ANÁLISIS DE RESULTADOS
El trabajo que se realiza en los centros escolares, el personal que labora en el mismo, los estudiantes, y los padres de familia, son fuentes de información relevantes que ayudan a llevar a cabo investigaciones en las que se obtienen resultados y a su vez patrones comunes de conducta y laborales, para analizarlos y confrontarlos con la teoría. Recordando que el propósito de la investigación es conocer cuáles son los efectos de la estructura organizacional de la escuela actual sobre el trabajo de los docentes a fin de encontrar patrones comunes de trabajo y de comportamiento, que proporcionen
información para generar un nuevo modelo educativo; esta sección presenta un análisis de los patrones comunes encontrados en cada una de las escuelas.
El análisis es la sección primordial en todo proceso de investigación, debido a que en ella se interpretan los resultados obtenidos. Como se mencionó en el capítulo IV (metodología), según Stake (2005) el análisis consiste en dar sentido a las primeras impresiones y a los resúmenes finales.
Es importante recordar que González (2003) menciona las perspectivas desde las cuales se puede estudiar un centro escolar. En este caso se tomaron en cuenta las
perspectivas técnica y cultural, debido a que son las más presentes en el funcionamiento de ambas instituciones educativas. La primera perspectiva se observa a través del funcionamiento de las escuelas en cómo le hacen para trabajar; la segunda en cambio
muestra la influencia de las actitudes y costumbres de algunos actores escolares en el quehacer cotidiano de ambos centros educativos.
Comenzando con la escuela “A” se encontró que fueron cuatro los aspectos que influyen sobre el trabajo del maestro, resultado de identificar los patrones de respuesta de los profesores, en donde se encuentran los recursos, el conocimiento, el apoyo externo y otros. En cuanto a los recursos, se observó que estos facilitan el trabajo de los maestros en un 84%, ellos mencionaron que el material proporcionado por la escuela y por la SEP facilita el trabajo docente, el porcentaje de respuestas para éste fue de 43%; sin embargo, el 50% de respuestas se refirieron a que los recursos materiales son proporcionado por los padres de familia, o elaborados y adquiridos por los propios maestros. Esto rompe con la estructura, citada por Velásquez (2001), que aparece en el acuerdo 96, capítulos del I al XII, en donde se estipula que el director es quien facilita el proceso de enseñanza-aprendizaje gestionando los recursos tanto materiales como financieros y humanos. Además la Ley General sustentada en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos contempla la educación como obligatoria, laica y gratuita en su artículo 3°; sin embargo, esto no está sucediendo en esta escuela en donde los maestros y padres de familia tienen que aportar para adquirir material didáctico, que si bien se menciona que lo proporciona la SEP y la escuela, gran parte de éste es adquirido por terceras personas. No se obtuvo información sobre si los papás están descontentos con esta actividad, pero algunos maestros sí se mostraron descontentos con que la escuela no proporcione el material didáctico necesario.
Por otra parte, y como complemento a lo anteriormente citado, los recursos dificultan el trabajo en un 79%, en este punto, los maestros mencionaron que la escuela no proporciona el material, que no hay material adecuado, que el IEEPO no proporciona material suficiente y que tampoco hay material indispensable para impartir clases, como lo son borradores, marcadores, butacas propias para el trabajo en equipo, y que los niños no brindan el material solicitado; esto también es un indicador de lo que se habla en el párrafo anterior, y de donde se puede deducir que el director no cumple totalmente la función de gestor de los recursos a pesar de su esfuerzo.
Como se observa, existe una contradicción entre las respuestas que proporcionaron algunos maestros, en el aspecto en que algunos mencionaron que el trabajo se facilita porque la escuela proporciona recursos, y por otra parte el trabajo se dificulta porque la escuela carece de recursos indispensables para poder impartir clases, aunque estas respuestas fueron en mayor proporción.
En el marco teórico artículo 35 del Acuerdo número 96 relativo a la Organización y Funcionamiento de las Escuelas Primarias, en el capítulo VIII del Vademécum presentado por Velásquez (2001), se mencionan las funciones tanto de los alumnos como de los padres de familia, dentro de las cuales no se menciona en ningún momento que tengan que proporcionar el material didáctico para que los alumnos trabajen en la escuela; sin embargo, los padres de familia sí juegan un papel muy importante debido a que proporcionan el material necesario a sus hijos pero para hacer sus actividades en casa e involucrándose en las mismas, marcando así una diferencia significativa en el desarrollo y educación de sus hijos (Fullan y Stiegelbauer (2004).
El conocimiento por su parte, es una categoría que da éxito y al mismo tiempo limita el éxito a los docentes en su trabajo, tienen una puntuación de 74% y 53% respectivamente. Algunos maestros respondieron que esta categoría da éxito ya que los profesores se preparan tomando cursos de actualización y les permite preparar y dominar el contenido del curso, así como estar preparados para tratar con los padres de familia y promover la participación de los estudiantes. Con respecto a lo anterior, se observa que se cumple lo que el artículo 18 de la estructura legal para la organización y
funcionamiento de las escuelas estipula, que dentro de las actividades que corresponden al docente está el responsabilizarse de la formación integral de los alumnos, así como presentar planes de trabajo que se adecuan a las necesidades e intereses de los alumnos, concurrir a cursos de capacitación pedagógica, y organizar actividades educativas, entre otras.
Por otra parte, los maestros mencionaron que los docentes que no tienen éxito, es por falta de conocimiento, es porque no conocen la planeación, no preparan sus clases, no asisten a cursos de actualización y no se documentan en nuevas estrategias de aprendizaje. En esta categoría se infiere que existen maestros que no cumplen con los puntos importantes del artículo 18 de la estructura legal para la organización y
funcionamiento de las escuelas, en donde el maestro se responsabiliza y es auxiliar de la formación integral de los alumnos. Entonces el maestro debe adquirir conocimiento que le permita estar preparado para resolver las situaciones, de cualquier índole, que se le presenten con los estudiantes, por eso es importante que el docente siga preparándose
académica y profesionalmente, para adquirir nuevas herramientas que le sean útiles para su actuar cotidiano.
El conocimiento adquirido y puesto en práctica es un factor que da éxito al profesor, mientras que si éste deja de buscar conocer más sobre su trabajo, le impide tener éxito, categoría que hace que el docente no sea catalogado como tal y esté falto de compromiso con él mismo, con la escuela, con los alumnos y con el proceso de
enseñanza-aprendizaje. Los maestros son los impulsores del cambio en donde tienen una tarea ardua, para Fullan y Stiegelbauer (2004) el docente tiene que ser autocrítico, evaluar situaciones de cambio y contribuir al desarrollo de culturas de trabajo colaborativo. De tal forma que el maestro tiene que fungir como un líder crítico del quehacer educativo y encontrar puntos susceptibles de cambio para la mejora del proceso educativo.
González (2003) menciona al respecto, en la perspectiva cultural, que en la medida en que se aumenta el conocimiento teórico, existe mayor comprensión de cómo es y cómo se comporta una organización escolar, incluyendo a todos sus actores.
Cabe mencionar que en esta escuela se observó que los maestros tienen iniciativa y mencionan los problemas que existen en el centro escolar, se quieren seguir superando para mejorar tanto su sueldo como su práctica profesional, sin embargo, también existen unos cuantos maestros que se conforman con lo poco o mucho que tienen y saben. En este punto la mayoría de los maestros responsabilizan al gobierno de no contar con los recursos necesarios para trabajar.
Al respecto Senge (1998) señala que hay ciertas barreras que impiden el
aprendizaje dentro de una organización. Dentro de las barreras que se observan en este punto está el responsabilizar a los demás de lo que pasa, y muchos de ellos se vuelven prisioneros de sus propios pensamientos debido a que se cree que lo que uno hace o dice es lo que está bien, sin compartir las experiencias propias con los demás.
Recordando los que menciona Hargreaves (2003) las culturas de los profesores consisten en actitudes, valores, creencias, hábitos, supuestos y formas de hacer las cosas fundamentales y compartidas como parte de una comunidad docente, que finalmente recaerá en la respuesta de los alumnos y los padres de familia hacia el proceso
educativo, por lo cual, como menciona el autor, los límites y posibilidades del desarrollo del profesorado y del cambio educativo, dependen en gran parte de las culturas docentes.
En cuanto al apoyo externo se refiere el 58% de los profesores mencionó que dificulta el trabajo por la falta de apoyo de los padres de familia, ya que no ponen
atención ni interés en las labores de sus hijos relacionadas con la escuela; además de que no hay apoyo del gobierno, aunado a que el IEEPO no proporciona lo necesario para que realizaran su trabajo docente. Una vez más se deduce que ni el gobierno ni el IEEPO cumplen con la asignación de los recursos necesarios para la educación; así mismo, los padres de familia tampoco ayudan a sus hijos en sus tareas ni están al pendiente de que realicen las actividades de la escuela en casa, con esto no se están llevando a cabo las funciones de los papás, descritas en el marco teórico, en donde se especifica que a los padres de familia corresponde proporcionar el material necesario a sus hijos para hacer sus tareas en casa, así como apoyarlos y estar al pendiente de la realización de estas
actividades. Greenspan y Benderly (1998) indican que el niño aprende lo que es el mundo mediante sus propias acciones y las reacciones de sus padres. Hay que recordar que la educación de un niño es responsabilidad tanto de los padres de familia, como de los maestros y de la sociedad.
La economía es también un factor determinante en este punto, ya que, si bien el gobierno es responsable de proporcionar los recursos necesarios para el sustento de las escuelas, la economía de los padres de familia también influye en el sentido de que al estar ubicada la escuela en una zona rural-urbana de bajo nivel económico, y por las características de la misma localidad, ellos tienen que salir a buscar el sustento diario del hogar y por tanto no tienen el tiempo suficiente para poder atender a sus hijos.
González (2003) cita cinco dimensiones que conforman el contexto del centro escolar, y de las cuales depende el funcionamiento de la escuela. La dimensión valores- supuestos-creencias, que se refieren a la cultura del personal que labora en la escuela y los individuos que influyen en el proceso de enseñanza-aprendizaje en donde se
encuentran los padres de familia que juegan un papel importante debido que tienen que salir a vender los productos resultantes producto del cultivo del campo; actividad que les ocupa tiempo y por tanto no pueden atender a sus hijos en sus actividades escolares.
Por otra parte la dimensión de entorno trata sobre la interacción que tiene el plantel sobre el entorno que le rodea, en este sentido la escuela debe orientar a los padres de familia sobre cómo apoyar a los hijos en su educación; de la misma manera, los padres deben plantear a los maestros los problemas que se les presentan para que juntos encuentren posibles soluciones que beneficien la educación de sus hijos.
Finalmente, la categoría de otros facilita, da éxito y a su vez lo impide en un 63%, 58 % y 63% respectivamente. El trabajo se facilita por la participación de los alumnos, así como de la entrega y el compromiso del maestro para trabajar con los alumnos, al mismo tiempo que la cooperación de los padres de familia. Lo que da éxito al profesor en su labor es que el maestro sea exigente y estricto, que conozca el ambiente laboral y los problemas que se presentan en un determinado grupo, de tal forma que buscan alternativas de solución; asisten puntualmente a la escuela, y se interesan por el
aprendizaje de los alumnos. Lo que por el contrario no da éxito a los maestros es que no conocen la comunidad ni los problemas que se presentan en las aulas, no se interesan por el aprendizaje de los estudiantes; cambian de centro escolar constantemente durante un mismo ciclo escolar o por el contrario, tienen mucho tiempo trabajando en la escuela sin realizar ningún cambio.
En el párrafo anterior se observa que el docente cumple con su función de formación integral de los estudiantes aparte de la función pedagógica que tienen para con ellos. González (2003) menciona que la enseñanza contiene elementos
característicos de una profesión y por tanto un profesor debe tener el conocimiento profesional en la enseñanza.
Se presenta también, aunque no en su mayoría, el trabajo en equipo aunque no como lo menciona Senge (1998) en donde se da un pensamiento sistémico y se busca lograr el objetivo del equipo, se puede decir que más bien no se observa una aplicación de alguna de las cinco disciplinas presentadas por este autor, simplemente se da un apoyo que se observa claro hacia los maestros y de ellos a los estudiantes.
Con respecto a la escuela “B” se encontraron cinco categorías que influyen sobre el trabajo del personal docente, según el análisis de patrones de respuestas de los profesores, identificados como: los recursos, los espacios, el conocimiento, el apoyo externo y otros. A diferencia de la escuela “A”, los espacios también son un factor importante en la labor docente. El 94% dijo que los recursos le facilitan el trabajo debido a que tanto los padres de familia como los docentes proporcionan el material didáctico complementando al que existe en la escuela. Aquí se observa también que el director, pese a su esfuerzo por desempeñar el papel que le corresponde, siempre encuentra contratiempos para cumplir con su función como gestor en todas sus dimensiones, ya que si bien existen materiales didácticos en la escuela, no son suficientes para atender la demanda de los estudiantes ni de los maestros.
Fullan y Stiegelbauer (2004) mencionan que la escuela es un centro de cambio y quienes lo encabezan son el papel activo para dirigir esa mejora. Si el director de la escuela no administra adecuadamente los recursos de acuerdo a las necesidades
educativas del centro escolar, entonces no está facilitando en su totalidad el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Hargreaves (2003) por su parte, comenta que los docentes junto con el director, son los responsables de que un cambio suceda, pero que son los profesores quienes tienen que hacerse cargo de los problemas y obligaciones que llevan consigo. Sin embargo, sigue siendo parte de la tarea del director el involucrar a su personal para realizar ese cambio de manera conjunta, y es ahí donde también entra en juego la tarea
de los maestros de apoyar a su director para alcanzar los objetivos educativos, situación que no se pudo observar claramente en esta escuela.
Con respecto a lo que dificulta el trabajo el 56% mencionó que se da por la falta de material básico, butacas, material didáctico, y libros de consulta para trabajar en el aula, que más bien son los maestros y los niños quienes tienen que proporcionar su propio material para trabajar, pues el existente no es suficiente. En este punto no se aprecia que la administración realice su labor de gestión para obtener el material adecuado para impartir clases, ni tampoco que adquiera el material didáctico suficiente para trabajar con los estudiantes.
Lo anterior indica que para algunos de los maestros no es suficiente el material; sin embargo, indistintamente elaboran y adquieren material que les apoya en sus clases, apoyados también por los padres de familia. Como ya se mencionó anteriormente, Fullan y Stiegelbauer (2004) mencionan que es el docente debe ser autocrítico y evaluar la probabilidad de que se genere un cambio, contribuyendo así al trabajo colaborativo, mismo que se observa en esta sección pues, a pesar de que la educación debe ser laica y gratuita, ambos, padres de familia y maestros tienen que buscar la forma de obtener el material necesario para la educación de los alumnos, mediante la aportación de los mismos.
En la categoría de los espacios se obtuvo que el 72% de los maestros respondieron que las aulas tienen un espacio suficiente para trabajar con los alumnos, para ellos el tamaño del patio permite realizar actividades fuera del salón de clase; por otra parte el contar con una biblioteca que, a su vez hace la función de videoteca, es de mucho apoyo
en el aprendizaje de los alumnos. Así se cumple con un componente que debe tener la estructura escolar que es el lugar físico, que en este caso es amplio y cuenta además con una biblioteca equipada para atender la demanda de todos los estudiantes y profesores. Al respecto Hall, Owens y Scott (citados por González, 2003) mencionan que los aspectos a los que concierne una estructura escolar son los recursos humanos, materiales, y la actividad, dentro de las cuales entran los espacios para realizar las diferentes tareas educativas.
Para la escuela “B” y al contrario de la escuela “A”, el conocimiento es un factor que facilita y da éxito a los maestros en su labor docente en un 56% y 61%
respectivamente. Facilita el trabajo porque conocen de técnicas didácticas que les apoyan en la enseñanza de sus alumnos, algunos estudian una especialidad, realizan sus planeaciones y también asisten a los cursos de actualización impartidos por el IEEPO. Al igual que en la escuela “A”, con esto se cumple con las funciones definidas que le confieren a los docentes como es realizar sus planeaciones y la responsabilidad por la preparación integral de los estudiantes (Velásquez, 2001). El artículo 18 de la estructura legal para la organización y funcionamiento de las escuelas también establece, entre otros puntos, que el docente debe presentar la planeación adecuándola a las necesidades e intereses de los alumnos, inculcar la disciplina de los mismos y concurrir a los cursos de capacitación pedagógica, con lo cual estarán mejor preparados para resolver las situaciones que se les presenten en su labor cotidiana y también realizar actividades educativas con el fin de lograr el proceso educativo.
El éxito lo tienen los maestros que preparan sus clases, realizan sus planeaciones, conocen diversas estrategias didácticas para promover el aprendizaje de los alumnos, asisten a cursos de actualización. Se observa entonces que, según los porcentajes mencionados anteriormente, estas mismas actividades son las que facilitan el trabajo docente y al mismo tiempo les dan éxito a los maestros. Con esto se cumplen algunas actividades, correspondientes al personal docente, estipuladas en el artículo 18 del