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3.2. Los acontecimientos

3.2.1. Análisis del planteamiento

{Eldredge, 2009, pág. 10).La historia nos cuenta que: “Ojos de Luna formaba parte de un rebaño que vivía en el páramo del nevado Chimborazo. Una humilde familia indígena tenía varios animalitos muy dóciles que les ayudaban a transportar leña, los vegetales que llevaban al mercado y las mercancías que traían de retorno a casa”.

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Una noche de luna llena, nació una hermosa llama la que sus dueños bautizaron con el nombre de Ojos de Luna. El bello animal jugaba y compartía bellos momentos con sus dueños, era su amiga y compañera.

“Una tarde cuando regresaban de la feria un hombre de la ciudad vio al bello animal y quedó embelesado, por lo cual les ofreció una buena cantidad de dinero. Los campesinos aceptaron y Ojos de Luna y los niños fueron separados en medio de abrazos, lágrimas y palabras cariñosas” (Eldredge, 2009, págs. 13 - 14).

3.2.1. 2. El circo

(Eldredge, 2009, p. 15). “El hombre era agente del CIRCO DE ANIMALES ARTISTAS y andaba por los pueblos buscando animales exóticos para su espectáculo. A Ojos de Luna, En su cuello el hombre le colocó una placa que decía: “OJOS DE LUNA; CHIMBORAZO/ECUADOR. CIRCO DE ANIMALES ARTISTAS”. Y viajaban por

muchos lugares en tren y en barco”

“Como Ojos de Luna tenía un carácter manso y apacible, vivía en armonía con los demás animales. Pero solo con uno, con el temible tigre de Bengala de nombre Kenko, que a escondidas la acechaba para devorarla, no podía hacerlo. Karman, el domador de felinos se lo impedía” (2009, p. 16).

“Una mañana Kenko se había escapado de la jaula, lanzó un rugido y caminó hacia donde jugaba el pequeño hijo de Karman. Pero Ojos de Luna, corrió y se cruzó delante de Kenko, distrayéndolo e impidiendo que le hiciera daño al niño” (2009, p. 17).

3.2.1. 3. El naufragio

(Eldredge, 2009, pp. 19 - 20) “Era primavera, los integrantes del circo viajaron desde

Centroamérica hacia el Sur del Océano Pacífico. Todo iba muy bien; de pronto vino una fuerte tempestad en alta mar, y el barco se comenzó a hundir. Los marineros se pusieron en frenética actividad, velozmente bajaron las lanchas y trataron de salvar primero a las mujeres y a los niños, en cuanto a los animales lo único que hicieron fue abrirles las jaulas y lanzarlos al agua para que se salvaran nadando. El dueño del circo, su familia y sus colaboradores se hallaban muy apenados por la pérdida de los animales que se los había tragado las aguas”.

Todos viajaban tranquilamente por las aguas del extenso y apacible mar, pero de pronto aparece la tempestad, destruyéndolo todo a su paso, causando grandes pérdidas económicas al ambicioso dueño del circo y poniendo en peligro la vida de su

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familia como de sus colaboradores y de los animales como era de esperarse nadie se preocupó por ellos.

Un naufragio es sentirse solo y estar perdido en un mundo sin respuestas, a pesar de estar rodeado por muchos. Hoy en día se encuentran muchos obstáculos y barreras, bien sea creadas por la propia persona como son sus miedos y temores, otras veces por el medio que lo rodea no es capaz de alcanzar las metas u objetivos que se propone. El hombre debe ser capaz de imponer su propio criterio y derribar toda norma impuesta por la sociedad o por las costumbres que le impiden su desarrollo personal, emocional e intelectual sin miedo a equivocarse.

3.2.1.4. Sobre un madero

(Eldredge, 2009, pp. 23 - 24) Poco a poco retornaba la calma, sobre las aguas se observaban maderos que flotaban. Sobre un pedazo de mástil, se distinguió una figura que a duras penas se podía sostener. Era Ojos de Luna, cansada y con frío”.

Muy cerca del sitio donde se encontraba Ojos de Luna, aparecía en el interior de un barril Kenko, y más allá, sobre las patas de una silla, viajaban al ritmo de las olas y sin rumbo dos hermosos papagayos de nombre Tutti y Fruti. Eran los únicos animales sobrevivientes. Ojos de luna toda empapada, resbaló del mojado mástil y cayó al mar, pero milagrosamente unos delfines la salvaron de morir y la llevaron hasta la playa de una isla.

Al amanecer Ojos de Luna cobró vitalidad y al despertar vio que unos seres la miraban curiosamente. La llama se puso de pie y se dio para sí: “¿Dónde estoy? ¡Qué lugar

más raro!”, los extraños seres se escurrieron y se lanzaron al mar.

Tenía hambre, comenzó a caminar en busca de comida, pero el lugar era seco, el agua era salada, solo veía aves diversas que volaban. Hasta que se vio cara a cara con un enorme animal, era un lobo marino que le pregunto en tono amenazante: -¿Quién eres?

-

Soy Ojos de luna, una llama.

-¡Una llama! ¿Qué es una llama? ¡Sí! ¿Qué es una llama? Toda la manada lanzó asombrosos ladridos.

-¡Silencio! -ordenó el sultán- Yo soy Tafú, el jefe de la lobera y vivimos en esta playa a la orilla del mar desde hace mucho tiempo y nunca hemos visto a nadie como tú. ¿Qué

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clase de animal eres? ¿De dónde vienes y por qué estás aquí? Tímidamente la llama les contó que venía de un lugar muy lejano, hermoso, de montañas altas, donde hace mucho frío, es por eso de tanta lana en su cuerpo. También les contó la historia de cómo había llegado hasta las Islas galápagos.

Los lobos marinos llevaron a Ojos de Luna donde Tuga, una vieja galápago, sabia y de experiencia. Tafú contó a Tuga lo sucedido a la llama y le pidió que la ayudase. Tuga le dio de comer, beber, casa y le ofreció ayudarla para que retorne a su lugar de origen.

Tuga y Ojos de Luna, se hicieron muy amigas, siempre conversaban y caminaban juntas. Se contaron muchas cosas como su forma de sobrevivir y de protegerse. Así comienza la gran aventura que vivirá Ojos de Luna en tierras extrañas y diferentes a la serranía ecuatoriana, su hábitat natural.

3.2.2. Análisis del nudo

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