos conflictos. El problema no es que detrás de cada sistema exista una idea de hombre, sino que la mayoría de veces, esta concepción está implícita en la teoría pero no se manifiesta de forma explícita.

Por otro lado, la autora distingue situaciones en las que unas terapias pueden ser más adecuadas que otras. Ofrece consejos prácticos para seleccionar uno u otro tipo de terapias o técnicas. Cabe destacar el análisis que realiza de la imaginación y la utilidad que tiene para conocer la situación en la que se encuentra el paciente. La trayectoria de Arnold refleja un gran interés en la imaginación, como lo demuestra el capítulo dedicado al análisis de la asociación libre en The Human Person y su nueva forma de interpretación del Test de Apercepción Temática. La imaginación permite, por tanto, conocer las condiciones de vida del paciente:

“to use imagination rather than rational discussion has the advantage that the area of discussion is not prescribed by the therapist, that the patient always is taking the lead. At the same time, imagination does not suffer from the same restrictions as are apparent in the rational judgment freed in nondirective therapy. Once imagination acts without the direct control of reason and emotion (thus excluding rationalization) the situation will be portrayed as it really is. Moreover, that portrayal will show not only the momentary practical conditions of life in which the patient finds himself, but his total life situation, his relation to the world around him, to other people, and to God” (Arnold, 1954e, p. 517). Antes de terminar, resulta muy interesante y sintético el siguiente texto en el que Arnold describe en qué nivel del ser humano opera cada una de las corrientes psicológicas y cómo se quedan cortas para alcanzar unos valores absolutos y objetivos:

“Freudian psychoanalisis applies to the appetitive level of human life. Adler’s system deals with the striving for self-establishment. Jung’s therapy works on the level of self-actuation. Frankl’s logotherapy deals with the mínimum ideal for a human being. Rogers’ counseling frees the practical judgment from emotional interference so that a self-ideal can be established more effectively – none of these systems provides in principle the means to discover the self-ideal

71