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Hablar de las principales limitantes en el ejercicio periodístico para periodistas de La Prensa Gráfica son aspectos que están más determinados por una ruta de comportamiento de personajes externos a su campo de trabajo que al medio de comunicación en sí y a cuanto funcionamiento interno se refiere.

Los problemas a los que se enfrenta un periodista en el ejercicio de su profesión pueden detallarse como las dificultades y obstáculos que giran sobre la cobertura informativa por obtener la información necesaria para la construcción de sus trabajos periodísticos.

Para Cristian Meléndez, periodista del área política de dicho medio de comunicación impreso, la falta de colaboración de funcionarios de la esfera pública para revelar información importante para la población es el principal obstáculo en el proceso de recolección de datos.

En muchas ocasiones, expresó, los funcionarios no desean ser cuestionados por temáticas comprometedoras o en peores ocasiones no acceden a dar registros, cifras, presupuestos o informes públicas, generando de manera indirecta un nivel de censura en el trabajo periodístico que no proviene de autoridades del medio.

De acuerdo a la información revelada por el periodista entrevistado, en muchas ocasiones son las mismas figuras públicas las que ejercen censura y no el medio en sí, pues muchas veces las fuentes “no son transparentes y no dan la información que la gente necesita saber o incluso deciden no brindar la información solicitada”, insistió Meléndez.

Pero la razón por la que el periodista en muchas ocasiones no puede insistir ante esta negativa es porque una de las principales limitantes al momento de revelar información periodística es que el medio de comunicación para el cual laboran posee algún tipo de vínculo

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familiar, de amistad o político con los actores de los acontecimientos. En ocasiones, los mismos políticos son los dueños de los medios de comunicación.

Este último aspecto revela claramente que La Prensa Gráfica responde no sólo a intereses estrictamente periodísticos, sino más bien a propósitos empresariales, aspecto que es confirmado por el jefe del área de política del mismo medio de comunicación, Fernando Romero.

El jefe de la sección entrevistada aseguró que La Prensa Gráfica es una “empresa cuyo rubro principal es la información. Lo que vende un periódico no es un producto sino que es información”. Por lo tanto, este medio de comunicación de circulación impresa se rige bajo dos mundos: su línea editorial libre en una sociedad (visión empresarial) y la práctica periodística publicada, dice el periodista jefe.

No obstante, la línea editorial de la Prensa Gráfica se vuelve en un aspecto debatible entre el periodista de campo y el jefe de la sección. Mientras Meléndez, insiste que el aspecto editorial no incide directamente sobre sus notas escritas, Romero, asegura que es imposible lograr una independencia entre ambos factores, pero se niega a decir que la ideología del medio se vuelve estrictamente en una mordaza para las notas periodísticas.

El periodista en jefe explicó que muchas veces pasa que en la práctica la línea editorial termina de alguna manera determinando más volumen hacia unas posturas que otras y hay cierta influencia de a qué temas se le da más atención o el tipo de titular que presenta.

El impacto que pueda tener entonces la línea editorial de La Prensa Gráfica tiene una clara repercusión sobre el resultado final de los materiales periodísticos, pero no restringe al periodista sobre qué salir a cubrir y qué no, al menos este último aspecto es tratado con mayor libertad en La Prensa Gráfica.

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Incluso, Meléndez, aseguró que no había necesidad de realizar ningún mecanismo de cobertura periodística para esquivar la censura pues simplemente “no es impuesta por ninguna dirigencia del medio”.

Otro dato interesante para este estudio es que, según periodistas de La Prensa Gráfica, el área de política ya no es la más censurada en su medio de comunicación, pues hay temáticas más delicadas que tienen mayor control editorial hoy en día, como los hechos vinculados a la seguridad (disminución de censura, pero la hay siempre en la sección).

Sin embargo, Romero, aclaró que el hecho que se ejerza cierto control sobre la temática de seguridad, más que en política, no significa tampoco que haya censura en dicho medio de comunicación.

En este sentido, cabe recalcar que ambos periodistas (de campo y jefatura) coinciden que la censura periodística es omitir totalmente una información y no ejercer sólo cierto control editorial sobre ésta, pues no hay medio de comunicación que hoy día se libre de realizar este tipo de “edición”.

De hecho, los periodistas de La Prensa Gráfica, aseguraron que en ningún momento La Prensa Gráfica ha sido escenario de algún tipo de amenazas o consecuencias insatisfactorias respecto al incumplimiento de medidas como el enfoque del texto periodístico.

Meléndez, aseguró que hasta el momento nunca ha tenido alguna experiencia de que una información o una noticia suya haya sido censurada por afectar al medio de comunicación. Mucho menos la posibilidad de despedirlo de su trabajo por dichos motivos.

A pesar de todo, los enfoques todos son discutibles y si una decisión editorial debe prevalecer sobre una información, los periodistas aseguraron que se buscan los mecanismos más éticamente posibles para transmitir lo más que se pueda la realidad.

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En tanto, los entrevistados aseguraron que a estas alturas, la Prensa Gráfica cumple con las estipulaciones constitucionales en cuanto a la libertad de expresión y que el objetivo de informar bien y sin previa censura a la ciudadanía en materia de política está cumpliéndose perfectamente.

Si a veces se trata de que haya una decisión editorial de publicar lo más relevante, se intenta siempre buscar los mejores mecanismos periodísticos para evitar un control mayor sobre la información.

Por lo tanto, en La Prensa Gráfica, el tema de censura periodística en el área de política se ve como un tema de extrema violación al derecho fundamental de conocer la verdad de los hechos, sin embargo, consideran que el control editorial responde a una naturaleza de empresa que no necesariamente debe ser vista como censura en su máxima expresión.

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