• No se han encontrado resultados

CAPÍTULO I. CONTEXTUALIZACIÓN DEL SOLIDARISMO, FUNDAMENTOS

1.4. Fundamentos teóricos

1.4.7. Análisis Estratégico de Flujo de Caja y EBITDA

El Flujo de Caja es una medida que facilita la capacidad de la empresa para poder cancelar sus deudas, por lo cual es de vital importancia para medir el nivel de liquidez e incluso poder prever futuros déficit o superávit, y de esta forma poder tomar las decisiones correctas para cumplir con las metas y objetivos.

De acuerdo con Salas (2016) este modelo de análisis integral identifica cinco niveles de flujo en las empresas (Ver Anexo 4).:

• Flujo de las operaciones: se genera de las operaciones normales del negocio, después de impuesto y antes de gastos financieros

• Flujo de corto plazo: parte del flujo de las operaciones y le resta el aumento en el circulante neto operativo, para mostrar el flujo de caja remanente de corto plazo, después de los aumentos en activos y pasivos operativos productos de la actividad de la empresa.

• Flujo después de pago a fuentes: corresponde al flujo resultante después de las operaciones de corto plazo y después de cubrir las fuentes de financiamiento (gastos financieros y pago de dividendos a accionistas).

• Flujo después de inversiones a largo plazo: flujo que muestra el remanente después de las operaciones de corto plazo, cumplir con las fuentes de financiamiento y posterior a cubrir inversiones en activos de largo plazo.

• Flujo neto de caja: flujo final de efectivo generado en un período, incluyendo los cambios en las deudas financieras tanto de largo como corto plazo y variaciones de patrimonio.

Estos niveles permiten determinar la capacidad de la empresa para atender sus necesidades de efectivo, es decir, si la generación de flujo de caja es óptima para cubrir el financiamiento y crecimiento de la operación de la empresa.

Existen cuatro categorías para calificar la solidez o debilidad de la posición de liquidez de toda la empresa, lo cual impacta su riesgo, afecta su crecimiento y limita las opciones de financiamiento futuras (Salas T. , 2016).

• Categoría 1-Flujo de caja autosuficiente: en esta categoría el flujo de operaciones cubre por completo el aumento en circulante neto, el pago de fuentes de deuda y capital propio, las inversiones en activos fijos y de largo plazo, y además enriquece el flujo neto de caja final, lo cual, se asocia con un riesgo nulo o muy bajo.

• Categoría 2-Flujo de corto plazo y pago a fuentes: el flujo de operaciones cubre las inversiones a corto plazo y las fuentes de financiamiento, pero no es capaz de financiar las inversiones a largo plazo, representando un riesgo discreto y bajo.

• Categoría 3-Flujo de operación de corto plazo: cuando el flujo de operaciones sólo cubre las inversiones en el activo neto de corto plazo, y requiere financiamiento con nuevos pasivos o aumento de patrimonio para cubrir parte del pago a fuentes de financiamiento y para todas las inversiones en activo de largo plazo, por lo cual, denota un nivel de riesgo significativo. • Categoría 4-Flujo de caja insuficiente: responde al momento en el cual el flujo

de operaciones es débil, ya sea que haya incurrido en pérdidas o utilidades muy bajas, por lo que es imposible financiar los aumentos en circulante neto.

Por su parte, el término EBITDA se refiere a la utilidad antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización de activos intangibles, en inglés Earnings Before Interest,

Tax, Depreciation, and Amortization. Por lo cual, representa el flujo de caja operativo

antes de cargas financieras y tributarias, con el objetivo del pago de deudas y obligaciones de la empresa (Salas T. , 2016, pág. 266).

El cálculo directo del EBITDA parte de la utilidad de operación, y le suma la depreciación y amortización de activos intangibles:

Existen varios índices del EBITDA, que permiten comparar el flujo de caja de operación contra las diferentes deudas y obligaciones financieras, a continuación, se detallan (Salas T. , 2016):

• Cobertura EBITDA a carga financiera: este índice mide la capacidad del flujo de operación para cubrir las cargas financieras, también llamados gastos financieros productos de las deudas que la entidad ha adquirido. Lo recomendable es que este indicador dé como resultado más de 2, ya que a mayor cobertura menor es el riesgo.

• Cobertura EBITDA a servicio de deuda: mide la capacidad del flujo de operaciones de cubrir las obligaciones financieras de corto plazo, en este caso, su cálculo debe dar como resultado mayor a uno.

• Cobertura EBITDA a obligaciones de corto plazo: mide la capacidad con que el flujo de operación cubre las obligaciones totales de corto plazo, el valor resultante debe ser cercano a uno para que la empresa tenga una cobertura aceptable ante el riesgo.

La principal utilidad de este análisis es que muestra los resultados de la empresa sin considerar aspectos relacionados con cargas financieras o tributarias, también permite comparar empresas en términos de su historial y en definitiva puede servir para tener conocimiento sobre la solvencia de la empresa.

Todas estas herramientas de análisis financiero, permitirán enriquecer la valoración sobre la situación económica de la asociación, su solidez, perspectivas y riesgos que eventualmente podrían no estarse identificando adecuadamente, ante la falta de análisis de otro tipo de variables financieras, que como se ha expuesto en este apartado, son muy útiles para poder generar un abordaje integral sobre los resultados. En ese sentido, se espera que eventualmente las autoridades de la asociación, puedan incorporar todas estas herramientas de análisis financiero dentro de sus informes ordinarios fortaleciendo la interpretación de los resultados obtenidos, y por ende la toma de decisiones que deben realizar las autoridades superiores a la luz de estos.