IV Capítulo 3: La FpN como aliada contra el acoso escolar 1 La ética y la filosofía aplicada: la inmoralidad del acoso escolar
3. Análisis y relación de los programas contra el bullying con la FpN
Tras analizar algunos de los planes de actuación y prevención del acoso escolar, con muestras de eficacia, tales como el programa OBPP, SAVE, ANDAVE, Be – Prox, KiVa, Zero…(Ortega Ruiz, R., 2010)… he podido observar la coincidencia en las medidas generales y preventivas contra el acoso escolar, algunas de ellas con una estrecha relación con la FpN (la comunidad de indagación como forma de trabajo: consenso de las reglas; desarrollo del pensamiento complejo; el docente como facilitador y algunos factores de protección derivados de la práctica de FpN) (López Hernández, L., & Sabater Fernández, C., 2018): educar en la igualdad; no a los castigos, sí a las normas consensuadas; crear comunidad trabajando en grupos dentro de la escuela; los valores convivenciales como vía para el desarrollo de la moral, dificultando el acoso; la mediación como medida contra el acoso escolar en el grupo de iguales; enseñar a resolver conflictos; una formación multidisciplinar para el profesorado: el profesor como modelo formado en convivencia; el grupo de iguales como escenario para el desarrollo e integración en la escuela (fomento de la inclusión) (López Hernández, L., & Sabater Fernández, C., 2018); el desarrollo de habilidades cognitivas, emocionales y sociales para prevenir el mantenimiento de conductas de abuso de poder con compañeros/as, la ley del silencio o la del dominio de sumisión; la gestión democrática de la vida en el centro…(Ortega Ruiz, R., 2010).
A continuación, voy a proceder a especificar por programas algunas de las medidas que guardan relación con la FpN (Ortega Ruiz, R., 2010):
o Programa Be- Prox: enfoque sistémico orientado a los valores, elementos fundamentales: sensibilización, hablar de ello (debatir sobre el bullying y la victimización de los niños, las diversas maneras de abordar el tema en clase…), código de conducta (elaborar un código de conducta en conjunción con los niños/as), emprender la acción (importancia de una conducta coherente por parte del educador), mejora de los recursos (técnicas sociales como la empatía), consolidación (reflexionar sobre el trabajo realizado, discutir sus actitudes hacia la agresión, hacia las víctimas…).
o Programa KiVa: Las lecciones abordan cuestiones generales como la importancia del respeto en las relaciones interpersonales, la comunicación grupal, pasando por el bullying (la presión grupal, sus mecanismos y consecuencias), los ejercicios grupales para idear maneras de apoyar y ayudar a las víctimas, la adopción conjunta de una serie de normas (“contrato KiVa”). Este programa pretende aumentar la conciencia del
papel que desempeña el grupo en el mantenimiento del acoso escolar, tratando de incrementar la empatía hacia las víctimas, fomentar estrategias de apoyo hacia los mismos y aumentar las técnicas de los niños/as victimizados para hacer frente a su situación.
o Programas SAVE y ANDAVE: Fomentar las buenas prácticas en relación a la evitación del acoso escolar basadas en la participación democrática de los infantes, la libertad de expresión y actuación dentro de un orden disciplinar consensuado entre el alumnado, el profesorado y las familias, y no en la represión y el miedo (Ortega Ruiz, R., 2010).
Como hemos podido observar, la mayoría de los programas implican una intervención directa para combatir los malos tratos, es decir, hablar con el alumnado de forma explícita, de maneras diferentes, sobre el problema, concienciándoles. Estos tipos de programas son denominados de entrenamiento en técnicas cognitivas/sociales.
En conclusión, la propuesta de Filosofía para Niños (FpN), además de guardar estrecha relación con algunos programas contra la violencia escolar con respecto a algunos aspectos, pensada desde una perspectiva ética, podría ser una gran apuesta, ya que reúne elementos esenciales para la lucha contra el acoso escolar, como he ido especificando a lo largo del presente capítulo.
V. Conclusiones
Finalmente, tras haber analizado el proyecto de Filosofía para Niños y el fenómeno del acoso escolar, interrelacionándolos y viendo de qué manera podría la FpN contribuir a disminuir la incidencia del acoso escolar, queda abierto un camino al cambio en la educación, donde se eduque en la empatía, la solidaridad y “alteralidad”; en el que el diálogo se establezca como vía de comunicación a partir del cual los niños/as puedan intercambiar opiniones e ideas, negociar y resolver conflictos, teniendo en cuenta que esta propuesta entraña contenidos de relevancia moral y convivenciales al conformarse en torno a la comunidad de investigación (Segura Morales, 2009).
Así, desde el pensamiento crítico (López Aymes, 2013), como docentes podemos educar a niños/as que piensen razonadamente, teniendo presentes conceptos de ámbito moral como la justicia y la verdad, favoreciendo de esta manera que se cuestionen de forma crítica su comportamiento y actitudes. Desde el pensamiento creativo (Lara Coral, 2012), podríamos encontrarnos con niños/as que, aprovechando su habilidad innata creativa, busquen alternativas originales e innovadores a la violencia en la resolución de conflictos.
En cuanto al pensamiento cuidadoso (Hurtado Cortes & Monrroy Suspes, 2010) (Agundez Rodríguez, 2018), podríamos observar a niños/as cuidadosos, con formas de actuar afectivas, empáticas y normativas, que tengan muy presentes tanto sus emociones como las de los demás. Asimismo, se trataría de niños/as que saben escuchar, tienen consideración por los demás y en consecuencia, respetan al otro, buscando el bien común.
Por último, el hecho de trabajar en comunidad de investigación, en una búsqueda conjunta y cooperativa, supone una educación diferente a la contemplada hasta el momento, ya que responde a un modo de actuar democrático y por ende, que contribuye al desarrollo de valores democráticos donde destacan la tolerancia, el respeto, la escucha atenta a los demás, el agradecimiento y el amor por la verdad, entre otros, así como el desarrollo de habilidades sociales, cognitivas y emocionales (Benlloch, 2014) (Reyzábal Manso, M., & Sanz, A., 2014). En definitiva, contra el acoso escolar no podría haber un factor de protección más potente y eficaz que el prototipo de niño/a descrito con anterioridad. Sin embargo, para llegar a este tipo de niño/a, debemos cambiar la mirada que tenemos de los niños/as a ciudadanos capaces y con habilidades, y desde esta concepción, contemplar herramientas como la propuesta moral de FpN como la clave que supondría un antes y un después en la lucha contra el acoso escolar.