En el siguiente apartado se busca dar cuenta de los resultados de los análisis de las entrevistas que fueron realizadas a parte del equipo de Puente Mujer (Ver anexo 4, 5, 6), y los grupos focales fueron aplicados a cuatro de las agrupaciones del programa (Ver anexo 7, 8, 9,10).
Este proceso analítico se basa en los lineamientos metodológicos entregados por la Teoría Fundamentada, desde la perspectiva entregada por Strauss y Corbin (2002). Cada entrevista o grupo focal cuenta con la codificación axial, según el plan de análisis elegido.
Para responder a la pregunta de investigación planteada, es necesario dar cuenta de los mecanismos de participación que se levantaron a partir de este estudio, para esto, se identifican factores que permiten reconocer los mecanismos de participación empleados por la oficina de la mujer.
Sin embargo, durante el proceso de codificación aparecen categorías y nuevos fenómenos que parecen relevantes de trabajar, es así que durante el proceso de investigación se opta por trabajar a partir de las siguientes categorías: Elementos de participación, herramientas de empoderamiento, desafíos institucionales para el trabajo con agrupaciones 2015.
A partir del análisis de datos recogidos por ambas técnicas, dentro de las categorías se identifican tres fenómenos que surgen del discurso de los actores.
a. La participación como construcción de lazos sociales
b. Los alcances de la corresponsabilidad hacia una participación empoderada
c. Desafíos institucionales para promover una participación empoderada
Resultados.
a. La participación como construcción de lazos sociales
A través del análisis de la información recopilada, los lazos sociales surgen como tema fundamental, es en este sentido que el primer fenómeno levantado luego de las codificaciones abiertas se presenta como “La participación como construcción de lazos sociales”.
Desde este fenómeno se logran identificar cuatro dimensiones relevantes para el estudio: Preocupación de ser rechazadas por la Oficina, Necesidad del sujeto de intervención por un espacio de recreación donde se valore su participación; la conformación de redes de apoyo; y las actividades que genera Puente Mujer.
En cuanto a la primera dimensión, las mujeres que son parte de las agrupaciones reconocen la preocupación que tuvieron al momento de pasar desde un taller, donde había una monitora que las acogía y que les entregaba los lineamientos que debían seguir, hacia una agrupación independiente, donde ellas se hacían cargo del funcionamiento de la misma. Esto se manifiesta desde la pregunta sobre ¿cómo se sintieron al momento del cambio de taller a agrupación? Respondiendo en la siguiente cita:
“Es que quedamos como muy huachitas, Como en el aire, como ya nos dejaban solas, y no íbamos a tener ese apoyo y ese acompañamiento que pensábamos nosotros” (GF1, 129 -131)
“al primer año si, solas, sooolas, yo les decía a las chiquillas, no si dijeron que iban a venir, llegaba un auto, nos parábamos, y no era nada, y de nuevo nada, y la otra semana tampoco y ya después dijimos “ya si ya no vienen ya” llegó un auto, “ya llegó un auto, no importa”, porque no vinieron en todo el año, claro, es que en todo el año, no es que hayan venido una vez, no, no vinieron, nada, nada” (GF2, 102- 106)
La falta de comunicación existente entre las agrupaciones y la institución durante el primer año en que el programa decide trabajar con agrupaciones, provoca un sentimiento de inseguridad en las mujeres con respecto al programa e incluso les surgen cuestionamientos sobre su permanencia dentro de la institución.
El programa Puente Mujer pone en práctica el trabajo con las agrupaciones en el año 2013, por la necesidad de ampliar la cobertura llegando a más mujeres, se derivan a los monitores a entregar sus conocimientos otras juntas de vecinos, sin embargo, debido a la carencia de una continuidad de la intervención de Puente Mujer, luego de estar en un taller, no existía la opción de seguir en el programa si no se quería emprender. Por lo que se da paso al trabajo con estas agrupaciones.
Desde la visión de las mismas profesionales de la Oficina y en contextos de entrevistas individuales, frente a la pregunta ¿cómo surge el trabajo con agrupaciones? Contestan lo siguiente;
“actualmente nosotros estamos interviniendo sólo a dos mil mujeres, que es un rango muy muy bajo ya porque, porque es mucha, mucha la, la, lo que nos falta el poder intervenir. Y lo que nos ha estado pasando es que la oficina de la mujer ha y por un tema de profesionalismo, ha aumentado la cantidad de participantes de mujeres entonces al abarcar tantas mujeres lo que nosotros tuvimos que decidir empezar a cortar, a cortar relaciones y que cada monitora pueda irse a otro grupo de mujeres que sea nuevo y que la municipalidad nunca haya llegado a ellas. Y a estas antiguas que ya estaban conformadas las separamos para que ellas empiecen a funcionar autónomamente, (…) el objetivo principal de crear agrupaciones es ése, el poder ampliar y poder crear más grupos para poder tener la capacidad de llegar a otro tipo de mujeres, otras juntas de vecinos, solamente para ampliar el programa. Siempre teniendo el objetivo de que son, ehm muy poco el, el porcentaje de mujeres que intervenimos.” (E1, 4)
“Surge por la necesidad del programa de hacerse cargo un poco, de la falencia que teníamos, de, de crecimiento de estas mujeres, como que siempre pertenecían, siempre participaban, dependiendo un poco de la municipalidad y de la oficina de la mujer, y como que no había un crecimiento real en ellas” (E3, 4)
Se puede dar cuenta de que en primera instancia, el tema de la cobertura era fundamental en la decisión tomada, ya que el objetivo general era poder desprenderse de estos grupos de mujeres para sí llegar a otras donde nunca se había llegado, por otro lado, se reconoce la necesidad de darles a las mujeres una continuidad dentro del programa por lo que la creación de estas
agrupaciones aportaba a una instancia de trabajo en la cual, se hace una alianza colaborativa entre ambos, para que los grupos de mujeres no se desprendan totalmente del programa sino que sigan trabajando, pero de manera independiente.
Como se expuso anteriormente, en la práctica se fueron tomando decisiones en las cuales se produjo una confusión entre ambos actores ya que si bien, la idea era trabajar con agrupaciones con relaciones más independientes, se reconoce en las citas anteriores la necesidad del desprendimiento de este grupo de mujeres, buscando la autonomía de parte de ellas. Esto en el contexto de comenzar a hacerse cargo de esta nueva área de trabajo.
Por otro lado las agrupaciones afirman que hubo una confusión con respecto a la formación de agrupaciones, pues la información de esto no les llegó a tiempo, sino que en una primera instancia, se les explica que el monitor no estará más con ellas y después se les comenta de la oportunidad de ser agrupación.
“llegó a mis oídos de que podíamos ser agrupación, no me acuerdo, sin profesora, ya le dije, si nosotras si, y yo buscando a las chiquillas” (GF2, 64)
“hubo una reunión que fui con la Ana y fui con la Julia y justo la Pilar Bunster habla de que las agrupaciones aquí y las agrupaciones allá, entonces yo le levanto la mano y le digo, entonces,” las agrupaciones es necesario que estén en una sede?” “no, dijo si pueden estar en una casa”, entonces ahí les comenté a las chiquillas y dijeron “ahh ya bacán” en una casa mejor” (GF2, 66)
“Es que ahí nos dijeron, “chiquillas si van a tener los mismos beneficios”, van a ir a los almuerzos, porque los almuerzos no es que uno va a almorzar porque no almuerza en su casa, es porque es una situación distinta (…) Y “no van a perder el beneficio del oftalmólogo, del dentista”, es que nosotras pensábamos que la profe era la que nos mantenía unida, y que solas nos íbamos a deshacer y al final no fue así” (GF1, 133 – 136)
Aceptar la idea de ser agrupación, les costó a las mujeres del programa por su miedo e incertidumbre sobre lo que se venía, además coincide en que las agrupaciones a las cuales se les aplicó la técnica, tienen entre 6 y 10 compañeras, la diferencia fue que en los talleres se requería a entre 20 y 25
mujeres dependiendo del lugar físico, por lo que el número de compañeras era más bajo, eso provocó también dudas a la hora de reconocerse como tal. Otra dimensión relevante dentro del fenómeno que se está trabajando, es la Necesidad del sujeto de intervención por un espacio de recreación donde se valore su participación.
Rodas (2003), plantea que la participación en sí, se define como “tomar parte en algo”, desde el discurso de las agrupaciones se visualiza como importante este aspecto pues ser parte de algo, sugiere la necesidad de la presencia de cada una. A partir de la experiencia, es posible decir que los lazos sociales, toman forma desde que se busca tener una relación de comunicación con otro, hasta generar lazos sentimentales de cariño y amistad.
Desde esto que surge de manera potente, y con fuerza las anécdotas en relación a sus compañeras, donde se comenta en su mayor parte la idea de conseguir nueva amigas con las cuales compartir, lo antes dicho, se vislumbra en las siguientes citas, frente a la pregunta ¿cómo es la relación entre ustedes?:
“Ahh buenísima, buenísima, parece que nos elegimos, una tiene, o sea somos un complementos, todas para mi parecer, tenemos diferentes caracteres pero somos amigas, aparte de compañeras de trabajo, porque este es un trabajo somos amigas y ya nos conocemos bastante el carácter y nos complementamos digo yo, somos como hermanas chicas, para mí”. (GF1, 3)
“se olvidan de repente los problemas que uno tiene, cuando una tiene un problema, tratamos de ayudarlas como podamos, se aconseja (…) hay un cariño, a pesar de todo, de los años que llevamos, yo creo que yo por lo menos tengo cariño por todas, por mis compañeras y si el día martes no tenemos reuniones o echo de menos eso, “pucha” e incluso las reto a veces “por qué, si esta, está enferma y no va a venir, no nos juntamos igual, aunque sean dos” pero tenemos que estar igual, no porque una falta y no venga, no vengan las demás, yo alego, para mi es importante este día de no faltar, de no estar enferma o como esté, yo iría cachay? Porque pa mi es importante el día que yo lo paso mejor, donde han hecho cosas nuevas las chiquillas, es como que uno se distrae ese día, si es el único día que tiene uno pa estar 47
con las amigas, pa chacharear, pa comadrear pa, pasar la talla” (GF2, 26 – 30)
“es como una necesidad que yo tengo el venir para acá el día sábado, porque yo no participo en ninguna parte más, y no sé po yo las echo de menos a las chiquillas y todo, ahora por ejemplo que no vienen, ya ahora dice la sra Mary que anda por allá por donde la mamá que se yo, uno las echa de menos, ¿Qué le habrá pasado, cuando uno no sabe nada” (GF3, 5)
El cariño que surge a partir de estas relaciones aporta al compromiso que tenga cada una con sus compañeras, si bien se juntan a tejer, su fin último tiene que ver con otras cosas, por ejemplo al aumento de autoestima, es relevante poder considerar que la creación de estos lazos sociales aportan no solo a las relaciones de amistad, sino que estas mujeres cuentan con una red de apoyo.
“y nos auxiliamos, nos pedimos cosas, nos ayudamos” (GF1, 12) “si hay que sufrir, sufrimos todas juntas por los problemas” (GF2, 27) “nosotras siempre estamos dándonos consejos, ahora si las demás no quieren escucharlos, es otra cosa” (GF4, 21)
Tener una red de apoyo es sumamente importante, se puede recurrir a ésta en las situaciones que se estimen convenientes, además del apoyo que significa pertenecer de un grupo. O sea el juntarse también permite dar paso a un espacio protegido para contar problemas.
Por otra parte se reconocen aspectos que aportan a la construcción de lazos sociales y redes de apoyo desde la municipalidad, estos tiene que ver con; las actividades que genera Puente Mujer.
En este sentido se puede decir que Puente Mujer trabaja con mecanismos de participación, que son reconocidas tanto por las profesionales del programa como por las usuarias, es decir, las agrupaciones.
Los mecanismos de participación, según los datos recogidos desde las profesionales del programa, se pueden dividir en dos formas, primero, la participación grupal y luego la participación individual.
En cuanto a mecanismos de participación grupal, es posible identificar dos, la primera, tiene que ver con los “encuentros de agrupaciones, en donde nosotros las reunimos, para qué, para que ellas puedan abrirse, expandirse” (E1, 18) y conocer a las agrupaciones que están en su misma situación. Éste es un espacio donde las agrupaciones se juntan para reunir a todas las socias de ésta y compartir con otras compañeras que están viviendo procesos similares, por lo que resulta interesante trabajar con éxito en este espacio, pues existen pocos donde se les reúne a todas
La segunda manera de participación grupal, “es el motivarlas de ir a visitarlas y todo eso, es un tema súper importante porque es ahí también donde uno le puede hablar y le puede hacer mirar, más allá de lo que siempre hacen”. (E1, 18), aunque se basa en una visita institucional hacia la agrupación, se visualizan como espacios de participación significativos ya que a parte de la motivación desde el programa se logra una conversación en la que pueden exponer libremente sus ideas y dudas.
También, es posible identificar, diversos elementos que la contienen y espacios que entrega la municipalidad con el fin de generar una participación, sin embargo, es aquí donde se visualiza la participación de manera individual. Se reconoce desde Puente Mujer, que “las instancias de participación hoy en día son netamente individuales y no dependen de nosotras, dependen de lo que ellas hagan o dejen de hacer” (E3, 16), “a pesar de ello, se ofrece una relación abierta, y de comunicación abierta que puede haber entre el municipio y ellas, ehh reuniones específicas con cada una de ellas” (E3, 16)
Dentro del municipio, existen diversas actividades que contemplan la “participación” de los integrantes de la comuna, es aquí donde la participación se individualiza, ya que las actividades que se hacen no son netamente de agrupación sino que para el beneficio personal de cada integrante de ella. “es una invitación abierta a que todas puedan participar tenemos actividades, no sé, encuentro de encargadas como decías tú, tenemos, no sé, reuniones de fiestas patrias, desfiles de la municipalidad” (E2, 14)
Por otro lado, puede ser una instancia en que las agrupaciones conozcan otras redes municipales en las cuales puedan participar. Por lo que aunque se individualice la participación, se generan espacios de comunicación.
El último tiempo, ha sido el trabajo sobre un programa piloto, por lo que se han estado probando formas de participación, sin embargo, se declara como indicador de participación, el hecho de que la agrupación se acerque a la oficina, cuando requiera de apoyo, en palabras de la profesional:
“indicador de participación para nosotros, es cuando ellas nos vienen a ver, cuando ellas, nos vienen a pedir o quizás a decir o a contarnos, (…) que cómo las podemos ayudar, como que para nosotros eso también es un indicador de participación por parte de ellas, que si bien, están las instancias establecidas, también hay otras que ellas mismas generan”. (E2, 14).
A partir de esto se desprende las distintas formas de construir lazos sociales, en donde ambos actores son responsables de la configuración del espacio de construcción de aquellos. Esto se vuelve fundamental a la hora de trabajar tanto de manera grupal como individual, sin embargo, el juntarse semanalmente, aporta a contener las redes de apoyo.
A lo largo de este apartado se evidencia que la participación es un elemento central a la hora de trabajar en torno a la construcción de lazos sociales, pues se demuestra la importancia, en este caso, del ser parte de un algo, de un grupo, donde poder compartir distintas experiencias generando lazos sociales, a través de redes de apoyo.
A continuación, se presenta el siguiente cuadro que responde a la primera codificación axial construida, desde donde se extraen los elementos analíticos antes planteados.
F uent e: E labor ac ió n pr opi a C o d if icaci ó n axi al 1 51
b. Los alcances de la corresponsabilidad hacia una participación empoderada.
Según el manual “Política para la participación ciudadana en el marco de la corresponsabilidad” emitido por el gobierno de Sebastián Piñera (2010 – 2014) La corresponsabilidad se da en la relación entre el Estado y la ciudadanía.
Se declara que es necesario que el Estado trabaje en conjunto y de colaboración mutua con los ciudadanos. El gobierno actual, se alinea con los conceptos integrados con el gobierno anterior y pretende abrir espacios para la participación ciudadana, ya que las personas se visualizan como sujetos con capacidades, derechos y deberes.
Para el desarrollo de este apartado se tomarán tres dimensiones que responden al fenómeno recién presentado; Buena relación entre la oficina de la mujer y las agrupaciones; reciprocidad; crecimiento de la mujer sugiere el crecimiento de la familia y herramientas de empoderamiento entregadas por el programa.
Con respecto a las relaciones existentes entre Puente Mujer y las agrupaciones, existen diferencias de opinión, desde el equipo del programa se vislumbra una relación de distancia, en donde aún no se hacen cargo de esta área por lo que se asume una relación secundaria, en un principio se reconoce que las relaciones estaban debilitadas debido a las conformaciones de agrupaciones y lo antes expuesto sobre las dudas y confusiones.
Frente a la pregunta sobre las relaciones entre Puente Mujer y las agrupaciones, las profesionales del equipo dan cuenta de lo anterior a partir de las siguientes citas:
“están muy debilitadas la relación que hay entre la agrupación y el programa puente mujer porque también los cambios, producen una, cierto, un cierto quiebre” (E1, 6)
“yo lo veo como una relación más secundaria, que si bien le hemos dado énfasis este año, el próximo año yo creo que ya se va a concretizar el trabajo con ellas y se va a fortalecer” (E3, 8)
“es la necesaria, la que ellas buscan” (E2, 8)
Sin embargo, desde la percepción de las agrupaciones, la relación entre ambos la definen como buena, en este sentido, se presume que una buena relación permite el trabajo colaborativo y responsable desde ambas partes.
“Excelente. Ahí yo puedo poner la firma porque inclusive, siempre nos han escuchado o tomamos la palabra cuando estaba Romina, cualquier cosa nos dijo ella, búsquennos y nosotros para la feria costumbrista necesitábamos trasladar un mueble así que dijimos “Cobramos la palabra” y ni un problema, ni un problema, de hecho todas las posibilidades que nosotros nos hemos abierto ah sido por medio de Puente Mujer, no hemos perfeccionado, tenemos muy buena relación y sentimos que hemos sido acogidas” (GF1, 65)
“bueno, el año pasado en realidad no tuvimos ninguna visita, nadie, estuvimos totalmente olvidadas, el año pasado, este año ha sido diferente, ha habido beneficios, tanto dental como el oculista, eh, nos han venido a ver, hemos sabido de reuniones, la Giovanna va a las